Birmania es una más, una bonita perra abandonada y maltratada. Ha sido noticia porque la han disparado con una escopeta de caza hasta setenta perdigones. Ha sido noticia justo cuando los cazadores llevan sus reivindicaciones a la calle. Mal favor les ha hecho el mal cazador desalmado que ha puesto a Birmania al borde de la muerte, mal favor les ha hecho a sus compañeros que defienden la actividad cinegética de la que tanto y tan bien ha escrito nuestro Miguel Delibes, que además lleva su nobleza a la caza que ha practicado en esas tierras de Castilla a la que se siente intimamente unido.
Birmania es una muestra más de la crueldad de los hombres hacia "su mejor amigo". El calificativo (que conste) se lo puso el hombre, porque el perro es también el "amigo mudo".
Birmania es un ejemplo, otro más, de hasta donde llega la enfermedad del hombre, tan dispuesto a denigrar a su amigo más fiel y leal.
Dice el español: "El peor mal de los males es tratar con animales". El británico: "Cuanto más trato con los hombres, más me gustan los perros". Yo en esto cada día soy más british.
Efectivamente tratar con algunos animales humaniza una barbaridad. El perro es paciente, generoso, leal...El perro da y no espera recibir, perdona hasta siete veces siete, incluso pone la otra mejilla en algunas ocasiones.
Ahora bien, tampoco hay que exagerar. No siempre son como santos. A veces son evidiosillos, celosillos, o egoistas, pero nunca con su amo hacia quien la abnegación es total y absoluta. Los perros dan mejor que las personas, más y mejor. Y si amar es dar y darse: ¿aman los perros?.
En fin, tan humanos como los humanos pero sin la inteligencia de la que nace la mala baba, el pensamiento torticero y las desgracias del hombre y de la humanidad.
Se me ocurre una propuesta. Ahora que se ha puesto de moda encerrarse en la Catedral de la Almudena con reivindicaciones sociales o laborales (Hace unas semanas los afectados de la estafa de los sellos y últimamente los auxiliares de enfermería), propongo que todos los que queremos y admiramos a los animales (especialmente al hermano perro) vayamos allí con nuestros mejores amigos a demostrarlos que los queremos; allí, a encerrarnos y pasar las noches que hagan falta hasta que el Estado garantice que el maltratador de todas las Birmanias habidas y por haber será castigado como merece.
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Resulta difícil comprender cuál es la extraña razón por la que el hombre disfruta maltratando a sus compañeros en esta vida,sus hermanos,que diría San Francisco,los animales. Los animales sufren, claro que sufren,todos. En concreto los mamíferos tienen una capacidad de sentir dolor(tanto dolor físico como estrés psicológico)similar a la nuestra.La capacidad de amar es más difícil de demostrar, pero cualquier persona que haya convivido con un perro sabe que los perros sí aman, y mucho más que algunas personas. Antes de Birmania ha habido muchos animales abandonados y maltratados,muchas veces torturados con un esañamiento incomprensible.Después también los habrá(ya los hay). ¿Cuál es la razón de esta crueldad?
Efectivamente,Birmania es una más. Es un ejemplo más de la tortura a que son sometidos cada día miles de animales no humanos(no sólo nuestros queridos amigos los perros)por parte de algunos animales humanos, con el beneplácito de otros muchos. El próximo 9-M son las Elecciones Generales en España.Los partidos políticos que en su programa incluyen propuestas serias y concretas de protección y respeto a los animales no humanos son absolutamente minoritarios. Pero claro,ellos no votan... Ya nos vale.
Cuenta conmigo para cualquier reinvindicación en favor de nuestros hermanos los perros, soy partidaria de endurecer el código penal y aumentar las penas de los maltratadores. En todo caso, dudo que en la catedral nos dejen encerrarnos con los animales (je, je), aunque por coherencia debían dejarles, ellos no albergan maldad, y por lo tanto, deben estar más cerca de Dios que algunos animales humanos. Pero, ya se sabe, los seres humanos nos creemos "superiores" y eso precisamente es lo que nos hace perder la humanidad.
Sábado, 2 de junio
Rufino Soriano Tena
Pedro Fernández Barbadillo
Paco Sande
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Julio César Izquierdo
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel