Sursum Corda El blog de Guillermo Gazanini

Cincuentenario de la Rosa de Oro de Paulo VI


Guillermo Gazanini Espinoza / 30 de mayo.-
La tarde del 31 de mayo de 1966, la Basílica de Guadalupe recibió un premio a la fe de los mexicanos y viva expresión del amor de un Papa a la Madre de Cristo; las crónicas de ese día describen la fiesta de la Iglesia en ocasión de un regalo singular en el Pontificado del beato Paulo VI para México: la Rosa de Oro, don otorgado a Santa María de Guadalupe.

El 25 de marzo de 1966, Paulo VI dispuso la entrega de la Rosa al Santuario del Tepeyac. La bendijo en el Domingo del “Laetare”, en la Capilla Sixtina; la pieza fue obra del escultor italiano Giusseppe Pirrone (1898-1978). El Papa admitió que el obsequio era muestra de “Nuestro cariño y predilección a México”.

Fue depositada al encargo del Decano del Colegio Cardenalicio, monseñor Carlo Confalonieri (1893-1986), secretario del Papa Pío XI, para llevarla a Basílica como Legado papal con el personalísimo saludo del Romano Pontífice a la nación mexicana entera.

Paulo VI dio a Confalonieri dos encomiendas. Transmitir, por ese regalo, el invaluable amor del Papa a México, un reconocimiento merecido a la fe de los mexicanos, premio por su ternura y devoción a la Madre del Cielo. Diría del pueblo mexicano que “en horas de prueba y dolor, los nombres de Cristo Rey y de María de Guadalupe han templado la fibra católica de un pueblo que no ha retrocedido ante heroísmos impuestos por la fidelidad al Evangelio”.

En segundo término, el Santo Padre garantizó su oración, prenda de paz y concordia para México y el continente americano. Rogó pues por la fe y asistencia de la Virgen para el “amadísimo Cardenal Arzobispo de Guadalajara, al venerado Señor Arzobispo de México y a todo el celoso Episcopado” a quienes envío su bendición. El Papa Paulo sólo había dado un reconocimiento similar a dos Santuarios notables de la cristiandad entregándoles una Rosa de Oro: La Basílica de la Natividad de Belén en 1964 y la de Fátima, Portugal, en 1965.

El regalo llegó a México a finales de mayo de 1966. El 31, festividad de la Visitación, tuvo lugar la increíble manifestación de fe y devoción reuniendo a todo el Episcopado mexicano en torno al ayate de Juan Diego para dar un recibimiento excepcional al Legado pontificio. Cerca de setenta mil fieles atestiguaron la entrega de la primera Rosa de Oro después del Concilio del aggiornamento, el Vaticano II.

>> Sigue...


Obispos de México apelan a la responsabilidad de los laicos ante matrimonios del mismo sexo

24.05.16 | 21:16. Archivado en Iglesia católica en México

COMUNICADO DE LA COMISIÓN EPISCOPAL PARA LA FAMILIA, JUVENTUD, ADOLESCENTES, LAICOS Y VIDA

México, D.F. 24 de mayo de 2016

Hermanos en Cristo:

La reciente iniciativa del Presidente de la República sobre el llamado “matrimonio igualitario” (17.05.16) que incluye una eventual reforma constitucional y al Código Civil Federal, a fin de que el matrimonio ya no se considere solamente entre un hombre y una mujer, sino también entre dos hombres, o dos mujeres, ha dado ocasión para que la Presidencia de la Conferencia del Episcopado Mexicano así como otros Pastores, reafirmen la visión de la Iglesia Católica sobre el matrimonio, la familia y el carácter sagrado de la vida humana desde el momento de la fecundación hasta la muerte natural.

Como corresponde, también nuestra Comisión Episcopal para la Familia, Juventud, Adolescentes, Laicos y Vida, quiere expresar y compartir una vez más la verdad sobre el amor humano y la familia revelada en la Sagrada Escritura, testimoniar su visión sobre este don del principio y que, en Jesucristo, ha sido encomendado a la Iglesia para su anuncio fiel y custodia diligente, máxime que el matrimonio sacramento es el signo visible del amor de Cristo a la humanidad y la familia misma es imagen de Dios, Familia Divina.

La Iglesia Católica, recientemente ha vivido a nivel universal una experiencia de fe, comunión, sinodalidad y discernimiento al celebrar un Sínodo Extraordinario y otro Ordinario sobre el tema de la Familia.

El fruto de estos dos Sínodos ha sido recogido por el Papa Francisco quien, a su vez, nos lo comparte en su Exhortación Postsinodal Amoris laetitia (La alegría del amor). “No existe ningún fundamento –asume el Papa Francisco- para asimilar o establecer analogías, ni siquiera remotas, entre las uniones homosexuales y la familia […] Es inaceptable que las iglesias locales sufran presiones en esta materia y que los organismos internacionales condicionen la ayuda financiera a los países pobres a la introducción de leyes que instituyan el “matrimonio” entre personas del mismo sexo” (251).

De esta manera se ha confirmado y profundizado ante el mundo contemporáneo la visión cristiana de la Iglesia católica sobre el matrimonio y la familia así como el valor sagrado de la vida. La Iglesia reitera la belleza de la sexualidad en el amor. Proclama con gozo que Dios ha creado al hombre como varón y mujer, y los ha bendecido para que formasen una sola carne y transmitieran la vida. Su diferencia sexual, en la igual dignidad personal, es el signo de la bondad de la creación de Dios. Y en base a esta visión bíblica, alma y cuerpo, como también el sexo biológico y el rol social-cultural del sexo, se pueden distinguir pero nunca separar.

Toda la Sagrada Escritura que, en el fondo es un libro matrimonial y familiar, nos muestra la revelación del proyecto original de Dios para el matrimonio y la familia. Jesucristo asume este proyecto y mediante su Pascua le da al matrimonio la dignidad de sacramento del amor humano que, por eso mismo, participa del amor divino trinitario y le confía a la Iglesia custodiar este don y ponerse a su servicio. En una hermosa y objetiva síntesis proclama Amoris laetitia: “Con esta mirada, hecha de fe y de amor, de gracia y de compromiso, de familia humana y de Trinidad divina, contemplamos la familia que la Palabra de Dios confía en las manos del varón, de la mujer y de los hijos para que conformen una comunión de personas que sea imagen de la unión entre el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo” (29).

Como pastores del pueblo de Dios, primeros responsables del anuncio de esta buena nueva, exhortamos a todos los creyentes en Jesucristo a demostrar su vocación de discípulos misioneros de Jesucristo, a ser y hacer de la familia, según el proyecto de Dios, una iglesia doméstica, un sujeto evangelizador, es decir, que proclame y defienda con alegría y convicción en todo momento, ocasión y lugar la verdad sobre el hombre, varón y mujer (lo humano íntegro), sobre el matrimonio, la familia y la vida así como comprender al hijo como un don y no un derecho, necesitado de un padre y una madre.

Los invitamos a no dudar de la Palabra de Dios que es la que nos hace conocer y participar de esta verdad en la persona de Cristo: desde el amor, ¡sean firmes y exigentes en el respeto de todos a nuestra fe y visión cristiana católica sobre la familia! Padres de familia, vigilen para que en las instituciones del Estado, escuelas, hospitales y centros de salud, cámaras legislativas, instituciones de justicia, medios de comunicación masiva, se respete nuestro derecho a creer, proclamar y vivir nuestra propia visión revelada por Dios, mediante la Verdad reveladora de Cristo.

Ante tal situación, apelamos a la responsabilidad de los laicos, para que sean tomados en cuenta en el diseño de las políticas públicas y en materia especialmente de tanta trascendencia como son el matrimonio y la familia. Los creyentes son también ciudadanos, que no pueden seguir como espectadores contemplando la decadencia de una sociedad sin rumbo, sino al contrario promoviendo una cultura que reflejen en las leyes el respeto a la visión y cultura propia de nuestra Nación.

Todos somos miembros de una familia de sangre. Todos formamos parte de la familia humana. Acogidos en la mirada y el regazo materno de Santa María de Guadalupe, conscientes del llamado a la santidad, busquémosla y vivámosla en el matrimonio y la familia.

+Mons. Rodrigo Aguilar Martínez
Obispo de Tehuacán
Presidente Comisión Familia, Juventud, Adolescentes, Laicos y Vida


Grave equívoco

22.05.16 | 03:26. Archivado en Iglesia católica en México, Análisis y Opinión

Editorial Desde la fe / SIAME. 22 de mayo.- Lo primero que se debe decir es que ha sido la fe cristiana la que en la cultura occidental ha dado lugar al concepto de persona, su dignidad y su respeto. Por lo mismo, la Iglesia es la primera en defender todo lo que atañe a su dignidad y sus derechos. En lo referente a las personas con atracción homosexual, el Catecismo de la Iglesia Católica, publicado en 1983, pedía su no discriminación ni su marginación dentro de la Iglesia; asimismo, exhortaba a que fueran tratadas con respeto y se buscara su inclusión en la vida eclesial. Pero al mismo tiempo, declaraba que los actos homosexuales eran intrínsecamente desordenados.

El pasado 17 de mayo, el Ejecutivo presentó una propuesta de reforma del artículo 4 de la Constitución, con el supuesto fin de “abrir espacios de respeto a la dignidad y de reconocimiento a los derechos de todos los mexicanos”. “Los católicos –como afirmó la Conferencia del Episcopado Mexicano–, valoramos todas las propuestas y acciones que promuevan el reconocimiento y protección de los derechos de todos y el deber que cada persona tiene de respetar la dignidad de los demás”. Sin embargo, las reformas anunciadas van mucho más allá de este loable fin y plantean un gran equívoco.

El Matrimonio, como institución, ha existido antes que la Iglesia, por lo que la opinión de ésta, respecto a la defensa del verdadero Matrimonio –que sólo puede darse entre un hombre y una mujer–, no pretende imponer sus dogmas a una sociedad cada vez más plural, sino expresar sus convicciones y preocupaciones en relación con la convivencia humana, y con la ética y moralidad de nuestras instituciones y sus leyes, por lo que no es posible que a la Iglesia se le sustraiga de un debate que afecta no sólo a sus fieles –en este caso la mayoría de los mexicanos–, sino al futuro de la sociedad y a su sano desarrollo.

Habiendo tantos problemas que tienen de rodillas al país –como el flagelo del narcotráfico y la violencia genera; la inseguridad, que según una última encuesta afecta al 85 por ciento de los mexicanos; la desigualdad social, que mantiene a más de la mitad de la población en la pobreza, y la corrupción, que permea como la humedad sin que la clase política se atreva a legislar las reformas que exige la sociedad civil–, no es posible que el Gobierno de la República ponga como prioridad legislar sobre falsos derechos, que no se sostienen desde una base antropológica, y que minan los valores sociales y familiares sobre los que tradicionalmente se ha asentado la sociedad mexicana.

Una pregunta se hace inevitable: ¿verdaderamente esta iniciativa es para beneficio de los mexicanos? Ronda más bien la sospecha de que obedece a la presión internacional de lobbies minoritarios que, con sorprendente éxito, han venido imponiendo su agenda en occidente con la instrumentalización de la Organización de las Naciones Unidas, y apoyados por inmensos capitales, los mismos que financian el crimen del aborto y otras atrocidades.

Asimismo, causa una preocupación aún mayor que el titular del Ejecutivo haya instruido a la Secretaría de Educación Pública para que introduzca en la educación de los niños la destructiva y perversa ideología de género, que deforma la realidad antropológica y socava los valores fundamentales que históricamente han dado forma a la familia y a la sociedad mexicana. ¿Estarán de acuerdo los padres de familia en que se envenene a sus hijos con esta malsana ideología?

Pero provoca un mayor asombro la instrucción que el Presidente de la República dio a la Secretaría de Relaciones Exteriores para que México forme parte del Grupo Núcleo sobre las Personas Homosexuales, Lesbianas, Bisexuales, Transgénero, o Intersexuales de la ONU, y desde ahí promueva sus falsos derechos a escala internacional. ¿Estarán de acuerdo los mexicanos en que sus recursos tan escasos se dilapiden para apoyar agendas de lobbies destructores de los valores familiares y éticos?

El Papa Francisco, al recoger las reflexiones de los Padres sinodales en la Relación final del Sínodo de 2015, dejó en claro que “no existe ningún fundamento para asimilar o establecer analogías, ni siquiera remotas, entre las uniones homosexuales y el designio de Dios sobre el matrimonio y la familia”. Y el Papa emérito Benedicto XVI advirtió en su momento: “Uno de los aspectos que pone en riesgo la realidad y la convivencia humana, proviene de las leyes o proyectos que, en nombre de la lucha contra la discriminación, atentan contra el fundamento biológico de la diferencia entre sexos”.


Obispo de Cuernavaca reúne a miles en Marcha por la Paz

21.05.16 | 16:13. Archivado en Iglesia católica en México

El mensaje de este sábado del obispo Ramón Castro Castro retumbó en cada rincón de la capital del Estado de Morelos, entidad agobiada por el crimen, la violencia y la incapacidad de los políticos. Más de 38 mil personas, fieles católicos y activistas, expresaron el repudio del sistema corrupto y de la falta de oficio político de Graco Ramírez, gobernador de la entidad desde 2012.

Monseñor Castro Castro convocó a una manifestación de paz, solidaria y de esperanza. Morelos, dijo, ya no puede más y señaló el fracaso de las instituciones de justicia ante el elevado porcentaje de delitos que no se denuncian por falta de confianza. También recordó a la desaparecida alcaldesa Gisela Mota Ocampo, de Temixco, asesinada en enero pasado. El crimen demuestra el estado tan grave de cosas que vive Morelos cuyos habitantes "llevan en sus vidas los sentimientos encontrados; la rabia, la frustración, la falta de dialogo, la impotencia, que no les ha dado ni respuesta, ni la aparición de sus seres queridos arrebatados por la violencia y el crimen organizado”.

