
Guillermo Gazanini Espinoza / 22 de mayo.- El presunto exorcismo hecho por Francisco el domingo de Pentecostés causó revuelo y los medios, siempre ávidos de notas sensacionalistas, reprodujeron que el Pontífice había confeccionado este sacramental, gracias a la nota infundada de la cadena de televisión de la Conferencia Episcopal Italiana.
De inmediato, el vocero de la Santa Sede dio una explicación echando abajo la versión y el medio responsable ofreció disculpas al respecto por la irresponsabilidad de sus declaraciones. Juzgar sólo por la imposición de manos, las gesticulaciones y que el enfermo se hacía acompañar por un clérigo de quien, de forma apresurada, el guardia tomó unos documentos, no son elementos suficientes para decir que había la presencia de una entidad diabólica en esa persona.
Declaramos superficial e irresponsablemente y los medios tienen mayor culpa cuando, en el ejercicio de su profesión, se desempeñan sin la mínima ética informativa. Los comentaristas aficionados a ver al diablo hasta en la sopa tuvieron tela de donde cortar constituyéndose en teólogos, demonólogos y médicos sin licencia para decir que lo que vimos en esas imágenes fue una posesión auténtica y un exorcismo hecho por la cabeza de la Iglesia.
Quisiera comentar, por otro lado, otra experiencia similar la cual, a mi juicio, tuvo esa irresponsabilidad. Al estar en la misa verpertina de Jueves Santo, en un templo dedicado a San Felipe de Jesús, los que asistíamos nos estremecimos ante unos gritos provenientes del fondo del recinto. El cura celebrante indicó a la Asamblea: “No se espanten, tranquilos, es la presencia del Diablo que huye de lo sagrado y se está manifestando en esa persona, hagan oración”. Después de algunos instantes, y del auxilio de los buenos feligreses que se arremolinaron sobre el presunto poseído, se hizo el silencio y la celebración siguió en paz. ¿Qué había pasado? El endemoniado era un joven víctima de la penosa discapacidad de la parálisis cerebral, sus gritos eran un llamado de atención para que alguien le ayudara al haberse atorado en una de las bancas y nada más.
Muchas veces, teniendo responsabilidades ante un micrófono, sea en la comunidad o ante medios electrónicos, hacemos declaraciones imprudentes e irracionales sin importar la buena fama y nombre de los implicados. La vida de Jesús, en los textos bíblicos del Nuevo Testamento, habla de los signos y de la sanación para aliviar la enfermedad. Francisco tiene esos gestos de misericordia sobre cada discapacitado y enfermo crónico que, cada semana, recibe después de sus audiencias. Sería mejor que líderes y medios interpretaran esos signos, en lugar de hacer juicios irresponsables y temerarios sentenciando quiénes están poseídos por Satán. Y para colmo, dicen los informativos de internet, el enfermo, de 43 años, era mexicano…

«¡Cómo has caído de los cielos , Lucero, hijo de la Aurora!... Tú que decías en tu corazón: ‘... seré semejante al Altísimo'!» (Is 14, 12-14)
El Observador de la Actualidad / 21 de mayo.- En las Sagradas Escrituras, capítulo 14 del libro del profeta Isaías (vv. 3-21), se lee un texto que satiriza la muerte de un tirano, el rey de Babilonia: «...Dirás: ¡Cómo ha acabado el tirano, cómo ha cesado su arrogancia! ... ¡Cómo has caído de los cielos, Lucero, hijo de la Aurora! ¡Has sido abatido a tierra, dominador de las naciones! Tú que habías dicho en tu corazón: ‘Al cielo voy a subir, por encima de las estrellas de Dios alzaré mi trono... Subiré a la cima de las nubes, seré semejante al Altísimo'. ¡Ya! ¡Al šeol has sido precipitado, a las profundidades de la Fosa! Los que te ven, fijan en ti la mirada y meditan tu suerte: ‘¿Ése es aquél que hacía estremecer la Tierra, el que hacía temblar a los reinos?'...».
Si bien este pasaje se refiere, pues, a un acontecimiento histórico concreto, también es, como infinidad de textos de la Biblia, figura de otros acontecimientos mucho más serios y profundos en el orden de la historia de la salvación. Por eso desde los primitivos tiempos del cristianismo, al haber sido entregada ya la totalidad de la Revelación de Dios, los Padres de la Iglesia se dieron cuenta de que las palabras del profeta Isaías sobre el príncipe babilónico explicaban perfectamente la caída desde los Cielos, a causa de su orgullo, del príncipe de los demonios, el Lucero Matutino, Lucero de la Aurora , o Lucifer, como traduce la Vulgata.

El sábado 18 de mayo, vísperas de Pentecostés, el Arzobispo Primado de México, el cardenal Norberto Rivera Carrera, confirió el presbiterado a 17 diáconos para servir en las distintas áreas pastorales de esta Iglesia local.
Sursum Corda desea, de todo corazón, lo mejor y las bendiciones que proceden de lo alto para que estos hermanos desempeñen un ministerio santo y responsable, un sacerdocio que lleve a muchos a la salvación y muestre el rostro de Dios a todos los que sufren.

Guillermo Gazanini Espinoza / Secretario CACM. 17 de mayo.- La semana pasada tuve la oportunidad de ver un programa de TVE sobre la Santa Muerte y la devoción tepiteña. El documental confirmó la existencia de un culto que crece en un México lastimado y sufriente, país de la incertidumbre donde lo único cierto es la muerte. Chavos banda, reclusos, marginados, se acercan a ella. ¿Cuál es la clave para entender su expansión, particularmente entre personas que se dicen católicas, adoradoras de Dios y amantes de la madrecita de Guadalupe y fanáticos de San Juditas?
El diálogo del Atrio de los Gentiles no ignoró esta situación. A diferencia de otros países, en éste hay religiosidades y manifestaciones devotas que procuran el favor supersticioso de la divinidad. Sobre la Santa Muerte ya se ha escrito mucho y se ha difundido la condena de la Iglesia sobre sus riesgos e implicaciones en el crimen organizado; no obstante, sus fieles la miran con ternura, sus entrañas se conmueven ante una imagen que resulta repulsiva y diabólica. El cardenal Ravasi vio en este culto elementos de blasfemia con características anticulturales y anticristianas.
Desgraciadamente, la expansión del culto a la Santa Muerte se ha magnificado por la guerra contra el crimen organizado. En general, se ha elevado como la deidad protectora de sicarios, delincuentes y policías, la figura amiga y consoladora, justiciera y celosa; pero socorrida por los menospreciados, los vulnerables o marginados, los pobres y vulgares. No son parte de mafias, sino víctimas de la violencia; no son sicarios, pero sus hijos e hijas son objetivo de levantones y reclutamiento al servicio de lo ilegal. No son magnates y empresarios, políticos o influyentes y sí pobres, débiles, no tienen el mínimo de protecciones para sus familias, sin garantías y carecen de empleos formales, de satisfactores elementales, de esperanza.
No voy a referirme al crimen organizado, mafias y magnates que se sirven de este culto para el control y el poder; sin embargo, trataré de hacer un examen de los adoradores de la Santa Muerte que nada tienen que ver con la política, la riqueza, la violencia y la sangre ofrecida a ella y sí, en cambio, son víctimas del sistema estatal, de la destrucción y maceración familiar y, quizá lamentable, de las mismas estructuras eclesiásticas.

Zoila Bustillo / SIAME. 15 de mayo.- “Voy a servir, a entregarme y a desgastar la vida por mi nuevo pueblo”, fueron las primeras palabras de Mons. Ramón Castro Castro, luego de haber sido designado por el Papa Francisco como nuevo Obispo de la Diócesis de Cuernavaca.
Este cargo –ha dicho al Sistema Informativo de la Arquidiócesis de México– le permitirá sumarse a los esfuerzos por lograr la paz y la reconciliación tan ansiadas por los fieles del estado de Morelos.
“El nombramiento ha sido una sorpresa y la recibo con la fe que debe tener un pastor, y con la conciencia de que es lo que Dios quiere, en la alegría y la paz de mi ministerio”, dijo Mons. Castro en entrevista telefónica concedida desde la Diócesis de Campeche, Iglesia que tuvo a su cargo durante los últimos siete años.
Aunque conoce poco la “Ciudad de la eterna primavera”, el nuevo pastor de los morelenses se mostró ilusionado por saber que dentro de poco estará allí: “Me alegra muchísimo, desde ahora la diócesis y el pueblo que peregrina en ella, son un motivo de amor, de cariño, y empiezo a dirigir hacia esa realidad mi corazón sacerdotal y episcopal”, dijo.
Sobre la situación de violencia e inseguridad que se vive el Estado de Morelos, Mons. Castro reconoció que “es una verdad y una desgracia”, por lo que llegará a esa entidad con las mejores intensiones para tratar de ser un elemento más a fin de alcanzar la paz”, especialmente desde la Dimensión Episcopal de Justicia, Paz y Reconciliación que preside. “Ojaló que podamos hacer un trabajo efectivo”, confió.

La tarde del miércoles 15 de mayo, se dio a conocer la designación del obispo de Campeche, Mons. Ramón Castro Castro, como nuevo pastor de la diócesis de Cuernavaca, México.
El nuevo obispo de Cuernavaca se convierte en su doceavo pastor teniendo como antecesores a los obispos Sergio Méndez Arceo, Juan Jesús Posadas Ocampo y Luis Reynoso Cervantes, prelados que marcaron pautas importantes en la Iglesia de México.
Sursum Corda desea, de todo corazón, que el nuevo destino pastoral de Monseñor Castro Castro redunde en frutos abundantes de santidad y de salvación para esa porción de la Iglesia que peregrina en el Estado de Morelos.
Los datos biográficos de Monseñor Castro pueden consultarse en:
http://www.siame.mx/apps/aspxnsmn/templates/?a=10051&z=32

Madre Lupita, ángel de los enfermos. Sonia Gabriela Ceja Ramírez / Semanario de Guadalajara. 13 de mayo.- ¿Quién fue esta noble mujer? Anastasia Guadalupe García Zavala nació en Zapopan (Jalisco, México) el 27 de abril de 1878. Su padre, Fortino García, tenía una tienda de objetos religiosos frente a la Basílica de Nuestra Señora de Zapopan. Por ello, Guadalupe visitaba esta iglesia con mucha frecuencia, y desde pequeña mostró un profundo amor a los pobres y a las obras de caridad.
Tenía fama de ser una joven agradable y simpática, sin dejar de ser sencilla y transparente en su trato, amable y servicial. Tuvo un noviazgo con un muchacho llamado Gustavo Arreola, pero a la edad de 23 años sintió el llamado de Dios para consagrarse a la vida religiosa, sobre todo en la atención a los enfermos y a los pobres.
Le confió esta inquietud a su director espiritual, el P. Cipriano Íñiguez Martín del Campo, sacerdote muy joven, quien, a su vez, le dijo que él había tenido la inspiración de fundar una congregación religiosa para atender a los enfermos del hospital que había fundado un par de años atrás el P. José Salomé Gutiérrez, y la invitó a comenzar esta labor. Así fue que, entre los dos, fundaron la Congregación Religiosa de Siervas de Santa Margarita María y de los Pobres.
“Convencer a mi familia de la resolución que había tomado (de ser religiosa) me costó mucho trabajo; sobre todo, convencer a mi mamá. Eso no pude lograrlo. Me decía que irme al Hospital de la Beata Margarita era una locura, porque allí no había nada. Mi papá fue el primero en comprenderme y fue él quien me acompañó para entregarme el 13 de octubre de 1901”.
Al inicio, cuando se fundó la congregación, la Madre Lupita era la única miembro. Ejerció el oficio de enfermera, arrodillándose para atender a los primeros enfermos en el hospital, que al inicio carecía de muchas cosas; sin embargo, siempre derrochó ternura y compasión, procurando, especialmente para los pacientes, un buen cuidado en la vida espiritual.

Barack Obama defiende el aborto con una falacia lógica: el argumento ad novitatem
Elentir | http://www.outono.net/elentir/- A&A. 09 de mayo.- A pesar del silencio mediático, a los medios abortistas de Estados Unidos les ha estallado en las manos el caso de Kermit Gosnell, propietario de un abortorio que asesinó a más de 100 recién nacidos. En medio de un escándalo que está haciendo que mucha gente conozca la crueldad del aborto, Obama acudió en auxilio del mayor lobby abortista del país, Planned Parenthood, fundado por la ideóloga racista Margaret Sanger.
Cuando la moda entre el progresismo abortista era defender el racismo
Como ya comenté en 2011, Sanger era una persona que mostraba sin rodeos su desprecio por los negros, los enfermos y los débiles. En un artículo titulado “Birth Control and Racial Betterment” publicado en el número de diciembre de 1917 (pág.7) de la revista abortista Birth Control Review, Sanger escribió: “en nuestra caridad, nuestros actos de compensación, nuestras pensiones, hospitales, e incluso nuestro drenaje y aparatos sanitarios tienden a mantener vivo el enfermo y el débil, se les permite propagarse y, a su vez producir una raza de degenerados”. En el capítulo V de su libro “La mujer y la nueva raza” (1920), Sanger escribió: “Lo más misericordioso que una familia grande puede hacer por uno de sus miembros más pequeños es matarlo”.
La militancia eugenésica y racista de esta mujer -dos tendencias ideológicas entonces muy de moda incluso en medios considerados progresistas- le llevó a dar charlas ante agrupaciones de la rama femenina del Ku Klux Klan, y tuvo una de sus más siniestras plasmaciones en una carta que envió a Clarence Gamble el 10 de diciembre de 1939, ya iniciada la Segunda Guerra Mundial: “No queremos que se corra la voz de que queremos exterminar a la población negra”.
En la actualidad, organizaciones de la comunidad afroamericana de Estados Unidos como la National Black Prolife Coalition señalan a Planned Parenthood denunciando que “el 78% de sus clínicas están en comunidades minoritarias”, y advierten: “Los negros constituyen 12% de la población, pero el 35% de los abortos en Estados Unidos.” Ocultando las controvertidas opiniones racistas y eugenésicas de su fundadora, hoy en día Planned Parenthood cita a Sanger en su web como “una de los grandes héroes del movimiento”, presentándola como una valiente luchadora progresista, e incluso da su nombre a los premios anuales de ese lobby.

Guillermo Gazanini Espinoza / Secretario del Consejo de Analistas Católicos de México. 08 de mayo.- En la tradición judía, los que estaban fuera de Israel eran goyim, gentiles, extraños al Pacto. Para el cristianismo, esos gentiles incircuncisos recibieron la fe; a ellos, autoridades y filósofos, el apóstol Pablo dirige su predicación en el areópago, anunciándoles a un Dios desconocido (Hch 17, 22.31).
El diálogo con quienes no creen abre un cauce excepcional para demostrar el sentido del cristianismo y su propuesta como religión capaz de fincar un diálogo. Fue en 2009 cuando Benedicto XVI animó a la Iglesia a dar una atención especial a los no creyentes. Con el Atrio de los Gentiles, una figura con implicaciones bíblicas que rematan, a mi juicio, en ese anuncio paulino, la Iglesia pretende escuchar a los que ven la religión como factor anquilosado en medio del dinamismo secularista. Ya el Atrio de los Gentiles ha sido difundido y comentado ampliamente por diversos medios de comunicación con motivo de la visita del presidente del Pontificio Consejo para la Cultura, Cardenal Gianfranco Ravasi. La UNAM dará acogida al Prelado, en el Instituto de Investigaciones Filosóficas, en una recinto lo más laico posible para desarrollar este singular evento.
La presencia del enviado pontificio levantará muchas expectativas en el mundo cultural y académico. En esta ocasión, el Atrio viene a un país donde laicismo y devoción se enfrentan, donde indiferencia y religiosidad son cotidianos y, sobre todo, en un país donde la cultura católica, alguna vez descollante, ahora no aparece.

Felipe de J. Monroy González / Director Vida Nueva México. SIAME. 07 de mayo.- Está en Mexico, el Cardenal Gianfranco Ravasi, presidente del Pontificio Consejo para la Cultura. Participa en una serie de encuentros académicos y eventos culturales. Entre los principales intereses de su visita están la reflexión de la emergencia educativa y el encuentro entre fe y cultura. En esto último se pretende reproducir el ejercicio de diálogo entre creyentes y no creyentes que ha tenido lugar en Europa bajo el nombre de 'Atrio de los Gentiles' cuya trascendencia para los participantes y sus audiencias radica en la novedad de abrirse a las culturas y a repensar la realidad de la sociedad humana como un dinámico cuerpo heterogéneo, mutable y sujeto a los incesantes intercambios culturales. Se trata de un ejercicio de diálogo entre la razón de los creyentes y la razón de los que no creen, es el primero bajo este formato en América.
Hace falta este tipo de encuentros plurales en México, pues suele ser un país acostumbrado a los estándares, las generalidades y el mayoriteo porcentual.
A inicios del año pasado, el doctor Guillermo Hurtado, del Instituto de Investigaciones Filosóficas de la UNAM, asistió a la Jornada de Oración y Reflexión (Encuentro de Asís) que hasta antes del 2012 fue sólo para líderes de los diferentes credos religiosos del orbe; sin embargo, Hurtado fue invitado por el papa Benedicto XVI como un mexicano agnóstico y, desde esa identidad, se abrió al encuentro entre creyentes y no creyentes. A su vuelta, Hurtado me confió: "Además del diálogo público, en el foro democrático y a propósito de problemas concretos de la humanidad, es importante que exista otro tipo de diálogo que no sea público sino privado, íntimo, entre creyentes y no creyentes, en el que más allá de tener una apertura al otro, se atreva a dar un paso más y se traslade de la apertura a la aventura, a aventurarse en la posición del otro".

Mensaje de los obispos mexicanos en ocasión del Día Internacional del Trabajo
CEM / 1 de mayo.- Hoy celebramos el Día del Trabajo. Toda actividad humana es trabajo, el cual constituye una dimensión fundamental del ser humano. Con su trabajo, sea físico o intelectual, los hombres y mujeres se procuran el sustento, se desarrollan a sí mismos y contribuyen al progreso.
A pesar de la fatiga que supone, el trabajo permite al hombre y a la mujer participar en la obra del Creador, como enseña el libro del Génesis (cfr. 1, 28). Por eso, san Ambrosio afirmaba: “Cada trabajador es la mano de Cristo que continúa creando y haciendo el bien” (De obitu Valentiniani consolatio, 62).
Efectivamente, el propio Jesucristo, Dios hecho uno de nosotros, trabajó la mayor parte de su vida, mostrándonos así la grandeza del trabajo, el cual, si es hecho valorando la creación y buscando el verdadero bien, además de contribuir al progreso terreno, va desarrollando el Reino de Dios, como lo recordaba el beato Juan Pablo II en su Encíclica “Laborem Exercens”.
No hay trabajo lícito que no sea digno. Sin embargo, lamentablemente a veces esto se olvida y se hace del ser humano un simple instrumento de producción y de consumo, degradándolo y explotándolo. Por eso resultan laudables los esfuerzos que la humanidad realiza en la defensa de los derechos humanos y laborales. Pero todavía queda mucho por hacer. Una ayuda muy útil la ofrece la Doctrina Social de la Iglesia que, en sus diversos documentos, exhorta a tomar conciencia de la primacía de la persona sobre las cosas.

Guillermo Gazanini Espinoza / CACM. 30 de abril.- El Día del Niño resulta oportuno para reflexionar sobre la situación de este grupo social. Sirven de preámbulo las duras reflexiones del Arzobispo Primado de México, el Cardenal Norberto Rivera Carrera, en la homilía del domingo pasado: Se escuchan los reclamos de los que quieren aniquilar impunemente al niño en el vientre materno y terminar con la vida del anciano que ya no es productivo; en nombre de una “preferencia sexual” hombres y mujeres son prostituidos y miles de niños y niñas explotados sexualmente, a ellos no hay quien los defienda, pero ciertamente hay quien está lucrando y quien está encubriendo a los explotadores…
En primer orden, las condiciones de millones de niños no son nada alentadoras. De acuerdo con un informe del Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública (CESOP), de marzo 2013, de la Cámara de Diputados, la Organización Mundial de la Salud calculó que 150 millones de niñas y 73 millones de niños menores de 18 años fueron forzados a tener relaciones sexuales o experimentaron otras formas de violencia sexual; tres millones de niñas y mujeres son sometidas a la ablación genital anualmente; 1.8 millones fueron involucrados en pornografía y en 2002, 53 mil niños murieron a consecuencia de los homicidios.
A nivel nacional, los niños viven una situación de emergencia. Los reportes de los organismos internacionales advierten que México se encuentra en la lista de países de la OCDE que ocupa los primero lugares en maltrato infantil. Y es que este país, donde prima el imperio de la impunidad, la justicia llega para los que pueden obtenerla a costa de los vulnerables. Mientras se pide la criminalización del bullying y proteger a los niños en edad escolar contra la violencia de compañeros, el otro lado de la moneda diviniza el aborto, casi 100 mil desde su tolerancia en la legislación penal a partir del 2007; encubre a los tratantes y al seno del núcleo familiar, las golpizas, laceraciones, ofensas y denigraciones son tolerados como recursos adecuados para impartir disciplina en los hijos.
Jueves, 23 de mayo
Peio Sánchez Rodríguez
Faustino Vilabrille Linares
Juan Fernandez Krohn
Francisco Margallo
JC Rodríguez, A Eisman
Ana Bou
Manuel Mandianes
José Moreno Losada
Asoc. Humanismo sin Credos
Josemari Lorenzo Amelibia