
Como el sol en esta imagen cálida en un atardecer de verano, agosto ilumina la franja de nuestra vida más apetecible, más auténtica, más esencial...
Sí, lo esperamos con impaciencia desde el 1 de Septiembre, porque en agosto está la vida, tal cual. La vida auténtica, la vida de verdad... Y cuando se trabaja, uno lo hace más tranquilo, más de veras, menos oprimido, quizá.
En agosto, la miradas son más limpias, y los besos vienen cargados con menos intereses. En agosto uno anda en sandalias, con sencillez, sin querer pisar fuerte, simplemente anda. Y los paseos son sin estrés.
En agosto sientes, piensas con menos filtros, más libremente. Uno es más uno, y el otro es más querido o por lo menos mejor comprendido.
Llega agosto y no hay que pensar en la oficina, y puedes escuchar a los grillos por la noche o a los gorriones por la mañana.
Agosto es la arena de playa y el agua salada, el rato en la piscina y el libro entre chapuzón y chapuzón. Es mar o cielo negro estrellado, o un río, una montaña, un camino de tierra... Es ver pasar el tiempo simplemente sentado en la terraza de un bar en una plaza, en cualquier lugar, con nocturnidad y sin alevosía.
Es la hora de los amigos-Amigos, o de la familia, de los amores que lo son de verdad y de la vida que corre con menos señales de tráfico....
Agosto es esencial o es lo esencial que, en cambio, convertimos siempre en lo accesorio porque somos bastante obcecados y hay que comer, claro.
Bueno, felices vacaciones o buen trabajo, que siempre es más llevadero en agosto.
Siempre me ha llamado la atención la vida nómada de las personas de etnia gitana, al menos las que permanecen ancladas a sus tradiciones más ancestrales. ¿De dónde vienen?. ¿Cual son las raíces de su sistema de vida?.
Esta niña gitana llamada Rebecca ha conseguido por un momento despertar la conciencia europea con una carta dirigida al viejo continente, una niña rumana que salió de su pueblo en Timisoara hace cinco años y emprendió junto con su familia su camino de tristeza en las periferias de la abundancia europea.
Rebecca Covaciu se ha convertido en el motor de su familia y en un aldabonazo para reflexionar sobre lo que ocurre aquí (no ya con los inmigrantes que vienen en busca de nuestro bienestar) sino también con los que estando dentro se quedan en la cuneta...
Siempre pensé que un alunizaje era aterrizar en la luna, eso que hicieron los de la nave Apolo XI y que aquí nos contó Jesús Hermida, pero ahora descubro que la luna realmente tiene dos caras.
20 de Julio de 1959: Amstrong, Colling y Aldrin llegan a la luna. La humanidad sigue imparable rumbo a la apoteosis final.
Julio de 2008: un grupo de cacos aluniza en el Gucci de la calle Serrano esquina con Ortega y Gasset. La humanidad (....)
El alunizaje ahora es esto: empotrarse con un coche contra el escaparate de una tienda y llevárselo todo.
En la llamada "Milla de de oro" de Madrid tienen la negra. Ahora se mueven por ahí unos cacos superespecializados que han elegido este método para atracar joyerías y tiendas de ropa cara. En Madrid, el Ministerio del Interior y el Ayuntamiento alucina con los aluniceros y les quiere poner coto con más policías....
"Es imposible ser buen periodista sin ser buena persona". Son palabras de Riszard Kapuscinsky que recordaba la semana pasada el director de ABC, Ángel Expósito, en la clausura del Máster ABC-UCM correspondiente a este curso. Las dos personas citadas antes cumplen con la doble condición.
Sin embargo, en la reflexión hay todo un hilo para tirar, larguísimo: ¿se puede desempeñar alguna función bien siendo mala persona?. Evidentemente, si nos atenemos a algunos resultados la respuesta puede ser desconsoladora.
¿El mundo está dominado por "los malos" ?. Dice el pesimista que ellos son los que prosperan, los que se abren camino, los que triunfan, aunque no siempre es así, incluso no es tanto como parece. Los que realmente sostienen el mundo y lo hacen prosperar (a veces a costa de su sacrificio) son "los buenos", los que construyen sobre su trabajo, su esfuerzo y su verdad porque el éxito construido sobre la mentira es banal, falso, sabe a poco y aporta menos.
Pero el mundo del periodismo parece especialmente inclinado a la maldad, la mala baba, las malas artes, la inmoralidad, el todo vale, y en este panorama tan triste Kapuscinsky nos enseña que es imposible ser buen periodista sin ser buena persona. Hoy le voy a dedicar a mi oficio unas cuantas líneas...
Sábado, 2 de junio
Rufino Soriano Tena
Pedro Fernández Barbadillo
Paco Sande
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Julio César Izquierdo
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel