Los pueblos se quedan sin su latido. Un pueblo de Murcia está sobresaltado porque, después de las protesta de un ciudadano extranjero afincado en la localidad, se ha decidido bajar el sonido de sus campanas hasta hacerlo prácticamente inaudible. Las campanas son percibidas por los vecinos de allí como el latido de su identidad colectiva."Dan". "Don", "Din"...así es como suenan las campanas en los campanarios, y tan malo es no ver más allá del propio campanario como pensar que en la aldea global no vale la pena que nada nos identifique. Es curioso, pero un instrumento tan sencillo como las campanas encierra en si una singularidad asombrosa. No hay ni una sola campana igual a otra, no existe ni un solo campanario que suene igual que el de el pueblo de al lado...curioso.
Si dejan de sonar, estaremos perdiendo algo importante, no lo dudes.
Sábado, 2 de junio
Francisco Rubiales
Rufino Soriano Tena
Pedro Fernández Barbadillo
Paco Sande
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Julio César Izquierdo
Raúl González Zorrilla
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel