Sursum Corda El blog de Guillermo Gazanini

“Descubrir a Dios en las obras de misericordia”

22.09.17 | 04:10. Archivado en Iglesia católica en México

Comunidad parroquial de la Ciudad de México acude en ayuda del pueblo morelense

Guillermo Gazanini Espinoza / 22 de septiembre.- Han pasado tres días desde el sismo y las labores continúan hasta lograr el rescate del mayor número de personas que aun pudieran estar entre los escombros. La labor de rescatistas y voluntarios ha sido esencial, sociedad civil, con la intuición de la solidaridad, tomó por asalto las montañas de escombros para entregar su vida para que otros tuvieran vida.

La otra parte de esta historia es la de aquéllos que lo han perdido todo. Su patrimonio, el trabajo de toda la vida, sus casas penden literalmente de alfileres, cualquier movimiento las echaría abajo. Son damnificados, necesitan lo esencial para continuar adelante. Y no han quedado solos porque miles de personas se han volcado para darles gratuitamente lo indispensable.

Entre ellos están las comunidades parroquiales. Bajo la guía de los párrocos, de los sacerdotes que están en el frente, inspiran a los fieles a aportar sin esperar nada a cambio. Es el caso de la comunidad de la parroquia de la Purificación de Nuestra Señora, “La Candelaria“, en Mixcoac, al sur de la Ciudad de México. El padre Joel Sánchez Vargas (Ciudad de México, 1976) es su joven párroco ordenado hace diez años, en mayo de 2007, en la Basílica de Guadalupe.

Ante la tragedia, él y los grupos parroquiales tomaron la iniciativa de llevar víveres y artículos de primera necesidad al Estado de Morelos, la zona más impactada y sufriente. Su testimonio es el ejemplo vivo de solidaridad en este evento que cambió, de manera radical, la forma de vida de muchísimos en el centro del país.

Gracias padre por conceder esta entrevista a Religión Digital sobre todo en estos momentos de urgencia que viven diversas regiones del país. Tu parroquia ha sido una de tantas que ya se ha movilizado para dar ayuda en especie a las zonas más impactadas. ¿Cómo surgió esta iniciativa y por qué se decidió llevarla hasta Morelos?

Surge a partir del sismo que sacudió a nuestro país el pasado 19 de septiembre. Al ver las dimensiones de zonas devastadas, no sólo en la ciudad sino en los Estados próximos al epicentro, pensamos en ayudar sin que hubiese intermediarios gubernamentales o de instituciones de asistencia privada por el mal sabor de boca que deja. En muchos casos la ayuda no llega o fluye a cuenta gotas. Y viendo que ya era suficiente en la Ciudad de México, se pensó en los Estados de Morelos o Puebla, pero al final un matrimonio originario de Morelos, y ahora fieles de la parroquia, nos contactaron con conocidos en el Estado y se optó por mandar la ayuda a ese lugar.

¿Qué grupos parroquiales están involucrados?

Principalmente la Pastoral Socio-caritativa apoyada por los grupos de catequesis, Escuela de Pastoral, Biblia y personal de la parroquia.

¿Qué ayuda se llevó hasta las comunidades de Morelos?

Artículos de primera necesidad como arroz, frijol, aceite, sopa, atún, sardinas, sal, agua, leche, papillas y avena. Para aseo personal productos como cepillos de dientes, pasta, jabón de barra y polvo, papel de baño, toallas sanitarias, pañales para bebé y adultos, desodorante.

¿De qué forma trazaron la ruta para llegar a los pueblos morelenses?

Observando los noticiarios y por los contactos en ese Estado. Se pensó en Jojutla bajo la consigna de que, si al dirigirnos a ese sitio encontrábamos alguna población estuviera necesitada de ayuda, les dejaríamos todo lo recaudado. Al estar en camino nos notificaron que había llegado la ayuda a Jojutla. Comenzamos a recorrer localidades que estuvieran siniestradas. De este modo pasamos por Jiutepec, Oaxtepec, Cocoyoc, Cuautla y no encontramos daños a primera vista, pero sí muchos centros de acopio. Hasta que nos informaron que en la población de Tepalcingo, muy cerca del epicentro, no había llegado ayuda y nos dirigimos al sitio, ahí entregamos lo colectado.

Se ha dicho en medios que Morelos no ha recibido la ayuda suficiente y todo se concentra en la desgracia que vive la Ciudad de México. ¿Qué urgencias te planteó la gente?

En cuanto a la ayuda sí está llegando, quizá no en cantidades como en la Ciudad de México, pero nos encontramos con caravanas de carros o camionetas con leyendas en sus vidrios que decían “ayuda a Morelos”. Y siendo ya noche seguía llegando la ayuda. También observamos camiones con cuadrillas de trabajadores para laborar en el retiro de escombros aunque por la falta de luz no se trabajó de noche.

