Los dineros en El Vaticano / Editorial. El Semanario de Guadalajara. 23 de Septiembre, 2010.-
Apenas se anunció que el Director del Instituto para las Obras de la Religión (IOR), el economista multipremiado Ettoe Gotti Tedeschi, era investigado por la Fiscalía de Roma por la presunta omisión de datos sobre una transferencia bancaria dentro de la Comunidad Europea, muchos Medios de Comunicación dieron a conocer la noticia señalando este hecho como ‘lavado de dinero’. Un escándalo mediático más. Otra vez, con ‘mucha tela qué cortar’ para seguir el camino de desprestigio, dicen, que ha iniciado en la Iglesia Católica.
¿Qué es lo que en realidad sucedió? Un error de procedimiento fue usado como excusa para atacar al Instituto para las Obras de Religión -IOR- (nombre formal de la banca pontificia), a su Presidente y, en general, al Vaticano.
La falta fue identificada por la Unidad de Información Financiera de la Banca de Italia, la cual ordenó la suspensión de las operaciones e informó al Ministerio Público, el cual ahora indaga a Gotti y a otros funcionarios del IOR por violación de la normativa anti-reciclaje.

Guillermo Gazanini Espinoza / 27 de septiembre.- Presumimos un régimen democrático, un estado político donde se garantizan las libertades de los ciudadanos, fundamentalmente las de pensamiento, expresión, prensa y religión. Estos derechos de primer orden han sido los detonantes de revoluciones y luchas que llevaron al derrocamiento de absolutismos y autoritarismos. No podemos concebir una sociedad como la nuestra sin la libertad de expresión y de manifestación de las ideas... Medios de comunicación, redes sociales, medios virtuales, impresos y telecomunicaciones son los vehículos ideales para que todos podamos expresar nuestras opiniones sin censura en un estado democrático.

Leyes contra el sentido común y la opinión mayoritaria / Palabra del Pastor. El Semanario de Guadalajara. 23 de Septiembre, 2010
Estimados lectores:
Quiero hacer algunas reflexiones sobre las leyes que se han aprobado en el Distrito Federal y por la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN); reflexiones tranquilas y serenas que hagan luz, sobre todo en la gente de buena voluntad.
Se aprobó el aborto hasta las 12 semanas; la píldora del día después, diciendo que no era abortiva; los matrimonios de personas del mismo sexo; la adopción de niños por parte de estas parejas, y cosas parecidas.
Es una serie de leyes inmorales, muy perjudiciales para el país, que si se ponen en práctica, dañarán sobremanera la vida de esta Nación y la institución del matrimonio.

Felipe de J. Monroy González / SIAME. 22 de septiembre.- Luego que en julio pasado, la compañía Casa Pedro Domecq suspendiera la producción de sus vinos para consagrar, las bodegas mexicanas han sido simplemente testigos de cómo las reservas del vino propio de Misa se agota en las bodegas y los anaqueles.
El auge de producción, comercialización y distribución de vinos de consagrar que en otras épocas enorgullecía a las casas vinícolas mexicanas parece pasar por un difícil momento. Además de Pedro Domecq, las grandes y tradicionales casas productoras El Vergel y Casa Madero también han suspendido la producción de vino especial para la misa.
Nos urge otra Independencia y Revolución / Mons. José Luis Chávez Botello. CEM. 20 de septiembre.- La celebración del Bicentenario de la Independencia y del Centenario de la Revolución Mexicana, en general nos ha dejado un buen sabor; estamos orgullosos y agradecidos por nuestro pasado, nos sentimos comprometidos a mejorar nuestro presente y, a pesar de los grandes desafíos y de la violencia actual, miramos con esperanza nuestro futuro.
Cimentamos nuestra esperanza en la disponibilidad y capacidad de tantos hombres y mujeres para impulsar una etapa cualitativa para Oaxaca y para México; son muchas las personas con iniciativa y amor a nuestra patria. Los creyentes fincamos nuestra esperanza principalmente en Dios; El nos estimula y nos da la fuerza necesaria para reconocer nuestros errores, para no ceder al mal ni al pesimismo, para emprender juntos la integración de Oaxaca y buscar la superación para todos por caminos de justicia y de paz.
Hoy existen en México más personas dispuestas y más recursos que los que había hace doscientos y cien años; solo falta la participación responsable de la sociedad, programas adecuados a corto y largo plazo y auténticos guías para desencadenar verdaderos procesos principalmente de reconciliación social, de lucha frontal contra la pobreza y de una educación de calidad. Necesitamos con urgencia procesos civilizados que se centren en el bien común y privilegien realmente a los más marginados y desprotegidos. ¿Por qué China, la India y Brasil sí han sido capaces de impulsar procesos de crecimiento y superación?
El cielo es el amor de Dios / Mons. Carlos Quintero Arce. CEM. 19 de septiembre
‹‹La muerte no es un punto final, es un tránsito. Al acabar nuestro viaje en el tiempo, viene el paso a la eternidad›› (San Cipriano; tratado sobre la muerte, 22)
1.- La herencia del hombre es la muerte (cf. Romanos 6,23). Yo quiero recordar hoy esto porque en este tiempo se quiere eliminar su herencia natural, porque vivimos en una sociedad del bienestar. Alejamos de nuestras casas a los moribundos y hablamos de la eutanasia que en el fondo es un rechazo desesperado de la muerte, con un intento vano y desesperado de controlarla.
Guillermo Gazanini Espinoza / 19 de septiembre.- El 19 de septiembre de 1985 fue un parteaguas en la historia contemporánea de México. Nunca antes se había visto una tragedia como aquella hace veinticinco años. Sólo unos meses atrás, el 19 de noviembre de 1984, una explosión tremenda había cimbrado el norte de la ciudad de México haciendo de día, literalmente, esa oscura madrugada de otoño. Muchas personas murieron calcinadas a causa del gran incendio en una refinería de Petróleos Mexicanos.
Esa desgracia sería el anuncio fatal de una mayor. A las 07:19 horas la tierra se estremeció y los habitantes de la ciudad de México conocíamos el poder de la naturaleza cuando un sismo de 8.1 grados en la escala de Richter sacudía el centro y el occidente de un país vulnerable por los desastres naturales. Esa mañana de 19 de septiembre cambió para siempre nuestros estilos de vida que se conmocionarían por la pérdida de seres humanos y la destrucción al ver cómo los edificios del centro de la ciudad caían como hojas de árbol ante el gran movimiento telúrico.
"Sentimientos de la Nación”, Legado de Morelos, siervo de la Nación, a nuestra Patria
Mons. Luis Artemio Flores Calzada / CEM. 14 de septiembre.- Estamos celebrando el Bicentenario de nuestra Independencia Mexicana, en esta fiesta tan importante, quiero recordar que el 14 de Septiembre de 1813, día en que se instaló el primer Parlamento Constituyente, Congreso de Chilpancingo o Congreso de Anáhuac, Morelos pronunció un discurso inaugural titulado: SENTIMIENTOS DE LA NACIÓN, que constaba de 23 puntos y el deseo de Morelos era que estos puntos a manera de Tesis, guiaran las discusiones del Congreso y se tradujeran de alguna manera, dentro del “Corpus” Constitucional, como expresión de la Identidad de la futura Nación. Miremos algunos de estos puntos

No se debe satanizar a Iturbide
Carlos Villa Roiz /SIAME. 14 de septiembre.- “No se debe satanizar a Don Agustín de Iturbide porque él fue un leal servidor de la nación y consumó, sin derramar más sangre, la Independencia de México”, señaló durante una entrevista el sacerdote e historiador Luis Ávila Blancas, autor de varias publicaciones y quien ha desempeñado importantes cargos en el medio eclesial.
Explicó que Iturbide, ciertamente, combatió primeramente del lado de los realistas y que luego pasó con los insurgentes, pero eso a nadie debe extrañar, dijo.
“Esto no nos debe sorprender ni por ello se le debe considerar como traidor porque lo mismo ocurre en nuestros días, cuando muchos políticos saltan de un partido a otro o hacen alianzas para alcanzar sus metas”. “Iturbide consumó la Independencia sin derramar más sangre. Fue convenciendo a los principales protagonistas de todos los sectores para evitar más muertes y finalmente alcanzar la paz, la soberanía y la separación de España”.
Dr. Gustavo Watson Marrón / SIAME. 13 de septiembre.- Luego que Miguel Hidalgo y Costilla comenzó la lucha por la emancipación de México el 16 de septiembre de 1810, el 24 de ese mes el obispo electo de Michoacán, Manuel Abad y Queipo, promulgó el edicto que declaraba que Hidalgo había incurrido en excomunión. El motivo fue “por haber atentado contra la persona y libertad del sacristán de Dolores, del cura de Chamacuero, y de varios religiosos del convento del Carmen de Celaya, aprisionándolos y manteniéndolos arrestados”. Abad y Queipo se basaba, para esta pena, en el canon 15 del Concilio II de Letrán, del año 1138, que señala: “Si alguno, persuadido por el diablo, comete el sacrilegio de poner manos violentas en la persona de un clérigo o de un monje, quede atado con el lazo del anatema (excomunión) y ningún obispo pueda absolverlo, si no es en peligro de muerte, hasta que se presente a la Sede Apostólica y cumpla lo que se le mande”.
Posteriormente al edicto de Abad y Queipo, hubo otras situaciones de violencia hacia eclesiásticos, como Hidalgo mismo lo confesó en su declaración hecha en Chihuahua, en mayo de 1811, ante el juez Ángel Avella, nombrado por el jefe de las armas Nemesio Salcedo. A la pregunta 16 del interrogatorio, que era sobre los asesinatos de varios europeos y criollos sin forma alguna de proceso en varias poblaciones, Miguel Hidalgo contestó que sí tuvo parte “en los de Valladolid, que fueron ejecutados de su orden, y serían como sesenta los que perecieron. Que por la misma razón la tuvo en los de Guadalajara, que ascenderían como a trescientos cincuenta, entre ellos un lego carmelita y un dieguino, si mal no se acuerda, que no sabe si era lego o sacerdote”.
Homilía en la Basílica de Ntra. Sra. De Guadalupe de Monterrey / Mons. Alberto Suárez Inda. CEM. 10 de septiembre.- Gracias a la hospitalidad generosa de la Arquidiócesis de Monterrey encabezada por el Señor Cardenal Don José Francisco Robles Ortega y su Obispo Auxiliar Don Jorge Alberto Cavazos Arizpe, este grupo numeroso de Obispos Mexicanos convivimos una vez más, ya es la quinta ocasión que lo hacemos anualmente, en un ambiente fraterno de estudio y oración.
Pero en estas circunstancias, en este mes de septiembre del 2010, cuando conmemoramos el Bicentenario de la Independencia, y en esta Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe, nuestra celebración tiene un significado y una proyección muy particulares.
Como Pastores de la Iglesia Católica tenemos la enorme responsabilidad de acompañar a las comunidades dispersas por valles y montañas, las costas y el altiplano, pueblos y ciudades de nuestro querido México, compartiendo de manera cercana y solidaria sus gozos y esperanzas, sus temores y angustias, su caminar a través de la historia.
Y no podemos negar que estamos viviendo un momento delicado en el que hemos de abrir los ojos a la realidad, pedir a Dios el don de la sabiduría para discernir los signos de los tiempos y mantener viva la esperanza superando la tentación del pesimismo fatalista.
Editorial / El Semanario de Guadalajara. 11 de septiembre.- Ya comenzaron a leer, sin duda. Los atrajo este título en un periódico católico, y más en la Sección Editorial. ‘Vende’ mucho un encabezado así.
Es casi irresistible dirigirse a él. Hablar de los homosexuales, de la aprobación que algunos Legisladores han hecho para que a sus uniones se les llame matrimonio, y que, incluso, puedan adoptar menores, genera una intencional y encendida discusión pública, provocada, para que, a los que no estamos a favor de estas determinaciones, se nos llame intolerantes, retrógradas, medievales, oscurantistas, homofóbicos (¿con esto es suficiente?)
El punto es redituable. Deja mucho en las arcas editoriales. Ojalá que el tema siga en el candelero, dicen algunos, por la conveniencia económica que genera, y para que alcen la voz ‘los que se oponen’; para que asomen la cabeza con su postura, y poder lanzarse en su contra, con toda la fuerza mediática que puede establecer la alianza de grandes consorcios de Medios de Comunicación; para que se sienta su influencia, que sí condiciona, y manipulen a las masas. Están ahí, aprovechan el micrófono, la cámara o la pluma, para lanzarse, para denigrar, para promover una confusión premeditada.
Guillermo Gazanini Espinoza / 10 de septiembre.- Mons. Felipe Arizmendi Esquivel, en su reflexión semanal, toca de nuevo el controvertido tema de las degradaciones de Hidalgo y Morelos. Citando la carta pastoral “Conmemorar nuestra historia desde la fe, para comprometernos hoy con nuestra patria", que el Episcopado Mexicano presentó a principios de este mes, el prelado de la diócesis de San Cristóbal de Las Casas puntualiza la reivindicación de los padres de la patria mexicana, ante las discusiones de los historiadores que afirman que la Iglesia católica debe disculparse por la excomunión lanzada los próceres de la insurgencia. El ritual laico de los festejos del Bicentenario tuvo un tributo excepcional, para algunos exagerado, cuando los restos de los insurgentes fueron objeto de los honores militares para reposar, provisionalmente, en la megaexposición del Bicentenario en Palacio Nacional.
En los festejos del Bicentenario se ha hecho un examen de estas excomuniones. El Episcopado Mexicano, gracias a las Jornadas de Iglesia e Independencia, revisó el papel de los sacerdotes insurgentes en la emancipación de México. En septiembre próximo pasado, di cuenta de las Jornadas en la Universidad Pontificia de México donde los obispos se comprometieron a analizar las excomuniones de Miguel Hidalgo y José María Morelos e hice mención de los reclamos de los legisladores del Congreso de la Unión para examinar los procesos de excomunión de los insurgentes.
La Iglesia Católica ante el Bicentenario y el Centenario / Arquidiócesis de Acapulco. CEM 07 de septiembre
La conmemoración del Bicentenario del inicio de las luchas de Indepandencia y del Centenario de la Revolución mexicana, han motivado las más diversas interpretaciones de nuestra historia y posiciones contrapuestas al punto de ser un tema controversial, sin embargo, más allá de toda controversia queremos como Iglesía católica unirnos a las celebraciones del bicentenario.
En este contexto, la Conferencia del Episcopado Mexicano, a nombre de los obispos de México y de la Iglesia católica, como institución que ha estado presente en dichos acontecimiento, ha presentado el pasado día 1 de septiembre, la Carta Pastoral Conmemorar nuestra historia desde la fe, para comprometernos hoy con nuestra patria, con la finalidad de hacer su aportación con ocasión de estos acontecimientos, así como agradecer el don de la libertad con todas las vicisitudes que ha traido consigo, lo mismo que comprometerse en los tiempos actuales para seguir realizando una verdadera conquista de la libertad.
Esta carta contiene una lectura de la historia de México, centrada en los dos siglos que conmemoramos. Si bien, busca una comprensión objetiva basada en los acontecimientos históricos, también contiene una lectura cristiana de la historia de México, desde el acontecimiento de la evangelización. De igual manera contiene los elementos necesarios para proponer la forma de construir un proyecto de nación basado en el servicio y en los valores del Evangelio. México necesita una nueva cultura que integre los anhelos humanos de libertad y de justicia, la inspiración del Evangelio y el diálogo fluiran con el conjunto de ideologías presentes en nuestra Patria.
Las fiestas del Bicentenario de la Independencia / Mons. Víctor Sánchez Espinosa. CEM. 06 de septiembre.
Estimados hermanos y hermanas:
“Bendito eres Señor, Dios de nuestros padres” (Dn 3, 52), este versículo del libro de Daniel marca el inicio de un hermoso cántico. Inicia bendiciendo e invocando a Dios como el Dios de nuestros antepasados. “En el contexto del libro de Daniel, el himno se presente como acción de gracias elevada por los tres jóvenes israelitas –Ananías, Azarías y Misael- condenados a morir en un horno de fuego ardiente, por haberse negado a adorar a la estatua de oro de Nabucodonosor. En el fondo de este evento se halla aquella especial historia de la salvación en la que Dios elige a Israel para ser su pueblo y establecer con él una alianza. Precisamente a esa alianza quieren permanecer fieles los tres jóvenes israelitas…” (Catequesis de Juan Pablo II, Sobre los Salmos y Cánticos de la Liturgia de las Horas. Audiencia General de los miércoles 2 de mayo de 2001). Para nosotros hoy, estas palabras evocan nuestro pasado histórico, que el Dios de nuestros padres ha ido acompañando y guiando.
Al celebrar el Bicentenario de la Independencia, es justo volver nuestra mirada hacia todos aquellos que ofrendan su vida por los ideales libertarios y forjaron la Nación que hoy somos, pues desde el inicio del movimiento independentista, centenares de abnegados párrocos de humildes aldeas, lo mismo que ilustres y connotados catedráticos de universidades, seminarios e integrantes de cabildos catedralicios, hasta miles de fieles católicos laicos, mujeres e incluso niños, que inspirados por un fuerte espíritu patriótico, pero sobre todo por los valores evangélicos de libertad, justicia y fraternidad, respondieron con valor al momento histórico que les tocó vivir.
Bicentenario del Inicio de la Independencia de México y Centenario de la Revolución / Mons. Constancio Miranda Weckman. CEM 06 de septiembre
SACERDOTES, DIÁCONOS, RELIGIOSOS, SEMINARISTAS Y LAICOS:
“El Señor es nuestro Dios y nosotros su pueblo” (Sal 99)
Celebrar el Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución nos ha dado la oportunidad de mirar objetivamente los acontecimientos fundantes de nuestra historia, permitiéndonos asumir nuestro pasado con espíritu sincero y de reconciliación.
La celebración y la reflexión de estos acontecimientos nos ayudan a comprender mejor nuestra identidad nacional, aceptando nuestra vocación como una Nación que tiene un lugar propio en el mundo.
Celebración que nos debe impulsar hacia un futuro en el que prosigamos y reafirmemos los ideales de justicia y libertad que inspiraron nuestros antepasados.
Si queremos comprender y reafirmar nuestra identidad cultural, es un imperativo el no olvidar nuestra historia, debemos volver a los acontecimientos significativos, a nuestros orígenes fundacionales. Y no basta describir estos hechos pasados, hay que saber interpretarlos y asimilarlos, con sentido crítico, con la mayor objetividad y serenidad posibles.
Iglesia e independencia / Mons. Felipe Arizmendi Esquivel. CEM. 1 de septiembre
VER
México celebra el bicentenario de su independencia. Los obispos no podemos ser ajenos a este acontecimiento, y hemos analizado cuál fue la participación de la Iglesia Católica en el proceso libertario, con sus luces y sus sombras. Amamos profundamente nuestra patria y queremos colaborar a su bienestar.
Elaboramos una carta pastoral titulada “Conmemorar nuestra historia desde la fe, para comprometernos hoy con nuestra patria”, en que reconocemos los errores del pasado, ubicándolos en su contexto histórico, e invitamos a no quedarnos sólo en fiestas conmemorativas, sino seguir luchando por la justicia y la libertad. Se puede consultar en la página de la CEM: www.cem.org.mx
Sábado, 2 de junio
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Asoc. Humanismo sin Credos
Juan Jáuregui Castelo
JC Rodríguez, A Eisman
Josemari Lorenzo Amelibia
Religión Digital
Orlando Carmona
Juan Fernandez Krohn
Rodrigo del Pozo Fernández