Éramos pocos y ahora una menos
07.01.11 @ 13:15:58. Archivado en Religión

Leo la noticia en La Voz de Galicia y me entristece. Mª Carmen Piña, una jovencita de 18 años, eligió la vida consagrada para dedicar sus días a Dios. Con una vocación muy específica: el cuidado de los ancianos. No era monja de clausura. (Algo que no terminan de entender muchos católicos (y mucho menos los no católicos). Que existan monjas de clausura, dedicadas en cuerpo y alma a la oración. A orar por los que no oran. ¿Para qué? ¡Ignorantes que desconocen el supremo poder de la oración!)
Ciriaco de Málaga
autor
Contacto





