
Hubo un antes y un después en la conciencia colectiva de los argentinos marcada por la huella del proceso militar iniciado en 1976, y su más alto grado de perversión se llamó Desaparecidos. Se contabilizaron alrededor de 30.000 los que ya nunca más volvieron luego de ser secuestrados por el terrorismo de estado en universidades, lugares de trabajo, en la calle o en sus propias casas. Hoy, a veintitrés años de recuperada la democracia, el caso de la desaparición de Julio López, vuelve a encender las alarmas. López fue el testigo y acusador principal del represor Etchecolatz, quien resulta el primero de los militares genocidas que se encarcela tras las sentencias de amnistía (Punto Final y Obediencia debida) firmadas por Alfonsín y Menem.
Después de tantos años algunas cosas parecían ponerse en su lugar. El gobierno de Kirchner había asumido un papel de reconocimiento legítimo a las víctimas de aquellos días aciagos. Las madres y abuela de Plaza de mayo ya no son ni las locas ni las molestas, son esas mujeres que supieron ganarse a fuerza de perseverancia ejemplar un lugar privilegiado en la voz y el voto de lo que a derechos humanos acontece en Argentina. La abolición de las leyes de amnistía y la sentencia para Etchecolatz, demuestran el giro radical y demandado por una sociedad que, como todas, no descansa hasta que llega la justicia.
Pero ahora que el tren de la lentísima justicia argentina avanzaba…¿quién se ha robado a Julio López, quien es ése o esos que como un niño que no acepta su derrota en el juego pinchan la pelota?
El militar aún libre Reynaldo Bignone tuvo el desparpajo en estos días de hacer llegar a los medios una carta en la que invita a los jóvenes “a terminar lo que la dictadura no pudo” y otros cientos de personas pidieron en estos mismos días para los militares asesinos “la amnistía más amplia posible”
Más de 100.000 argentinos de a pie acaban de llenar la Plaza de Mayo pidiendo por la aparición con vida de Julio López. Es el espíritu incansable de las Madres y Abuelas lo que llevará a Argentina a encontrar los verdaderos caminos de la justicia, sino todo el sufrimiento habrá sido en vano.
Sábado, 18 de febrero
Pedro Fernández Barbadillo
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
Cesar Sinde
Toni García Arias
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Raúl González Zorrilla
José Pómez
Francisco Rubiales
Antonio Javier Vicente Gil
Carlos Ruiz Miguel