Tenemos un nuevo fármaco para tratar la obesidad

Tener hambre a todas horas, pensar en comer cuando apenas acabas de terminar la comida anterior, vivir todo el día obsesionado con un pastel o un chocolate es agotador y muy incapacitante. En esas circunstancias cualquier cosa te hace pensar en la comida; estar alegre, triste, sentirse nervioso, agobiado, querer celebrar algo o lamentarse de un fracaso, da hambre y ganas imperiosas de comer. Cuando el hambre se convierte en obsesión y cualquier cosa te lo aumenta es imposible ponerse a dieta y bajar de peso. Para poder hacerlo es imprescindible quitarla de en medio. Acaba de aparecer en el mercado un fármaco que reduce el hambre, y aumenta la saciedad: estamos de enhorabuena, porque además lo hace sin producir efectos secundarios como ocurría con otros fármacos de antaño.

La Liraglutida 3mg. (Saxenda®), es una sustancia muy potente, derivada de una hormona natural el GLP-1, que producimos espontáneamente tras una comida y que es en parte responsable que paremos de comer. Actúa a nivel cerebral y a nivel gástrico reduciendo enormemente el apetito y aumentando la saciedad, sin afectar otras funciones cerebrales como la concentración, o el estado de ánimo, no da nerviosismo, ni irritabilidad ni somnolencia o insomnio como otros fármacos que se han usado anteriormente.

Como todo fármaco serio, tiene estudios científicos detrás que lo avalan. En los ensayos clínicos y en EEUU donde ya está comercializado ayuda a perder y mantener a largo plazo entre un 10 a un 15% peso y también tiene otros efectos muy beneficioso sobre la tensión arterial y sobre la diabetes, ya que mejora ambas. Por tanto tenemos un fármaco muy interesante para tratar la obesidad que además consigue mejorar las enfermedades asociadas a ella. Debe ser prescrito por un médico, se administra por vía subcutánea una vez al día, y como efectos secundarios están descritos en algunos pacientes náuseas y vómitos sobre todo al principio del tratamiento.

Estamos acostumbrados a ver u oír anuncios en los que un producto sin respaldo científico, que se pueden adquirir en cualquier establecimiento o por internet y que prometen pérdidas de peso increíbles. “Baje hasta 5 kg a la semana“ o cosas de este tipo. ¡ Es imposible¡ El peso y sobre todo la grasa tardan en perderse y salvo que estés gravemente enfermo, no se puede perder más de 1 kg de grasa a la semana. Por tanto, todo aquello que prometa pérdidas superiores habrá que mirarlo con lupa, y muy posiblemente sea publicidad engañosa.

Los fármacos para la obesidad no son la panacea pero ayudan enormemente a perder peso y después a mantenerlo, por eso no se deben suspender, al menos durante un tiempo. Aunque el fármaco perfecto no existe, si vamos teniendo claro cuales deben ser sus atributos. Quitar el hambre, aumentar la saciedad, son aspectos imprescindibles. No hay milagros, y el fármaco tampoco funciona sin hacer una alimentación baja en calorías reduciendo los alimentos que más engordan como los azúcares y las grasas y por supuesto haciendo ejercicio, y manteniéndolo para siempre.

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adelgazar, dieta, obesidad

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