Ayer terminábamos con las acciones de Chang Kai-shek para exterminar a los comunistas. Los cuales desarrollaron una estrategia de enfrentamiento abierto, que resultó desastrosa, de modo que en octubre de 1934 el Partido Comunista Chino (PCC), tras haber sufrido importantes pérdidas se encontró cercado en una pequeña zona al sur del país, en la provincia de Jiangxi.
Fue por entonces cuando se produjo la legendaria Larga Marcha que partió desde la provincia sureña de Jiangxi en octubre de 1934, y que en un año recorrió 3.500 km atravesando algunos de los territorios más inhóspitos del mundo. Un itinerario en cuyo curso los comunistas confiscaron las propiedades de funcionarios, terratenientes y recaudadores de impuestos, redistribuyeron la tierra entre los campesinos, les equiparon con armas capturadas al Kuomintang (KMT) y dejaron soldados tras de sí para organizar grupos guerrilleros que acosaran al enemigo. Y fue en esa Larga Marcha donde coincidieron los personajes que después, a partir de 1949, ocuparían los puestos más destacados en la República Popular. Entre ellos Mao Tse Tung (nuestra ilustración de hoy), Chu Enlai, Chu Teh, y Deng Xiaoping; encumbrándose Mao como líder supremo del movimiento comunista chino.
Y entrando ahora al conflicto armado chino-japonés, iniciado en 1931, el hecho es que desde diciembre de 1941 (bombardeo de Pearl Harbour) y en paralelo a la Segunda Guerra Mundial (SGM) en el área del Pacífico, los ejércitos del PCC y del KMT siguieron las grandes líneas de una común acción antinipona. Con la particularidad de que al final de la guerra, el Ejército de Liberación Popular (ELP) del PCC había multiplicado su fuerza, contando con nuevo armamento: el abandonado por los japoneses en Manchuria, requisado por el ejército soviético; y el conseguido por el apoyo directo de la URSS. Mientras tanto, el KMT, erosionado por la corrupción, el sentido autocrático de sus dirigentes, y la falta de un ideal popular, se situó en el trance final de su propio desmoronamiento. A pesar del cual, Chiang se opuso a la creación de un gobierno nacional en el que podrían haber entrado los dos grandes partidos.
Luego, terminada la SGM en 1945, en 1946 se reanudó la guerra civil, en la que el KMT recibió inicialmente una importante ayuda militar de EE.UU. Pero ante los reveses de las tropas nacionalistas, la misión estadounidense presidida por el general George Marshall, suspendió, desde julio de 1946, su ayuda a Chiang Kai-shek. En ese estado de cosas, el colapso final de los ejércitos nacionalistas no se hizo esperar, y el 1 de octubre de 1949, en Pekín, en la Plaza de Tiananmen, Mao Tse-tung proclamó la República Popular China (Zhonghua Renmin Gongheguo). Una efemérides con la cual terminamos la serie de cinco artículos sucesivos sobre los antecedentes del nacimiento de la República Popular China.
Viernes, 5 de septiembre
Ramón Tamames
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Juan Carlos Ureta
Jesús Pérez
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Ramón Tamames
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