Sursum Corda El blog de Guillermo Gazanini

El mensaje de Paulo VI a los astronautas del Apollo 11. -En el 45 aniversario de la presencia humana en la Luna-

21.07.14 | 15:47. Archivado en Cristianismo

Guillermo Gazanini Espinoza / 21 de julio.- Hace cuarenta y cinco años inició la más grande aventura del género humano, comenzaba la odisea por hacer posible su presencia en un cuerpo celeste, el pequeño paso de un hombre dio a la humanidad el gran salto hacia la conquista de la Luna y del espacio más allá de la Tierra.

Hoy, los viajes al espacio son comunes y la raza humana se prepara para habitar permanentemente el espacio extraterrestre. En aquella década de la carrera por la conquista de la Luna, el Papa Paulo VI exhortó a todos para vivir en paz y deponer las armas, corrigiendo su proceder y evitar la destrucción de sí misma.

Cuarenta y cinco años atrás, el Vicario de Cristo alzó sus ojos hacia la Luna desde el observatorio de Castelgandolfo y, estremecido, dirigió un mensaje a los astronautas del Apollo 11 con el himno que anunció la gloria de Dios en los cielos.
Paulo VI tributó a Neil Armstrong, Michael Collins y Edwin Aldrin el reconocimiento y el honor por las obras humanas que se han extendido al espacio infinito. No obstante el tiempo, el mensaje de Paulo VI permanece en la memoria y es actual. En medio de nuestras graves dificultades y problemáticas, quizá es necesario hacer una pausa para alzar los ojos al cielo y reconocer humildemente el poder de Dios hacedor de todas las cosas, observar la Luna y las estrellas y respetar nuestro propio lugar en la Creación; escrutar el cosmos para transformar nuestra existencia personal y el destino de nuestras comunidades y naciones.

El mensaje de Paulo VI a los astronautas del Apollo 11 vale la pena ser releído como una oración que reconoce el prodigio del ingenio y a la vez del gran poder de Dios a quien los seres humanos dan Gloria por su trabajo y llevaron al espacio “un himno a Nuestro Dios, Creador y Padre”.

Mensaje del Papa Paulo VI a Neil Armstrong, Edwin Aldrin y Michael Collins, astronautas de la misión Apollo 11.

¡Gloria a Dios en las alturas y paz en la tierra a los hombres de buena voluntad!
Nosotros, representantes humildes de aquel Cristo que, viniendo a nosotros desde los profundidades de la divinidad, ha hecho resonar en el firmamento esta voz bienaventurada, de la que hoy hacemos eco, repitiéndola como himno festivo de parte de todo nuestro globo terrestre, desde los confines de la existencia humana, y hasta la amplitud del espacio sin límites y de nuevos destinos. Gloria a Dios.

¡Y honor a ustedes, hombres que hicieron posible la gran empresa espacial! ¡Honor a los hombres responsables, a los estudiosos, a los ideólogos, a los organizadores, a los operadores! Honor a ellos que han hecho posible este vuelo audacísimo. Honor a todos ustedes los que están involucrados. Honor a ustedes los que conducen esos aparatos prodigiosos; a ustedes cuyas obras extienden a los cielos el dominio audaz del hombre. Honor, saludos y bendición.

Aquí, desde su observatorio en Castel Gandolfo, cercano a Roma, el Papa Paulo VI habla a ustedes, astronautas. Honor, saludos y bendiciones a ustedes, conquistadores de la luna, luz pálida de nuestras noches y sueños. Porten con su presencia viva, con la voz del espíritu, un himno a Nuestro Dios, Creador y Padre.
Estamos cercanos a ustedes con nuestros buenos deseos y oraciones, Juntos, con toda la Iglesia Católica, el Papa Paulo VI, los saluda.

Castel Gandolfo, 21 de julio de 1969.


Primeras acciones eclesiásticas después del Coloquio México-Santa Sede sobre migración y desarrollo

17.07.14 | 20:46. Archivado en Iglesia católica en México

En una carta firmada por monseñor Guillermo Ortiz Mondragón, obispo de Cuautitlán y responsable de la Comisión Episcopal de Pastoral Social, Dimensión Episcopal de la Pastoral de Movilidad Humana, y publicada en el sitio de la CEM, se comunicaron las propuestas a las distintas diócesis de México a fin de afrontar la grave situación de los niños migrantes en tránsito a los Estados Unidos.

