
Contemplen al crucificado
IV Domingo de Cuaresma
Jn 3,14-21
Por Pbro. Julio César Casillas / Koinonía
Nos acercamos cada vez más a la celebración de la Pascua. Hoy se nos exhorta a reconocer y aceptar a Cristo como luz de nuestra vida, de nuestras obras.
“Porque tanto amó Dios al mundo, que le entregó a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna”. Nunca llegaremos a meditar lo suficiente cuan grande es el amor que Dios nos tiene, Dios es amor, y nos lo muestra enviándonos a su propio Hijo. La segunda lectura nos habla de esta misma realidad: “La misericordia y el amor de Dios son muy grandes; porque nosotros estábamos muertos por nuestros pecados, y él nos dio la vida con Cristo y en Cristo. Por pura generosidad suya, hemos sido salvados”. De tal forma que lo única que se nos pide es reconocer este amor, aceptando a Cristo como nuestra luz y salvación.
Sábado, 2 de junio
Pedro Tarquis
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Asoc. Humanismo sin Credos
Juan Jáuregui Castelo
JC Rodríguez, A Eisman
Religión Digital
Orlando Carmona
Juan Fernandez Krohn