Hay un país en Oceanía que se está hundiendo, sí un país entero. Esta a punto de desaparecer como tal, pero no es un problema de independentismo ni de que se pregunten una y otra vez :¿esto es algo o no es nada?. No, el problema es mucho más físico, más acuciante, quizá más angustioso. El país será devorado por el mar. Se llama Kiribati, una pequeña nación en el Pacífico Sur.
Su presidente, Anote Tong, está pidiendo ayuda a la comunidad internacional para salvar los muebles en la medida de los posible. Salvar los muebles en Kiribati significa buscar un realojo digno a sus habitantes. Hasta ahora Nueva Zelanda ha sido el único país que se ha hecho eco de la angustia kiribatiense. Hoy me voy a interesar por ellos....
La subida del nivel del mar tiene la culpa. Kiribati será engullido por las aguas como si se tratara de una pesadilla bíblica. Todavía queda tiempo, la desaparición total está prevista para final de siglo, pero el agua va ganando terreno, y algunas zonas del archipiélago ya están inservibles. Hay familias que ya tienen sumergidas sus casas bajo el mar. ¿Es el cambio climático el que está desequilibrando el ritmo habitual de la naturaleza?. Algunos lo niegan, quizá siempre ha habido kiribatis que se han hundido, yo carezco de datos científicos, pero creo que desde que comenzamos a ser seres industriales (ahora ya postindustriales y tecnológicos) hemos dado una paliza al planeta muchísimo mayor que en millones de años anteriores, y antes o después nos tendremos que enfrentar a la pregunta de si podemos seguir creciendo o hay que parar la maquina, eso ocurrirá, creo, cuando ya ni siquiera valgan soluciones del tipo del "desarrollo sostenible", los estudios de impacto ambiental, el reciclado y las campañas masivas de concienciación.
Mientras tanto, en Kiribati continúan viviendo ciento diez mil personas. La mayoría se dedican a la pesca o a los servicios, pero el horizonte del país es muy corto. Los kiribatienses quieren ser realojados como los habitantes de las favelas de Río o las chabolas de Madrid. Curiosa relación. Quieren ser realojados en algún otro lugar del Pacífico Sur, un poco más tranquilo, aunque siempre se sentirán pequeños ante la inmensidad del mar, y eso que Kiribati es el atolón más grande del mundo, al noreste de Australia. En realidad es un gran atolón compuesto por 33 pequeños atolones coralinos que siempre crecen en torno a una isla volcánica. Es uno de los grandes atractivos del Pacífico. Debe ser bonito Kiribati pero se hunde como Venecia y sin remedio.
Sábado, 18 de febrero
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
Cesar Sinde
Toni García Arias
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Pedro Fernández Barbadillo
Raúl González Zorrilla
José Pómez
Francisco Rubiales
Antonio Javier Vicente Gil
Carlos Ruiz Miguel