Si bien, señala el documento, ya se demuestra la “generosa disponibilidad” de algunas casas en la frontera norte para acoger a los migrantes además de la atención de las autoridades de migración para recibir a los niños y encargarse de su transportación a sus lugares de origen, el obispo de Cuautitlán propone algunas acciones posibles para los responsables de la atención a migrantes y que consisten en la comunicación estrecha con la dimensión episcopal de la movilidad humana, la apertura de casas y albergues, acudir a los gobiernos estatales y municipales para solicitar los apoyos gubernamentales para apoyar las acciones de la Iglesia y trabar acuerdos con las empresas privadas de transporte terrestre para el traslado de migrantes, previo acuerdo con las autoridades policiales para el resguardo.

Destaca la propuesta de hacer de la Iglesia una autoridad cuyo liderazgo trabe los acuerdos con las autoridades competentes, a nivel estatal y federal, así como con los empresarios católicos para fundar centros y albergues que funcionen a largo plazo. El obispo de Cuautitlán apela al liderazgo y responsabilidad de los prelados para que se detecten las necesidades reales a fin de analizar “la conveniencia del establecimiento de centros de acogida para niños que queden solos en nuestro país por más de un año, de manera indefinida”.

>> Sigue...


La violencia en la Iglesia / Bullying intraeclesial

16.07.14 | 22:47. Archivado en Análisis y Opinión

Bullying intraeclesial

Mons. Felipe Arizmendi Esquivel / CEM. 16 de julio.- Conversando con una joven que aspira a ingresar a una congregación religiosa, me di cuenta de que le estaban haciendo bromas porque es de poco hablar y muy sencilla en su vida. Recordé que, cuando yo era niño, ya entonces en la escuela había compañeros que nos molestaban y nos hacían sufrir. Lo mismo pasó cuando ingresamos al Seminario Menor varios adolescentes que procedíamos de poblaciones rurales, y otros compañeros provenientes de la ciudad y con más estudios que nosotros, se burlaban porque no entendíamos bien las clases y porque no éramos muy hábiles en los deportes; nos ponían apodos ofensivos, en la hora de los alimentos nos quitaban lo que nos tocaba, nos consideraban menos que ellos. Nos hacían la vida tan pesada, que yo había decidido salir del Seminario, pues no me imaginaba encontrar un ambiente tan difícil en ese lugar. Sin embargo, Dios nos dio la fortaleza necesaria para resistir y los que nos ofendían salieron del Seminario; nos quedamos los que supimos sobrellevar la cruz de la convivencia comunitaria.

En un programa semanal de radio que tengo, me enviaron estos mensajes: ¿Por qué la renovación carismática es criticada por los mismos católicos? ¿Por qué los sacerdotes están en contra cuando hacemos oración y llamamos al Espíritu Santo y caemos en descanso?

Son frecuentes estos conflictos al interior de las comunidades eclesiales. Hay críticas entre unos y otros, no sólo entre movimientos laicales, sino también entre agentes de pastoral. Hay quienes hacen la vida imposible a quienes viven su fe de otra manera, a veces con limitaciones e incoherencias, pero que apenas van caminando en el seguimiento de Jesús y todavía no están maduros para resistir las persecuciones. Algunos se desaniman, e incluso de alejan de la Iglesia y hasta de Dios.

>> Sigue...


Cardenal Parolin en la Basílica de Guadalupe, una visita ineludible

15.07.14 | 23:22. Archivado en Iglesia católica en México, Análisis y Opinión

Guillermo Gazanini Espinoza / 15 de julio.- Después del Coloquio México-Santa Sede sobre migración y desarrollo, el Cardenal Parolin hizo la visita ineludible. Por la noche del lunes, el Secretario de Estado vio cara a cara a la Madre del Tepeyac, acompañado por el Nuncio Apostólico, el Arzobispo Christophe Pierre, el Presidente y Vicepresidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano, el Cardenal Francisco Robles Ortega y Monseñor Javier Navarro, respectivamente, preludio a la magna celebración de la Eucaristía efectuada al mediodía de este martes, junto con los obispos nacionales, la presidencia de la Conferencia del Episcopado Mexicano y una nutrida concurrencia de fieles, celebrando la liturgia de Santa María de Guadalupe. La bienvenida la realizó el Pastor que resguarda el Santuario, el Cardenal Norberto Rivera Carrera, Arzobispo de México, quien extendió su alegría por la presencia del enviado del Papa Francisco cuyo pontificado se confió a la Madre de Cristo. El Secretario de Estado agradeció esas palabras sabedor del gran significado por rendir homenaje a la celestial imagen.

Mientras la Palabra esta tarde animó a los creyentes a dejarse guiar por la Sabiduría, el Cardenal Parolin se hizo un peregrino más postrándose ante la Madre de Cristo. Introduciendo a los obispos y fieles a las maravillas y al Sí de la Virgen para hacer la Voluntad de Dios, el Secretario de Estado demandó a todos a seguir edificando una iglesia que no se busca así misma, que camina con el pueblo conjuntamente, con sus esperanzas sin ignorar esta profunda raigambre mariana, particularmente del migrante, de hombres y mujeres quienes en su pasión llevan el escapulario, u oculta entre sus ropas, una estampa de la Guadalupana, únicas riquezas y signos de bendición, encomienda y protección ante el mal del que puede ser capaz un ser humano sobre los más débiles. Y expresó estas paradojas de la globalización, libre de fronteras para el comercio, pero levantando los muros del odio entre los pueblos, haciendo menos a las personas al atentar contra su dignidad.

>> Sigue...


Conclusiones del Coloquio México-Santa Sede, más que la buena voluntad

15.07.14 | 16:59. Archivado en Iglesia católica en México, Análisis y Opinión

Guillermo Gazanini Espinoza / 15 de julio.- Mientras el Coloquio México-Santa Sede analizaba las circunstancias de la migración y sus consecuencias, los Estados Unidos realizaron una nueva deportación de más de 120 personas a Centroamérica. Madres y niños devueltos a las condiciones de miseria y violencia de sus países de origen, infortunados y víctimas de una situación política donde los enconos y el egoísmo parece imperar, prevaleciendo sobre la seguridad y el interés superior de la niñez y el respeto de la dignidad de las personas en riesgo ante las precarias condiciones y la vulneración de los derechos humanos.

Esta cruel realidad interpela nuestra conciencia sobre la urgencia al norte del país y del drama de miles en tránsito hacia los Estados Unidos; situación que, si bien calificada de “drama y crisis humanitarios” fue creciendo al amparo de la negación y de la indiferencia. En la Cancillería mexicana los actores discutieron y desmenuzaron los hechos para dar pasos más atrevidos y arrojados en el compromiso por los migrantes y, particularmente, destacar el papel de la Iglesia ante el llamado del Papa Francisco para vencer la marginación y construir un mundo mejor, se dijo ayer en el Coloquio a través de un mensaje pontificio leído por el Nuncio apostólico, el arzobispo Christophe Pierre. Las intenciones, deseos y exigencias del Papa Francisco para responder a los desafíos de la migración fueron expuestos por el Cardenal Pietro Parolin, reconociendo la labor de las organizaciones católicas en la construcción de la sociedad civil y, en cuanto a la migración, superar “los recelos atávicos y se planteen de una vez estrategias comunes a nivel sub-regional, regional y mundial que incluyan a todos los sectores de la sociedad”.

>> Sigue...


Condecoración del Águila Azteca para el cardenal Parolin

14.07.14 | 17:06. Archivado en Iglesia católica en México

Regulada por la Ley de Premios, Estímulos y Recompensas Civiles, promulgada durante el sexenio de Luis Echeverría, la Condecoración Orden Mexicana del Águila Azteca es una distinción otorgada a extranjeros durante visitas oficiales o de Estado. El propósito es fortalecer los lazos de amistad y de cooperación y reconocer a los visitantes de los gobiernos extranjeros con los que el Estado mexicano guarda relaciones internacionales.

El Cardenal Pietro Parolin, en el marco del coloquio México-Santa Sede, se encontrará la tarde del lunes con el Presidente de la República donde se le impondrá la condecoración. El Ejecutivo, en un acuerdo publicado el 10 de julio de 2014 en el Diario Oficial de la Federación, destaca las cualidades del Cardenal Secretario de Estado al haber sido asesor de la nunciatura apostólica en México, de 1989 a 1992, además de impulsar “causas cercanas a México, destacando su apoyo contra políticas como la condena a pena de muerte de nuestros connacionales en los Estados Unidos de América, y el diálogo con el entonces Canciller sobre la Conferencia Mundial de Comercio de Cancún, en 2003, y con el entonces Subsecretario para Asuntos Religiosos de la Secretaría de Gobernación, en 2004, para cuestiones relativas a la Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público, la relación Iglesia-Estado y los derechos humanos en México.”

Pietro Parolin fue enviado del Papa Francisco a la toma de posesión del actual Presidente de México, en diciembre de 1992, cosa destacada en el acuerdo por el que se otorga la Condecoración, además de haber contribuido “ con sus diligentes y oportunas acciones, incluyendo diversas y numerosas reuniones con interlocutores mexicanos realizadas a lo largo de 2013, a la Visita Oficial a la Santa Sede del Presidente de México en junio de 2014”.

La Secretaría de Relaciones Exteriores destacó ayer la presencia del Cardenal Secretario de Estado como una oportunidad para afianzar el diálogo “en la agenda bilateral” México-Santa Sede, particularmente en las cuestiones sobre los derechos humanos. Las exigencias de estos nuevos escenarios internacionales compromete más a los actores en una actitud sincera por la defensa de los más pobres.

La condecoración es una oportunidad para mantenernos en una observación diligente del papel de la Iglesia y su actitud ante las transformaciones que vive México. La presencia del Secretario de Estado de Su Santidad obedecería a un seguimiento sincero de las intenciones del Papa por la Iglesia pastoral y de las periferias, lejano ya a aquéllos institucionalismos que se atrevían a pactar con las cúpulas olvidando la misión fundamental de anunciar la Buena Noticia, de la compasión y de la caridad. Sin duda, es una nueva etapa en las relaciones fuera de las simulaciones para enfrentar desafiantes y crudas realidades que afectan a millones y comprometen nuestra seguridad y futuro.


El Cardenal Parolin en México

14.07.14 | 06:43. Archivado en Iglesia católica en México, Análisis y Opinión

Guillermo Gazanini Espinoza / 14 de julio.- Esta tarde de domingo 13 de julio, el secretario de Relaciones Exteriores, el Canciller José Antonio Meade, recibió al cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado Vaticano. La visita tiene como objetivo el coloquio México-Santa Sede sobre migración cuyo programa, según se había dado a conocer desde el viernes, contará con personalidades de las Pontificias Academias de Ciencias Sociales y de la Iglesia en México dedicados al fenómeno de la migración. El cardenal Parolin se reunirá el martes 15 de julio con los obispos de la Iglesia mexicana en una celebración eucarística a los pies de la Madre del Tepeyac.

El coloquio es una muestra de las relaciones de cooperación que pueden trabarse entre México y la Santa Sede en un tema delicado, especialmente sobre la cuestión de los niños migrantes. Es, además, un preámbulo para medir el estado de cosas en el tema ante la eventual visita de Francisco en septiembre de 2015 donde rezará en otro de los muros ignominiosos que divide una frontera de más de tres mil kilómetros. Destaca la presencia de la Iglesia en la atención de los desplazados y cómo su intervención denuncia los lamentables vacíos de las autoridades en la defensa de la dignidad de los migrantes.

México es un actor fundamental. Esta nueva era de relaciones, al integrarse este coloquio, abrirá las puertas para otros tópicos en las relaciones de México y la Santa Sede, sobre todo en la defensa de los derechos humanos y la promoción de la libertad religiosa sobre la cual, si bien se dan pasos muy cuidados, todavía necesitan examinarse otros temas para poner en la mesa de las discusiones entre los dos países.

La reunión del martes será de especial relevancia cuando el cardenal Secretario de Estado se encuentre con los obispos mexicanos a puerta cerrada. Seguramente, y después de las visitas ad limina a Francisco, Pietro Parolin tiene un pulso exacto de la situación, especialmente de las urgencias donde los pastores deberían tener una intervención más osada y exigente en las reformas estructurales, los pobres y migrantes. Es un momento, además, para analizar las estructuras eclesiásticas, el pastoreo de las diócesis y las problemáticas específicas que afectan a millones de católicos.

Dos días que se antojan esperanzadores para la Iglesia mexicana y el futuro de las relaciones con el Estado. El cardenal Parolin tiene notable experiencia en Latinoamérica al haber sido nuncio de Su Santidad en Venezuela. Y ahora, en México, la principal tarea es la de examinar e impulsar una relación estratégica por el papel que juega nuestro país y la de activar a una Iglesia que no puede seguir permaneciendo en el impase ante los problemas que nos aquejan y preparar una futura visita del Papa a la tierra de la Virgen de Guadalupe.

Bienvenido Cardenal Parolin.


Coloquio México-Santa Sede sobre migración

12.07.14 | 06:54. Archivado en Iglesia católica en México, Cristianismo

SIAME / 11 de julio.- Dieron a conocer el programa del Coloquio México-Santa Sede, que se llevará a cabo este lunes 14 de julio, con la presencia del Secretario de Estado de la Santa Sede el Sr. cardenal Pietro Parolin, quien participará en la apertura de este foro que busca promover el intercambio de ideas y la identificación y profundización de coincidencias entre México y la Santa Sede, sobre temas relacionados con la atención a niños y adultos migrantes.

De acuerdo con el programa presentado por la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), se tiene previsto abordar en el Coloquio algunos temas como: migración internacional, inclusión social, los derechos de las personas y el respeto de la dignidad humana, que serán tratados en cuatro paneles de expertos, luego de la apertura que realicen el cardenal Parolin y funcionarios del Gobierno Federal.

La apertura se realizará en punto de las 9:30 a.m. Alrededor de las 10:00 a.m. se tiene prevista la conferencia magistral del Prof. Jeffrey Sachs, director de The Earth Institute, de la Universidad de Columbia. Cerca de las 10:30 a.m., dará inicio el Panel 1: De homine dignitatis: Seguridad humana, derechos humanos de los migrantes, con la participación de destacados especialistas.

>> Sigue...


Declaración conjunta de obispos centroamericanos, mexicanos y estadunidenses sobre niños migrantes

11.07.14 | 00:44. Archivado en Cristianismo

CEM / 10 de julio.- Profundamente conmovidos por el sufrimiento de miles de niños, niñas y adolescentes que han migrado desde Centroamérica y México hacia los Estados Unidos y que ahora se encuentran detenidos en espera de ser deportados, los obispos de Estados Unidos, México, El Salvador, Guatemala y Honduras, movidos por el amor de Cristo, manifestamos a todos ellos y a sus familiares nuestra oración, solidaridad y compromiso.

Estos niños salieron de sus países empujados por la miseria, la violencia o el deseo de reunirse con sus padres o algunos de sus familiares que ya han migrado, y ahora, luego de enfrentar toda clase de privaciones y peligros, viven una terrible crisis humanitaria. Esta dramática situación nos afecta a todos y ha de comprometernos a “globalizar la solidaridad”, reconociendo, respetando, promoviendo y defendiendo la vida, dignidad y derechos de toda persona, independientemente de su condición migratoria.

En este sentido, vemos con esperanza la Declaración Extraordinaria de Managua, en la que los Países Miembros de la Conferencia Regional sobre Migración –Belice, Canadá, Costa Rica, El Salvador, Estado Unidos, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá y República Dominicana– han reconocido la corresponsabilidad regional y se han comprometido a implementar medidas integrales y articuladas para garantizar el interés superior del niño y adolescente, así como la unidad familiar; a difundir información precisa respecto a los “peligros del viaje” y la inexistencia de “permisos” para los que llegan a los Estados Unidos; luchar contra los grupos delictivos organizados de tráfico ilícito y de trata de personas; y mejorar las prácticas migratorias.

Un aspecto importante de la Declaración es el compromiso conjunto para erradicar las causas estructurales que provocan la migración irregular de menores de edad, creando programas de desarrollo social y económico en las comunidades de origen, así como programas de reinserción y reintegración para los que retornan. También se reconoce que algunos de estos niños y adolescentes migrantes podrían obtener la condición de refugiado o protección complementaria.

En este tenor, resulta positivo que México haya implementado la Coordinación para la Atención Integral de la Migración en la Frontera Sur y la creación de los Centros de Atención Integral al Tránsito Fronterizo para facilitar la internación segura de personas y bienes, y evitar los problemas originados por el desorden migratorio en la zona.

La Iglesia Católica, que desde hace muchos años viene haciendo gestiones ante las autoridades gubernamentales de Estados Unidos, México y Centroamérica en favor de los migrantes, continuará esta labor. También seguirá trabajando en la promoción humana, particularmente de los niños, de las familias y de los más pobres, en la restauración del tejido social y brindando acogida, atención y servicios a los migrantes en sus numerosos centros creados para ellos. La misma Iglesia expresa su disponibilidad para colaborar a fin de hacer realidad los acuerdos de la Declaración de Managua, convencida de que una estrategia de disuasión sin garantías de protección nacional e internacional es inefectiva e inhumana.

Por eso, apoyamos la solicitud que Monseñor Mark Seitz, Obispo de El Paso, Texas ha formulado al Comité de Migración de la Cámara de Representantes de Estados Unidos de emitir declaratoria de crisis humanitaria para dar una respuesta integral al problema, creando políticas públicas que den servicios básicos y protección al migrante, examinado las raíces del éxodo migratorio, asignando recursos federales para invertir en los países expulsores a fin de evitar la necesidad de migrar, y promoviendo programas de reunificación familiar para los migrantes.

