Sursum Corda El blog de Guillermo Gazanini

Constitución fallida

16.01.17 | 17:13. Archivado en Iglesia católica en México, Análisis y Opinión

Editorial Desde la fe / SIAME. 16 de enero.- El 31 de enero, la Asamblea de la Ciudad de México deberá presentar la nueva Constitución que regirá administrativa y políticamente a esta entidad del país.

Sin embargo, la esperanza que pudo representar la Constitución, poco a poco se desvaneció mientras la ciudadanía vio cómo las sesiones, discusiones y consensos resultaron más el botín de tribus, que producto de la racionalidad y pericia jurídicas. Motivados por el “todos deben ser incluidos”, la preocupación ahora es encontrarnos con un dragón de siete cabezas que devorará a los ciudadanos, toda vez que no se reconoce ni el sentido común ni la razón.

Los constituyentes de los partidos mayoritarios tienen ojos, y no ven. Cubiertos con la venda de la irresponsabilidad, esas fracciones en la Asamblea tratan a toda costa de imponer agendas ideológicas, evadiendo la imparcialidad e igualdad –para todos– de la Constitución. Y resulta más paradójico observar cómo la mayoría política, comprometida con una supuesta revolución “cultural y moral”, bajo los principios de libertad, justicia, solidaridad, democracia y fraternidad, toma veredas contrarias a lo anterior: mezquindad, injusticia, imposición e individualismo.

La obsesión criminal por el aborto, la destrucción de la familia y sus valores, la imposición de la perversa y antinatural ideología de género, se convierten en eso, obsesión con trazas de malignidad que perjudica el sano desarrollo del cuerpo social. Lo que crece al seno de la Asamblea Constituyente es rémora, producto de renegados que hoy militan en nuevas corrientes mientras el barco del partido político que les vio nacer hace agua y se hunde. Al fin y al cabo, el populismo y demagogia son siempre las cartas para consumar ideales megalómanos de poder. Diputados que se cubren los ojos, tapan oídos y simulan silencio cuando en otras administraciones de la Ciudad de México se reconoció por, ejemplo, el derecho humano a la objeción de conciencia, o bien, jamás se promovieron iniciativas irresponsables de ideología de género, de destrucción de la familia y de lesión de instituciones de derecho, como el Matrimonio entre un hombre y una mujer.

Vale la pena recordar a esa mayoría del Constituyente por qué están ahí. Sus declaraciones y principios ofrecidos al electorado fueron redactar un documento para la Ciudad democrática, participativa, justa, incluyente y próspera, donde se ejercen las garantías civiles y sociales con libertad, sin condicionamientos ni discriminación. La esperanza de la Ciudad era por la preservación y defensa de derechos de todos los seres humanos y no para otorgar sentimentales prerrogativas a animales o tratar a los mexicanos no nacidos como productos execrables.

El futuro de la Ciudad no tiene precio, pero parece que la mayoría en la Asamblea Constituyente sirve a intereses impuestos desde la ONU, como una nueva colonización ideológica, y no obedece al poder soberano otorgado por los votantes. Negar el derecho a la vida o dinamitar los fundamentos del Matrimonio –que es y siempre será entre un hombre y una mujer–, es ya de por sí exclusivo y discriminatorio, al tildar aquello de retrógrado y dogmático. No es así. Las instituciones están al servicio de la gente y, fundamentalmente, para los más vulnerables. La Constitución debería tener “como articulador de toda política pública, la promoción y respeto a los derechos humanos de todas y todos los habitantes de la ciudad”, y no que los diputados estuvieran de rodillas ante dictados ajenos a nuestra maltrecha realidad. Sin embargo, es justo reconocer que algunos de los partidos minoritarios en la Asamblea han asumido un papel más serio al afrontar las incoherencias de la izquierda mal llamada progresista.

No hay duda que los miles de capitalinos que marcharon en septiembre para defender la familia, estarán atentos al resultado del constituyente y sabrán actuar en consecuencia, castigando en las urnas a una izquierda corrupta, decadente y depredadora de los valores morales y familiares.


Sábado, 20 de enero

BUSCAR

Editado por

Síguenos

Hemeroteca

January 2017
M T W T F S S
<<  <   >  >>
      1
2345678
9101112131415
16171819202122
23242526272829
3031