De igual forma, agradeció a sus sacerdotes el esfuerzo y acompañamiento cotidiano que hacen a las personas sufrientes lo que manifiesta hechos por la vida en medio de la violencia. No dejó de lado alguna referencia a las iniciativas presidenciales presentadas esta semana sobre matrimonio de personas del mismo sexo: “La paz se forja en la familia y debe ser reconocida como el lugar natural para el desarrollo de la persona, es también el fundamento de toda sociedad y Estado”. Por ello, los “nuevos y alternativos modelos de familia... nos parecen pobres y raquíticos. Sin ser homofobia permítase decir: No es lo mejor la equiparación de las uniones de hecho al verdadero matrimonio y a la verdadera familia”.

El momento más importante y revitalizante fue cuando el XII obispo de Cuernavaca imploró la bendición de Dios ante el Santísimo Sacramento y animó a los presentes a hacer un momento de oración, todos los días a las 12:00 hrs, para mejorar las condiciones de Morelos y de México entero.


¿Un giro al matrimonio?

19.05.16 | 07:32. Archivado en Análisis y Opinión

Guillermo Gazanini Espinoza / 19 de mayo.- En el marco del día de lucha contra la homofobia, la presidencia de la República presentó algunas “determinaciones”, así las llamó el Ejecutivo, entre ellas iniciativas de reformas constitucionales y legales para garantizar las uniones entre personas del mismo sexo –equiparándolas al matrimonio- y eliminar cualquier referencia discriminatoria en disposiciones legales secundarias; no es menor, por otro lado, que el Presidente anunciara también la integración de México al “grupo núcleo de personas homosexuales, lesbianas, bisexuales, transgénero o intersexuales de las Naciones Unidas” formado por diecinueve naciones del orbe.

Según el Ejecutivo, para “abrir espacios de respeto a la dignidad y de reconocimiento a los derechos de todos los mexicanos”, es que se reformaría el texto del artículo 4o constitucional para que “toda persona mayor de dieciocho años tenga el derecho a contraer matrimonio y no podrá ser discriminada por origen étnico o nacional, género, discapacidades, condición social, condiciones de salud, religión, preferencias sexuales o cualquier otra que atente contra la dignidad humana”, reforzando este propósito con el argumento de que la orientación sexual es esencial para la dignidad de la persona vinculándose a la intimidad, autodeterminación y libre desarrollo de la personalidad.

No hay duda, toda persona debe gozar de derechos sin condiciones y libre de opresión. Los peores males del siglo XX fueron basados en crímenes cuyo sustento estuvo en motivos raciales, de religión y de preferencias sexuales cometiéndose infinitas injusticias a través de indignantes hechos en nombre de ideologías que oscurecieron la historia de la humanidad.

>> Sigue...


Pronunciamiento de la Conferencia del Episcopado Mexicano sobre matrimonios homosexuales

18.05.16 | 18:34. Archivado en Iglesia católica en México

CEM / 18 de mayo.- Los Obispos de México valoramos todas las propuestas y acciones que promuevan el reconocimiento y protección de los derechos de todos y el deber que cada persona tiene de respetar la dignidad de los demás.

Frente a los anuncios dados a conocer por el Ejecutivo Federal el día 17 de mayo de 2016, en los que manifiesta su compromiso con la construcción de un México que reconoce en la diversidad, una de sus mayores fortalezas, reconocemos que es prioritario evitar toda discriminación.

Es importante reafirmar, de acuerdo a la Declaración del Consejo de Presidencia de la CEM, del 18 de junio del 2015, y en plena sintonía con las palabras del Papa Francisco expresadas en la última Exhortación Apostólica, “La alegría del Amor”, y en concordancia con la enseñanza de la Iglesia Católica recogida en diversos documentos magisteriales, la enseñanza sobre el matrimonio entre un hombre y una mujer. También consideramos que ante las iniciativas dadas a conocer y que dan comienzo a todo un proceso legislativo y democrático, es necesario estudiar a fondo todas las consecuencias que conllevan.

Estamos seguros que en la pluralidad que caracteriza nuestra Nación, todas las voces deberán ser escuchadas con seriedad y espíritu de diálogo constructivo, en pleno respeto a las instituciones.

Reiteramos que toda persona, independientemente de su orientación sexual, ha de ser respetada en su dignidad, y tratada con compasión y delicadeza, procurando evitar «todo signo de discriminación injusta, y particularmente cualquier forma de agresión y violencia. (Amoris Letitia 250; Cat. Ig. C. 2358).

La Iglesia tiene la misión de anunciar la misericordia de Dios, corazón palpitante del Evangelio, que por su medio debe alcanzar la mente y el corazón de toda persona… Y hace suyo el comportamiento del Hijo de Dios que sale a encontrar a todos, sin excluir ninguno. Su lenguaje y sus gestos deben transmitir misericordia para penetrar en el corazón de las personas y motivarlas a reencontrar el camino de vuelta al Padre. (Misericodia Vultus 12).

Por lo que se refiere a las familias, se debe tratar de asegurar un respetuoso acompañamiento, con el fin de que aquellos que manifiestan una orientación sexual distinta puedan contar con la ayuda necesaria para comprender y realizar plenamente la voluntad de Dios en su vida. (AL 250)

En una sociedad en la que ya no se advierte con claridad que sólo la unión exclusiva e indisoluble entre un varón y una mujer cumple una función social plena, por ser un compromiso estable y por hacer posible la fecundidad, reconocemos la gran variedad de situaciones familiares que pueden brindar cierta estabilidad, pero las uniones de hecho o entre personas del mismo sexo, por ejemplo, no pueden equipararse sin más al matrimonio. Ninguna unión precaria o cerrada a la comunicación de la vida nos asegura el futuro de la sociedad. (AL 52).

Lo creado nos precede y debe ser recibido como don. Al mismo tiempo, somos llamados a custodiar nuestra humanidad, y eso significa ante todo aceptarla y respetarla como ha sido creada.( AL 56).

México ha seguido desde el año 2009 un camino jurisprudencial y también legislativo en el que atendiendo criterios jurídicos de instancias internacionales ha reconocido como discriminatoria cualquier ley que impida a las parejas de personas del mismo sexo acceder al matrimonio civil. Frente a ello, debe afirmarse que «no existe ningún fundamento para asimilar o establecer analogías, ni siquiera remotas, entre las uniones homosexuales y el designio de Dios sobre el matrimonio y la familia" (AL 251).

Aprovechamos la oportunidad para recordar nuestra voluntad de servir en la construcción una sociedad mejor en la que nadie se sienta discriminado y solo.

+José Francisco Cardenal Robles Ortega
Arzobispo de Guadalajara y Presidente de la CEM

+Alfonso G. Miranda Guardiola
Obispo Auxiliar de Monterrey y Secretario General de la CEM


Próximas elecciones. Elegir cristianamente

16.05.16 | 17:09. Archivado en Iglesia católica en México

P. Luis Maldonado, Diócesis de Ciudad Juárez / Vida Nueva México. 16 de mayo.- A escasos días de las próximas elecciones el ambiente electoral va tomando cada vez más fuerza y así como en nuestro Estado de Chihuahua, otras entidades de la República están viviendo un ambiente electoral intenso ya que se elegirán algunos cargos públicos, a saber, el próximo 5 de junio, se elegirán diputados, alcaldes y gobernadores.

Así, en vísperas de las próximas elecciones, los diferentes candidatos a la alcaldía de Ciudad Juárez expusieron sus ideas y propuestas en el Primer Debate que tuvo como sede el Teatro Paso del Norte, dicho evento tuvo como duración un par de horas; y a propósito de este tema, quiero resaltar, tal acontecimiento ya que es un ejercicio de la democracia que trae consigo grandes beneficios porque el ciudadano común se da cuenta del nivel de preparación y selección que los partidos tienen al tomar a uno de sus miembros para que éste se postule a un cargo público y además que nos brinda herramientas necesarias para la elección del mejor candidato y sus propuestas.

Ciertamente como la gran mayoría de los ciudadanos sabemos el próximo alcalde de la Heroica Ciudad Juárez, los diputados y el gobernador Chihuahua tendrán un periodo breve al frente de tal servicio público, ya que solo estarán en ese puesto dos años; el motivo es muy simple, el pasado 12 de octubre del 2012 el Congreso del Estado aprobó el Decreto 883/2012 en el que se modificaron los tiempos electorales para lograr la homologación de las elecciones estatales con las federales, diciendo, “el próximo gobernador constitucional del estado se elegirá por un período de dos años, que comprenderá del 4 de septiembre de 2016 al 3 de septiembre de 2018”.

>> Sigue...


El tufo del narco

15.05.16 | 08:30. Archivado en Análisis y Opinión

Editorial Desde la fe / SIAME. 15 de mayo.- “Preferimos no tener candidatos…” Las declaraciones del líder nacional del PRI dieron cuenta de lo que parece ser una realidad oculta por las dirigencias: infiltración del crimen organizado, de su poder corruptor y decadente contra la democracia, que en otras épocas ha llevado a capítulos dolorosos de la historia de este país. De cara al proceso electoral de junio, todo parece indicar que el narcotráfico nuevamente está en coyunturas específicas, no por casualidad, sino producto de los vacíos institucionales cooptados por esas redes de muerte que se dispersan en regiones y que, no obstante los esfuerzos de pacificación y de planes de seguridad, están a merced de crimen organizado.

