Sursum Corda El blog de Guillermo Gazanini

Juan Pablo II, Benedicto XVI, Satanás y el New York Times

05.04.10 | 19:34. Archivado en Análisis y Opinión
  • enviar a un amigo
  • Imprimir contenido

“Si el mundo os odia, sabed que a mi me ha odiado antes que a vosotros.
Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo pero, como no sois del mundo, porque yo al elegiros os he sacado del mundo, por eso os odia el mundo.
Acordaos de la palabra que os he dicho: El siervo no es más que su señor. Si a mi me han perseguido, también os perseguirán a vosotros...”
Juan, 15, 18-20

Palabras de despedida de Jesucristo a sus discípulos en el cenáculo, el Jueves Santo)

Jorge Pérez Uribe / 5 de abril.- ¿Qué relación puede haber entre todos estos personajes y un medio informativo?

Juan Pablo II fue sucesor de Pedro en la guía de la Iglesia pero también en la persecución y en la flagelación. Estuvo a punto de perder la vida en un atentado y fue sujeto al martirio de una cruel enfermedad. Dentro de la misma Iglesia fue atacado por “conservador” y por oponerse a la “teología de la liberación” de inspiración marxista.

Inolvidable, aquella expresión de enero de 2005, pocas semanas antes de su muerte, cuando refiriéndose al mal que existe en el mundo repuso: “Satanás está desesperado, porque sabe que ya le queda poco tiempo”. Expresión profética y apocalíptica, sobre la que ya no tuvo ocasión de explayarse; pero que nos muestra la profunda comunicación que sostenía con Jesucristo y la sabiduría que le inspiraba el Espíritu Santo.

Fruto de esta comunicación fue también la decisión para atacar el problema de la pederastia, cuyo clamor llegaba al Vaticano.

La solución humana ante este tipo de abusos es siempre la misma: el silencio, tanto para proteger a las víctimas del descrédito y la humillación, como para evitar el chismorreo y el morbo. Son los “secretos de familia” tan celosamente guardados. Precisamente por esta razón llama la atención la solución propuesta por el enfermo pontífice, es decir, sacar a la luz pública, estos vergonzosos acontecimientos.

¿Cuál pudo ser la razón de este proceder? Por revelación conocemos que Satanás, es un espíritu puro, aunque finalmente es creatura; no es perceptible por los sentidos, por lo que las representaciones de él con cuernos y patas de cabra, son más mitológicas que cristianas. No tiene poder alguno sobre nuestra voluntad e inteligencia, aunque si sobre nuestra imaginación, -por eso el pecado nos parece tan atractivo, aunque finalmente, el resultado nunca es “tan sabroso” como lo imaginábamos-.

Satanás es el “príncipe de las tinieblas”, entre otras cosas porque el pecado usualmente se comete en forma oculta, con engaños, mentiras, por eso la forma de neutralizarlo sería sacándolo a la luz... no obstante, el costo de esto sería elevadísimo. Así lo habría ponderado Juan Pablo II, pero el Espíritu Santo, le habría revelado que no habría otro camino, aunque como consecuencia de ello, el Papa y la Iglesia serían sometidos a una nueva persecución, inspirada por la ira del demonio, al no permitirle trabajar como a él le gusta, es decir, “en lo oscurito”.

Dado lo avanzado de su enfermedad, Juan Pablo II encomendó a su mano derecha, el cardenal Joseph Ratzinger, la instrumentación de la radical medida: investigar los casos remitidos al Vaticano, no ocultar los hechos, ni proteger más a los pederastas de la justicia penal.

Haciendo un símil con los departamentos policíacos, podríamos decir que La Congregación para la Doctrina de la Fe, dirigida por Ratzinger, se convirtió en una oficina de “asuntos internos” para investigar al clero. No escapó a las investigaciones de la misma el poderoso fundador de los Legionarios de Cristo: Marcial Maciel.

Ratzinger, en el Vía Crucis de la Semana Santa, expresó en forma incomprendida entonces, lo siguiente: “Cuánta porquería, cuánta simulación hay en la Iglesia”.

La muerte libró a Juan Pablo II de la persecución que hoy se yergue sobre la Iglesia y la figura de Benedicto XVI; así lo confirma uno de los más renombrados exorcistas del mundo Gabriele Amorth (1) al expresarse sobre los ataques de los últimos días al pontífice “No existe duda alguna de que han sido sugeridos por el Demonio, ya que tratándose de un Papa maravilloso, digno sucesor de Juan Pablo II, intenta tomarla con él”.

La persecución del New York Times

Comenta el periodista Massimo Introvigne: “Si hay un periódico que me viene a la mente cuando se habla de lobbies (2) laicistas y anticatólicos, este es el New York Times. El 25 de marzo de 2010, el diario de Nueva York ha confirmado esta vocación suya con un increíble bulo (3) relativo a Benedicto XVI y al cardenal secretario de Estado Tarcisio Bertone.

Según el diario en 1996 los cardenales Ratzinger y Bertone habrían ocultado el caso, señalado a la Congregación para la Doctrina de la Fe por la archidiócesis de Milwaukee, relativo a un cura pedófilo, Lawrence Murphy. Increíblemente – tras años de precisaciones y después de que el documento fue publicado y comentado ampliamente en medio mundo, desvelando las falsificaciones y los errores de traducción de los lobbies laicistas – el New York Times acusa aún a la instrucción Crimen sollicitationis de 1962 (en realidad, segunda edición de un texto de 1922) de haber actuado para impedir que el caso Murphy fuese llevado a la atención de las autoridades civiles”.

Los hechos son un poco distintos. Alrededor de 1975 Murphy fue acusado de abusos particularmente graves y desagradables en un colegio para menores sordos. El caso fue inmediatamente denuncia-do a las autoridades civiles, que no encontraron pruebas suficientes para proceder contra Murphy. La Iglesia, en esta cuestión más severa que el Estado, continuó sin embargo con persistencia indagando sobre Murphy y, dado que sospechaba que fuese culpable, a limitar de diversos modos su ejercicio del ministerio, a pesar de que la denuncia contra él hubiese sido archivada por la magistratura correspondiente” [...]

“Este nuevo ejemplo de periodismo basura confirma cómo funcionan los “pánicos morales”. Para enfangar a la persona del Santo Padre se remueva un episodio de hace treinta y cinco años, conocido y discutido por la prensa local ya a mitad de los años 70, cuya gestión – en cuanto era de su competencia y un cuarto de siglo después de los hechos – por parte de la Congregación para la Doctrina de la Fe, fue canónica y moralmente impecable, y mucho más severa que la de las autoridades estatales americanas. ¿De cuántos de estos “descubrimientos” tenemos aún necesidad para darnos cuenta de que el ataque contra el Papa no tiene nada que ver con la defensa de las víctimas de los casos de pedofilia – ciertamente graves, inaceptables y criminales, como Benedicto XVI ha recordado con tanta severidad – sino que intenta desacreditar a un Pontífice y a una Iglesia que molestan a los lobbies por su eficaz acción de defensa de la vida y de la familia?” (4)

¿Hasta dónde llegará la actual campaña de difamación?

En Estados Unidos se intenta demandar al pontífice Benedicto XVI, por lo crímenes de curas pederastas y en Europa se están “armando” también otros casos.

Es difícil imaginar hasta dónde llegará esta persecución, y por cuánto tiempo más continuará, pero de lo que si podemos estar seguros es de que Satanás esta muy, pero muy enojado y por eso mueve a sus esbirros y corifeos, que casualmente, no demuestran algún mínimo celo por atacar a las redes de pederastia que pululan en internet.

___________________________________________

(1)Nota de la Agencia Efe, 29 de marzo 2010
(2) (voz inglesa) Grupo de personas influyentes, organizado para presionar a favor de determinados intereses.
(3) Noticia falsa propalada con algún fin. Diccionario de la R.A.E.
(4) Agencia Zenith.org , 25 de marzo de 2010


Comments are closed for this post.

Comments

No Comments for this post yet...

    Sábado, 2 de junio

    BUSCAR

    Editado por

    Los mejores videos

    Síguenos

    Hemeroteca

    Mayo 2012
    LMXJVSD
    <<  <   >  >>
     123456
    78910111213
    14151617181920
    21222324252627
    28293031   

    Sindicación