
Duomo Nefelibata publica a uno de los escritores jóvenes que más está dando que hablar, boliviano él, parte de la prestigiosa lista de Granta: se llama Rodrigo Hasbún. El libro de cuentos al que nos referiremos se titula Los días más felices y está estructurado en tres partes (Uno, Dos, Tres), compuesto por cuatro relatos cada uno.
El devenir de cada una de las piezas, como bien reza la contraportada, puede leerse casi como una novela, como el recorrido de cada una de las habitaciones de un hotel en el cada escena presenciada, establece un vínculo con las otras. Las vida de unos jóvenes (Pablo, Valeria, Luisa, Ladislao y Julián) van y vienen dentro de diálogos íntimos, espacios cerrados y una sensación constante de ahogo, de represión de lo que no puede decirse más que por debajo, en voz baja, en la oscuridad de los rincones de la mente.
Hasbún logra esa verosimilitud que nace de la simpleza y la fortaleza de una escritura sin ambages. Colarse en cada una de las habitaciones de hotel de su compendio, obliga al deseo de espiar por la mirilla de las otras, de escuchar a esos fantasmas que resbalan entre el sexo contenido y las desventuras del desamor.

La editorial Nórdica ha sido uno de las editoriales que ya hecho historia gracias al buen tino de editar la producción completa de uno de los más ingeniosos y brillantes escritores del sigloXX, hablo del genial irlandés Flann O´Brien. La última entrega, una de las más esperadas por su carácter de recopilación de su arte periodístico, uno de los flancos menos conocidos dentro de su poco conocida obra. Se trata de La gente corriente de Irlanda extractado delo mejor de la columna “Cruiskeen Lawn”, publicada en The Irish Times, a lo largo de casi treinta años bajo el seudónimo de Myles na gCopaleen. Las páginas en las que se ocupa de la sociedad irlandesa con sorna, con mala leche, con surrealismo y con la finura de los que saben atacar al enemigo con el estilete único de la inteligencia.
El volumen tiene como agregado de interés histórico y biográfico, algunos dibujos del escritor. De verdad, extraordinario.
La misma editorial publica una delicatesen de apenas 59 páginas: se trata de una edición bilingüe de La noche de Guy de Maupassant con ilustraciones de Toño Benavides. Un relato tan romántico como inquietante, en un packagging exquisito.

La primera edición en España de Nieve fue en 2002. Ahora Debolsillo lo reedita en este 2011 y para quien siga la obra de Orhan Pamuk, uno de los Premios Nobel más justos y esperados de los últimos años –dicho sea de paso-, esto no puede ser más que una alegría.
En medio de la nieve, nuestro periodista Ka, viaja Kars, una lejana ciudad del nordeste de Turquía, después de una larga estancia en Alemania. Allí se ha asesinado al alcalde y todo parece a punto de explotar antes las elecciones municipales y el terrorismo Kurdo. Uno de lo eventos que suma dramatismo al momento y que Pamuk explica con una pluma fría, crítica y con la fuerza de lo que se asemeja al mejor periodismo literario, es la oleada de suicidios de jóvenes mujeres, en las que su relación con el islam pueden haber sido el desencadenante de tan radical decisión. En medio de esta situación, el diálogo entre un profesor moderado y de su asesino –radical islámico-, resulta antológico.
Cada pieza del Nobel turco renueva su pluma, lo hace mejor. Cada reedición de este genio contemporáneo debe ser festejada.

El gran Andrés Neuman (Buenos Aires, 1977), buque insignia de toda una generación de narradores jóvenes en castellano, vuelve al cuento con Hacerse el muerto (Páginas de Espuma). La estructura está dividida en seis partes, constituidas por cinco relatos cada uno, a saber: la primera que da título a la obra, "Hacerse el muerto", comienza con —para quien firma— el mejor cuento del volumen: El fusilado. Recuerda al mejor García Márquez de Cien años de Soledad, pero con el bisturí narrativo de Neuman: seco, inquisitivo, atroz. “Cuando Moyano, con las manos atadas y la nariz fría, escuchó el grito de “Preparen”, recordó de repente que su abuelo español le había contado que en su país solía decir “Carguen”. Sencillamente antológico. La segunda parte se titula “Una silla para alguien” y está fuertemente cargado de emoción, de autobiografía del autor. La tercera es “Sinópsis del Hogar”; la cuarta “Bésame Platón” en donde destaca el extraordinario “Conversación en los urinarios”, en la que dos hombres pasan del inicio de una posible gresca al diálogo filosófico sin distraerse de sus orines; “Monólogos del monstruo” es la quinta, y la última “Breve alegato contra el naturalismo”, donde el cuento “Policial cubista” el autor se muestra como un verdadero maestro del género, llevando a la literatura a “hablar” como un cuadro cubista: pinta con palabras, no hay mejor manera de describirlo.
El libro se cierra con el “Índice para curiosos”, conformado por dos decálogos sobre el cuento, tercero y cuarto de una serie iniciada en Alumbramiento. En este apartado el narrador suma su mirada sobre el género, con una voluntad esclarecedora, pero también transgresora y hasta políticamente incorrecta de cara a los puristas, como cuando afirma para abrir el “Dodecálogo cuarto: el cuento posmoderno”: “Cualquier forma breve podría ser un cuento, siempre que logre crear sensación de ficción”.
Considero a Hacerse el muerto, por el ensamblaje perfecto de la emotividad y la inteligencia tragicómica y surrealista de muchas de sus piezas, el mejor libro de cuentos de Andrés Neuman.
Foto: Huelva24.com
Sábado, 2 de junio
Rufino Soriano Tena
Pedro Fernández Barbadillo
Paco Sande
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Julio César Izquierdo
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel