Los nuevos caudillos populistas en Iberoamérica tienen su explicación más o menos lógica en cuanto a su emergencia, y después en su consiguiente permanencia en el poder. Pero está cada vez más claro que van convirtiéndose en episodios cuando menos enojosos en términos de relaciones económicas y políticas internacionales de sus países, incluso con sus inmediatos vecinos.
Hugo Chavez en Venezuela y Evo Morales en Bolivia, están ocasionando problemas a sus colegas más próximos: Lula y Kirchner que siguen, sobre todo el primero, pautas de comportamiento más razonables. Pero como se dice coloquialmente: “no hay dos sin tres” y después de los dos discípulos tardíos de Castro, podría llegar el mosquetero que faltaba Ollanta Humala en Perú. Pero lo que era una apariencia que se presentaba como cierta hace unos dos meses, no parece que, a la postre, vaya a suceder. Porque en el escenario político peruano, de los tres candidatos iniciales, lo más seguro es que Alan García se convierta en presidente de la nación andina por segunda vez en su ya larga vida política; tras de haber quedado en la segunda posición en la primera vuelta de las elecciones presidenciales, por delante de la centro-derecha Lourdes Flores, con sólo 60.000 votos de diferencia, y a muy pocos puntos de Humala que sólo superó muy levemente el 30 por 100 merced al voto indígena de la sierra y del altiplano.
Ahora a menos de una semana de la segunda vuelta, García va por delante del presunto heredero de Tupac Amaru, con más de 20 puntos de ventaja, y ello por varias razones que sintéticamente expondremos:
- Aunque durante su primer mandato, 1985-1990, García terminó con una fuerte crisis económica, eso ya está casi olvidado.
- A ese perdón de la memoria está contribuyendo el hecho de que García ha reconocido sus errores de hace dos décadas, para acto seguido asegurar que hoy tiene mucha más experiencia.
- Además, y esto es lo principal, García aparece para la mayoría como “el mal menor” frente a Humala, confuso personaje donde los haya, y que cada vez tiene menos predicamento, porque figura como una marioneta de Chavez y en la línea nacionalista de Morales. Hasta el punto de que los antiguos adversarios de García, Mario Vargas Llosa y Alejandro Toledo, prácticamente están pidiendo el voto para él.
- Y por si fuera poco, a las muchas miserias de la figura de Humala le han llegado los abyectos efluvios de Montesinos, ex hombre fuerte de Perú, con Fujimori, que ha aireado los fraudes del candidato pro-incaico. Sobre todo porque promovió una asonada militar de opereta, como cortina de humo, para facilitar la huida de Montesinos en octubre de 2000. “Él se prestó para encubrir mi salida en el velero Karisma”, subrayó el mano derecha de Fujimori.
Así que ya lo saben, el domingo 4 de junio Alan García (en nuestra foto de hoy) será el presidente electo de Perú.
Miércoles, 8 de octubre
Ramón Tamames
Grupo Cenyt
Alfonso Agís
Juan Carlos Ureta
Jesús Pérez
Luis Llopis Herbas
Ramón Tamames
Invermanía
Luis C. Sánchez
Juan Otero