Sangre, carreras, prisas, salidas de emergencia, la vida que es sentida pendiendo de un hilo, y unos fanáticos pegando tiros sin control en un hotel: eso es el terror.
El otro día quisieron "conquistar" Bombay. Por ahí estaba Esperanza Aguirre en una visita político-económica a la India. ¿Podría haber sido una víctima más en la masacre?. En su "marcha" terrorífica sobre Bombay los "alquaedanos" mataron en torno a 125 personas, inocentes, sin culpa.
Alguna vez escuché (creo que a Susanna Tamaro) que "amar es dar sin posibilidad de defensa del que ama", es decir, desarmarse. Bien, el terrorismo, en cambio, es matar sin posibilidad de defensa de la víctima.
No sé si hay algo más obsceno. A ver cuando avanzamos un poquito y asumimos todos que no hay ninguna ley divina, ni nacionalismo ni nada que justifique la conculcación de los más elementales derechos humanos, nada.
Terrorismo y amor, voy a escribir un poco sobre esto con la triste inspiración de lo ocurrido en Bombay....
Una tarde paseando por Bilbao con un amigo de allí vi un grupo de familiares de miembros de ETA (sobre todo madres) que reivindicaban ante las puertas de la sede central del PNV el acercamiento de sus familiares (sobre todo hijos) a las cárceles del País Vasco. Una madre siempre quiere tener a su criatura lo más cerca posible, su amor es totalmente incondicional, lo comprendo, el amor se siente sin querer, y en el caso de las madres con muy pocas posibilidades de dejarse de sentir. Pero además todo este colectivo concentrado en aquella plaza bilbaína portaba orgulloso retratos de sus "gudaris", y eso ya no lo entiendo. Y hace poco vi en televisión a una madre llorando de emoción porque su hijo, palestino apuntado a la yihad islámica, se había cargado de bombas y se disponía a entrar en el paraíso de los héroes y los mártires. ¡Dios, esto es de juzgado de guardia!, ¿no?. Una madre que llora y acepta orgullosa, un adolescente que se dispone a hacerse pedacitos en virtud de no sé que precepto que ordena aniquilar a los infieles...Esto es tremendo, si te paras a pensarlo bien se te ponen los pelos de punta, y sientes una total desolación e impotencia. Otra vez amor de madre, terrorismo de hijo.
Y ellos, los terroristas, a eso lo llaman guerra, y de nuevo se equivocan, ni siquiera la guerra es tan repugnante. En la guerra la víctima tiene posibilidad de defensa. El grupo Maná lanzó un disco con el título "amar es combatir" (ah, es muy cierto, pero siempre renunciando a las defensas, a pecho descubierto). En Bombay el terrorismo ha adquirido unos niveles de crueldad desconocidos.
Los comentarios para este post están cerrados.
Aunque con el terror parece que está todo dícho, le has dado una vuelta muy interesante. La pena es que los que deberían leer tu último blog, no van a hacerlo. Y si lo hicieran, no entederían, ni sentirían nada. Sigue hablando con esta valentía.
Javier, el nuevo atentado de ayer confirma esto que nos dices en tu artículo, que el terrorismo es matar sin posibilidad de defensa de la víctima.Cruel,repugnante...No hay palabras para nombrarlo...
Ni siquiera en nuestra vida diaria y cotidiana es normal encontrar ejemplos demostrativos del verdadero significado del amor.Es una palabra que utilizamos, creo yo, sin conocer su auténtico significado, y la confundimos con intereses de muchos tipos y apegos. A veces, lo que llamamos amor es lo más egoista del mundo.
La cultura de la guerra siempre implica violencia, aunque tengas posibilidad de defenderte y, necesariamente, conlleva que haya vencedores y vencidos. La cultura de la paz, por el contrario, implica comunicación como forma para solucionar los conflictos y un espacio de colaboración en el que todos pueden ganar. Para llegar a ello es fundamental la educación, a todos los niveles.
En relación con lo que ha pasado en Bombay, los políticos siguen con su juego sucio echándose cosas en cara:unos culpaldo a Aguirre de que no tuvo compañerismo viniéndose antes y ella, con su afán de protagonismo,echándose flores, como siempre. Con estas cosas no se juega...
Muy buen artículo Javier
Lunes, 13 de febrero
Antonio Cabrera
Pedro Fernández Barbadillo
Antonio Javier Vicente Gil
Raúl González Zorrilla
Toni García Arias
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
Miguel Torres Galera
Vicente A. C. M.
Juan Fernandez Krohn
Francisco Rubiales
Enrique Zubiaga