Soñamos España

Chejfec y Pron: pistas y despistes

12.01.09 | 08:31. Archivado en Literaturas
  • enviar a un amigo
  • Imprimir contenido


El comienzo de la primavera (Mondadori) fue elegida como la ganadora del premio Jaén de Novela 2008 y no hace más que sumar prestigio y confirmar a un joven talento argentino: Patricio Pron (Rosario, 1975), ya reconocido con el Premio Juan Rulfo de cuentos, en 2004.
La primera obra del rosarino editada en España aplica dos movimientos conjuntos que Pron conoce y teje con pericia: el gusto por adentrarse en la Historia de Alemania (país en el que residió y trabajó) y la construcción de una prosa con la que enhebrar historias con la precisa velocidad de lo que se quiere contar, con datos siempre esquivos, ocultos, como mostrando para despistar. Acaso sea ese el argumento de El comienzo de la primavera; la historia de Martínez, un joven argentino profesor de filosofía que desea traducir los textos de Hollenbach, un amigo de Heidegger; la historia de cómo una pista, la búsqueda de Hollenbach, despista y se desflora en unas otras cuantas búsquedas, deseadas o casuales, en el que la lectura se perderá en un juego de espejos y nombres, idas y vueltas en medio de un telón histórico como el de la Alemania nazi, que otorga a la trama una multiplicidad de lecturas.


Otra búsqueda y otro despiste significa la llegada de una publicación a España del gran Sergio Chejfec, autor entre otros de Los planetas (1999), Boca de lobo (2000), Los incompletos (2004) y Baroni: un viaje (2007). Dueño de una larga y prolífica trayectoria, este argentino afincado en Nueva York edita en España Mis dos mundos (Candaya), la historia de un hombre que sale a caminar por un parque del sur de Brasil y piensa y registra en una libreta cada uno de esos pensamientos. En esa ruta despistada y sin rumbo, en el que cada esquina parece contener una puerta que abre un mucho más allá de la propia esquina y la visión de un árbol cualquiera, un pájaro o un anciano puede remitir a la construcción de una tesis entre filosófico y sentimental, el caminante Chejfec desanda un vacío poblado de palabras, delirios, fantasmas y parrafadas poéticas que llevan al lector a caminar de su mano.
La experiencia de los mundos de este libro, que no es ni novela, ni ensayo, ni cuento y es a la vez todo eso, requiere de una predisposición a la aventura de la lectura inteligente, que mueve fichas en el interior silencioso de lo que se piensa y se comparte.

Bookmark and Share

Hacer comentario


Opine sobre la noticia

caracteres
Comentarios

Aún no hay Comentarios para este post...

    Lunes, 23 de noviembre

    BUSCAR

    Editado por

    Hemeroteca

    Noviembre 2009
    LMXJVSD
    <<  <   >  >>
          1
    2345678
    9101112131415
    16171819202122
    23242526272829
    30

    Sindicación