
En 2010 tuve la suerte de conocer Medellín y allí a uno de sus escritores secretos: Luis Orlando Valencia. Otros viajes y otras lecturas más urgentes hicieron que relegue la lectura de dos de sus obras, que de allí me traje y que ahora refiero.
Empiezo por la novela del 2008, editada por Ediciones Los Octámbulos, que se titula Ante el abismo de las horas. Trata sobre uno de los fenómenos históricos más interesantes, surrealistas y dolorosos que registre Colombia, como fue la inundación premeditada de El Peñol, a manos del progreso. Una decisión que obligó a trasladarse a una población hacia más arriba de sus colinas y enterró bajo sus aguas una Historia. La novela divida en dos partes, la cual avanza a golpe de páginas y párrafos discretos y separados, goza de la extraña combinación del registro de la crueldad más autobiográfica, con el lirismo de quien puede hacer con un hecho real, una y mil alegorías de la vida humana.
El segundo volumen que leí con verdadero placer fue el compendio de cuentos Girasoles al sexo de Ediciones Miramar, aparecido en 2004. Trece cuentos maestros. Escenas de gente de tierra adentro conversando, descripciones sobre alguien que toma un café, un hombre que acude a una biblioteca en la que todos los libros se eternizan en un misterioso blanco. Uno de esos libritos para gozar de cada gragea y para, cómo no, aprender a escribir.
El colombiano Luis Orlando Valencia (poeta, psicólogo, profesor universitario) ha publicado más cuentos, y algunos poemarios que figuran en su curriculum. Es de esos hombres que están creando y no se prodigan en palabras, ni salen seguido en la prensa. Yo creo que más pronto que tarde empezarán a llegar a nuestras manos más reseñas como estas, más halagos, más y mejores reconocimientos.
Sábado, 2 de junio
Rufino Soriano Tena
Pedro Fernández Barbadillo
Paco Sande
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Julio César Izquierdo
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel