
La dulzura poética del peruano Porfirio Mamani Macedo, quien acaba de publicar su Lluvia después de mi caída y Un réquiem para Darfur (Hipocampo Editores. Lima, 2008), me lleva a otra dulzura, la lectura recobrada del gran Daniel Moyano.
Tropo Editores de España edita El trino del diablo y otras modulaciones, de uno de los olvidados más notables de la literatura argentina del siglo XX. Daniel Moyano (Buenos Aires, 1930- Madrid, 1992), autor de ocho libros de relatos, cinco novelas, ganador del Premio Juan Rulfo de 1985 y no ha encontrado en Europa todavía la categoría de gran prosista de la lengua castellana, que se merece. En el texto de Mario Benedetti que sirve de prólogo al volumen, el poeta uruguayo desanda una sentida mini biografía de quien se consideró un escritor de provincia, de vida modesta y de “una honestidad congénita…”; además de iluminar sus años de exilio madrileño en el que llegó a ganarse la vida trabajando de fontanero y músico.
Muchas pueden ser las voces que lograrían encuadrar el estilo de Moyano: Kafka, por su naturalidad para relatar lo más surrealista; García Márquez, por ser dueño de un imaginario cercano a ciertas aristas del realismo mágico; pero también Cortázar, Chéjov, Pavese y Rulfo, todos por motivos que acercan a los grandes contadores de historias. Pero si hay algo que el autor de La espera y el estuche de cocodrilo supo generar quizás como nadie, fue ese lento rodar de una dulzura, como quien retrata con ganas de hermosear lo que cuenta, como quien con una sintaxis simple, llana y luminosa no hace más que alabar a la misma prosa, alabando a sus personajes.
La novela (El trino del diablo) y lo cinco cuentos del volumen (Tía Lila, Desde los parques, El halcón verde y la flauta maravillosa, Golondrinas, Tiermusik y María Violín) enhebran la tradición del contar en su mejor versión, esa que hace gala de naturalidad y sencillez, sin descuidar la calidad literaria. Daniel Moyano es y seguirá siendo, como bien nos recuerda Benedetti “uno de los más notables y originales cultores de una lengua que es de todos”.
Sábado, 2 de junio
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Rufino Soriano Tena
Pedro Fernández Barbadillo
Paco Sande
Julio César Izquierdo
Raúl González Zorrilla
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel