Hay espacios de tiempo en los que a veces coincidimos, de forma literaria o visual, con personajes que siempre nos atrajeron, y que ya no podremos conocer personalmente, porque, como se dice de manera eufemística, pasaron a mejor vida. Es mi caso particular, en el nuevo largo puente de San Isidro –esta vez de cuatro ojos en vez de los cinco del anterior del 28 de abril al 2 de mayo—, en el que tuve conexión virtual con dos mujeres excepcionales. La primera, Edith Piaf (en nuestra foto de hoy), a través de la película “La vida en rosa”, de la que, obviamente, es protagonista, y en la que transmite una intensidad emotiva que pocas veces puede sentirse. Sobre todo con su canción postrera “Rien de rien…”.
Pero no va a ser la gran cantante francesa el tema de nuestro artículo de hoy, que dejaremos para más adelante, aunque ya desde ahora les recomendemos, quizá de forma tardía, a los lectores de Estrella Digital que no se pierdan una cinta de tanta calidad.
La segunda de las féminas aludidas, es la Baronesa Tamara de Lempicka, cuya exposición en la “Casa das Artes” en Vigo, organizada por Caixa Galicia tuve ocasión de visitar el pasado domingo 13 de mayo. Cumpliendo así una aspiración que tenía desde hace tiempo, por lo menos desde que en el 2006 la misma muestra pictórica se presentó en Londres, a donde estuve a punto de desplazarme ad hoc.
La Fundación Caixa Galicia ha publicado un excelente catálogo de la obra, trilingüe (gallego, español e inglés), que nos sirve de pauta para algunas observaciones sobre el repertorio presentado generosamente a los amantes de la pintura. Lo cual haremos a partir del artículo introductorio de Mauro Varela, como también del más analítico de Jean-Marc Irollo. No dejando en el olvido algunas observaciones de Alain Blondel, hechas en su “Catálogo razonado”, de excelente factura, y que tengo entre mis más preciados libros de arte.
El caso es que Tamara de Lempicka es una figura singular donde las haya, y empezando por el final recordaremos que sus cenizas fueron esparcidas desde un avión sobre el cráter del Popcatepel en la primavera de 1980, días después de su muerte. Muy en línea con lo volcánico de la vida de la gran pintora, de personalidad convulsa y siempre polémica.
Támara nació en Varsovia a finales de los años 90 del siglo XIX, y su infancia y juventud transcurrieron entre la corte zarista de San Petersburgo, los balnearios de Karlsbad y Marienbad, el placentero Montecarlo en la Riviera, y las mejores ciudades de Italia. País, este último, donde muy de niña visitó los espléndidos museos de Florencia, Roma y Venecia, que dejaron huella en su memoria retiniana para los trabajos que vendrían ulteriormente.
De la Rusia de la que formó parte por su matrimonio con Tadeus de Lempicki, escapó en 1917, al comienzo de la revolución bolchevique, para instalarse en París. Donde comenzó a formarse en la pintura, de la mano y el pincel de Maurice Denis y de André Lothe, ambos de vocación cubista, como correspondía a aquel tiempo de la belle epóque.
En 1925 concurrió a su primera exposición, con gran éxito y excelente acogida de público y ventas, para seguir exponiendo después en Milán, y señaladamente en el Salón de Otoño de París. En lo que fue un lanzamiento brillante en aquellos felices años veinte, cuando aún no se barruntaba lo que sería la tragedia próxima de la segunda guerra mundial, cuando aún casi humeaban las ruinas y las masacres de la gran contienda de 1914/18. Seguiremos mañana.
Gran intelectual viguesa: Doña Cristina Losada
¿Cuando las Administraciones Públicas van a investigar el desvío de beneficios de los CET de Grupo Sifu (sea sociedad anónima o limitada, cooperativa, asociación, fundación, confederación, etc?) a empresas del Grupo Sifu? Es facil, solo hay que ver las facturas de empresas ordinarias del Grupo Sifu a los CET, de esta manera desvían los enormes beneficios a empresas ordinarias y los CET declaran un pequeño beneficio y así poder seguir optando a las ayudas: subvención del 50% salario mínimo interprofesional, exención 100% de las cuotas de la seguridad social empresarial (de los trabajadores minusválidos, faltaría más), subvenciones de capital, etc? Estas famosas facturas estan muy infladas, demasiado?.
* ¿Cuando va a investigar Hacienda los gastos no deducibles declarados por las empresas del Grupo Sifu? Acaso los gastos particulares de los administradores y consejeros delegados son deducibles, tales como: una gran cantidad de coches lujosos, mobiliario personal en las difer...
Impresionante Tamara de Lempicka. Su fuerza, la expresividad de cada una de sus pinceladas, la rotundidad de cada rasgo humano, la intención de cada tono escogido... Realmente Don Ramón, una protagonista indiscutible del Olimpo del siglo XX.
Viernes, 29 de agosto
Ramón Tamames
Invermanía
Grupo Cenyt
Juan Carlos Ureta
Jesús Pérez
Luis Llopis Herbas
Ramón Tamames
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