
Hace 24 años la ciudad de México sufrió un terremoto devastador, el peor que se haya recordado en la historia contemporánea de nuestro país. Miles fueron las personas que perdieron la vida; sin embargo, hubo milagros: “los niños del temblor”, recién nacidos quienes sobrevivieron bajo los escombros de los edificios colapsados, la solidaridad de todo el pueblo que salió a las calles, antes que el gobierno, con el fin de ayudar, la hermandad internacional…
Hace 24 años vivimos momentos de zozobra y angustia y salimos adelante. Recordemos a quienes cayeron el 19 y 20 de septiembre de 1985 y encomendemos a Dios su espíritu. Dales Señor el descanso eterno y luzca para ellos la luz eterna…
Amén.
Viernes, 17 de febrero
Francisco Baena Calvo
Guillermo Gazanini Espinoza
Pedro Tarquis
Religión Digital
José Arregi
Francisco Margallo
Juan Fernandez Krohn
Vicente Luis García
Asoc. Humanismo sin Credos
Vicente Haya