Los obispos, sus servidores, reiteramos la urgencia de respetar la dignidad humana de los migrantes indocumentados; fortalecer las instituciones gubernamentales para que sean auténticamente democráticas, participativas y al servicio del pueblo; combatir con firmeza la reprobable actividad de los grupos delictivos y del crimen organizado, cuya inhumana acción condenamos enérgicamente; garantizar la seguridad de los ciudadanos; e invertir en Centroamérica. En este sentido, hacemos un llamado a los empresarios, especialmente católicos, a que inviertan y contribuyan a promover la justicia y la equidad. Exhortamos a los padres de familia a no exponer a sus hijos a emprender el peligroso viaje hacia México y Estados Unidos. Y pedimos a la sociedad en general asumir el papel que le corresponde en este doloroso problema.

Ante el drama humanitario que estamos padeciendo, debemos escuchar al Papa Francisco, que con profundo realismo ha advertido: “Hoy en muchas partes se reclama mayor seguridad. Pero hasta que no se reviertan la exclusión y la inequidad dentro de una sociedad y entre los distintos pueblos será imposible erradicar la violencia… Es el mal cristalizado en estructuras sociales injustas, a partir del cual no puede esperarse un futuro mejor… La inequidad es raíz de los males sociales”.

Implorando la intercesión de Santa María de Guadalupe, Patrona de América, pedimos a Nuestro Señor Jesucristo que proteja a nuestros niños y sus familias en este difícil momento, y nos dé a todos la sabiduría para encontrar soluciones factibles, y audacia y fuerza para actuar en consecuencia.

+Óscar A. Cardenal Rodríguez Maradiaga,S.D.B.
Arzobispo de Tegucigalpa
Presidente de la Conferencia Episcopal de Honduras

+J. Francisco Cardenal Robles Ortega
Arzobispo de Guadalajara
Presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano

+Romeo Tovar Astorga
Obispo de Santa Ana
Secretario General de la Conferencia Episcopal de El Salvador

+Eugenio Lira Rugarcía
Obispo Auxiliar de Puebla
Secretario General de la Conferencia del Episcopado Mexicano

+ Domingo Buezo Leiva
Obispo Vicario de Izabal
Srio. Gral. de la Conferencia Episcopal de Guatemala

+ Eusebio Elizondo
Obispo de Seattle
Pdte. del Comité de Migración y Refugiados de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos

+ Guillermo Ortiz Mondragón
Obispo de Cuautitlán
Presidente de la Dimensión de la Pastoral de la Movilidad Humana de la Conferencia del Episcopado Mexicano


Diálogo para alcanzar acuerdos

06.07.14 | 18:26. Archivado en Análisis y Opinión

 
Editorial Desde La Fe / SIAME. 06 de Julio
. Una sociedad democráticamente sana se debe caracterizar, entre muchas otras cosas, por dar cabida a la voz y participación de todas las personas. El límite siempre serán el respeto y la convivencia social, la salvaguarda de las legítimas instituciones y el acatamiento de la ley.

El inicio del mandato del presidente Enrique Peña Nieto sorprendió a todos cuando logró lo que parecía imposible: reunir a las diversas fuerzas políticas del país para firmar el llamado Pacto por México, una amplia lista de reformas políticas y estructurales, de cuya aprobación depende alcanzar o no el tan añorado desarrollo nacional con su fruto más deseado; es decir, el combate a la pobreza –en la que subyace la mitad de los mexicanos–, y el establecimiento del Estado de Derecho en un país con instituciones minadas.

En lo general, es de valorar las reformas alcanzadas hasta el momento; algunas con tropiezos preocupantes en los estados, como la Educativa y la Electoral; sin embargo, están varadas dos reformas que resultan estratégicas para el despegue económico del país, cuyo panorama se antoja cada vez más complejo y preocupante. Se trata de la reforma de Telecomunicaciones, en la que está en juego el desarrollo tecnológico de un rubro verdaderamente estratégico como son las comunicaciones y el uso y beneficio de los usuarios, y la Energética, donde el enfrentamiento y las posiciones parecen irreductibles.

Sobre esta última, al parecer hoy nadie discute lo impostergable que resulta una reforma constitucional en la materia, la urgencia de hacer de México un país competitivo o la necesidad de la inversión privada en este sector. Y es que, vemos un enfrentamiento de posiciones ideológicas que se tornan irreconciliables y no permiten un debate serio, profundo y productivo, que lleve al entendimiento de las partes.

Es cierto que a la sociedad en general le ha hecho falta una información adecuada para comprender la importancia y profundidad de esta reforma, así como también es cierto que su complejidad técnica escapa a la comprensión de la mayoría, por lo que resulta difícil forjarse una opinión adecuada, y por esta razón muchas veces se adoptan posturas más ideológicas que realistas.

Sin embargo, lo que subyace en el fondo de este atorón es la profunda desconfianza que tienen entre sí las diversas fuerzas políticas y la sospecha continua de la población sobre sus representantes en las cámaras. Tomando en cuenta estos dos elementos, parece imposible seguir adelante hasta llegar a un consenso que haga posible y legítima tal reforma.

Muchos ciudadanos esperaríamos de nuestras fuerzas políticas apertura al diálogo, que es la esencia del quehacer parlamentario; la conciliación entre las diversas posturas ideológicas, teniendo como fin no los intereses particulares, sino el bienestar y progreso del país; una verdadera actitud de patriotismo que vele sobre todo por los intereses superiores y futuros de la nación; una genuina preocupación que busque el abatimiento de la pobreza y el beneficio común por encima de los intereses de grupo; una visión de futuro que permita explorar racionalmente nuestros recursos naturales para que puedan beneficiar a las generaciones futuras, como algunos países desarrollados lo han hecho ejemplarmente.

México merece una oportunidad para salir adelante, no se le puede cancelar su futuro; ponemos nuestra confianza en que se alcanzarán los acuerdos necesarios para aprobar las reformas que hoy por hoy son imprescindibles para el país; queremos creer en la buena fe de nuestros legisladores y confiar en que quienes nos representan hagan un trabajo digno y honesto que puedan honrar las generaciones futuras, y que más allá de los legítimos intereses políticos o partidarios, nuestra clase política pueda tener una altura de miras para aprobar reformas tan significativas.


Neonazis cristianos

04.07.14 | 21:39. Archivado en Análisis y Opinión

“El nacionalsocialismo nunca fue contrario a Cristo, pues existía el ‘cristianismo positivo’ en el III Reich, lo único que pelea el nacionalsocialismo es la eliminación de la Idea Sionista, entre otras cosas”.

Esas palabras, publicadas esta semana por animalpolítico sobre un grupo de jóvenes neonazis en Jalisco, dicen mucho sobre la supina y crasa ignorancia de la historia, enarbolar la bandera del nacionalismo rancio y creer que, con disfraces paramilitares, poses adustas a la Goebbels y los cabellos relamidos, los camaradas han abrazado una causa santa por la redención nacional en la religión, nuevos cruzados que esconden odio y fanatismo bajo el camuflaje del nacionalhumanismo, el trabajo nacional y la defensa contra las aberraciones liberales para acabar con ideologías sionistas, anarquistas, comunistas, capitalistas, masónicas y judías, reivindicando el negacionismo y entronizando a los autores del nuevo nacionalsocialismo cuyos libros se adquieren en el Eje Central Lázaro Cárdenas rodeados de brazaletes, cruces gámadas, viejas casacas militares, de ejemplares de Mi Lucha y ediciones fantásticas del poder de las SS, esoterismo nazi y proclamas antisemitas.

La anécdota pudo haberse quedado en una de esas calenturas de juventud, pero la cosa no es tan fácil. Que uno de ellos esté ligado a un partido político, fundado en pilares humanistas, revela cómo se ha confundido oficio y devoción. Pero más allá de las filiaciones políticas en un Estado de arraigadas tradiciones religiosas donde todavía se puede respirar ese tufillo reaccionario y fanático, envolverse en la bandera de la pureza religiosa para interpretar los deseos de Dios en la persona del Cristo ario e instaurar la sociedad libre y perfecta, resulta interpelante.

En este ecléctico clan nacionalhumanista jalisciense, la parcialidad de la verdad aparece como algo absoluto. Decir que el nacionalsocialismo nunca fue contrario a Cristo gracias al cristianismo positivo es equivalente a decir que el Papa podría pertencer a una logia masónica para mejorar las relaciones ecuménicas. Quienes se hayan preciado de estudiar en lo mínimo la difícil etapa del nacionalisocialismo alemán puede concluir que ese cristianismo positivo de Rosenberg vació de su contenido los conceptos de revelación, de la fe en Dios y de la dignidad de la persona desde la ley natural; de la inmortalidad particular, del pecado original y la redención efectuada por Cristo; del significado de la cruz cristiana; de la herencia cristiana y de la elevación sobrenatural que permita al ser humano la relación con Dios por la filiación divina. El nazismo sometió al cristianismo en un positivismo pseudocientífico que fue denunciado duramente por Pío XI.

>> Sigue...


¡Pobre Iglesia!

03.07.14 | 00:49. Archivado en Iglesia católica en México, Análisis y Opinión

Mons. Felipe Arizmendi Esquivel / CEM. 03 de julio.- Es frecuente enterarse de escándalos y malas acciones de quienes ocupan algún cargo en la institución eclesial: Sacerdotes pederastas, mundanos, comodinos, mal encarados, interesados en el dinero, caciques, infieles en el celibato; un Nuncio reducido al estado laical; o servidores en las oficinas parroquiales que tratan mal a las personas, que sólo exigen papeles y trámites burocráticos, y por ello disminuyen los católicos, o se alejan, etc. Nos dan vergüenza estos y otros hechos, que son inocultables. El que se difundan en los medios de comunicación no siempre refleja una campaña de difamación contra la Iglesia, sino es algo que está mal entre nosotros y que nos urge a una renovación personal e institucional. Hay pecados en la Iglesia.

Por otra parte, es muy alentador y consolador convivir con hermanos que desgastan su vida en muchos servicios evangelizadores. Pueden no tener muchos estudios, pero tienen un corazón noble y generoso, están dispuestos a dar su tiempo y sus pocos recursos para que la Iglesia se haga presente en muchos ambientes. Es una Iglesia de los pobres, que son su orgullo y esperanza.

Hemos realizado el segundo retiro espiritual para promover misioneros en las periferias, con 84 participantes de Bachajón y Chilón, algunos de ellos mestizos y la mayoría tseltales. Aunque todos ya dan algún servicio evangelizador, manifestaron su disposición para hacer llegar el amor de Dios a ambientes a los que de ordinario no llegamos. Esta es la Iglesia que no aparece en la televisión, pero que es la más real y mayoritaria.

PENSAR

Jesucristo no escogió ángeles para continuar su servicio salvífico, sino seres humanos frágiles y pecadores. Es el caso de Pedro y Pablo, así como de los demás apóstoles. Se reconocen indignos de la vocación a que son llamados. La Biblia nos narra con toda humildad sus fragilidades, sus errores y pecados; no los diviniza. Pero Jesucristo advierte claramente que la Iglesia es obra suya, y que los poderes del pecado no la destruirán. Esto nos alienta y nos sostiene. Aunque los sacerdotes y obispos fallemos, Jesucristo es el cimiento de la fe de los creyentes. Los ministros nos pueden decepcionar y desalentar, pero nuestra fe está centrada y cimentada en el Señor. Nuestro único Salvador es Jesús.

El Papa Francisco, siendo muy realista con los pecados eclesiales, nos alienta con estas palabras: “Siento una enorme gratitud por la tarea de todos los que trabajan en la Iglesia. No quiero detenerme ahora a exponer las actividades de los diversos agentes pastorales, desde los obispos hasta el más sencillo y desconocido de los servicios eclesiales. Pero tengo que decir que el aporte de la Iglesia en el mundo actual es enorme. Nuestro dolor y nuestra vergüenza por los pecados de algunos miembros de la Iglesia, y por los propios, no deben hacer olvidar cuántos cristianos dan la vida por amor: ayudan a tanta gente a curarse o a morir en paz en precarios hospitales, o acompañan personas esclavizadas por diversas adicciones en los lugares más pobres de la tierra, o se desgastan en la educación de niños y jóvenes, o cuidan ancianos abandonados por todos, o tratan de comunicar valores en ambientes hostiles, o se entregan de muchas otras maneras que muestran ese inmenso amor a la humanidad que nos ha inspirado el Dios hecho hombre. Agradezco el hermoso ejemplo que me dan tantos cristianos que ofrecen su vida y su tiempo con alegría. Ese testimonio me hace mucho bien y me sostiene en mi propio deseo de superar el egoísmo para entregarme más” (EG 76).

ACTUAR

Tú, que eres parte de esta nuestra Iglesia, pregúntate si con tu vida eres una vergüenza para tu madre que te engendró a la vida de Dios, o eres motivo de sano orgullo y esperanza. La Iglesia no es sólo la jerarquía, sino todos los bautizados. Y de cada uno depende que la Iglesia sea una presencia viva de Jesús, una cercanía amorosa y respetuosa del Padre hacia los que sufren, una fuerza dinamizadora de la pastoral en tu parroquia o comunidad. No pongas como pretexto para tu comodidad y egoísmo apostólico los malos testimonios de los pastores. Pide al Espíritu que tu fe sea adulta.


Miércoles, 23 de julio

BUSCAR

Editado por

Síguenos

Hemeroteca

July 2014
M T W T F S S
<<  <   >  >>
 123456
78910111213
14151617181920
21222324252627
28293031   

Sindicación