
“En realidad no hay que olvidar tampoco que el ser humano es paranoide; es decir, que tiende a inventar poderes ocultos que buscan destruirlo”
Jean-Paul Baquiast
Por Jorge Pérez Uribe
Casi al unísono que se habló oficialmente de la epidemia de la “influenza porcina” percibí entre el sector popular que constituye la clientela del Partido de la Revolución Democrática, el primer complot, bautizado como el “complot azul”, por ser estos los colores del Partido Acción Nacional (PAN) al cual pertenecen los miembros del gobierno federal actual. En un año electoral, el candidato que obtuvo el segundo lugar en las elecciones presidenciales pasadas, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), no podía dejar de señalar que estamos frente a un invento mediático del PAN y del presidente Calderón, cuya finalidad es distraer de otros problemas más graves, diferir ó cancelar las elecciones de julio, posicionar al PAN y todas las torvas intenciones que a alguien se le puedan ocurrir. El “gran engaño mediático” cayó por tierra cuando Manuel Camacho Solís, -brazo derecho de AMLO-, narró en su columna (1) la secuencia de su infección, aún desde el hospital. También el futbolista Mario Ordiales, contó la experiencia de su padecimiento.
Posteriormente me empezaron a llegar noticias de otros complots, ya más elaborados y con sustentación probatoria ¡Nada menos que de YouTube! El más popular –suscrito también por la izquierda-, es aquel en donde participan Calderón; Obama, el G-7, el G-20, la OMS y Big Pharma, entre otros. Pero a últimas fechas Fidel Castro vino a echarlo por tierra, al reclamarle al gobierno de Calderón “el ocultamiento de la epidemia por la visita que Obama hizo a México a mediados de abril”.
Ingenuamente pensaba que la mentalidad complotista era monopolio de los mexicanos, cuando recibí un e-mail de Eugenia Luque de la Universidad Nacional del Comahue, Argentina, preguntándome “¿es real el tema de la gripe o es fabricado por alguien...?”.
Descubrí también, que los complots no eran exclusividad de la gente poco preparada, también gente con post grados y líderes de opinión participan de esta epidemia e incluso en forma activa.
Una publicación de Internet llegó a clasificar 12 distintos virus del complot humano (2), pero se le escaparon por ejemplo los de la web islámica, que consideran se trata de un castigo divino por desobedecer al profeta y comer carne de puerco y eso sin entrar a la web de los tigres asiáticos o de los países africanos, donde de seguro encontraríamos otros sabrosos complots.
Es propio de estos complots partir de un poco de verdad científica para luego dar rienda suelta a la imaginación. Así por ejemplo se parte del hecho de que Donald Rumsfeld, Secretario de Defensa, durante las administraciones de Gerald Ford y George W. Bush, es accionista de los laboratorios Roche, propietarios de la patente del antiviral Tamiflu. La empresa Sanofi-Pasteur lleva años en México, pero recientemente firmó acuerdos con Birmex para producir vacuna contra la influenza, mismos que fueron oficializados por Nicolás Sarkozy en su reciente visita a México, etc., y de ahí se sigue a suposiciones, como la del investigador australiano Adrian Gibbs, parte importante del equipo que desarrolló el medicamento Tamiflu de la farmacéutica Roche, y que sugiere que el virus escapó de un laboratorio.
Fuí uno de los “agraciados en vivir” el ataque biológico a México del programa Desvelados (ensenadaonline.net), en donde reviviendo la célebre narración de la “Guerra de los Mundos” efectuada por Orson Welles, imaginé el bombardeo de células infectadas por influenza efectuado por aviones de E.U.A. a la Ciudad de México, misma que tuvo que ser cerrada por las autoridades ¡Imaginese!
“El gran historiador Marc Bloch decía que estudiar el nacimiento, la difusión, las transformaciones de los rumores es una de las tareas más importantes que se ofrecen a la sicología colectiva; apuntaba que en el frente de guerra se veía al mismo hombre aceptar sin chistar los relatos más fantasiosos y rechazar con desprecio las verdades más firmemente establecidas; en este último caso, el escepticismo no es más que una forma de credulidad. Por eso es tan difícil refutar los rumores, porque descansan en un imaginario del complot basado en un complot imaginario...” (3)
Un experto Jean-Paul Baquiast autor de la Teoría del complot y análisis científico afirma sobre el éxito creciente de las teorías conspiracionistas: “En primera instancia nos recuerdan que el cerebro humano no acepta lo que no comprende. Las teorías del complot reaparecen cada vez que estamos confrontados a realidades que nos rebasan.
Desde finales de abril, la comunidad científica mundial nos dice que la mutación de los virus es algo sumamente complejo, imprevisible y potencialmente mortífero, que no hay forma de prevenirla y que sólo se puede intentar enfrentarla. Al explicarnos que estamos sometidos a la lógica propia de los virus y que esa lógica se nos escapa, los científicos nos obligan a encarar nuestra extrema vulnerabilidad.
Para la mayoría de la gente, semejante verdad es intolerable. El ser humano necesita una explicación que le dé siquiera una ilusión de sentido. Los sicoanalistas llaman `racionalización´ a esa tendencia a inventar o aceptar explicaciones por muy descabelladas que sean”. (4)
El politólogo francés Pierre-André Taguieff autor de Lo imaginario del complot mundial afirma: “El megacomplot mundial permite construir una especie de filosofía de la historia para la opinión pública, una vulgarización de grandes relatos explicativos. El desarrollo de los medios de comunicación masiva dio aún mas fuerza a la utopía de transparencia y agudizó el deseo de la gente de tener `claves´ de comprensión y dominio del mundo (...)
Es preciso mencionar también el entusiasmo que despierta en internet una cierta rebelión contra los `expertos reconocidos´ considerados como `manipulados por el sistema´. Los internautas prefieren buscar nuevas interpretaciones y caen así en las redes de los conspiracionistas. Esa mezcla de verdad y mentira, que según el poeta Paul Valéry es aun peor que la sola mentira, es el precio de la democratización de Internet.
Los teóricos del complot se instalan en esa zona de ambigüedades. A veces hacen sugerencias de explicaciones alternativas que pueden resultar interesantes pero también caen en extremos” (5)
Baquiast señala las dificultades de la lucha contra los rumores: “No se puede matar a los rumores. Siempre habrá epidemias virales y siempre habrá pandemias de rumores. Desmentir a los teóricos del complot es difícil, porque nos faltan hechos, pruebas, informaciones. Por ahora sólo podemos oponerles otra lógica como lo hacen los expertos que diseñan y editan páginas web y blogs”. Oponer el racionalismo a tesis conspiracionistas es a menudo inútil, ya que las teorías del complot se apoyan en supuestas verdades ocultas
Una explicación histórica de gran profundidad filosófica-teológica nos la da Taguieff cuando señala “Aún sí encontramos teorías del complot en la Edad Media, fue en realidad a partir de la Revolución Francesa que empezaron a crecer. Los acontecimientos de 1789 nos hicieron entrar en la edad de las incertidumbres y de la ruptura con la concepción providencialista de la historia” (6); y he aquí la consecuencia: en el momento en que el hombre niega el Señorío de Cristo sobre la historia, no puede menos que caer en la incertidumbre que le lleva a crear toda clase de complots e historias para ayudarse a darle sentido a su vida y a sobrellevar la vulnerabilidad de su condición humana. Por otra parte, el creyente, supera su humana paranoia con la fe en un Dios providente y misericordioso, que no le creó para dejarle caer el “el pozo de la nada” (como afirmaba Friedrich Nietzsche), sino para compartirle su gloria en la vida eterna; y con esa seguridad continua su camino a pesar de los obstáculos y de la fragilidad humana.
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El Universal, 29 de abril 2009, Lo que he vivido
2 La guía completa de las teorías de la conspiración del virus de influenza AH1N1, www.pijamasurf.com
3 Jean Meyer, El demonio de la sospecha, El Universal, 17 de mayo 2009
4 Entrevista con Anne Marie Mergier, revista Proceso, 10 de mayo 2009
5 Entrevista con Anne Marie Mergier, revista Proceso, 10 de mayo 2009
6 Entrevista con Anne Marie Mergier, revista Proceso, 10 de mayo 2009
Sábado, 2 de junio
Pedro Tarquis
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Asoc. Humanismo sin Credos
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