"Es imposible ser buen periodista sin ser buena persona". Son palabras de Riszard Kapuscinsky que recordaba la semana pasada el director de ABC, Ángel Expósito, en la clausura del Máster ABC-UCM correspondiente a este curso. Las dos personas citadas antes cumplen con la doble condición.
Sin embargo, en la reflexión hay todo un hilo para tirar, larguísimo: ¿se puede desempeñar alguna función bien siendo mala persona?. Evidentemente, si nos atenemos a algunos resultados la respuesta puede ser desconsoladora.
¿El mundo está dominado por "los malos" ?. Dice el pesimista que ellos son los que prosperan, los que se abren camino, los que triunfan, aunque no siempre es así, incluso no es tanto como parece. Los que realmente sostienen el mundo y lo hacen prosperar (a veces a costa de su sacrificio) son "los buenos", los que construyen sobre su trabajo, su esfuerzo y su verdad porque el éxito construido sobre la mentira es banal, falso, sabe a poco y aporta menos.
Pero el mundo del periodismo parece especialmente inclinado a la maldad, la mala baba, las malas artes, la inmoralidad, el todo vale, y en este panorama tan triste Kapuscinsky nos enseña que es imposible ser buen periodista sin ser buena persona. Hoy le voy a dedicar a mi oficio unas cuantas líneas...
El primer periodista de la era moderna (la de la democracia, la revolución industrial y el triunfo de la técnica) fue aquel que vio que era necesario contar que un obrero se había caído de un andamio. El obrero caído del andamio era la expresión de una nueva realidad social que necesitaba ser conocida. El periodismo era el anuncio de la noticia que provocaría una toma de conciencia. Aquel periodista era buen periodista y buena persona.
Sí, nuestro oficio tiene un sustrato muy noble aunque parezca mentira. El pregonero de los pueblos de antes contaba y cantaba el bando municipal apostado en las esquinas. Un pequeño trompetín era su sintonía de entrada y de salida y comenzaba con aquello de "De parte del señor alcalde se hace saber....". ¿Recuerdas?. No, pero el entrañable pregonero no es el antecedente del periodista moderno, ¿o sí?. ¿De parte de quien hablamos nosotros?. Bien pensado, yo creo que el buen periodista es aquel que habla lo menos posible de parte de nadie. Comparte con el pregonero su afición por decir las cosas claras y bien estructuradas, pero nada más. No hace mucho Luis del Olmo comentaba en una entrevista en mi televisión que algunas personas le suelen interpelar con inquietud y curiosidad:"Pero tú, ¿de qúe vas?, ¿de quien eres?, ¿con quien te identificas?", y Luis comentaba que oír ese tipo de comentarios le llenaba de satisfacción porque era la confirmación de que estaba en la buena línea, la prueba del algodón de lo que él quiere y persigue.
El comunicador es el que aporta un punto de vista propio y clarificador sobre la realidad (¡propio!, más allá de trincheras, ¡qué complicado!), o imprime un estilo personal en la forma de contar lo que ocurre, o ambas cosas a la vez. El periodista, sin más, es el que cuenta lo que ocurre. ¿Hay que ser buena persona para ello?. Ortega y Gasset decía aquello de "según se es así se ama". Yo creo que por ahí van los tiros porque finalmente el periodismo es entrega, o sea,amor,y si no es una farsa. Y el amor siempre es bueno, aunque a veces se equivoque. Para ser buen periodista hay que ser honesto, y los honestos suelen ser buena gente.
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lo que mas nos debemos a poner a pensar es que ya los peridodisats no se basen en sensacionalismo pero que uds que sugerencias darion que lso periodistas se estan olvidando
completamente de acuerdo que, el periodimo debe de ser veraz, claro, transparente y si quen lo escribe o lo narra, es una persona de bien, buen hombre o buena mujer, mucho, pero mucho mejor. individuos sin prejuicios, hombres sanos y mujeres sanas, sanos en todos los aspectos de la vida. esos, son y seran siempre los periodistas mejores de siempre.
Completamente de acuerdo que, el periodimo debe de ser veraz, claro, transparente y si quen lo escribe o lo narra, es una persona de bien, buen hombre o buena mujer, mucho, pero mucho mejor. Individuos sin prejuicios, hombres sanos y mujeres sanas, sanos en todos los aspectos de la vida. Esos, son y seran siempre los periodistas mejores de siempre.
Hola, no soy periodista soy lectora de periódicos y aveces uno lee barbaridades
que no tienen mucho o nada que ver con la realidad, se distorsiona tanto la nocia que no hay que ser muy listo para darse cuenta de que falla la realidad. Un saludo.
Hola, no soy periodista soy lectora de periódicos y aveces uno lee barbaridades
que no tienen mucho o nada que ver con la realidad, se distorsiona tanto la nocia que no hay que ser muy listo para darse cuenta de que falla la realidad. Un saludo.
Hola, no soy periodista soy lectora de periódicos y aveces uno lee barbaridades
que no tienen mucho o nada que ver con la realidad, se distorsiona tanto la nocia que no hay que ser muy listo para darse cuenta de que falla la realidad. Un saludo.
Sábado, 18 de febrero
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