Mi amiga Leticia vive sin televisión, vive así, como antes de que TVE existiera. Miro a Leti, que está en los treinta, y me pregunto como lo puede hacer.
Hace no demasiado tiempo me llamó por teléfono. Era un viernes por la tarde. Yo estaba en el sofá de mi casa con una queratitis en el ojo. Ese día no pude ir a trabajar a mi tele.
El ojo izquierdo me estallaba, y con el derecho miraba la televisión. Miraba uno de esos programas de cotilleos....de los malos.
¿No tenía otra cosa que mirar?.
Llamó Leticia: “¿Qué haces?.¿Cómo tienes el ojo?” –“Estoy viendo la tele...uno de esos programas. Estoy viendo a fulanito como está poniendo verde a su padre y además está diciendo que de joven fue amante de petanita”.
Leticia, en cambio, estaba escuchando la radio. La radio y Leticia son inseparables, y también los libros. Radio, libros.... y “Leticia con C de castiza”, dice ella, siempre marcando su territorio con tanta gracia.
¿Es posible otra televisión?. Está claro que el medio no es el mensaje. Es posible otra televisión que aporte información, formación y entretenimiento, y que además tenga su gracia. Yo creo que sí, es más, yo creo que la estamos haciendo ya en algunos sitios como en Onda 6-Vocento. Es posible una televisión cercana, directa y comprometida con la verdad de la actualidad de la vida.
Hace 50 años TVE iniciaba sus emisiones. La televisión pública ahora está en una refundación sin precedentes. Yo trabajé en esa casa durante siete años, y sé lo que aportan cincuenta años haciendo lo mismo: oficio y experiencia. Hace falta una televisión publica poderosa en nuestro país. No sé si la reconversión será buena o mala para los prejubilados y para los que se quedan. Lo único que tengo claro es que son los espectadores los que tienen que defender una televisión pública.
¿Y las privadas?. Nos acercamos al reto del “apagón analógico”. Se multiplicará el número de cadenas, también los contenidos, y aumentará la calidad téncia de la imagen y el sonido con la tecnología digital. Habrá más oferta pero, ¿los contenidos serán más enriquecedores?. Las empresas privadas de televisión y también las públicas tienen un reto incomparable. La televisión se podrá ver a través del móvil. La televisión, en fín, nos ayudará o nos inundará. Nos ayudará a ser más libres, más participativos...o contribuirá a aborregarnos como ningún otro instrumento de poder a lo largo de la historia.
Querida Leticia: Ya veremos si finalmente tienes razón o no. No sé si caerás en la tentación, no sé si eres una particularísima adelantada a tu tiempo mirando hacia atrás.
Jueves, 16 de febrero
Francisco Rubiales
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
Juan Fernandez Krohn
Antonio Javier Vicente Gil
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Pedro Fernández Barbadillo
Rufino Soriano Tena
Enrique Zubiaga
Vicente A. C. M.
Raúl González Zorrilla