
Por Jorge Pérez Uribe
Es cierto, claro, a partir de la premisa de que “el Reino de Dios no es de este mundo”, pero da la casualidad de que el único lugar en el que los hombres preparan el Reino de Dios es justamente este mundo… ¡el Reino de Dios es posible aquí!
El cristiano que suele hacer de su fe en Jesucristo un asunto privado, difícilmente descubrirá en su encuentro con el otro, un encuentro con Jesucristo que lo transforme a él, en el amor, por el amor y para el amor, y por lo tanto, hará prevalecer sus apetitos personales por encima y aun en contra del bien de los demás
26-noviembre-2008
Noche del 2 de diciembre de 2008, camino bajo una ligera llovizna que hace brillar las baldosas iluminadas de la plaza Jáuregui, en el viejo Mixcoac. Corrillos de gente avisan que está cercano el convento de a Visitación de María, en donde se rinde el último adiós a los restos mortales de Carlos María Abascal Carranza. Numeroso es el gentío que se concentra en los alrededores, en el jardín de entrada y en la capilla del convento -únicamente reconozco a Carlos Gelista, exdirigente del PAN en el D.F. y a dos muchachas catequistas de la Iglesia de Cristo Redentor.
No habiéndole tratado en vida, acudo simplemente como parte de ese pueblo que agradecido por su ejemplo y su actuación como político íntegro y cristiano, decide rendirle un reconocimiento póstumo.
Me formo en la larga fila que se hace para brindar el pésame a su viuda e hijos; así como para hacer una breve “guardia” ante el féretro y empiezo a recordar como lo conocí:
Iniciaba la década de los 70´s, cuando el conductor Jorge Saldaña cual empresario de la Roma de Nerón, ofrecía un espectáculo a la plebe; en el que el circo era sustituido por un foro de televisa, las fieras eran entre otras las “liberacionistas” Anilú Elías Calles, Martha Lamas, etc., los cristianos a inmolar eran en ocasiones tres y en otras cuatro hermanos, de apellido Abascal, entre ellos Carlos María, entonces estudiante de derecho. Los Abascal a pesar de su corta edad se defendían, y se defendían bien, frente a adversarios que los superaban en edad y experiencia y cuya finalidad era demostrar lo absurdo y retrógrado de sus creencias y de la posición que representaban.
Los Abascal eran hijos de Salvador Abascal Infante, fundador y posteriormente Jefe Nacional de la Unión Nacional Sinarquista, movimiento cívico de inspiración nacionalista y católico, precursor de la resistencia civil pacífica en nuestro país y que tuvo su auge entre 1937 y 1941
Carlos María Abascal Carranza nació en la Ciudad de México el 14 de junio de 1949. Obtuvo la licenciatura por la Escuela Libre de Derecho (1968 a 1972); realizó estudios de Alta Dirección de Empresas en el IPADE (1980 a 1981), y fue profesor del módulo de Finanzas del Diplomado de Seguros y Finanzas del ITAM.
Durante 31 años trabajó en Afianzadora Insurgentes, donde empezó como mensajero y llegó a ser director general, puesto que dejó en agosto de 2000.
Fue presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX), de la Fundación para el Desarrollo Sostenible en México (FUNDES), del Consejo de Administración de Proliber y vicepresidente del Instituto Mexicano de Doctrina Social Cristiana (IMDOSOC).
Ocupó las secretarías del Trabajo (2000 a 2005) y de Gobernación (2006) durante el sexenio foxista.
Se afilió al Partido Acción Nacional (PAN) en 2002, cuando ya era funcionario público. En el 2007 fue designado secretario general adjunto y últimamente se desempeñaba como secretario de Formación y Capacitación y presidente de la Fundación Rafael Preciado del blanquiazul.
Pero quizás lo más relevante fue su actuación en el Palacio de Covián, con posterioridad a las elecciones presidenciales de 2006, cuando parecía que el país se sumía en la guerra civil y que su servidor analizaba en los siguientes términos: (1)
Oaxaca, ¿Un Conflicto Sin Fin? (cinco meses y 15 muertos)
2006 ha sido un año crítico como hace décadas no vivía el País. Quizás desde tiempos de los cuartelazos y alzamientos iniciados en 1910, no habían estado las instituciones democráticas tan cerca de colapsarse y no tanto por un movimiento social real, sino por la confluencia de una izquierda en ascenso, un líder mesiánico y un Presidente pusilánime y frívolo.
Otro factor de suma gravedad es el aparentemente distanciamiento del Ejército que siempre había sido una institución leal y subordinada al Presidente de la República. Aunque esta situación fue desmentida en días pasados por el General José Clemente Vega, es notorio el silencio del Ejército y su ausencia en su apoyo a Fox.
Fox, como es su costumbre ha dejado el paquete del conflicto a su Secretario de Gobernación Carlos María Abascal Carranza, quién ha venido solucionado todas las peticiones de la Sección 22 del SNTE, a efecto de restar a la Asamblea Popular del Pueblo de Oaxaca (APPO) la fortaleza que implican los miles de maestros, y de está forma negociar después las peticiones de la APPO. Aunque en dos ocasiones se ha hablado de recurrir a la intervención de las fuerzas del orden, la información del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (CISEN) ha enfriado esa posibilidad.
Los sucesos del fin de semana
El ultimátum de la APPO
El líder apista Flavio Sosa confirmó el martes 22, que en asamblea de dirigentes la APPO dio 72 horas al gobernador para que deje su cargo, o de lo contrario todo el estado de Oaxaca entraría en una nueva fase de protestas que incluiría la paralización total de actividades. Esta fase de ingobernabilidad —dijo— se mantendría hasta el primero de diciembre, día de la toma de posesión del nuevo Presidente de la República, lo cual significaría que, en acatamiento de lo dispuesto por la asamblea apista podrían “adoptarse algunas medidas”. Además la APPO con el apoyo de la UTE, se opusieron al retornó a clases votado por los maestros para el lunes 30.
Ante esta situación se reunió el Gabinete de Seguridad en los Pinos, la noche del mismo viernes y se determinó un operativo que constaría de dos vertientes: 3 mil 500 elementos de la Policía Federal Preventiva entrarían de manera directa a los campamentos y barricadas, reforzados por 300 policías militares. Por otra parte, poco más de 5 mil efectivos del Ejército mantendrían la marcha del Plan DN-II (contrainsurgente) en cinco zonas de la entidad, para evitar el trasiego de armas, cartuchos y explosivos, y neutralizar cualquier movimiento de grupos armados.
La movilización de las fuerzas armadas
A las 4 de la madrugada del sábado empezó el despliegue de militares, marinos y elementos de la Policía Federal Preventiva (PFP) -en su mayoría integrantes de la Policía Militar- hacia Oaxaca. Por tierra y aire llegaron a la zona en conflicto.
El objetivo, según datos recabados en las últimas semanas por áreas de inteligencia del gobierno federal, como el CISEN y la sección segunda de la Sedena, era la capital de Oaxaca, 11 municipios conurbados y otros siete donde la APPO tiene presencia y supuestamente había instalado barricadas o tenía potencial para realizar movilizaciones.
Al mismo tiempo, los efectivos militares incrementarían su presencia en las zonas serranas y Huasteca de Oaxaca para controlar cualquier intento de movilización de grupos como el EPR o el Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente (ERPI).
Los elementos federales no llevarían armas letales, pero sí agentes químicos (como gas lacrimógeno) y equipo antimotines, y en su accionar contarían con el apoyo de 10 camiones antimotines.
Los entrevistados mencionaron que la acción inicial sería abrir las barricadas y retirar cualquier objeto que impidiera el paso de los grupos policíacos, y no efectuar ninguna maniobra de fuerza hasta no ser objeto de agresiones.
Durante los encuentros del gabinete de seguridad también se hizo a un lado el factor sorpresa (iniciar acciones en la madrugada o al alba, como se hizo en San Salvador Atenco en mayo pasado), para evitar que surgieran acusaciones de violaciones a los derechos humanos o excesos.
También se consideró que esta medida permitiría que los integrantes de la APPO y de la sección 22 del magisterio se retiraran de las barricadas en el transcurso del sábado y se desistieran de obstaculizar el ingreso de las fuerzas federales. Mera acción disuasiva durante varias horas, a fin de avanzar de manera determinante en las negociaciones en Gobernación.
"Estos cuerpos se irán concentrando en la capital del estado en el transcurso del día.”
Durante el sábado y con el conocimiento de la intervención de la PFP, se dio un desalojo de turistas y habitantes del centro de Oaxaca; mientras en Gobernación dialogaban Carlos Abascal y Enrique Rueda de la Sección 22 y convocaban a la negociación a la dirigencia de la APPO.
Pero quizás lo más importante es la promesa que había hecho el Secretario Abascal a la prensa “No habrá derramamiento de sangre”, ante lo cuál desafiantes los periodistas lo conminaron a “jurar por Dios que no habría derramamiento de sangre” y así fue, no hubo derramamiento de sangre.
Los fines de semana mientras el presidente Vicente Fox se iba a descansar a su rancho, las luces de la oficina de Abascal permanecían encendidas. Hay indicios de que esta crisis que pesó totalmente en los hombros de Abascal fue la que desató el problema de su cáncer terminal.
La última operación de Abascal (2)
Desde temprano, el ex Secretario de Gobernación había recorrido el área de “trasbanderas” de la Cámara, y coordinado un operativo para qué trabajadores y legisladores panistas dejarán libre un acceso, por donde entraron Fox y Felipe calderón.
Horas después, Abascal miraba de pie las trifulcas desde la última fila de las curules del PAN e informo a Fox “los ánimos están muy caldeados, hay golpes” “pero están garantizados los accesos para que entres” Después le dio una última recomendación a su ex jefe. “Te sugiero que no traigas la banda presidencial en el pecho sino en la mano, porque ya te la quitaste anoche. Sería sano y para que el PRI no lo tome como pretexto. Es una sugerencia”, le propuso. Así lo hizo Fox.
En el pasillo de la Cámara, Abascal esbozaba una sonrisa.
Líder de la lucha por la vida
Cuando la Asamblea Legislativa del D.F. presentó su iniciativa para despenalizar el aborto a principios de 2007, informé que: El secretario general adjunto del PAN Carlos Abascal C., señaló que su partido emprenderá las acciones legales necesarias para evitar la aprobación del aborto en el DF, ya que dijo, “se trata de defender los derechos de las mujeres y la vida”. “No dudaremos nunca en apoyar, en el caso del Comité Directivo Regional, a Mariana Gómez del Campo, en todas las actividades que está desarrollando; la apoyamos, sin duda, en esta lucha que se da en la Asamblea Legislativa para defender los derechos de las mujeres y para defender la vida”, sostuvo.
Reporteando la peregrinación a favor de la vida efectuada el domingo 26 de marzo de 2007 señalé: “En medio del gentío vislumbre a Carlos María Abascal Carranza, ex-Secretario del Trabajo y de Gobernación, ahora Secretario General Adjunto del Partido Acción Nacional quién destacaba por su altura. Custodiado únicamente por su esposa y su hija, aproveché la ocasión para saludarlo de mano, a lo cuál correspondió en forma afable y con sencillez”. Lucía en ese entonces con buen aspecto todavía
Me encuentro ya ante los hijos de Abascal y me pregunta una de sus bellas hijas como lo conocí, “en la tierna juventud” comenté. “Mi papá sufrió mucho por el cáncer” agregó con una dulce sonrisa.
El testimonio de su vida personal y pública, de su fidelidad a Cristo y a la Iglesia ha hecho que varias organizaciones laicales deseen introducir en la Comisión para las Causas de los Santos de la Arquidiócesis de México, la solicitud de apertura del Proceso de Beatificación, lo cual sería en el 2013, cuando se cumplían 5 años de su fallecimiento, como lo marca la normatividad eclesial. Por lo pronto baste este recordatorio de su ejemplo como cristiano político.
(1) Análisis del 26-10-2006
(2) Diario Reforma, 2 de diciembre de 2006
Sábado, 2 de junio
Juan Fernandez Krohn
Asoc. Humanismo sin Credos
Pedro Tarquis
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
JC Rodríguez, A Eisman
Religión Digital
Orlando Carmona