
Salvaje. Es quizás el mejor de los adjetivos con los que se pueden calificar a una escritura y a la de James Ellroy (1948, California), le queda como un guante. En su última A la caza de la mujer (Mondadori) el salvajismo se ejerce en el registro de la autobiografía, comprendida esta como un cuento oscuro donde todo lo que puede salir mal sale mal, sobre todo si deseas en la infancia que tu madre se muera y tres meses después de formalmente iniciado el deseo, es asesinada. Este hecho real en la vida del escritor marca la pauta de este libro que va desgranando los días grises y negros de su niñez en una familia descompuesta, su adolescencia delictiva, su vida como escritor, sus fracasos sentimentales entre los que cuentan sus matrimonios fallidos y con una riestra infinita de parrafadas en las que se juega entre lo gore y lo lírico, lo sepulcral y lo filosófico.
James Ellroy muestra en esta novela autobiográfica o en esta biografía novelada, que maneja los tiempos narrativos, con sus puñales cortos y afilados, su fraseo parecido al rockanroll más sanguinario, y que quien conoce el secreto de la escritura puede develarlo en cualquier género.
Sábado, 2 de junio
Rufino Soriano Tena
Pedro Fernández Barbadillo
Paco Sande
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Julio César Izquierdo
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel