MÉXICO, DF., 27 de febrero 2011.- El Consejo de Analistas Católicos de México, surge en la Ciudad de México el veintidós de febrero de 2008, integrado por laicos procedentes de distintas instituciones cívicas. Su objetivo fundamental es defender la dignidad de las personas, la libertad religiosa, el derecho de expresión de los ministros de culto, y el fomento a la participación de los laicos en el ámbito político, económico y sociocultural, siempre apegados la luz de la doctrina social de la iglesia.
Analistas Católicos se ha pronunciado en contra de las políticas que atentan contra la cultura de la vida, tales como, el aborto, la aprobación de matrimonios homosexuales, la eutanasia, y maternidad subrogada.

Un hombre de Dios, fuerte en las pruebas. Mónica Livier Alcalá Gómez / El Semanario de Guadalajara25 de febrero.- Como un hombre que vivió prácticamente toda su vida envuelto en tribulaciones, así definió al Arzobispo Orozco y Jiménez el Padre Armando González Escoto, Cronista de la Ciudad y de la Arquidiócesis de Guadalajara, quien el 17 de febrero dictó una Conferencia para recordarle, en la cual señaló: “Vivió 36 años en el Siglo XIX y 36 años en el Siglo XX, y de todo este tiempo, sólo diez años disfrutó de relativa paz”.
Este Arzobispo, nacido en Zamora, Michoacán, el 19 de noviembre de 1864, en plena invasión francesa, en un México sometido a las pruebas de la guerra, apenas contaba con 12 años de edad cuando fue enviado a Roma, al Colegio Pío Latino, debido a que en nuestro país se recrudecía el acoso liberal contra la fe católica. Pero, ¿en qué tipo de Roma le tocó vivir al joven Francisco?, se preguntó el Padre González, y respondió que fue en una Roma donde el Papa Pío IX era prácticamente un prisionero en El Vaticano por quienes acababan de proclamar en Italia la República

Mons. Abelardo Alvarado Alcántara / CCM. 14 de febrero.
1. Seguramente en estos días se exhibirá en México la película “El Rito” (título original: The Rite) dirigida por Mikael Hâfstrom. La película, basada en una novela de Matt Baglio (“El Rito: formando a un exorcista moderno”), con un guión adaptado por el periodista estadunidense Michael Petroni, estaría clasificada como película de suspenso y de terror; lleva como intérpretes principales al actor británico Anthony Hopkins (el Padre Lucas) y la brasileña Alice Braga (Angeline, periodista que investiga en Roma acerca de los cursos de capacitación a exorcistas). Aunque en la publicidad se dice que la película está basada en hechos reales, es obvio que las escenas filmadas responden más a la fantasía del director.
2. El film aborda el tema del exorcismo como lo practica la Iglesia católica y la trama de la película es la historia de un estudiante norteamericano que se prepara para el sacerdocio, y que está pasando por una crisis de fe; es enviado por su Obispo a tomar un curso en una Universidad del Vaticano sobre cómo se debe hacer el exorcismo de acuerdo con la más moderna legislación de la Iglesia. El curso se estaría refiriendo a un Curso que se dio en el Ateneo Pontificio Regina Apostolorum, bajo la guía de grandes exorcistas como Gabriele Amorth y Francesco Bamonte. La película aparenta estar ambientada en el Vaticano, pero de hecho fue filmada en Budapest y Roma, contando con un sacerdote como asesor.

Palabra del Pastor / El Semanario de Guadalajara.- 10 de Febrero
Estimados lectores:
Este 11 de febrero celebramos en la Iglesia Católica el “Día del Enfermo”, y como cada año, el Santo Padre Benedicto XVI ha enviado un mensaje, para iluminar al ser humano, especialmente a los creyentes, en torno al dolor.
Ahora bien, ¿Por qué la Fiesta de Nuestra Señora de Lourdes y el dolor van juntos? ¿Cuál es la razón? En 1858 se apareció la Santísima Virgen en un pequeño poblado de Los Montes Pirineos franceses, a una muchachita sencilla de campo, llamada Bernardita Soubirous, de 13 años de edad.
De todo “nos damos permiso” / Palabra del Pastor. El Semanario de Guadalajara. 3 de febrero.
Estimados lectores:
Nuestro Santo Padre Benedicto XVI, antes de ser elevado al solio pontificio, en la homilía de la Misa de apertura del Cónclave en el cual participaríamos los Cardenales Electores, abordó un tema que levantó revuelo en muchos ambientes; se refirió a lo que él llamo “la dictadura del relativismo”. A eso quiero dedicar este mensaje.
Hoy, ese relativismo está ampliamente difundido; más de lo que creemos. Consiste en que cada quien sostiene su propia verdad, de acuerdo a sus personales condiciones y conveniencias, sobre todo tratándose de cuestiones morales, de fe y religión, sin mayores implicaciones ni preocupaciones.
El relativismo, en realidad, es un disfraz del escepticismo; es un no creer en nada, puesto que no puede haber una amplia variedad de “verdades” en torno a una misma cosa, ya que la verdad, para ser tal, tiene que ser única, y eso de hablar de que puede asumirse desde distintos puntos de vista, desde apreciaciones diferentes, según el gusto de cada cual, es negar la verdad y, definitivamente, no creer en nada.
Desde luego, dada la dignidad del hombre y su libertad, cada quien puede escoger y decidir en creer o no creer; eso es un derecho inalienable y una consecuencia del libre albedrío que Dios nos ha concedido al crearnos.
¿Qué quieren decir cuando se habla de muerte digna?
Agustín Losada | bioeticahoy.com.es / A&A. 2 de febrero.- Diversos gobiernos se empeñan en lanzar leyes para regular los cuidados paliativos y la muerte digna.
Ya sabemos por dónde van y qué objetivos persiguen. No debería extrañarnos nada de un gobierno que considera que el aborto es un derecho, y que promueve la investigación con embriones humanos como demostración de su nivel de “progresismo”.
En todos los ámbitos donde se defiende la eutanasia se justifica tal postura argumentando que cuando se trata de imponer la eutanasia, en realidad lo que se defiende es “el derecho a una muerte digna”. Hasta la misma asociación que promueve la eutanasia se denomina a sí misma “Derecho a Morir Dignamente”. Pero, ¿qué quieren decir cuando hablan de “muerte digna”? Muchos afirman que muerte digna significa “muerte sin dolor”. Lo cual es una obviedad, porque salvo los masoquistas, nadie quiere morir sufriendo. En realidad nadie quiere sufrir. Ni durante la vida ni en el trance de la muerte. Por tanto, si no existen partidarios de la muerte con dolor no alcanzo a comprender el sentido de una ley de la muerte sin dolor.

Parte final del Testamento de Don Samuel Ruiz / CEM. 31 de enero.- La familia de Don Samuel me envió esta parte final de su testamento, hecho en la ciudad de Querétaro, y me pide que lo difunda:
OCTAVA. Por último, manifiesta el Testador dejar plasmado en el presente Instrumento, por ser ésta su última y deliberada voluntad, el siguiente mensaje:
AL SEÑOR DIOS, TRINO Y UNO, que habiendo creado todas las cosas con peso, número y medida, nos redimió por la Encarnación, Pasión, Muerte y Resurrección de su Hijo Jesús, le doy infinitas gracias por haberme hecho hijo suyo y por haberme llamado como Pastor de su Iglesia, para “edificar y plantar” su Reino de Justicia, de Amor y de Paz, acompañado de numerosos colaboradores y de su Pueblo Santo.
Jueves, 16 de febrero
Guillermo Gazanini Espinoza
Pedro Tarquis
Religión Digital
José Arregi
Juan Fernandez Krohn
Francisco Margallo
Vicente Luis García
Vicente Haya
Asoc. Humanismo sin Credos
Manuel Mandianes