La violencia continúa y el narco es implacable y descarado. Las elecciones del 5 de junio se desarrollarán en condiciones delicadas con el mayor de los cuestionamientos sobre efectivos blindajes que, elección tras elección, son firmados a través de acuerdos entre organismos electorales y partidos políticos; pues parece ser que el narco nuevamente ha tomado las riendas en algunos Estados, patrocinando candidatos de elección popular que actúan en nombre de esa realidad arraigada para conseguir espacios políticos locales y federales. Si fuera así, esto no es nuevo.

Uno de los males más grandes es la carencia de memoria histórica, o más bien, conviene a algunos ejercitarla en tiempos convenientes donde no se comprometan los votos. Algunas entidades donde se realizarán elecciones están en la categoría de Estados fallidos.

En las entidades donde se juegan gubernaturas, los electores viven de rodillas, sometidos a los dictados de la delincuencia. Plazas controladas por carteles despiadados y demoniacos recuerdan cómo la historia viene a confirmar que siguen activos para hacerse del control social y la económico. “Columnas armadas” enseñan el músculo de poderes fácticos amedrentando a aspirantes y partidos para obligarlos a sumarse a otras candidaturas. Nada parece detener el narcoterror a pesar de inversiones millonarias en programas y el envío de elementos de las fuerzas armadas para restaurar el orden y la paz, que son bellos y anhelados recuerdos en la memoria.

Otros estados están marcados por el flagelo de la violencia y asesinatos contra periodistas. La decadencia moral y de valores de las entidades es evidente cuando el imperio del crimen es de cuño corriente, mientras gobernadores salientes son juzgados de incompetentes, corruptos y cínicos. Las carreras electorales entre aspirantes están salpicadas de acusaciones de enriquecimiento ilícito; hay pobreza rampante, caldo de cultivo del crimen ante el fracaso de las políticas de desarrollo, mientras instituciones, como la familia y el matrimonio, están bajo impacto en la descomposición social propiciadora de la subcultura de la violencia. Sí, en las elecciones se percibe el tufo del narco.

El juego electoral es muy caro y los sufragantes tenemos que soportar las irregularidades de los partidos políticos que, a lo mucho, sólo pagan sus errores con multas. En los partidos está la responsabilidad de elegir candidatos limpios y transparentes. Iguala y la desaparición de los 43 normalistas son ejemplo lamentable de cómo el crimen penetra las estructuras políticas para poner en crisis a las más altas esferas del sistema.

México se juega mucho para su futuro, no sólo gubernaturas como botín. Mientras los obcecados miran al 2018, los ciudadanos sólo quieren que la democracia y políticos hagan realidad lo que el Papa Francisco expresó en su última visita, el de producir “un aire capaz de generar alternativas, generar renovación o cambio…” No el aire podrido del crimen organizado.


Nuevos sacerdotes para la Arquidiócesis de México

Esta tarde de sábado 14 de mayo, vísperas de la festividad de pentecostés, el Cardenal Norberto Rivera Carrera, Arzobispo Primado de México, impuso las manos a nueve diáconos transitorios quienes ya sirven a sus hermanos en el orden de los presbíteros.

Este bloguero desea a los nuevos sacerdotes un fecundo ministerio llevando el Pan de la Palabra y el Cuerpo vivo de Cristo a cada uno de los hermanos en esta Ciudad necesitada de pastores buenos y santos, capaces de dar la vida por la oveja perdida, entregando alma, vida y corazón por la causa de la Buena Nueva.

Los nuevos sacerdotes son:

Alan Téllez Aguilar, José Alberto Ávalos Sánchez, Jorge Antonio Perea Jiménez, José Antonio Ibarra Vargas, Miguel Ángel Tzalam Choc, Sergio Eduardo Alva Montes, Ramiro Hernández Lozano, Raymundo Sánchez Aguilar y Roc Gerardo Sánchez Almeida.


La Iglesia no odia a los homosexuales, sólo defiende a la familia: Mons. Francisco González

12.05.16 | 18:17. Archivado en Iglesia católica en México

Vladimir Alcántara / SIAME. 12 de mayo.- El pasado 10 de mayo, el Congreso de Campeche aprobó una iniciativa de ley interpuesta por el gobernador del estado, Alejandro Moreno Cárdenas, misma que abre la posibilidad a personas del mismo sexo de contraer “matrimonio”, con todos los derechos que este tipo de unión implica. Ante esta medida del Congreso local, un grupo numeroso de católicos protestó la decisión a las afueras del recinto, donde, al final de la sesión, increparon y acusaron de traidor al diputado del Partido Acción Nacional, Eliseo Fernández Montúfar, quien se abrió paso entre la gente para hacer la retirada. Sobre el tema, habla para Desde la fe el Obispo de Campeche, Mons. Francisco González.

El Obispo de Campeche señaló que dicha iniciativa define al Matrimonio de una manera poco clara, al señalar que es la unión de dos personas para ayuda mutua y otras cosas, pero hasta ahí, sin especificar las características de quienes lo conforman. “El Matrimonio debe ser la unión de dos personas diferenciadas sexualmente, para que así, abiertas a la vida, puedan procrear y extender su amor hacia los hijos. La ley aprobada, además de no ser específica en este sentido, contempla la posibilidad para los esposos de excluir la procreación, así como el tener hijos mediante métodos de reproducción asistida. Lo conveniente es que, si hay un tipo de unión humana diferente a la que históricamente conocemos como Matrimonio, se le llame de otra manera, pues toda ley debe ser clara para evitar confusiones, hay que distinguir este tipo de asociaciones para preservar el cimiento fundamental de toda sociedad, que es la familia”.

Mons. Francisco González comentó que, al ser votada esta iniciativa de ley, sólo hubo un voto en contra, el de la diputada de Morena, Adriana Avilés Avilés, pues el resto de los legisladores votaron a favor, incluido el panista Fernández Montúfar, quien es el Presidente de la Mesa Directiva.

“Seguramente ya se modificaron los principios fundacionales de aquel PAN de 1934, aquellos principios doctrinarios de Efraín González Luna, que contaban con un firme estatuto humanista y en pro de la familia. Francamente no sé qué pasó”, cuestionó Mons. Francisco González.

Aclaró que la Iglesia, cuando defiende lo que históricamente ha sido el Matrimonio, no es que tenga odio hacia personas que sienten atracción por otras del mismo sexo, o que tengan otras maneras de ser, pensar o actuar distintas a las que marca la doctrina.

“Lo único que la Iglesia pretende es defender a la humanidad y buscar el bienestar social. Se ha comprobado que, cuando se ataca a la familia, cuando se presiona a la propia naturaleza, se genera violencia, y esta violencia es ejercida de manera inconsciente por quien se ve afectado, y así sucesivamente. Reig Pla, un autor español ha hecho un hondo análisis sobre la materia, en el que demuestra cómo a partir de la década de los 70, cuando se empezaron a promover ideologías que afectan a la familia, se comenzó a generar violencia en el hogar, y proporcionalmente ha ido creciendo la violencia social”.

Fue el pasado 10 de mayo cuando se aprobó la unión entre personas del mismo sexo en Campeche. A las afueras del recinto legislativo, un grupo numeroso de católicos se manifestó increpando a los legisladores panistas, y tachándolos de cobardes y traidores, por haber votado a favor de una iniciativa que atenta contra la Familia.


Pastoral de divorciados y vueltos a casar

11.05.16 | 17:01. Archivado en Iglesia católica en México

Mons. Felipe Arizmendi Esquivel / Obispos San Cristóbal de Las Casas. 11 de mayo.- Durante muchos años, a los papás que tenían hijos en amasiato, o que no se habían casado por la Iglesia, se les impedía acercarse a la comunión sacramental, como si ellos fueran los culpables. Con mayor razón, se juzgaba como pecador público a quien, casado por la Iglesia, se separaba y se unía a otra persona. No se le excomulgaba, pero se le condenaba sin miramientos.

Luego sucedió lo contrario: se empezaron a ver estos casos como “normales” y ordinarios, una forma de rehacer la propia vida, la reivindicación de un derecho. Y como aumentaron los casos, muchos ahora prefieren no casarse por la Iglesia, a veces ni por lo civil, para sentirse libres de romper una relación cuando “ya no funciona”, e iniciar otra experiencia. Lo más grave es que se van regando hijos, dejados a su suerte.

El Papa Francisco nos está advirtiendo que no podemos juzgar y condenar a todos por igual, sino que debemos analizar los casos, pues, en algunos, no se podría afirmar que están lejos de Dios. Cuando hay verdadero amor, Dios se hace presente de alguna forma, aunque imperfecta, y no puedan recibir la comunión eucarística. Nos invita a una acción pastoral hacia quienes se encuentran en situaciones complicadas.

PENSAR

En su Exhortación Amoris laetitia, dice: “La mirada de Cristo, cuya luz alumbra a todo hombre, inspira el cuidado pastoral de la Iglesia hacia los fieles que simplemente conviven, quienes han contraído matrimonio sólo civil o los divorciados vueltos a casar. Con el enfoque de la pedagogía divina, la Iglesia mira con amor a quienes participan en su vida de modo imperfecto: pide para ellos la gracia de la conversión; les infunde valor para hacer el bien, para hacerse cargo con amor el uno del otro y para estar al servicio de la comunidad en la que viven y trabajan. Cuando la unión alcanza una estabilidad notable mediante un vínculo público —y está connotada de afecto profundo, de responsabilidad por la prole, de capacidad de superar las pruebas— puede ser vista como una oportunidad para acompañar hacia el sacramento del matrimonio, allí donde sea posible” (78).

“Un discernimiento particular es indispensable para acompañar pastoralmente a los separados, los divorciados, los abandonados. Hay que acoger y valorar especialmente el dolor de quienes han sufrido injustamente la separación, el divorcio o el abandono, o bien, se han visto obligados a romper la convivencia por los maltratos del cónyuge. El perdón por la injusticia sufrida no es fácil, pero es un camino que la gracia hace posible. De aquí la necesidad de una pastoral de la reconciliación y de la mediación, a través de centros de escucha especializados que habría que establecer en las diócesis” (242).

“Las comunidades cristianas no deben dejar solos a los padres divorciados en nueva unión. Al contrario, deben incluirlos y acompañarlos en su función educativa. Porque, ¿cómo podremos recomendar a estos padres que hagan todo lo posible para educar a sus hijos en la vida cristiana, dándoles el ejemplo de una fe convencida y practicada, si los tuviésemos alejados de la vida en comunidad, como si estuviesen excomulgados? Se debe obrar de tal forma que no se sumen otros pesos además de los que los hijos, en estas situaciones, ya tienen que cargar. Ayudar a sanar las heridas de los padres y ayudarlos espiritualmente, es un bien también para los hijos, quienes necesitan el rostro familiar de la Iglesia que los apoye en esta experiencia traumática. El divorcio es un mal, y es muy preocupante el crecimiento del número de divorcios. Por eso, sin duda, nuestra tarea pastoral más importante con respecto a las familias, es fortalecer el amor y ayudar a sanar las heridas, de manera que podamos prevenir el avance de este drama de nuestra época” (246).

“Se trata de integrar a todos, se debe ayudar a cada uno a encontrar su propia manera de participar en la comunidad eclesial, para que se sienta objeto de una misericordia inmerecida, incondicional y gratuita. Nadie puede ser condenado para siempre, porque esa no es la lógica del Evangelio” (297).

ACTUAR

Dejemos nuestras actitudes de rechazo y condena hacia quienes viven en estas situaciones, y aprendamos de Jesucristo el camino de la misericordia y su invitación al ideal evangélico del matrimonio.


Hermana Lety Gutiérrez, SMR Scalabrinianas. “La resurrección es palpable en los migrantes”

09.05.16 | 07:42. Archivado en Iglesia católica en México

Guillermo Gazanini Espinoza / 09 de mayo.- Pasaron tres meses desde que Francisco vino a México. Consoló y animó; su palabra quiso advertir de la necesidad de conversión atendiendo los problemas más urgentes que nos lastiman y laceran. Los temas pastorales más profundos se resumen en la misericordia y el don de lágrimas como forma del arrepentimiento para hacer nuevas todas las cosas en Cristo.

Un capítulo extraordinario de esta visita fue cuando el Papa unió a dos países en la oración. Divididos por la política, Francisco hizo lo que ningún otro Pontífice al realizar el sacrificio perfecto justo en la línea entre México y Estados Unidos recordando a los miles de migrantes que dejan su realidad para tener un camino cierto.

México tiene una deuda enorme con los migrantes. Una de las voces más autorizadas en el tema es la de la hermana Leticia Gutiérrez Valderrama, directora de la organización SMR Scalabrinianas. Ella deja su vida, alma y corazón por el bien de los hermanos en camino, por los desconocidos a los que ella da rostro concreto. Más de una década de trabajo en favor de los migrantes, lo mismo está en el escritorio como acompañando a las víctimas de las masacres o capacitando a los impartidores de la justicia para cambiar actitudes y renovar compromisos por los derechos de quienes están en camino.

Lety Gutiérrez me recibió en la Casa que aloja a su organización en la colonia Peralvillo de la Ciudad de México. Su pequeña oficina es semejante a un gran despacho donde se atienden los casos más relevantes. Mapas de México, Estados Unidos y Centroamérica adornan los muros con un propósito concreto según me explicaría. Sirven para ubicar a los migrantes, qué tan lejos están de sus orígenes e indicarles hasta dónde está la tierra prometida.

En esta conversación descubrí a una mujer extraordinaria que da la vida todos los días para ser testigo de la resurrección de Cristo en el rostro de los migrantes. Y quise preguntarle de los frutos que podemos esperar en la todavía reciente visita del Papa Francisco.

>> Sigue...


Miércoles, 1 de junio

BUSCAR

Editado por

Síguenos

Hemeroteca

May 2016
M T W T F S S
<<  <   >  >>
      1
2345678
9101112131415
16171819202122
23242526272829
3031     

Sindicación