La ceniza es fría y distante, pero hay cenizas que caen del cielo, y tienen una variante simbólica. El pasado viernes se estrenó "Cenizas del cielo", una película sencilla dirigida por José Antonio Quirós. Pensé que podría ser algo sobre los difuntos, que en el mes de noviembre nos tiran cenizas desde arriba para advertirnos que no seamos tan malos, por aquello de las calderas de Pedro Botero.
No, las cenizas de la película en cuestión son las de una central térmica que pretenden instalar en un emplazamiento ficticio llamado Valle Negrón, un lugar que en la realidad esta localizado en Asturias, verde y frondoso, con esa identidad húmeda, olorosa y verde del norte, de todos los nortes del mundo. Un lugar con identidad agrícola, primaria, donde todo parece tener un orden natural.... ¿Identidad amenazada por el progreso?, ¿merece la pena conservarla?, ¿es posible, o es un sueño ecologista?. Finalmente esa es la pregunta culminante de la historia.....
"Cenizas del cielo" es una película sobre la actitud de la condición humana ante el progreso. Celso Bugallo es el protagonista masculino de la historia, un personaje con rasgos quijotescos en su lucha contra la instalación en el valle de la central térmica. En su aventura es ayudado Gary Piquer, un aventurero escocés que se une a la lucha de nuestro quijote sesentón que, sin embargo, nunca ha salido de su valle. El escocés es el que aporta una carga política-ecologista, y al final urbana, a la inocencia natural y un poco pastoril del protagonista, que es noble pero un poco más bruto. El escocés llega al valle como en plan guiri y enseña al paisano asturiano a convertir su corazonada en un asunto político.
En fin, ahora tengo que decir que todavía no he visto la película. Por tanto, yo no estoy haciendo una critica, no sé si es buena o mala, aburrrida o divertida... Parece, eso sí, que la historia plantea finalmente una cuestión crucial: la compatibilidad o no del progreso con el entorno, con la identidad y la naturaleza. Hay grupos de personas que piensan que sería bueno parar la locomotora, administrar mejor lo que tenemos y vivir más tranquilos, con menos ansiedad. A estas teorías las llaman genericamente decrecimiento. La película ha sido apoyada por algunos grupos ecologistas, aunque a día de hoy cualquier partido o grupo sociopolítico tiene que tener una cierta tonalidad verde para sobrevivir, si bien lo que todos propugnan es el "crecimiento sostenible", que es crecer con estudios de impacto ambiental, pero ojo (se piensa) con parar la maquina que se va todo al garete. El chiringuito necesita viajes, compras e industrias. Ahora ha salido un libro que, al parecer, es una critica sobre el ecologismo más radical. Se llama "Sueño y mentira del ecologismo", de Manuel Arias Maldonado. Evidentemente se sitúa en un punto de vista opuesto al de los partidarios del decrecimiento. El debate, en cualquier caso, tiene mucho recorrido y creo que cada vez con más fuerza en las próximas décadas.
Volviendo a las cenizas, la variante simbólica de esta ceniza que cae del cielo expulsada a la atmósfera por una central térmica es esa utopia sobre la lucha contra el progreso en nombre de la naturaleza, del entorno y de la tierra, aunque el protagonista de la historia, tan autóctono, tan racial y tan del valle, finalmente saca a relucir el protocolo de Kyoto para ilustrar su batalla. Eso es lo que le enseña el escocés, que sabe más de leyes y viene de la ciudad.
El director, José Antonio Quirós, ha querido plasmar su dilema interior: defender la central térmica que crea energía y empleo, o rechazarla porque rompe/ contamina el entorno, la tierra, la forma de vida...¿Cómo solucionarlo?. El suyo es un dilema muy generalizado y de respuesta complicada. Aquí quedan escritos los extremos en los que se plantea el debate, para dar un poco de luz al asunto.
*Sergei Krikalev (astronauta ruso con el récord de horas en órbita): "Deberíamos trasladar las industrias al espacio y convertir la Tierra en un paraíso".
Oye, quien sabe.
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Hola Juanpa, Plauto es un escritor de comedia romano, del 200 a.de C. aproximadamente. Es el autor de la frase “Lupus est homo homini, non homo, quom qualis sit non novit” "Lobo es el hombre para el hombre, y no hombre, cuando desconoce quién es el otro". Aunque la mayoría conocemos esta idea a través de Hobbes.
¿Quién es ese Plauto? Lo de Hobbes sí lo sabía.
Ya lo decía Hobbes, y mucho antes Plauto: "Homo homini lupus", el hombre es un lobo para el hombre.
Me interesa ir a ver la peli y todo esto que dices del decrecimiento para tener opiniones sobre este tema.
Hola:
en primer lugar, decir que no creo que las palabras de ese astronautas puedan tomarse en serio y ponerse como si fuea algo serio, como si al final fuera la conclusion más positiva que podamos tener de todo esto. Lo relacionado con el ecologismo es algo complejo, lo que dijo Aznar fue que el cambio climatico si bien no puede ser negado puede ser debatido, el cambio climatico sí es lo que va a provocar muchas discusiones porque el coste que tiene paralas empresas la reducción de emisiones es muy alto, y tiene una repercusion economica muy fuerte, esto no parecen tenerlo muy en cuenta los ecologistas con sus teorias viejas. u un abrazo para todos los lectores de este blog y para el articulista.
Lunes, 13 de febrero
Antonio Cabrera
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