El mito caído, dios en la tierra, héroe de carne y hueso, mortal entre mortales, recibía la veneración de sus seguidores. En este video podemos comprobar cómo, a veces, los hombres podemos llegar a creernos dioses. Y así nos luce el pelo. Atentos al minuto 2'42.
Que la belleza de su creación perdure siempre como reflejo de la belleza de las obras del Creador.