
“Dichosos los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios” Mc 5, 8
Monseñor Rogelio Cabrera López / CEM. 4 de noviembre.-La pureza es una virtud, que para muchos ha pasado de moda. Pero como toda virtud debe conquistarse día a día. Descubrirla como un valor es difícil, ya que, hoy más que nunca estamos siendo bombardeados de tantas cosas que modifican la integridad del hombre y de la mujer. Sin embargo, las consecuencias que experimentamos de la permisividad están provocando desajustes sociales.
Sábado, 2 de junio
Juan Fernandez Krohn
Asoc. Humanismo sin Credos
Pedro Tarquis
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
JC Rodríguez, A Eisman
Religión Digital
Orlando Carmona