
Nada fácil pero posible
Semanario Koinonía / Arquidiócesis de Puebla. 14 de marzo.- La vida sacerdotal no es fácil, todo esto es duro. Pero no tiene precio saber que sin merecerlo, cada sacerdote es amigo de Dios. Que Él pensó en él, que le tiene tanta confianza.
Cuando un fiel entra al confesonario, se encuentra con la debilidad y miseria del ser humano, sin embargo, Jesús está ahí, con sus sentimientos y su verdadera compasión y misericordia, y transmite su gran amor a través del sacerdote. Y las personas se van liberadas, en paz.
Sábado, 2 de junio
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
JC Rodríguez, A Eisman
Josemari Lorenzo Amelibia
Religión Digital
Orlando Carmona
Juan Fernandez Krohn
Asoc. Humanismo sin Credos
Rodrigo del Pozo Fernández