El sacerdote, una vocación fundamental e irremplazable
Comunicado de Prensa de la Arquidiócesis de Antequera-Oaxaca / 07 de junio.- Ante la difusión tendenciosa de fallas graves, detestables y condenables de algunos sacerdotes de diferentes países y regiones, quiero dejar claro que la Iglesia no tiene miedo a la verdad porque la verdad siempre es nuestro pilar. Como Obispo de esta arquidiócesis de Antequera – Oaxaca, manifestamos y declaramos que si algún sacerdote llegara a cometer un delito, su responsabilidad es personal y él debe asumir las consecuencias; en ese caso quienes se den cuenta y tengan pruebas no duden en denunciar a las autoridades correspondientes, es deber de todo ciudadano y más de los católicos.
La arquidiócesis no interferirá la investigación de ningún delito ni su castigo una vez comprobado, pero sí rechaza las afirmaciones tendenciosas y defenderá de acusaciones falsas. Si ya hemos defendido de acusaciones falsas a buen número de personas indefensas, lo haremos también con nuestros sacerdotes cuando sean calumniados.
Las fallas y delitos de algún sacerdote, no deben atribuirse ni imputarse a los demás sacerdotes que realizan su ministerio en bien de los fieles ordinariamente en medio de carencias y hasta contra corriente; sería una injusticia, un atropello y una ingratitud. Las acciones y descalificaciones reiterativas en contra de la Iglesia, desde hace varios años, tienen una intención a corto y largo plazo por parte de algunos grupos y organizaciones de la sociedad a nivel nacional e internacional: confundir, debilitar la credibilidad de la Iglesia, dividir. Los intereses son palpables.
El próximo viernes 11 de junio el Papa Benedicto clausurará en Roma el Año Sacerdotal. Ante este clima que respiramos quiero invitar principalmente a los católicos a ver con objetividad, a valorar, a orar y agradecer la labor de nuestros sacerdotes y de tantos que ya entregaron toda su vida y las comunidades los recuerdan con cariño y gratitud.
Los pueblos y la sociedad de Oaxaca debe mucho a los sacerdotes; a pesar de las carencias y limitaciones acompañan de cerca las comunidades; son miles las personas que se han visto y se ven beneficiadas no solo en el campo explicito de la fe sino también en las variadas necesidades de la vida diaria: la orientación adecuada, el consuelo oportuno, el estímulo para no bajar los brazos, el apoyo para superarse, la reconciliación de hogares y de comunidades, servicios sociales en bien de los pueblos. Todo católico sabe que pueden acercarse al sacerdote, lo hacen aún no católicos; de allí el respeto, el aprecio y alta credibilidad que rodea al sacerdote a pesar de las limitaciones personales de algunos y de los ataques infundados.
Ante el ambiente que sufrimos, los sacerdotes son más que nunca necesarios e irremplazables para levantar la fe y la sociedad de Oaxaca. Es por la fe en Jesucristo, suscitada en el encuentro con El y fortalecida en su seguimiento, como las personas encuentran el sentido auténtico de lo que hacen y de su misma vida; esta fe es tierra fértil donde germinan y se sostienen vidas y guías auténticos tanto para las comunidades cristianas como para la sociedad.
Gracias a los fieles católicos por ayudarnos a ser fieles con su oración, su aliento, su comprensión y colaboración; especialmente el próximo viernes 11 oremos, agradezcamos y felicitemos a nuestros sacerdotes en todas las comunidades y familias católicas. Gracias hermanos sacerdotes por los años de ministerio y de entrega; no tengamos miedo a la purificación y a la cruz; nunca lo olvidemos: a mayor fidelidad, mayor realización, felicidad y fecundidad. ¡Gracias a todos! ¡Felicidades!.
Con mi saludo y bendición para todos.
+ José Luis Chávez Botello
Arzobispo de Antequera-Oaxaca
Sábado, 2 de junio
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