
Los delincuentes en México han desarrollado métodos para la obtención de recursos ilícitos. Muchos ciudadanos han recibido llamadas telefónicas de extorsión en diversas modalidades. Una, el extorsionador llama al azar a la víctima para simular el secuestro de algún ser querido; la manipulación hábil del delincuente envuelve al ciudadano que es presa del pánico y revela información vital para consumar el delito; la segunda, es la extorsión a cambio de garantías por la seguridad y vida. Empresarios, pequeños comerciantes, campesinos, estudiantes han recibido llamadas de la delincuencia organizada para que, a cambio de una cuota, se otorgue seguridad y protección y dejarle tranquilo en su vida, familia y actividades. Ahora, la diócesis de Celaya, Guanajuato, denuncia la extorsión de un cura “de edad”. Mons. Lázaro Pérez Jiménez, obispo de la diócesis, dijo a los extorsionadores: “Ya echaron a Dios de su vida”.

El arzobispo electo de Puebla y el obispo de León, se pronuncian por la política de la mano dura contra sacerdotes pederastas. De acuerdo con Notimex, los prelados rechazaron, en la Ciudad del Vaticano, ser tapaderas que encubran a curas depredadores sexuales.
Sábado, 2 de junio
Pedro Tarquis
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Asoc. Humanismo sin Credos
Juan Jáuregui Castelo
JC Rodríguez, A Eisman
Religión Digital
Orlando Carmona
Juan Fernandez Krohn