
Guillermo Gazanini Espinoza / 25 de marzo.- A propósito de la visita de Barack Obama al sepulcro de monseñor Romero, no se pueden pasar por alto las cuentas pendientes que los Estados Unidos tienen en Latinoamérica comenzando por el asesinato del obispo mártir a manos de paramilitares que, supuestamente, fueron entrenados en escuelas estadunidenses que formaron mercenarios llevando a El Salvador a la desestabilización y a una guerra civil que desangró a esa nación marcándola definitivamente, hasta llegar a nuestros días con la expulsión, cada vez más dolorosa, de centroamericanos que buscan mejores condiciones de vida fuera de su país.
Sábado, 2 de junio
Josep Maria Tarragona
Juan Fernandez Krohn
Asoc. Humanismo sin Credos
Pedro Tarquis
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
JC Rodríguez, A Eisman
Religión Digital