Sursum Corda El blog de Guillermo Gazanini

Queremos paz

31.01.16 | 17:29. Archivado en Iglesia católica en México, Análisis y Opinión

Editorial semanario Desde la fe / 31 de enero.- México enfrenta fenómenos delictivos y de violencia que parecen no tener precedentes en su historia contemporánea. Los índices llegan a cuestionar la capacidad de las autoridades de todos los niveles de gobierno y los hechos sangrientos ya perecen ser comunes, cosas cotidianas que “deberían pasar” en regiones regidas y azotadas por látigos implacables del crimen organizado, a pesar de las cruzadas y programas, estrategias y planes de seguridad que burlan las inversiones económicas y humanas pretendiendo la tranquilidad.

A esto se suman violencias invisibles de enemigos movidos por el espíritu del mal y el dios de la avaricia, protegidos por la impunidad y nutridos de la corrupción. Hay mexicanos desaparecidos, niños, jóvenes y adultos quienes, un día, fueron raptados de sus hogares y, por la incapacidad oficial, los padres y familias de las víctimas asumen lo que procuradores y ministerios públicos ya no pueden hacer. De acuerdo al Alto Comisionado de las Naciones Unidas, entre 2006 y 2014, más de seis mil niños y adolescentes menores de 18 años han desaparecido, sustraídos por bandas y el crimen organizado.

La violencia contra mujeres es rampante y en determinados Estados hay focos rojos. En Jalisco, 559 personas fueron privadas de la vida entre 2012 y 2015 aparte de las desapariciones que suman más de dos mil. Morelos vive alerta de género y el Estado de México, sólo en 2014, había registrado la desaparición de 400 niñas y adolescentes en los municipios conurbados pobres y violentos de Ecatepec, Ciudad Nezahualcóyotl y Chimalhuacán.

Cifras oficiales dicen que los homicidios van a la baja, pero la realidad contradice el aparente triunfo. Ni un nuevo gobierno ni planes de desarrollo impiden que la sangre siga corriendo en el Michoacán violento y sometido por el crimen y anarquía de inseguridad a causa del vacío de poder. Planes de pacificación contrastan con el agobio de los michoacanos ante lo que parece una sed de sangre sin medida. En lo que va de enero ocurren 52 homicidios violentos y en tres meses, 290 homicidios dolosos. Michoacán sólo vive la paz de los sepulcros.

El Estado de Guerrero padece lo peor aún después de la pesadilla de los 43 de Iguala. La entidad corrompida no da golpe certero en cuanto a la disminución de homicidios. Guerrero no es sólo Acapulco, las regiones apartadas están controladas por los carteles delictivos y los testimonios dan evidencia del horror de muchos cuya defensa y respeto de los derechos humanos es pura buena intención.

Los obispos de México mantuvieron informado al Papa Francisco del oscuro panorama, estará en lugares violentos, pobres y miserables del país y los gobernantes no pueden tapar el sol con un dedo. La basura permanece debajo de la alfombra roja y Francisco no vendrá al relumbrón de limpieza y pulcritud de ocasión, ni por los papelitos de colores o la retórica estéril con las consabidas frases: “llega a un Estado en paz que lo recibe con los brazos abiertos”; por el contrario, desde la fe cristiana, esta es una hora de gracia y, como lo afirma el Santo Padre, estas condiciones urgentes “irán generando espontáneamente nuevos procesos de evangelización de la cultura, que, a la vez que contribuyen a regenerar la vida social y hacen que la fe sea más resistente a los embates del secularismo…” Los mexicanos queremos paz, necesitamos la Verdad, no la burocracia numérica. La misión no está cumplida.


Comenzará la distribución de boletajes para eventos del Papa Francisco

27.01.16 | 20:15. Archivado en Iglesia católica en México

De acuerdo con información de la Conferencia del Episcopado Mexicano en el sitio oficial de la visita del Papa Francisco, los obispos determinaron los criterios de distribución de boletos para las diócesis y entregarlos a laicos, sacerdotes y agentes de pastoral. Según el boletín, los Obispos del Consejo de presidencia y del Consejo permanente de la CEM, que representan a las 18 provincias eclesiásticas que agrupan a las 93 diócesis del país, se reunieron a fin de tratar temas sobre logística y la asignación de boletos para ser distribuidos la semana próxima.

Los boletos contarán con medidas de seguridad para evitar su reproducción y se entregarán de forma equitativa de acuerdo a los eventos de que se trate. Los obispos afirman que habrá imparcialidad para entregar alguno de los codiciados boletos. Esperemos que sí.


¿Quiénes serán los indígenas que acompañarán al Papa en Chiapas?

26.01.16 | 20:18. Archivado en Iglesia católica en México



Conferencia del Episcopado Mexicano / 26 de enero.-
El encuentro con los pueblos indígenas tendrá; lugar el lunes 15 de febrero, en los Servicios Deportivos Municipales (SEDEM) de San Cristóbal de Las Casas, donde el Santo Padre celebrará; Misa con 90,000 personas, la mayoría indígenas, a las 10:15 horas. Es importante recalcar que el Papa no viene sólo para estar con los indígenas, sino con toda la comunidad eclesial, indígenas y mestizos, dando prioridad a quienes muchas veces han sido postergados, los indígenas. El Papa no viene a enfrentar a los grupos sociales, sino a tender puentes, a ayudarnos a derribar muros que separan, a animar la integración humana y cristiana de pobres y ricos, de indígenas y mestizos, de quienes viven su fe en forma más tradicional y quienes la asumen con su dimensión social imprescindible.

Después de la Misa, el Papa tomará sus alimentos en la Curia Episcopal, acompañado sólo por los dos obispos locales y por los siguientes indígenas, que fueron seleccionados después de una consulta a la comunidad diocesana:
Pbro. Sebastián López López, sacerdote tsotsil, originario de El Bosque, párroco de Chalchihuitán.
Hna. Aída Pérez Jiménez, religiosa tseltal, Hija de la Caridad de San Vicente de Paul, agente de pastoral en la parroquia de Altamirano.
Teófilo Pérez Ruiz, seminarista tsotsil, originario de San Andrés Larráinzar, elegido por sus compañeros de Teología. Vive un año de inserción pastoral en una comunidad tseltal de Bachajón.
Victoria Ruiz González, joven tsotsil, elegida por la coordinacion diocesana de pastoral juvenil, ella vive en San Cayetano, municipio de El Bosque.
Carlos Aguilar, catequista tseltal, representante de la organización Pueblo Creyente. Vive en Betania, cerca de San Quintín, en las Cañadas de Ocosingo.
Dominga Sántiz, catequista tseltal, de la Coordinación Diocesana de Mujeres (CODIMUJ); vive en Oxchuc. Miguel Montejo Díaz, diácono permanente ch’ol. Vive en Boca Chancalá, Palenque.
Maríaa Trujillo Sánchez, esposa de Miguel Montejo, de la etnia ch’ol.

Para la celebración de la Santa Misa se están elaborando objetos litúrgicos con simbología indígena cristiana:

a) Casulla para la Misa: Elaboraron los bordados mujeres tseltales de Chilón, de la Cooperativa Artesanal Jluchiyej Nichimetic. Las coordina Verónica Pérez Cruz nichimetic@hotmail.com Una joven tsotsil hace la casulla y aplica los bordados: Esperanza Hernández Bermúdez.

b) Mitra la está realizando una joven originaria de Tapachula, que vive en San Cristóbal y colabora en la casa episcopal: Guadalupe López Hernández.

c) Báculo o bastón del pastor: Lo elaboró el Pbro. Javier Ruiz, párroco de Soyatitán, cerca de Pujiltic, no directamente para el Papa sino para el obispo diocesano, pero que fue aprobado por Roma para que lo use el Papa.

Las lecturas de la Misa serán proclamadas en ch’ol, tsotsil y tseltal, por los mismos indígenas; los cantos serán en castellano, tseltal, tsotsil y mixe de Oaxaca. Familias tojolabales y zoques entregarán las ofrendas del pan y del vino. Una familia mestiza le entregará; lo que se haya colectado para construir dos albergues para migrantes, en Frontera Comalapa y en Salto de Agua. Ya existen tres en la diócesis, pero el paso continuo de migrantes requiere darles más atención humanitaria, y por ello, en este Año de la Misericordia, la colecta no es para que se la lleve el Papa, sino para apoyar a los pobres. Se ha abierto una cuenta para quienes deseen cooperar para esta obra de misericordia: Cuenta No. 659 10 88 de Banamex, sucursal 7009, en San Cristóbal de Las Casas a nombre de Felipe Arizmendi Esquivel.


En deuda con los pueblos indígenas

24.01.16 | 06:28. Archivado en Iglesia católica en México

Editorial Desde la fe / SIAME. 24 de enero.- En México, los pueblos y comunidades indígenas necesitan justicia y reconocimiento muchas veces bloqueados por la incomprensión y el populismo; lastimados con profundas heridas causadas por gobernantes y dirigentes quienes lucran sus necesidades poniéndoles en condiciones desventajosas, los indígenas viven en crisis, desprecio y pobreza. En discursos son indispensables para el futuro; sin embargo, son cuestionables las políticas que dicen reconocerlos, subsisten relaciones históricas desiguales, la discriminación, la violación de sus derechos humanos fundamentales y el paternalismo que los usa para los juegos electorales.

En 1994, el levantamiento en Chiapas volvió nuestra mirada a las zonas olvidadas del país. Frente a los polos ricos y pujantes de la economía, los pueblos indígenas del sureste advirtieron que México había caminado sin ellos. La rebelión tuvo dura respuesta de parte del gobierno, pero las negociaciones lograrían la concesión de la amnistía y de otros instrumentos legislativos que no secundaron la paz definitiva en el Estado.

En 2001, el Congreso de la Unión aprobó reformas sobre derechos indígenas tildadas de oportunidad histórica; no obstante, los cambios constitucionales no lograron satisfacer las expectativas sobre la cuestión. Los derechos indígenas aún quedan atados a caprichos políticos y manoseo de líderes que envilecen sus causas y necesidades; el desarrollo, en lugar de ser impulsado, es sometido por los dictados neoliberales y ahora se pone en tela de juicio la viabilidad de las llamadas zonas económicas especiales en lugares pobres y de muy alta marginación para empoderar a empresas que realicen negocios a costa del sector social de la economía que debería privilegiar el mercado interno de los pueblos y comunidades indígenas.

A esto se suma la desigualdad y desprecio cuando somos testigos de la pobreza indecente que provoca el abandono de pueblos enteros para incrementar la miseria; es de especial mención cómo garantías elementales a la salud y vivienda, por ejemplo, son lujo cuando en muchas regiones no se alcanzan las mínimas condiciones de bienestar. Los procesos de diálogo han sido lentos y difíciles, lo que parece apurar y ser urgente paras sectores ricos, para los indígenas puede tardar años y décadas enteras. Seguimos en deuda con ellos.

La visita del Papa Francisco a Chiapas no será un evento folclórico que pudiera ser visto sólo como expresión de riqueza cultural; más allá de estas pretensiones, los ojos del mundo voltearán a una región notablemente atrasada y que no está a la par de México. Chiapas no es sólo paso de migrantes centroamericanos, es un Estado explotado en sus riquezas naturales y personas, de los más rezagados en alfabetización y desarrollo humano. Y el Papa Francisco ha llamado la atención sobre la riqueza de comunidades indígenas cuando “la conjunción de pueblos y culturas… es una forma de convivencia donde las partes conservan su identidad construyendo juntas una pluralidad que no atenta sino que fortalece la unidad. La búsqueda de esa interculturalidad que combina la reafirmación de los derechos de los pueblos originarios con el respeto a la integridad territorial de los Estados nos enriquece y nos fortalece a todos”. Y los indígenas chiapanecos son más que una minimarimba.


Lavatorio de pies para todos

22.01.16 | 07:00. Archivado en Cristianismo, Análisis y Opinión

Guillermo Gazanini Espinoza / 21 de enero.- No era extraño ver a mujeres y niños en el lavatorio de pies del Jueves Santo. Quienes participamos en comunidades distintas, testimoniamos los esfuerzos para representar dignamente a los apóstoles quienes serían lavados por el celebrante. Ataviados con túnicas, simulaban las ropas de los seguidores de Cristo en el Cenáculo, hombres y mujeres – desde niños hasta ancianos- rodeaban el altar como si concelebraran la institución de la Eucaristía y del mandamiento máximo. Otras comunidades no preparan a sus actores, sencillamente están dispuestos uno o varios lugares para escoger a quienes puedan ser servidos a través de ese rito. Los aspectos pueden ser diversos. Habrá padrecitos muy higiénicos que no quieren besar los de los adultos y conformarse con los pies más sanos de bebés o niños pequeñitos, encargar el rito al diácono o tomar parejo, sin importar edad y condición, en una demostración más profunda de la universalidad del mandamiento del amor.

Ahora nos llega el decreto que ordena una reforma confirmada por la costumbre. Y se advierte que no todos están muy contentos con esto, particularmente aquellos que blanden la espada como ortodoxos y puros defensores de las rúbricas, atacando al Papa Francisco y tratando de sabotear, en la comodidad del mullido sofá frente a la laptop o en la oficina a través de la agilidad de los pulgares en el móvil, con reunir firmas para evitar “el atentado contra la tradición de la Iglesia” porque se abre la puerta al relativismo litúrgico y se están dando concesiones inauditas para apoyar ideologías de género que, de ninguna forma, el Papa Francisco pretende soportar con estos cambios en los ritos del Jueves Santo.

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Aeroméxico llevará al Papa Francisco de regreso a Roma

21.01.16 | 06:32. Archivado en Iglesia católica en México


Conferencia del Episcopado Méxicano / 20 de enero.- El Secretario General de la Conferencia del Episcopado Mexicano y Coordinador General del Viaje Apostólico del Papa Francisco a México, Mons. Eugenio Lira Rugarcía, se reunió este martes 19 de Enero en las instalaciones de Aeroméxico con los señores Javier Arrigunaga, Presidente del Consejo de Administración de Grupo Aeroméxico, Eduardo Tricio, Miembro del Consejo de Administración de Grupo Aeroméxico y Andrés Conesa, Director General de Grupo Aeroméxico, con el objetivo de concretar detalles sobre los traslados a las sedes que visitará el Santo Padre y su comitiva durante su próxima visita a nuestro país.

Las sedes a las que el Vicario de Cristo se desplazará por avión son Tuxtla Gutiérrez, Morelia y Ciudad Juárez. Para ello, serán dos los modelos de avión que trasladarán al Papa. El avión en el que volará a Tuxtla Gutiérrez y Morelia es un B737-800 y de Ciudad Juárez a Roma, el modelo que se utilizará será un B787-8.

Durante su visita a las instalaciones de la aerolínea el Secretario General tuvo la oportunidad de saludar a los capitanes que tendrán el honor de pilotar los aviones que trasladarán al Su Santidad en sus desplazamientos por la República Mexicana y de regreso a Roma.

En la fotografía se puede apreciar, de izquierda a derecha: Sr. Javier Arrigunaga, Mons. Lira, Sr. Eduardo Tricio y Sr. Andrés Conesa.


El impacto del Papa Francisco

20.01.16 | 07:04. Archivado en Iglesia católica en México

Mons. José Luis Chávez Botello, Arzobispo de Oaxaca / 19 de enero.- ¿Por qué la atracción y el impacto del Papa Francisco?. En medio de oscuridad, deseamos la luz; en momentos de duda y de confusión, apreciamos la orientación; en la enfermedad y necesidades, anhelamos salud y solidaridad, en momentos de tristeza, valoramos el consuelo y la compañía. El corazón humano siempre necesita alimentarse del bien, de amor, de verdad y de unidad; cuando una persona cultiva estos valores fundamentales, de manera clara y sencilla en todo lo que dice y hace, atrae como luz, abre perspectivas, ensancha el espíritu y motiva a caminar.

El Papa Francisco en sus relaciones y vida cotidiana transmite serenidad y paz, calidez, afecto, cercanía; vive cada día la sencillez, austeridad, verdad; algunas expresiones de su atracción son su alegría, su apertura y espontaneidad, su sensibilidad ante el dolor y sufrimiento de personas concretas, ante los niños y ancianos; su reacción valiente ante las injusticias y la hipocresía. Como cristiano es palpable su vida de oración, su relación con la palabra de Dios y los sacramentos. No olvida sus raíces sino que las tiene presente con gratitud y aprecio. Son expresiones de madurez humana y cristiana.

Esta madurez humana y cristiana encarnada, no es fruto de la casualidad; es resultado de los cimientos de una educación integral que alimenta la mente, el espíritu y el corazón; de estudios sólidos para aprender a reflexionar y discernir lo que conviene y se debe hacer en las variadas situaciones que siempre presenta la vida; es fruto de una espiritualidad que, en el esfuerzo diario, mueve a luchar contra el mal y hacer vida los valores evangélicos. Es la disciplina de marcarse un ideal o proyecto de vida que fortalece desde el corazón y capacita para afrontar desafíos y emprender obras grandes.

Las personas que logran esta calidad humana rebasan las fronteras de raza, cultura, credo y de su tiempo; son reconocidas y admiradas porque muestran en su vida la dignidad y grandeza de la vida humana, nos centran en lo más importante y valioso de toda persona por lo que debemos luchar; son personas concretas que inspiran y mueven al bien común como Ghandi, Luther king, Mandela, la beata Teresa de Calcuta o Malala entre otros; respondieron a situaciones concretas con su vida. La calidad humana y la calidad de la fe nunca pueden separarse, se atraen y se alimentan mutuamente, unen.

He escuchado que el Papa Francisco ya rebasó la estructura de la Iglesia; ¿por qué?; sin duda porque su vida y su palabra tocan lo fundamental y común a toda persona, aporta algo que la humanidad necesita hoy; de allí su atracción y grande autoridad en todos los rincones, razas, clases sociales y religiones. De aquí la expectativa y grande esperanza por su visita a México; su mensaje, desde las celebraciones y variados encuentros, unidos a signos y gestos que lo caracterizan, serán como rocío que transmite paz al corazón y mueve a vencer la indiferencia para erradicar la violencia, medicina para atender enfermedades sociales, fuerza para luchar contra el mal que nos daña.

Los encuentros con indígenas, familias, jóvenes, migrantes, sacerdotes y religiosas, son muestra de la prioridad del pastor. Estas celebraciones y encuentros del Papa serán seguidos por millones de hombres y mujeres, católicos y no católicos de México y del mundo, porque saben que podrán recibir alimento nutritivo para su vida: una palabra de afecto y de esperanza que caldee el corazón, nos centre en lo fundamental de la vida y nos estimule a construir la familia humana. Nos urge en México una reforma social integral que propicie el surgimiento de hombres y mujeres maduros y de calidad humana.

Con mi saludo y bendición para todos.


Los preparativos se intensifican para la visita del Papa Francisco

19.01.16 | 06:52. Archivado en Iglesia católica en México

Comunicado de la CEM en preparación al viaje Apostólico a México / 18 de enero.- Con el lema “Misionero de misericordia y paz” el Papa Francisco visitará México del 12 al 17 de febrero para testimoniar a Jesucristo, rostro de la misericordia de Dios, confirmar a los católicos en la fe, la esperanza y el amor, y para compartir a los hombres y mujeres de buena voluntad aquellos valores que hacen posible edificar una vida, una familia y una sociedad en donde todos podamos alcanzar un desarrollo integral y una vida en paz.

Los preparativos se intensifican para recibir al Santo Padre y a quienes participarán en las vallas y eventos que presidirá en las diócesis de México, Ecatepec, San Cristóbal de Las Casas, Tuxtla Gutiérrez , Morelia y Ciudad Juárez. Para afinar detalles, esta semana acudieron a las sedes anfitrionas Mons. Guido Marini, Maestro de las Celebraciones Litúrgicas Pontificias; el Dr. Domenico Giani, Inspector General de la Gendarmería de la Santa Sede y algunos oficiales; así como el Dr. Mateo Bruni, de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, quienes estuvieron acompañados por el equipo de Coordinación General del Viaje Apostólico.

En las reuniones de trabajo, en las que participaron diversas autoridades, se destacó la importancia de la juventud mexicana para apoyar voluntariamente en la organización de las vallas y los eventos. La inscripción para ello puede hacerse en el sitio oficial de la Visita: www.papafranciscoenmexico.org. El apoyo de la juventud es factible ya que, según la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica 2014, 50% de la población en México tiene 27 años de edad o menos, y el 83% de los jóvenes entre 12 y 29 años se declaran católicos (cf. Encuesta Nacional de la Juventud 2010).

Por eso, un momento muy significativo de la Visita será el encuentro del Papa con la juventud mexicana el 16 de febrero a las cuatro de la tarde en el Estadio José María Morelos y Pavón de Morelia, en el que también podrán participar jóvenes que no son cercanos a la Iglesia o no forman parte de ella, teniendo en cuenta lo que ha dicho el Papa: “Jóvenes aunque piensen diferente, aunque tengan su punto de vista diferente, quiero que vayan acompañados, juntos, buscando la esperanza, buscando el futuro y la nobleza de la patria.”

Entre los avances que se han registrado en los últimos días está el diseño de los boletos para las misas y eventos, los cuales tendrán, además de la leyenda “GRATUITO”, algunos candados de seguridad e indicaciones respecto de los accesos, horarios de ingreso y lo que no está permitido portar. Ha comenzado el proceso de su impresión y serán entregados a finales de enero a los obispos de las 93 diócesis México para que cada uno los distribuya en su respectiva diócesis de la manera que considere oportuna, procurando incluir también a quienes no participan en la Iglesia.

Para la asignación de los boletos a las 93 diócesis de México, las diócesis anfitrionas han tenido en cuenta, además de las solicitudes que les han sido enviadas, el número de habitantes de cada una de ellas, el número de católicos, de consagrados, religiosas, seminaristas, diáconos y sacerdotes, así como la proximidad geográfica respecto al lugar de la Misa o del evento. Es importante reiterar que los boletos son absolutamente GRATUITOS.


Todos somos migrantes

17.01.16 | 15:38. Archivado en Análisis y Opinión

Editorial Desde la fe / SIAME. 17 de enero.- Durante su pontificado, el Papa Francisco ha advertido del espíritu individualista y la cultura del descarte que parecen guiar al mundo agobiando, de forma particular, a millones de migrantes que dejan sus países en búsqueda de esperanza. Se recuerda aquella peregrinación del Santo Padre a Lampedusa, ínsula italiana, puente entre África y Europa, cuyas aguas son sepultura de migrantes, al escapar de un infierno para enfrentar otro. Esas personas, como denunció el Sucesor de Pedro, sólo buscaban un poco de serenidad y paz, un trabajo digno y honrado para mejorar las condiciones de sus familias.

Miles padecen similares condiciones al cruzar el territorio mexicano. La nueva vida que sueñan se vuelve pesadilla cuando sabemos de la lucha por preservar su libertad y vida, amenazadas por el crimen organizado, y delincuencia al amparo de placas y uniformes. Al forastero indeseable se le imputan delitos que jamás cometería, y en lugar de respeto, enfrenta odio y desprecio; sin embargo, los esfuerzos de la Iglesia Católica y organizaciones civiles han puesto la solidaridad en acción, atendiendo y protegiendo a quienes se estigmatiza injustamente.

Ignorar los gravísimos problemas de la cuestión migratoria tendrá efectos lamentables para nuestro desarrollo. El sistema migratorio mexicano deporta a miles, cuestionando la viabilidad de las actuales políticas para tutelar las garantías y derechos humanos; México parece actuar de manera contraria al solapar conductas corruptas y delictivas que maltratan la dignidad de los migrantes, en contradicción con los programas migratorios ofrecidos como panacea. A esto se suma la diplomacia más bien débil y de ocasión, que no afronta las amenazas de políticos estadunidenses boquiflojos, amagando con deportaciones masivas, muros divisorios y, prácticamente, el estado de guerra contra los migrantes.

El Papa Francisco tendrá en su oración a cada migrante. Su peregrinación al sureste mexicano será signo para señalar la vocación de este país como puerta de entrada de miles de extranjeros quienes también forman parte de nuestra historia; su visita a Ciudad Juárez, inédita en todo sentido, conmoverá el muro de odio y estremecerá las conciencias al advertirnos de cada muerte anónima y del sufrimiento en ambos lados de la frontera. Al caminar hacia la línea divisoria, el Papa dirá al mundo que todos somos migrantes y que la Iglesia, por el poder del Evangelio, la solidaridad y el amor, atraviesa cualquier muro y alambrada en pos de la esperanza y soluciones racionales inmunes de hipocresías y nacionalismos proteccionistas, para advertirnos de la urgente redención de la política migratoria mexicana y vencer la impunidad ante muchísimas muertes que nos enlutan y avergüenzan.

La presencia del Papa entre nosotros será aliciente para motivar una transformación verdadera que no quede en los pragmáticos discursos. La cuestión migratoria propiciaría un nuevo estado de cosas para que no impere la cultura del descarte agotando nuestra vitalidad nacional. En palabras del Papa Francisco, “el fenómeno migratorio plantea un importante desafío cultural, que no se puede dejar sin responder. La acogida puede ser una ocasión propicia para una nueva comprensión y apertura de mente, tanto para el que es acogido, y tiene el deber de respetar los valores, las tradiciones y las leyes de la comunidad que lo acoge, como para esta última, que está llamada a apreciar lo que cada emigrante puede aportar en beneficio de toda la comunidad…”


Gobierno del Estado de Morelos responde a Arquidiócesis de México

13.01.16 | 20:58. Archivado en Análisis y Opinión

El domingo 10 de enero, el semanario Desde la fe de la Arquidiócesis de México publicó un editorial titulado "Morelos a merced del crimen" condenando la escalada de violencia, las amenazas al obispo de Cuernavaca, Monseñor Ramón Castro Castro y el asesinato de la alcadesa de Temixco, Gisela Mota Ocampo, ocurrido a inicios del 2016.

El editorial apuntó a Morelos como estado fallido donde el fracaso de las políticas de seguridad pública están de la mano por la ineficiencia del gobierno que encubre al crimen organizado. El mismo obispo de Cuernavaca señaló en una entrevista cómo los miembros de los carteles operan entre tres estados y someten a no pocos municipios del vecino Estado a la Ciudad de México. Ahora, en el más puro estilo de Poncio Pilato, el Coordinador estatal de Comunicación Social responde como mejor saben hacer los gobiernos que no admiten su responsabilidad en los naufragios: La culpa no es mía, es de otros...

Aquí la respuesta como fue publicada en el sitio del Sistema de Informativo de la Arquidiócesis de México.

SEMANARIO “DESDE LA FE”

P R E S E N T E

En atención a sus lectores y lectoras, me permito ampliar y hacer algunas precisiones sobre la Editorial del medio que atinadamente dirige, del pasado domingo 10 de enero de 2016 y titulada “Morelos a merced del crimen”.

El artero crimen de la alcaldesa de Temixco, Gisela Mota Ocampo, se trató de una acción concertada y premeditada cuyo objetivo era instaurar un ambiente de terror entre las autoridades y la ciudadanía.

Ante las amenazas recibidas contra los presidentes municipales, se reforzó la seguridad en Morelos con 300 elementos de la Gendarmería y Policía Federal, coordinados por la Comisión Estatal de Seguridad, bajo el Operativo Delta.

El 3 de enero el Gobierno del Estado emitió diversos decretos para retomar el control y la operación de 15 policías municipales; se trató de un acto de autoridad, no de autoritarismo, fundado en la legalidad republicana y en el respeto al Estado de Derecho.

El Gobierno del Estado de Morelos refrenda que la estrategia adoptada del Mando Único, acabó con la complicidad de policías municipales y estatales que en las administraciones pasadas fueron factor del exponencial crecimiento y numerosos casos de crímenes, extorsiones y secuestros que padecieron los morelenses. La tarea no ha concluido y estamos empeñados en proseguir.

Los resultados en tres años son: De 2013 al 2015 en Morelos el secuestro se redujo en un 80 por ciento, la extorsión en 55 por ciento y los delitos de alto impacto en 28 por ciento.

En el mismo lapso en Cuernavaca, el secuestro se redujo en un 88 por ciento, extorsión en 85 por ciento y delitos de alto impacto en 34 por ciento.

Las acciones efectivas han sido acompañadas y respaldadas en políticas públicas de fortalecimiento a los derechos individuales y colectivos de hombres y mujeres morelenses; se dieron puntuales respuestas a la alerta de género para proteger a las mujeres de la violencia; mientras que los programas y acciones de reconstrucción del tejido social son parte del testimonio de la gente de comunidades, barrios y colonias que han sido beneficiadas por estas acciones.

El nombre y apellidos del Gobierno de Morelos son pluralidad, inclusión y diálogo, características de gobiernos vanguardistas e innovadores, tal como lo plantea el líder de la Iglesia católica al rechazar la marginación de homosexuales, divorciados y resolver a favor sobre la absolución del aborto. Sólo una visión estrecha, sesgada y de intereses extra-religiosos puede insistir que en Morelos se mantienen las condiciones propiciadas por los dos gobiernos de derecha antecesores del actual.

En efecto, Morelos hasta octubre de 2012, estuvo a merced del crimen organizado y en estos tres años que lo hemos atacado, pretende mantener un dominio que ciudadanos, organizaciones y gobiernos en los órdenes municipal estatal y federal, nos hemos responsabilizado de desmantelar, no sin pérdidas humanas que para todos son lamentables.

Con irrestricto respeto a la libertad de expresión y a libre manifestación de las ideas, nos sumamos al reclamo e indignación de la Arquidiócesis Primada de México, manifestado a través de su semanario “Desde la fe”, ya que gobiernos y jerarquía eclesiásticas tenemos el objetivo común de velar por la seguridad y bienestar de la población de Morelos, bajo la consideración de que el enemigo común es la delincuencia organizada que tanto daño ha hecho a México y Morelos.

A pesar del desafío criminal del la delincuencia, los morelenses estamos decididos a avanzar en la construcción y perfeccionamiento del modelo policiaco del Mando Único que hemos impulsado y que hoy se replica a nivel nacional.

Por la atención y publicación que se sirva dar a la presente, a fin de ampliar la visión de sus lectores sobre los fenómenos que a todos nos afectan, quedo a sus órdenes.

ATENTAMENTE

Arturo Martínez Núñez

Coordinador Estatal de Comunicación Social del Gobierno de Morelos


Obispos de México adelantan pormenores de visita papal

11.01.16 | 06:14. Archivado en Iglesia católica en México

CEM. 10 de enero.- Los obispos de México comunicamos a todos con alegría que seguimos preparando con sumo cariño y cuidado la venida del Papa Francisco a nuestro País. Para ello, el viernes 8 de enero los obispos de las sedes que lo recibirán se reunieron en la Nunciatura Apostólica con el Dr. Alberto Gasbarri, Responsable de los viajes internacionales del Santo Padre y su equipo de trabajo.

En el encuentro que tuvo por objetivo compartir los adelantos pastorales en la preparación del Viaje Apostólico participaron el Card. José Francisco Robles, Arzobispo de Guadalajara y Presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM); el Card. Norberto Rivera, Arzobispo de México; el Card. Alberto Suárez, Arzobispo de Morelia; Mons. Christophe Pierre, Nuncio Apostólico en México; Mons. Roberto Domínguez, Obispo de Ecatepec; Mons. Fabio Martínez, Arzobispo de Tuxtla Gutiérrez; Mons. Felipe Arizmendi, Obispo de San Cristóbal de Las Casas; Monseñor Eugenio Lira, Obispo Auxiliar de Puebla y Secretario General de la CEM; así como el equipo de laicos responsables de las comisiones nacionales de la visita.

Con el objeto de seguir coordinando acciones y revisar los aspectos protocolarios y organizativos del Viaje Apostólico, el sábado 9 de enero el Dr. Gasbarri y su equipo de trabajo, el Nuncio Apostólico, el Secretario General de la CEM y el equipo de la Coordinación General del Viaje Apostólico sostuvieron en la Nunciatura Apostólica una reunión de trabajo con los representantes de los gobiernos de los estados que recibirán al Papa Francisco. En el encuentro, que fue coordinado por el Emb. Carlos de Icaza, Subsecretario de Relaciones Exteriores y Coordinador de la Visita por parte del Gobierno de la República, participaron el Lic. Humberto Roque, Subsecretario de Población, Migración y Asuntos Religiosos; el Lic. Roberto Herrera, Representante de la Presidencia de la República; el Gral. Gumaro Cabrera y miembros del Estado Mayor Presidencial; el Gob. Eruviel Ávila; representantes de los gobiernos de la Ciudad de México y de los estados de México, Chiapas, Michoacán y Chihuahua. Ahí se comentó que la prioridad será la seguridad del Santo Padre y de todas las personas que participarán en las vallas y en los eventos.

La Visita del Papa será una oportunidad para los fieles católicos de vivir un encuentro fuerte con Cristo, a quien Francisco anuncia, y así confirmarse en la fe, alentarse en la esperanza y crecer en el amor misericordioso al prójimo. También será una oportunidad para todos, creyentes de otros credos y no creyentes, de reflexionar en aquellos valores que brotan del Evangelio y que son universales, los cuales son indispensables para una vida auténticamente humana y un desarrollo digno y en paz.

Además de la visita a la Basílica de Guadalupe, un momento muy significativo será el Encuentro del Papa con las familias en Tuxtla Gutiérrez. El propio Pontífice ha destacado que el “sueño” de Dios para todos es que formemos parte de una familia. La Iglesia es el hogar en el que se conforma, a través de la fe, una gran familia que se hace presente en las iglesias particulares, llamadas diócesis, confiadas a la guía de un Obispo, principio y fundamento visible de la unidad en esa Iglesia particular en comunión con el Papa, quien, como sucesor de Pedro, es principio y fundamento perpetuo y visible de la unidad de la Iglesia universal.
Para promover una acción pastoral común, los obispos se reúnen colegialmente en una institución de carácter permanente, llamada Conferencia Episcopal. Por su parte el Nuncio Apostólico representa al Papa ante las Iglesias particulares de una nación y ante las Autoridades del Estado. La Iglesia en México está organizada en 93 diócesis, cuenta con 5 cardenales y 170 obispos y pertenecen a ella más de 92, 924, 489 personas (INEGI 2010).

El Santo Padre, reconociendo de forma realista que no hay familia perfecta, ha hecho notar sin embargo que la familia no es el problema sino la solución. Con esta convicción, en Tuxtla Gutiérrez escuchará el testimonio de familias que viven diversas situaciones: una familia formada por papá, mamá e hijos; una familia conformada por una madre soltera; una familia cuyos progenitores sufrieron un fracaso matrimonial y ahora viven una nueva unión; y una familia con un hijo adolescente que padece distrofia muscular. Por su parte, el Papa ofrecerá un mensaje que alentará a todas las familias a salir adelante unidas a Dios y dando cada uno lo mejor de si para construir día a día una mejor familia, procurando ser misericordiosos como el Padre


Morelos a merced del crimen

10.01.16 | 04:06. Archivado en Arquidiócesis México, Análisis y Opinión

Editorial Desde la fe / SIAME. 10 de enero.- El asesinato de Gisela Mota Ocampo muestra la horrible condición del país y el fracaso de promesas por el restablecimiento de la paz y el orden que desde distintos órdenes de gobierno se ofrecen a la ciudadanía con cifras que en realidad contrastan con la gravísima descomposición.

Morelos está a merced del crimen organizado que opera de forma despiadada y ruin; estado fallido por los índices de pobreza y violencia a pesar de los vacuos argumentos triunfalistas del gobierno alardeando importantísimas inversiones que según fomentan el progreso y estabilidad. Las cifras de desarrollo humano del Coneval dicen que el 45% de los morelenses padecen pobreza y la violencia es fustigante de la población, particularmente en contra de las mujeres, cuando en agosto pasado la Secretaría de Gobernación emitió alerta de género por los más de 630 feminicidios cometidos durante los últimos 15 años en distintos municipios.

En Morelos, la corrupción tiene nombres y apellidos. El Estado es trampolín político para aspiraciones presidenciales y la bajeza del oficio del gobierno estatal juega a desacreditar y amenazar a quienes pueden ser estorbo; la incapacidad política solapa al crimen organizado ante la desestructuración institucional, las fracturas entre alcaldes y la penetración del narcotráfico que lleva más de 70 políticos asesinados.

La última fue la alcaldesa perredista quienes, según testigos de su sacrificio, murió cruel y despiadadamente. Ante esta descomposición, la Iglesia católica en Morelos encabezada por su Obispo, Monseñor Ramón Castro Castro, ha denunciado la división, el miedo, la denostación y el imperio del crimen sobre el estado de derecho en la entidad. Él mismo sufre amenazas como sucedió durante la convocatoria de la Marcha por la Paz en mayo de 2015. Durante la misa de exequias de la desaparecida alcaldesa condenó la escalada de violencia y advirtió que el Estado es presa del mal ante el fracaso de la estrategia de seguridad pública. En palabras de Monseñor Castro, “el primer pensamiento que viene al corazón es algo que nos invade y punzante: la indignación”. Y así es, indignación por la incapacidad del gobierno ante la necedad y caprichos convirtiendo a Morelos en feudo de avaricia, corrupción, desolación y muerte; indignación porque lo que suponía la alternancia democrática resultó cobijo de corruptelas, de contubernios con el crimen organizado, autoritarismo y prevaricación; indignación por el lucro de políticos sin oficio al mercar con el dolor del pueblo morelense para hacer de la tragedia el botín de nefastas e inicuas intenciones de poder; indignación por haber hecho de la entidad que fue cuna de la justicia social, un estado fallido por el cinismo de políticos abyectos y mezquinos. Indignación por someter a Morelos a la cultura del descarte.

A unos días de la visita del Papa Francisco a México, es útil recordar sus palabras sobre la obligación de quienes sostienen la vocación política para que no triunfe la cultura de la muerte y es la afirmación del cristianismo ante la dura y difícil situación que padecemos: “Nuestra respuesta, en cambio, es de esperanza y de reconciliación, de paz y de justicia. Se nos pide tener el coraje y usar nuestra inteligencia para resolver las crisis que abundan hoy… Nuestro trabajo se centra en devolver la esperanza, corregir las injusticias, mantener la fe en los compromisos, promoviendo así la recuperación de las personas y de los pueblos. Ir hacia delante juntos, en un renovado espíritu de fraternidad y solidaridad, cooperando con entusiasmo al bien común” para dejar de lado la indiferencia ante la ola de destrucción que parece no perturbar nuestras conciencias.


Agua bendita y un milagro

08.01.16 | 07:35. Archivado en Iglesia católica en México, Análisis y Opinión


Guillermo Gazanini Espinoza. 08 de enero.- ¿Qué milagro espera el gobierno con la visita del Papa Francisco? Mientras veía la supervisión de las autoridades de todos los niveles de gobierno en Michoacán, la respuesta del Secretario de Gobernación parecía la rogativa para revertir el presunto fracaso que lacera a muchos en la nación.

En el lapso de cuatro años, dos gobiernos piden por ese milagro. Vinieron a la memoria los discursos de Felipe Calderón a Benedicto XVI en León, Guanajuato, donde el expresidente habló de las “horas aciagas”, de las situaciones “difíciles y decisivas”, de cómo México parecía inmerso en un escenario dantesco cuando el iniciador de la guerra contra el narcotráfico describió el paso de los jinetes del apocalipsis a Benedicto XVI: crimen organizado, violencia despiadada y descarnada, el siniestro rostro de la maldad del crimen, sequías e inundaciones sin precedentes, epidemias, terremotos, sufrimiento. Calderón no sólo pintó el difícil escenario, también rogó al Papa Benedicto por su presencia en el país; al final de la administración que apuntó hacia las elecciones que acabaron con doce años de alternancia en la presidencia, las horas aciagas dichas sólo tendrían fin por un milagro: “Yo sé que su visita, Su Santidad, alentará el esfuerzo de los mexicanos y reconfortará su alma... Y renovará la esperanza en millones de hogares de México”.

En marzo de 2012, el michoacano confío en la visita papal como faro que “ilumine el alma de las mujeres y hombres de esta tierra…” Las rogativas deberían aterrizar en testimonios concretos y la estrategia de la presidencia fue reunir a las víctimas de la violencia con Benedicto XVI en Guanajuato. Madres de asesinados, de policías desaparecidos, hermanos y hermanas victimas de balaceras o de secuestros y, de paso, suplicar la bendición papal a las familias de los colaboradores desaparecidos en los accidentes aéreos como para amarrar la visión del infortunio mexicano y de un presidente apaleado y apartado del favor del pueblo.

Y hoy en Michoacán se escucha la rogativa. Mientras Osorio revisa acuciosamente para satisfacer a los “funcionarios del Vaticano”, a unos kilómetros de allí, la Tierra Caliente está más que nunca y en los Estados vecinos, los índices de homicidios suben sin dar tregua. El escenario dantesco de Calderón nunca se fue; sin embargo, las cosas nada cómodas para este gobierno urgen de un paliativo, una bocanada de oxígeno y de la frescura del agua bendita que aplaque a las fuerzas del mal en este país desigual, injusto y corrupto. Como fue con Carlos Salinas, quienes gobiernan juegan el juego que mejor saben hacer y es usar a un Papa de la talla de Francisco para respaldar lo que ahora no tiene ni pies ni cabeza en la nación con falta de serenidad, alejada de sus políticos y desconfiada de las autoridades policiales que desfilan el 6 de enero adornando patrullas como trineos tirados por renos y a sus gendarmes disfrazados de reyes magos.

Hace unas décadas, cierto delegado apostólico dijo que la Iglesia sostenía relaciones cordiales y discretas con el gobierno del PRI. Afirmó que se “debería confiar en los gobernantes y rehuir de la violencia”, confianza, imagino, porque el PRI era el ente protector de la gente y las ideas que según el arzobispo delegado apostólico, dijo, “constituyen la expresión democrática de un pueblo”.

Un tiempo después, los gobernantes ni apelan a la confianza o fomentan las ideas y sí al pragmatismo que beneficiaría a un régimen al usar una visita para el respaldo de un proyecto moralizador gestado a través de la corrupción, la incapacidad de sus funcionarios y de la necedad que se niega a ver la pobreza, en todo ámbito, a la que nos enfrentamos. Ineficacia que, ahora y aprovechando al Papa Francisco, quieren reparar con una súplica a la Divina Providencia y al Espíritu Santo.

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Iglesia de mártires

06.01.16 | 03:11. Archivado en Iglesia católica en México, Análisis y Opinión

Mons. Mario de Gasperín Gasperín. Obispo emérito de Querétaro / Vida Nueva México. 06 de enero.- Mi gran fortuna consiste en pertenecer a una Iglesia que es odiada”, escribía en su libro El eterno Galileo” monseñor Fulton J. Sheen a mediados del siglo pasado. Raro será ahora quien piense encontrar fortuna en el odio del mundo; pero que el odio contra los cristianos siga presente en el mundo, y en dosis alarmantes, nadie lo puede dudar. El Papa nos lo recuerda con frecuencia, porque la profecía de Jesús está vigente. Perseguido Él, lo serán también y más sus discípulos. Este destino comenzó a cumplirse desde los mismos inicios de la Iglesia, pues después de la muerte de Esteban, “se desató una violenta persecución contra la Iglesia de Jerusalén”, anota san Lucas. Ese fue el arranque de ese movimiento pendular siempre presente que son las persecuciones. Los tres primeros siglos de la Iglesia se conocen como “era de los mártires”, y la palabra persecución, con todos sus sinónimos y parónimos, entró a formar parte del vocabulario eclesial. Así lo demuestran los escritores de esos siglos. Entre ellos sobresale el vocablo griego mártir, que se traduce por testigo, y que sirve al mismo Jesucristo para presentarse en el Apocalipsis: “Habla el Testigo fiel”. Cristiano será quien dé testimonio de Jesucristo.

Debe tenerse por honor el pertenecer a una Iglesia perseguida, como ha sido la de Jesucristo. Este lenguaje extraño sacudió la inteligencia y quizá la conciencia de los perseguidores, aun- que no el corazón. El odio fue siempre gratuito, es decir, irracional. Se perseguía el nombre, no el crimen. Del nombre cristiano se hizo un delito, y de su abjuración una absolución y premio. Esa es la irracionalidad de todo perseguidor de la Iglesia. Y el cristiano soporta el tormento agradeciendo a Dios el don de padecer algo por el nombre de Jesús. Este enigma trastornó la escasa razón de los tiranos, que respondieron con el desprecio de sus víctimas y el incremento en la severidad del tormento.

Esta gloria llegó también a nuestra Iglesia en México, que bien puede llamarse “Iglesia de mártires”. El papa san Juan Pablo II señaló que “al término del segundo milenio la Iglesia ha vuelto a ser Iglesia de mártires”, e invitó a las diócesis a recoger la memoria de sus hijos víctimas de las persecuciones: “No debe perderse en la Iglesia su testimonio, porque de él toma fuerza la fe”. La persistencia de la fe católica en México es un milagro viviente y depende de la siembra de mártires que nos dejó la persecución religiosa del siglo pasado. La fe de la Iglesia en México es una fe probada y sellada con la sangre de sus hijos.

Refiriéndose a la reciente beatificación del obispo salvadoreño Monseñor Oscar Arnulfo Romero, el papa Francisco comentó que fue mártir, no sólo en el hecho de su fusilamiento durante la celebración de la Misa, sino con anterioridad, por el acoso que padeció, y después, por la calumnia y difamación. Esto mismo sucedió con nuestros mártires mexicanos, y de manera señalada con el beato Miguel Agustín Pro, sacerdote jesuita como el Papa, calumniado y fusilado con clarín y trompeta en el corazón mismo de la capital mexicana. El papa Francisco ha ido recogiendo, durante sus viajes apostólicos, esta memoria. Ojalá México no sea la excepción, pues nos urge su testimonio. Recientemente visitó el Santuario de los Mártires de Uganda, y dijo: “Su fe se convirtió en testimonio; venerados como mártires, su ejemplo sigue inspirando hoy a muchas personas en el mundo”. En medio de los tormentos mantuvieron sus promesas bautismales, pues el martirio viene incluido en el compromiso bautismal.


Así será la visita del Papa Francisco a Ciudad de México

04.01.16 | 16:23. Archivado en Iglesia católica en México

COMUNICADO DE LA CONFERENCIA DEL EPISCOPADO MEXICANO SOBRE LA VISITA DEL PAPA FRANCISCO A MÉXICO

Los obispos de México saludamos con amor al pueblo de esta gran nación, expresando a todos nuestros mejores deseos para el nuevo año que ha comenzado, y que la Iglesia ha iniciado pidiendo la intercesión de María Santísima para que nos obtenga de Dios el don de la paz en este 2016. Este año será muy especial para muchos mexicanos, ya que en el mes de febrero tendremos la dicha de recibir al Papa Francisco, como Misionero de misericordia y paz.

La confianza en la ayuda de María comenzó en los primeros siglos del cristianismo, basándose sobre todo en el milagro que Jesús realizó en Caná de Galilea por su intervención, como relata el Evangelio según san Juan (cf. 2, 1-12). De esta devoción mariana da cuenta el Protoevangelio de Santiago, un escrito apócrifo del siglo II. Con el Concilio de Éfeso (431), la veneración a la Madre de Dios encontró su lugar adecuado y creció mucho en el culto cristiano. En México, esta veneración ha tenido una especial expresión en Santa María de Guadalupe, cuya aparición en el cerro del Tepeyac en 1531 ha sido decisiva en la evangelización de toda América.
El Santuario del Tepeyac, en el que se conserva la imagen de la Virgen estampada milagrosamente en la tilma del indio san Juan Diego, es desde el siglo XVI meta de peregrinos procedentes no sólo de la nación Mexicana sino también de todo el continente Americano y de diversas partes del mundo. Así, tan sólo el 12 de diciembre de 2015 acudieron 5 millones 537 mil peregrinos a la Basílica de Guadalupe.

El 13 de febrero por la tarde, un ilustre peregrino, el Papa Francisco, llegará también al Santuario del Tepeyac para celebrar su primera Misa en México, y poner en manos de la Virgen el Jubileo de la Misericordia, como él mismo lo expresó el pasado 12 de diciembre: “A Ella le pedimos que este año jubilar sea una siembra de amor misericordioso en el corazón de las personas, las familias y las naciones. Que nos siga repitiendo: ‘No tengas miedo, ¿Acaso no estoy yo aquí que soy tu Madre? Madre de misericordia’”.

Poco antes de las 5:00 de la tarde, tras saludar a los fieles en el atrio y en la Plaza Mariana, el Santo Padre arribará a la antigua Basílica (hoy Templo expiatorio de Cristo Rey) donde se revestirá. Luego se dirigirá en procesión a la nueva Basílica, obra del arquitecto mexicano Pedro Ramírez Vázquez. Ahí presidirá la Santa Misa que será concelebrada por varios obispos y sacerdotes, y en la que participarán fieles de toda la República Mexicana. Un momento muy significativo tendrá lugar cuando el Papa ofrezca a la Guadalupana una corona. Al término de la celebración, el Santo Padre visitará el “camarín” donde se guarda la venerada imagen de la Virgen de Guadalupe, y permanecerá en oración por un rato.

El trayecto desde su residencia en la Nunciatura Apostólica a la Basílica y el retorno se realizará en Papamóvil, por lo que muchas personas tendrán la oportunidad de ver al Santo Padre y recibir su bendición durante los 32 kilómetros que recorrerá (16 de ida y 16 de vuelta).

Ponemos en manos de la Madre de Guadalupe los preparativos que se están realizando para recibir en nuestro México al Misionero de misericordia y paz: el Papa Francisco.


Martes, 16 de enero

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