Soñamos España

Hambre de vanguardia

13.07.15 | 13:22. Archivado en Literaturas

“Con gusto pasaré a la historia como un tipo que recorta y pega” escribe David Shields (Los Ángeles, 1956) en uno de los 618 pequeños textos que componen su “Hambre de realidad” (Círculo de Tiza, 2015). Gracias a la estupenda traducción al castellano de Martín Schifino, saltaremos en la lectura como en una rayuela por las 23 partes iniciadas con cada letra del abecedario y una palabra clave a modo de título: “Pensamiento”, “Memoria”, Mímesis”. Así asistiremos a un plan de cuño vanguardista: “La novela ha muerto. Viva la antinovela construida con retazos” (327). Retazos, partes, collage, el arte de lo minúsculo para hablar de la “realidad” en la novela, recordar historias de escritores y escrituras, y componer un fresco general sin ambición de tesis certera, ni fundante. Confiesa Shields: “El método de este proyecto: montaje literario. No preciso decir nada. Solo mostrar. No robaré nada de valor, no me apropiaré de fórmulas ingeniosas”. Y con valor y con ingenio, el autor californiano hace literatura y crítica, y literatura crítica.
Ensayo para paladares curiosos.


La cicatriz del escritor

06.06.15 | 00:24. Archivado en Literaturas


Parece que cicatriza se llama la última novela del periodista y escritor valenciano Miguel Sanfeliú, que edita Talentura. Se trata, por sobre todas las cosas, de una historia que intenta alumbrar los dilemas que genera el oficio del arte y de la escritura en particular, haciendo uso de escenas rápidas, urbanas, a veces en ambientes cerrados donde desde diferentes personajes se puede ver cómo el mundo trata a los convencidos de una vocación siempre a contramano.
Roberto Ponce, el protagonista, dialogará con una mujer, con el alcohol y la noche, y con un pintor y un cantautor que enfocarán la manera de ser artistas, desde muy distintos modos.
Sanfeliú construye una novela corta, ágil, por momentos con las aristas del cine, y se interesa en los entresijos de la compleja definición de qué es ser un escritor, si es que ese concepto puede existir en el mundo moderno.


Todos los estilos, el estilo

04.06.15 | 00:43. Archivado en Literaturas


Luis Magrinyá hace gala de todo su saber como filólogo, traductor, escritor y editor en su Estilo rico/ Estilo pobre (Debate, 2015) para explicarnos porqué algunos textos están mal escritos. Se diría que el libro es una razonada manera de repensar lo que se lee y lo que se escribe, valiéndose de explicaciones pedagógicas, divertidas y sencillas, además de ejemplos de los autores más renombrados de España y América latina.
Para los lectores en general podría actuar como explicación detallada del motivo del dolor el estómago o de cabeza cuando se enfrentan al exceso de frases hechas o de adjetivos rimbombantes, y de cuál es el antídoto a veces semántico, a veces sintáctico, de curar esos males recurrentes en la literatura moderna.
Para los escritores, el libro de Magrinyá puede servir de caja de herramientas, de ayuda-memoria, de muestreo de que aquel oficio que ejercen con pasión y libertinaje, bien puede ser hecho con mesura y responsabilidad.
Muy recomendable.
FOTO: Elías Amor.


Osvaldo Lamborghini y sus obras completas

30.05.15 | 00:31. Archivado en Literaturas


Literatura Random House ha hecho un acto de justicia: en enero de este 2015 ha editado las obras completas del más inclasificable de los escritores en español, Osvaldo Lamborghini. A través de cuatro tomos, a saber: Novelas y cuentos I y II, Poemas 1969-1985y Tadeys, el lector en España que no haya tenido acceso al arte de este rara avis de la lengua castellana, tendrá la oportunidad única y total de conocerlo.
Nacido en Argentina en 1940 y muerto en Barcelona en 1985, Lamborghini representa como ningún otro al escritor maldito, combinando en su obra, el feísmo, la historia plagada de insultos, escenas escabrosas de sexo y muerte, con una composición musical y política del texto, que lo coloca en el sitio de lo mejor de la prosa latinoamericana.
El fiord o El niño proletario, dos novelas cortas de una originalidad y una rabia fuera de toda lógica y de toda conexión con otra literatura, hablan de un escritor llamado a ser estudiado por las generaciones venideras, con detalle pero también con devoción.


El crimen llega sin avisar

27.05.15 | 11:29. Archivado en Literaturas


Para quien suscribe la gran clave de una novela negra no es el argumento, tampoco la construcción de los personajes, ni aún esos giros inesperados que algunas escritores saben tender como trampa. El gran botón rojo de las novelas con crimen al fondo es el acierto en la arquitectura del ambiente general de la historia, eso que podríamos llamar el clima, algo que es tan difícil como rico como para que todo lo que suceda dentro de esa cortina de tensión y suspense, pueda llevar a un texto a funcionar como un reloj.
La periodista y escritora santanderina Berna González Harbour ha sabido tejer esa malla en su Los ciervos llegan sin avisar (RBA, 2015). Lo ha hecho con algunos materiales que no por clásicos, son de menor dificultad: la noche, una ruta, un pueblo con personajes variopintos y muchos sospechosos, un protagonista curioso, y además, una historia sentimental como complemento, perfectamente urdida con diálogos irónicos e inteligentes. Y por supuesto, la muerte, esa invitada sin la que la vida literaria de la oscuridad y el misterio, no puede vivir.
Altamente recomendable.
FOTO: Rai Robledo.


¿No será la memoria una novela?

27.05.15 | 11:28. Archivado en Literaturas


Nada mejor que un marino que recorre los mares del mundo entero para que su hijo pueda imaginarlo como una figura casi mítica, y mucho mejor si ese niño va a ser escritor. Fernando Marías compone un fresco ensayístico, con las estrategias de la novela y la dulzura de la búsqueda de un tesoro, en su La isla del padre (Seix Barral, 2015), galardonada con el último Premio Biblioteca Breve. Ese niño Fernando y después el adolescente y siempre el Fernando Marías actual metiéndose en cada rincón de la memoria para alumbrar desde la perspectiva, van tejiendo una memoria del padre al que el novelista conoció ya de niño, cuando aquel volvió de un largo viaje y al que recibió con una pregunta a su madre: “¿Quién es ese hombre?”.
La maestría literaria de Fernando Marías encuentra en esta obra una plataforma donde desplegar con acierto y perfecto ensamblaje, la narrativa de las anécdotas bilbaínas, con la reflexión acerca del inexorable paso del tiempo y las consecuencias aún más implacables: las de la vida y la muerte. Un libro para la emoción, para la meditación sobre los grandes asuntos humanos, una aventura verídica al ritmo de barcos fantasmas y fotografías en sepia.


Los triunfadores o los felices

02.04.15 | 00:51. Archivado en Literaturas


“No es cierto que sintamos envidia de los triunfadores. Sentimos envidia de las personas felices”. Esta frase del tramo final de La vida equivocada (Anagrama, 2015) de Luisgé Martín (Madrid, 1962), es una de las muchas reflexiones con las que podemos injustamente resumir una novela intensa y construida con las altas calidades narrativas con las que el autor madrileño nos tiene acostumbrados.
Max será el hijo que luchará por ser una gloria literaria, Elías, el padre de Max, buscará en España y en Inglaterra convertirse en un fenómeno de la canción. Entre medio, el mismo Luisgé Martín como personaje de la trama, nos irá mostrando una cronología de desgracias de los dos soñadores, matizadas con todas las oscuridades del cuerpo y el alma humana. En el caso de la narración de Max, habrá alcobas, cartas, susurros, delicadas y desventuradas ceremonias de interior. En la vida de Elías primará la épica de los viajes, las anécdotas de la sexualidad más turbia y un ritmo de vida que terminará en una accidente aéreo… o no. El final sabe hacer de una doble historia una sola, la de los hombres que confunden su vida con una carrera, la de los equivocados. Excelente.


New Pompey, de Horacio Convertini.

18.03.15 | 09:00. Archivado en Literaturas


Me inquietó el título desde que lo conocí: New Pompey. Tenía buenas referencias de Horacio Convertini (Buenos Aires, 1961) por lecturas de amigos y por una lista de galardones que acreditaban su trayectoria literaria. Sin embargo, me metí a la novela con el prejuicio de desmontar lo oído y lo comentado, que es una de las características más lamentables de quien va a realizar una crítica. Sucede que New Pompey (Edición de la UAEM y la Universidad del Salento, 2014) me atrapó desde el inicio y la narrativa de Convertini me dejó el sabor en la boca de quien necesita repetir, de quien quiere seguir con los oídos ocupados por una música que fascina.
La historia es la de un hombre que vuelve a su barrio cuando fallece su madre y se encuentra con la vida, todavía la vida de sus antiguos amigos y las noticias más alocadas y surrealistas, como ese barrio aristocrático que se quiere construir allí donde nació, en Pompeya: el New Pompey. Esa vuelta lo meterá en una aventura de novela negra barrial, donde se mezclan las pistolas escondidas, las anécdotas secretas y la homosexualidad latiendo como un corazón delator y la mejor forma de ser valiente. Convertini transforma a ese cambalache local en un teatro de hondura humana, gracias a un brillante manejo de los diálogos y a un ritmo narrativo que no se detiene nunca: en cada página el lector sospecha que los personajes –una lección de verosimilitud y gracia- harán saltar el mundo por el aire. Y sospecha bien…


Subsuelo, de Marcelo Luján

15.03.15 | 13:43. Archivado en Literaturas


En las buena novelas el paisaje siempre es una metáfora del asunto que se trata. En las buenas novelas el clima es una clave y no sólo un adorno, nunca un mero marco. Marcelo Luján (Buenos Aires, 1973) escribe una muy buena novela porque antes que nada, sabe construir un paisaje y un clima, y adentro de esa construcción hace mover a un elenco de fantasmas susurrantes y sospechosos. Subsuelo (Salto de página, 2015) cuenta la historia de una familia protagonizada por dos hermanos mellizos (un chico y una chica), y los acontecimientos en dos veranos en “la parcela del valle”, una casa de veraneo. En ese espacio la narración será muy parecida a un secreto en partes, o un rosario de secretos que al lector sólo le será dado revelar si pega la oreja a la página.
La prosa poética de Luján y el perfil desconcertante de los actores, a veces amoral, tierno a la vez en sus descalabros emocionales, se va abriendo a través que evoluciona la obra y allí iremos viendo la verdad que se muestra cautelosamente, con suspense, igual que una novela negra que diseña escenas de horror con fondos musicales de canciones infantiles.
Y hay una piscina y hormigas y pasados innombrables y un cadáver y un pantano.
Luján murmura fantasmas poéticos y atroces y el lector pega la oreja al papel y escucha literatura.


De ansiedades y buenas vidas: Scott Stossel y Joan Garriga

02.03.15 | 03:31. Archivado en Literaturas

Dos libros enfrentados, complementarios, dialogantes, he puesto sobre la mesa de noche para volverme más loco o más cuerdo. Los dos, excelentes. Son estos.

Ansiedad (Seix Barral, 2014) de Scott Stossel (Estados Unidos, 1969) es una crónica personal de un padecimiento que va en aumento y que al detallarlo en una vida en primera persona, se explica mejor, se hace más comprensible y didáctico. A través de una batería de anécdotas que van desde la primera infancia sumadas a un gran trabajo de documentación científica y periodística, Stossel construye una obra de referencia en cuanto a lo ensayístico sobre el asunto, pero también un libro que de algún modo sabe impregnar al drama íntimo, de las mejores artes de la literatura.

La llave de la buena vida (Destino, 2014) es el último libro del terapeuta catalán de Joan Garriga. Con sencillez absoluta y voluntad de comprensibilidad total, uno de los representantes más referenciales de la Gestalt en España, imagina una fábula en la que un hijo recibe de sus padres una llave que representa la vida. Mediante ese cuento Garriga nos invitará a que vivamos y aceptemos, sepamos asimilar que “la vida es soberana”, sus idas y vueltas, el nacer y el morir y todos los movimientos azarosos de cada día. Una guía para disfrutar de la existencia, mediante la aceptación de la realidad de cada uno.


La memoria mágica: Lea Vélez y Joan Didion

02.03.15 | 02:01. Archivado en Literaturas

He tenido la fortuna de leer dos libros fabulosos casi a la vez, y las dos autoras tratan sobre el mismo asunto: el recuerdo del momento de la muerte de sus respectivos maridos.

Lea Vélez (Madrid, 1970) escribe el mejor libro que yo he leído en 2014. Se trata de El jardín de la memoria (Galaxia Gutenberg) en donde teje con una voz inteligente desde la naturalidad, los días últimos de su marido víctima de un cáncer terminal, escenas de un cuñado suyo muerto en la niñez y recordado a través de una cartas escalofriantes, y una historia en el nazismo que –casi increíblemente- Vélez sabe montar con una técnica cinematográfica de las mejores. Notable trabajo sobre una de las experiencias familiares más traumáticas, con hijos pequeños incluidos. Una lección de escritura profunda desde la sencillez.

Joan Didion (Sacramento 1934) ganó con El año del pensamiento mágico (Literatura Random House) el National Book Critics Circle Award y ha convertido a su testimonio en un clásico contemporáneo. El recuerdo de la escena en que su marido cae fulminado por un ataque cardíaco, ese momento en que todo se quiebra para siempre, es simplemente antológico. Qué es la muerte, cómo se la afronta y cómo se la sufre. La inevitabilidad y el destino. Con todos estos temas Didion construye una crónica impecable, vital y conmovedora.


Cazadores de pogos: Almada, Loyds, Goransky, Guinot

02.03.15 | 00:15. Archivado en Literaturas

Tengo sobre el escritorio cuatro criaturas literarias hijas de dos madres editoras muy jóvenes.

En Argentina Alto Pogo me ha hecho llegar "Lengua muerta" de Marcos Almada (Buenos Aires, 1979). Es la primera vez que leo a este autor bonaerense y me da muchos gusto reconocer una prosa limpia y certera, que se adentra en una historia que habla del mundo de la escritura, de la memoria y de cómo se enlazan estos dos universos.

"Merca" es la primera novela de Loyds (Buenos Aires, 1972), un todoterreno de las letras porteñas, que registra el mundo de las drogas (“Merca” en Argentina significa cocaína) con la voluntad de un registro oral pegado a la realidad, de la mano de personajes pálidos de locura, sentimientos encontrados y subidos a todos los vértigos posibles. La narración consigue hacerse del non-stop de una vida alucinada y la incertidumbre de una realidad sin control.

En España nació Cazador de Ratas dirigida por la autora Carmen Moreno. Tatiana Goransky (Buenos Aires, 1977) firma un policial con fondo de charleston y contrabajo. La novela en cuestión se titula “¿Quién mató a la cantante de Jazz?”. Hay delirio, alcohol, noche y un camino a desandar por el lector que será el verdadero investigador de la muerte de nuestra cantante protagonista.

De la misma editorial me reí mucho con "Descenso brusco" de Juan Guinot,(Buenos Aires, 1969) quien ya había desembarcado en tierras ibéricas con "La Guerra del Gallo". La historia sucede en Madrid y la víctima de una situación estrafalaria es un argentino rodeado de personajes imposibles, oscuros, surrealistas pero que iluminan la realidad en crisis de España y las paranoias de un inmigrante cualquiera. Un ejercicio de tragicomedia, de diálogos muy cómicos y un trasfondo de crítica social auténticamente punzante.


Sábado, 24 de junio

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