
Desde el viernes 1 de agosto el diario español El País publica en su revista de verano una columna titulada Me cago en mis viejos, firmada por Carlos Cay. La entrega que se extenderá durante todo el mes de agosto intenta reflejar en primera persona el insufrible verano de un adolescente junto a sus padres. El espacio además de definitivamente insulso, y de que no aporta nada más que treinta líneas despreciables, insulta sin ningún argumento válido a los lectores, que somos muchos, del prestigioso matutino.
La actitud del que habla quiere contar el sentir de ese muchacho (que adivinamos por los dibujos que decoran el texto, y que por cierto son lo único rescatable del asunto) en ese verano que le resulta insoportable junto a su familia y lo hace de un modo que lo único que logra es que en cada párrafo se destaque una sola frase: me cago en mis viejos. No hay ideas, no hay transgresión, no hay originalidad ni frescura. La situación, que hasta la entrega número 3 que se publica hoy domingo 3 de agosto, del muchacho enfrentado a sus padres no parece que pueda sustentarse más que en el monólogo sin más irreverencia que el insulto simplón del que se caga en cada entrega.
La literatura de periódicos no se lo merece, El País no se puede dar el lujo de tal desliz, la filosofía de las líneas editoriales de los medios de comunicación no deberían permitirse tales exabruptos de mal gusto. A riesgo de parecer retrógrado y no enterado de lo que se cocina en la actualidad, de “lo que se lleva”, diré que la columna referida ofende por dos flancos: por el de los valores morales y por el de los valores literarios. Las empresas que ponen en la calle productos de la comunicación tienen el compromiso de entregarnos un material que además de informarnos con certeza y calidad, nos inviten a formarnos como ciudadanos en ciertos parámetros éticos. Y, como corresponde en las sociedades democráticas, cuando algo nos desagrada u ofende a los lectores de un medio de comunicación (un espacio donde el ir y venir de ideas y opiniones debería representar su misma razón de ser), deberemos votar en contra y que ese voto se cuente y que esa voz se oiga.
Me gustaría leer una columna que se llame Qué grande mis viejos, esos que me enseñaron que los más importante que uno puede tener es la libertad de expresar lo que le parece (lo que sea), con elegancia, con respeto y con toda la inteligencia que la naturaleza nos haya dado.
Los comentarios para este post están cerrados.
vaya, vaya, vaya... como diría Julio Iglesias "la vida sigue igual". ya tenemos la oportunidad de leer a esos pijillas literarios que amen de no tener ni puta idea de escribir tienen la sensibilidad literaria y moral de una ameba orbitando encélado. No escarmentamos: tambien pasó con muchos grandes escritores, sobre todos los que introdujeron mejoras, aire fresco en la literatura que,a l principio, por los poderes fácticos de la critica fueron desdeñados. Esta sección me parece CON MUCHO lo mmejor que he leido en mucho tiempo en El Pais. Desde aqui le digo a su autor: tienes formas, maneras, calidad y lo que dices lo sabes decir. si además, rompes moldes, te apoyo... sigue así. mucho animo y suerte.
¿Os habéis dado cuenta que los comentarios sobre “Me cago en mis viejos “ que acompañan cada entrega son positivos? Eso es porque “El País” censura los comentarios negativos no publicándolos, vaya ejemplo de libertad de expresión.
Me cago en mis viejos, sobre todo la segunda parte, me parece lo mas original que ha podido hacer El Pais en una epoca tan desdichada para las noticias como es la estival. La ironia/apatia con la que se enfoca el asunto me parece de 20 puntos respecto a 10. Es aguda y colorosamente sincera. Quiza esta persona que la critica esta ya lejos de su adolescencia y su petulante vida le ha hecho olvidar esos años. O quiza su pseudointelectualismo le impide reconocer que tiene gracia, y que a veces, reirte de las cosas, aun sintiendote identificado con ellas, es algo maravilloso.
Me gustaria saber quien es ese Carlos Cay para regalarle la mejor de mis sonrisas y ninguna palabra.
alla??? Qué burrada más fuerteeeee tú!
Pues a mi me gusta y es lo primero que consulto cuando abro la edicion digital (vivo en Kenya). De hecho me tiene que gustar bastante para que decida comentar tu opinion al respeto.
Creo que solo te quedas en el titulo A mi modo de ver Cay aporta un lenguaje fresco y habla de cosas que muchos jovenes pueden sentir proximas. Dudo que nadie con un poco de cabeza pueda sentirse ofendido por sus textos, solo hay que saber contextualizarlo.
Desde aqui animo a Cay a continuar en la misma direccion, Felicidades!!!!
¿Alla?
Jodeeer
todo el mundo debe de tener la libertad de escribir lo que le parezca bien y todo el mundo tiene el mismo derecho a criticarlo siempre y cuando se alla leido
Menos mal que ésa es su opinión, una más entre muchas totalmente distintas,como es la mía. Si los textos le parecen que son una falta de respeto, no sé en qué mundo alejado de la realidad vive usted.
Ideas, transgresión, originalidad y frescura es lo que no le falta a esta columna, lástima que la hayas valorado tras sólo tres días de publicación.
Ideas, porque debajo del soez "me cago en mis viejos" yo he leído el "qué grandes mis viejos" aunque no te puedas quedar en la superficie para verlo.
Transgresión, precisamente por eso, porque nos lleva al diálogo sobre si sí o si no está bien dicho lo que dice... lo único que lamento es que probablemente se podría ver una ligera incitación al consumo de hachís, pero no creo que muchos "incitables" lean el pais...
Originalidad porque en cada "30 líneas" ha añadido un nuevo elemento que te hace pensar
Y frescura, porque desde mi madurez creo entrever que yo mismo era así de "fresco" en la época de la selectividad.
Quizás también es cierto que sirve de gancho en un verano sin noticiables, pero no basta y creo que hasta lo compensa.
Y lo que no veo es el insulto, siempre que el lector sea suficientemente ma...
Espero que haya seguido leyendo el articulo y se haya dado cuenta de lo equivocado que estaba. La evolución es evidente y si la calidad literaria es mayor o menor también lo se puede discutir. Sin intención de ofender, creo que te quedaste en el título. Un saludo.
Debería esperar a ver como evoluciona la historia de la columna antes de lanzarse a hacer una crítica tan... no, no voy a insultar su blog.
Impecable la columna del colega Cay. No resisto la salida de la proxima y asi me la paso desde hace una semana desde que la descubri, por accidente, en un kiosco de diarios en Stokholm. Increible. Es lo que una cronica de verano, a mi entender, debe tener: un saldo de hastio fisico e intelectual en primera persona, narrado por un hastiado border del stablishment del diario que nos proveea de una sonrisa simple, ramplona, sin estridencias ni pretenciones de buena literatura. Durante el verano, sufren todos aquellos que deben quedarse cerca de sus obligaciones mientras el resto se encuentra haciendose al espiedo en cualquier centro turistico. La lectura de una columna asi, estimula.Por caso recomiendo la tira de verano de otro diario progre: Pagina 12 en la contratapa de los domingos por el filosofo Jose Pablo Feinmann. Bongo y las exentricidades de nuestro autor.
Cay, si es que este es su verdadero nombre, lo felicito: me dan ganas de esperar el proximo dia.
Cuando un periodista no tiene nada que decir recurre a un lenguaje estridente para llamar la atención de los lectores, decía William Strunk Jr, el profesor de Cornell en The elements of style (1919). El lenguaje obsceno es ofensivo para los lectores y sólo se tolera en una cita literal, etrecomillada, cuando se justifica para poner en evidencia a quien lo emplea, estipula el libro de estilo de la agencia Reuters: A handbook for Reuter Journalists (Londres: Reuters 1991). Sólo un editor inmaduro o incompetente puede permitirse el error de publicar un titular como el que comentamos. Los veteranos del oficio sospechamos que detrás de esto hay una desesperación por mantener la tirada en los meses bajos del verano, y una falta de talento periodístico para hacer frente a la dificultad de mantener el interés de los lectores, cuando “no sucede nada” en el mundo de las noticias. Además de la vana ilusión de atraer a lectores jóvenes, y otros no tan jóvenes afectos a la obscenidad.
Yo NO encuentro los insultos por ningún lado. Patético Sí me parece su blog. Falto de profundidad aunque quiera hacerse ver como literato, nada de nada. La ignorancia es atrevida.
pues a mi me encanta, y es lo primero que leo cada dia de la prensa este verano.
me parece muy bueno.
pues a mi me encanta, y es lo primero que leo cada dia de la prensa este verano.
Estoy de acuerdo en tu punto de vista, pero por otro lado refleja el sentir de muchos adolescentes que viven situaciones similares y que durantes estas semanas de ocio, infinidad de veces deben de pensar "me cago en mis viejos", ya que lo que buscan es esa libertad e independencia de la que se sientes merecedores, pero ni siquiera les interesa hacer ningún esfuerzo por conseguirla y el camino mas fácil es de nuevo "cagarse en sus viejos"...
Ja ja ja, lo que son los puntos de vista amigo, no? La verdad es que hablo sin haber leido las notas de la discordia, pero basado en lo que comentaste, seguramente el pobre escritor de la columna no tuvo la buena experiencia que tuviste vos con tus padres, y mucho menos la capacidad (en el caso de esr como yo digo) de darse cuenta que las cosas siempre pueden ser distintas a como a uno le toco vivirlas, como en tu caso, para mejor. Un gran abrazo y a no dejar nada en el tintero!
Quizás no es tan mala idea si contemplamos la sección como una crítica, tanto a la pasividad de los jóvenes de hoy como a la sociedad por estereotiparlos. El lenguaje es crudo, sí, pero de manera muy rebajada comparado con el que usan los jóvenes de esa edad en la calle.
Un saludo,
Phil
Perfecto Roz
SNM
Su refleccion Roz me parece acertada, para los que queremos un mundo mejor.
Desafortunadamente todo va en retroceso, pero somos los mayores los culpables.
Esta nota como Ud. cuenta, apenas uno comienza a leerla, hay que dejarla de lado.
La basura no hay que consumirla, solo ignorarla.Es una buena manera de enseñar a nuestros hijo, porque esto siempre va a existir, ellos tienen que aprender a diferenciar y nosotros los encargados de enseñarselo. Sepamos que los niños, miran la conducta de sus padres y la copian.
Demos un buen ej. y mucho amor. Gracias Roz.
Sábado, 2 de junio
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Rufino Soriano Tena
Pedro Fernández Barbadillo
Paco Sande
Julio César Izquierdo
Raúl González Zorrilla
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel