Sursum Corda El blog de Guillermo Gazanini

La vida consagrada es creíble cuando los consagrados hacen lo que dicen..

12.04.10 | 18:59. Archivado en Iglesia católica en México
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Formación sólida

Mons. Carlos Quintero Arce / CEM. 12 de abril.- Ustedes no me eligieron a mí; he sido yo quien los eligió a ustedes y los preparé para que vayan y den fruto, y ese fruto permanezca. Así es como el Padre les concederá todo lo que le pidan en mi Nombre. (cf. San Juan 15,16)

1.- Hemos celebrado en semanas pasadas a XIV JORNADA MUNDIAL DE LA VIDA CONSAGRADA, es decir, nuestras oraciones y atención se centró en los Religiosos y Religiosas de las distintas comunidades y que comúnmente llamamos monjes y monjas. Quiero por consiguiente hablar hoy sobre la vida religiosa actual.

Conocemos todos la crisis por las que atraviesan ciertas comunidades religiosas en muchas regiones del mundo actual, que refleja sin duda la crisis más profunda de la sociedad en que vivimos. Todo esto ha secado las fuentes que alimentaron durante siglos la vida consagrada y misionera de la Iglesia.

Me doy cuenta que ya no hay vocaciones de jóvenes, hombres y mujeres que quieran entrar a un instituto religioso. La cultura secularizada ha penetrado también en la mente y en el corazón de muchos jóvenes, y también en la mente y en el corazón de algunas personas consagradas y de algunas comunidades.

La vida consagrada es creíble y fiable cuando los consagrados y las consagradas hacen lo que dicen, cuando viven lo que trasmiten como palabra anunciada: Evangelizan porque son evangelizados, trasmiten la fe porque creen, difunden la caridad porque viven el mandamiento nuevo, el del amor (cf. San Juan 13,34)

Conozco muchos religiosos y religiosas que en los colegios católicos trasmiten e infunden en los adolescentes y jóvenes buenos principios, y en los hospitales y en los asilos dan ejemplos de caridad.

Pedimos a los consagrados y consagradas la capacidad de referirse en toda su vida a Jesucristo como una exégesis del Dios invisible. En efecto, la vida consagrada sólo desempeña su tarea si es memoria viva de la existencia, de la acción y del estilo de Jesús: Los Religiosos y Religiosas están presentes en la iglesia para encarnar, vivir y recordarnos a todos los gestos y comportamientos que vivió Jesús en su vida humana y en su misión.

En una palabra al asumir la forma de vida de Jesús los consagrados y consagradas son memoria viva del Evangelio. En este tiempo actual en el que vivimos, los consagraos y consagradas son interpelados por muchas preguntas y muchas interrogantes que provienen no solo del mundo externo, sino del mismo corazón de los consagrados, del seno mismo de la vida consagrada y claro está que las interrogantes son de índole y naturaleza distinta.

En primer lugar se pregunta sobre la disminución del número de vocaciones, de la fragilidad de los jóvenes, en segundo lugar se habla del envejecimiento de muchos consagrados lo cual lleva a la incertidumbre del futuro.

También se habla en tercer lugar de la formación inicial y permanente, en cuanto lugar se busca la inculturación de los institutos en las realidades en las que se viven, y también se habla mucho del testimonio límpido y coherente con la vida de las iglesias particulares en las que trabajan los institutos religiosos.

2.- Me he propuesto a repasar los números sobre los religiosos del mundo que publica el anuario estadístico de la Iglesia y me doy cuenta que a principios del Siglo XX la vida consagrada vivió una parábola ascendente desde los primeros años del siglo pasado, en los que los religiosos, especialmente los institutos femeninos se distinguen sobre todo en el campo de la caridad.

Esta expresión numérica, máxima en los años 1930-1950 en Italia se tradujo en una presencia territorial vinculada a su vez al testimonio de la caridad y llena de obras asistenciales y educativas a menudo unidas al compromiso parroquial directo.

Esta parábola numérica alcanzó su culmen en la década de 1970. Además, junto con la reducción numérica de nuevos miembros y la crisis vocacional, comenzó a ser evidente la dificultad para garantizar el normal intercambio y por consiguiente hasta cerrar algunas comunidades, con lo cual se dibujó una nueva y distinta geografía de la presencia religiosa.

Quiero termina pidiendo a todos elevar nuestras oraciones por la vida consagrada en todo el mundo.

Afectísimo en Jesucristo; Le Bendigo de todo corazón.

+Carlos Quintero Arce
Arzobispo Emérito de Hermosillo

1 comment


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Comments
  • Comentario por Teresa 12.04.10 | 20:04

    El mejor sermón lo dice tu vida, no tus palabras.

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