Al platicar con la gente manifestaban la ausencia de ayuda de las autoridades civiles. Les preocupaba las condiciones de sus hogares, muchos de ellos inhabitables, algunos duermen en las calles. Manifestaron profunda tristeza por los daños al Santuario de Jesús de Nazareth que daba a la comunidad refugio en la fe e identidad como pueblo en sus tradiciones y cultura. Su fiesta, el tercer viernes de Cuaresma, es muy visitada por peregrinos de otros Estados.

Otra urgencia es el auxilio espiritual. Como sacerdote pudiste llevar el consuelo para fortalecer la fe de los damnificados. ¿Qué nos dices al respecto?

Les hice notar que no están solos, muchas personas de buena voluntad están en camino con ayuda básica de víveres y que al no haber pérdidas humanas estando tan cerca del epicentro fue verdaderamente una bendición de Dios. Los invité a hacer oración y hubo una participación inmediata

¿Detectaste ayuda gubernamental? ¿Crees que la respuesta de los diversos niveles de gobierno ha sido efectiva?

La queja de los pobladores es que sólo han ido a ver los daños, pero que no hay ayuda. Nosotros, al llegar, vimos salir dos cuadrillas de soldados, pero en todo el camino no vimos algún vehículo oficial de gobierno o de la Cruz Roja.

Otro punto es el daño a las casas, los hogares de las personas. Parece que el nivel de devastación en ese sentido sí es muy delicado en el Estado de Morelos…

Efectivamente. En esta población en concreto se veía el nivel de daños. Muchas casas acordonadas que ponen en riesgo la vida de sus habitantes. Para ellos se abrió un albergue en las canchas de la comunidad.

¿Pudiste platicar con alguno de los párrocos de los lugares que visitaron? Un gran número de templos y parroquias están prácticamente en situación ruinosa.

No me fue posible platicar con alguno de ellos, pero al pasar por los templos de nuestra ruta, la mayoría tenía una cinta roja advirtiendo del peligro aunque no pude constatar el grado de daños en cada uno de ellos.

¿Tu parroquia volverá a Morelos? ¿Qué acciones están planeando para seguir ayudando y dejar atrás esta etapa de emergencia?

Tenemos dos líneas de acción. Una es llevar algunos arquitectos o ingenieros de nuestra comunidad parroquial para hacer un recorrido por cada casa de la localidad y den recomendaciones o posibles soluciones para los trabajos de reconstrucción. Y segundo es hacer una kermés para recaudar fondos de ayuda así como la posibilidad de realizar faenas de limpieza de escombros.

Finalmente padre, México y otras partes del mundo han sufrido mucho en tan pocos días. Los fenómenos naturales impactan, pero están sacando lo mejor de nosotros para ver por los demás. ¿Cómo podemos ver que Dios está actuando ante estas desgracias? ¿Debemos interpretarlo como un llamado de atención?

Al ser un Dios creador cuya obra es perfecta, la tierra es “casa común” de todos. Pienso que el descuido en lo que compete a los hombres ha pasado la factura. Ello ha permitido redescubrirnos como seres finitos y vulnerables, debemos tener respeto y cuidado de la “casa común “. Ahora nos queda descubrir a Dios presente en las obras de misericordia, clama a la solidaridad y fraternidad en el mandamiento del amor al prójimo como si fueras tú mismo.


Opine sobre la noticia con Facebook
Opine sobre la noticia
Normas de etiqueta en los comentarios
Desde PERIODISTA DIGITAL les animamos a cumplir las siguientes normas de comportamiento en sus comentarios:
  • Evite los insultos, palabras soeces, alusiones sexuales, vulgaridades o groseras simplificaciones
  • No sea gratuitamente ofensivo y menos aún injurioso.
  • Los comentarios deben ser pertinentes. Respete el tema planteado en el artículo o aquellos otros que surjan de forma natural en el curso del debate.
  • En Internet es habitual utilizar apodos o 'nicks' en lugar del propio nombre, pero usurpar el de otro lector es una práctica inaceptable.
  • No escriba en MAYÚSCULAS. En el lenguaje de Internet se interpretan como gritos y dificultan la lectura.
Cualquier comentario que no se atenga a estas normas podrá ser borrado y cualquier comentarista que las rompa habitualmente podrá ver cortado su acceso a los comentarios de PERIODISTA DIGITAL.

caracteres
Comments

No Comments for this post yet...

    Sábado, 15 de diciembre

    BUSCAR

    Editado por

    Síguenos

    Hemeroteca

    Diciembre 2018
    LMXJVSD
    <<  <   >  >>
         12
    3456789
    10111213141516
    17181920212223
    24252627282930
    31