Lo de Coslada no consuela
12.05.08 @ 11:12:33. Archivado en España
No consuela que hayan desmantelado la red mafiosa porque cuando la inseguridad ciudadana aumenta hay una cierta tendencia a mitificar a la policía. Claro que lo de Coslada es un caso aislado que no puede emborronar el trabajo de "los municipales", aunque es un caso grave: casi veinte años soportando a unos polis mafiosos es demasiado tiempo. Gines Jiménez llevaba dos décadas al frente de la policía municipal. Vaya tipo este. Iba para periodista y acabó dictando su ley en la comisaría.
Ahora los vecinos se explayan, respiran, se irritan, aunque han estado callados, por miedo. Ya se sabe que la pistola en el cinto impone mucho.
El, el sheriff cosladeño, siempre con su "abran paso, abran paso". Un camarero ha declarado que ya podía tener cuidado con echarle un poquito de la Coca-Cola del cubata fuera del vaso. Al hombre le temblaba el pulso ante la mirada implacable del sheriff. Sí, sí, todo un personaje.
Y, sin embargo, fueron las prostitutas las que encendieron la chispa de la rebelión, prostitutas rumanas. La valentía suele acampar más facilmente en los territorios donde se tiene menos que perder. En fin, ellas pusieron la denuncia que hizo a la Policia Nacional iniciar las investigación que acabó con Gines Jiménez y los suyos enchironados.
Es sorprendente que un caso de esta magnitud que ha afectado a buena parte del pueblo de Coslada durante tantos años hay pasado desapercibido. No me explico como las denuncias presentadas por el sindicato de funcionarios CSIF contra Gines Jiménez por tratos abusivos y discriminatorios hacia alguno de sus subordinados hayan salido a la luz ahora. No sé como este hombre se ha ido de rositas de los pocos juicios que ha afrontado porque no existían pruebas para incriminarle.
Lo de Coslada pasará a la historia por ser una de las mayores pifias montadas por un grupo de policías en España. Policías que actuaban como una auténtica banda criminal, lobos cuidando de corderos, zorros vigilando el gallinero. Uno de esos casos donde el supuesto buen ordenamiento de las cosas se ve alterado por la perversidad que nos llena de perplejidad ("Y si esto es el orden..." ¡vaya tela!). Un policía que roba, extorsiona y chantajea a prostitutas y tenderos es como el juez prevaricador, el cura pederasta o el bombero pirómano. Te rompe la inocencia totalmente,o esa pequeña reserva de inocencia que a pesar de los pesares se conserva cuando el depósito ya se ha quedado vacío. Y cuando el asunto no se queda en "uno" sino que se hace "banda" el efecto de desolación moral se multiplica.
Pero ya digo que lo de Coslada no consuela porque es desalentador que el personaje en cuestión haya llegado a ser presidente de la asociación de policías locales en España. Ahora vienen las medidas correctoras, los anuncios de regeneración. Quieren poner un mando colegiado para que todo el poder no recaiga en una persona que pueda salir como el tal Ginés. Sin embargo, me dio pena cuando el mismo día en que se descubría lo de Coslada un grupo de chicos jóvenes tomaban su diplomatura como policías municipales para cubrir las necesidades de los municipios de Madrid. Pensé que la mancha de Coslada les afectaría sin razón.
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Javier López
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