Sursum Corda El blog de Guillermo Gazanini

“¡No nos olviden!”, la devastación en la diócesis de Cuernavaca

21.09.17 | 10:04. Archivado en Iglesia católica en México

Guillermo Gazanini Espinoza / 21 de septiembre.- Axochiapan es la zona cero. En esta región del Estado de Morelos, dicen los geólogos, se dio el violento choque entre dos placas que sacudieron la corteza de la tierra originado un devastador terremoto cuyas ondas expansivas azotaron la región del país con mayor concentración de población. Tres estados son los más perjudicados, al momento suman más de 233 muertes. En Morelos cayeron 69 personas que quedaron entre los escombros.

La diócesis de Cuernavaca incluye al Estado de Morelos. Prácticamente después del evento sísmico, su obispo, Mons. Ramón Castro, comenzó a recibir las noticias del grado de devastación y cómo se necesitaba la ayuda urgente para salvar al mayor número de personas que pudieran estar entre lozas, concreto y hierros retorcidos, pero también constató la lamentable destrucción del patrimonio religioso que se ha ido sumando al gran número de iglesias y templos de otras diócesis impactadas.

El medio más frecuente para informar a la población han sido las redes sociales que Mons. Castro usa como apoyo para hacer solicitudes ante la emergencia. En un mensaje especial difundido a tarde del 20 de septiembre, dirigió un saludo con el corazón para animar a los fieles en este momento que definió como de “experiencia traumática”. “Necesitamos estar unidos, necesitamos vivir los valores que no se derrumban… Se han derrumbado y colapsado muchos edificios, muchas casas, muchas iglesias, pero no se ha derrumbado nuestra fe, no se ha derrumbado nuestra esperanza… Esos valores nos pueden sacar adelante… Debemos salir adelante, es cuestión de que pongamos nuestro granito de arena… Es el momento de trabajar, de ayudar y reflexionar”.
El obispo finalizaba su mensaje con la bendición no sin antes advertir que todos deberíamos “arremangarnos para levantar piedras, recoger lo que sea y tratar de salir adelante”.

Mons. Castro recorrió la diócesis para dar cuenta de las necesidades. Y es que en Morelos se había dado la ayuda de forma gradual, casi a cuentagotas, no copiosa ni abundante como en la Ciudad de México en donde los centros de concentración de víveres tienen excedentes y los voluntarios son de más. En Jojutla, uno de los municipios más devastados, las familias duermen en las calles, no tienen seguridad para habitar sus viviendas ni garantías para salvaguardar su integridad personal.

>> Sigue...


Martes, 18 de septiembre

BUSCAR

Editado por

Síguenos

Hemeroteca

September 2017
M T W T F S S
<<  <   >  >>
    123
45678910
11121314151617
18192021222324
252627282930