El Cristo es...el Hombre
No hay otro oficio ni empleo que aquel que enseña
al hombre a ser un Hombre.
El Hombre es lo que importa.
El Hombre ahí,
desnudo bajo la noche y frente al misterio,
con su tragedia a cuestas,
con su verdadera tragedia,
con su única tragedia...
la que surge, la que se alza cuando preguntamos,
cuando gritamos en el viento.
¿Quién soy yo?
¿Quién es el Hombre?...
Tal vez sea Cristo...
El Cristo es ‚el Hombre...
La sangre del Hombre...
de cualquier Hombre.
Esto lo afirmo. No lo pregunto.
¿No puedo yo afirmar?...
(León Felipe)
El Resucitado
En la inquietud maligna de mi noche
rodeada de fracasos crueles, pasiones bajas,
no pudiendo saber en mi mente turbada
ni aun el significado de una palabra clara.
Esperando en un sueño sin deseos
el cumplimiento de mil ilusiones vanas que habían muerto,
sin compasión alguna destrozada casi en una locura
las venas que antes fueron puras.
Aprendí muchas cosas de cómo en la tristeza
inyectaba en mis venas alegría, y entonces decidí
que ya más nunca lloraría,
mas cómo iba a llorar si estaba muerto,
había muerto al dolor y a la alegría.
Entonces me vi solo, encerrado en la tumba de las drogas,
muerto a la vida, al pesar y a la congoja,
miré a mi alrededor y vi otras tumbas;
busqué en su interior y vi a otros muertos,
muertos al placer, al dolor y a la alegría,
pues habíase apagado el énfasis de la vida.
Perdóname Señor, yo no pensé que
pudiese escapar de este tormento,
que pudiese existir algún remedio
que hiciera vivir después de muerto.
Te recibo Señor, y siento vida.
Recorren por mi ser las aguas vivas,
y al contemplar contigo el cementerio
veo dos tumbas, ¡están vacías!
Gracias, Señor, porque es una tuya,
gracias Señor, la otra es mía.
(Emerson Morales)
Lunes, 13 de febrero
Rufino Soriano Tena
Manuel Molares do Val
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Juan Fernandez Krohn
Antonio Cabrera
Pedro Fernández Barbadillo
Antonio Javier Vicente Gil
Raúl González Zorrilla
Toni García Arias
Miguel Torres Galera
Francisco Rubiales