Doce meses, doce pensamientos, doce sueños, doce semanas, doce recuerdos. En doce números se encierra el año que hoy termina. Al doblar la esfera perfecta, vértice imparable del tiempo, concluyen las esperanzas y las alegrías, los propósitos y los anhelos.
Siempre se dice que una imagen vale más que mil palabras. A veces, hay más de una imagen. Y en esos casos, sobran todas las palabras.
Ayer, domingo 28 de diciembre, fiesta de los Santos Inocentes, y celebración de la Sagrada Familia, se realizó, como otros años, una concentración pacífica a las puertas de la clínica Dator de Madrid, uno de los mayores abortorios de España, en el que son masacrados cientos y cientos de niños inocentes en el vientre de sus madres.
Puede que algo de mi amor por la Historia se deba al Belén. Digo esto porque siempre me gustó recrear el momento, la circunstancia y la ambientación concreta de aquel Nacimiento concreto.
Recuerdo con especial cariño, al llegar estas fechas, la colocación de aquella colección de figuras de plástico, luego de barro, colocadas en torno al Misterio de la Sagrada Familia.
Aunque aún sea pronto para definir los rasgos de la futura Administración Obama, me permitiré comparar algunas características de la victoria del primer presidente norteamericano negro (o mulato, pues tanto da para los racistas) con la de su correligionario Franklin Delano Roosevelt en 1932.
Camino por las aceras y por los andenes creando metáforas. Y las metáforas se apoderan de mi entendimiento. Son mis dueñas. Me espolean, me crean y me recrean, incesantemente. No puedo evitarlo.
Atardecía cuando la enfermera condujo a Jacinto junto al gran ventanal. Las cortinas traslucían los restos, ya moribundos, de un día verdaderamente espléndido.
Yo estaba a unos veinte metros de distancia, sentado en un sofá confortable, negro como el azabache, mullido como piel de cordero. Junto a la silla de ruedas, una planta gigante otorgaba al escenario un aire muy especial, casi sublime, entre bello y melancólico.
A la Madre de Dios le llevan flores. Flores le llevan, y cantos de hijas. Son pocas. Una docena. Dentro de unos años quizá sean menos. Apenas nada. En unas décadas, posiblemente, ya no sea ninguna.
Siguiendo la estela de pasadas colaboraciones escritas, Sobre el azul del mar cuenta, desde hoy, con una nueva sección.
Escondido tras un seudónimo encontramos a una de las mentes más preclaras y, a la vez, desconocidas de nuestro tiempo. Un cerebro portentoso, dechado de virtudes y buen juicio.
El viento era suave y los vencejos surcaban el horizonte. Apenas rayando el alba, un sol naciente mostraba su oronda faz en tibias y dulcísimas tonalidades naranjas.
Calcé mis viejas sandalias y despedí, con lágrimas en los ojos, a mis nuevos amigos que se habían congregado en el puerto de Liteo para decirme adiós.
Juan Fernández Krohn, ex sacerdote integrista -como él mismo se define-, intentó matar al Papa en 1982. No me parece aceptable, por parte de Religión Digital, portal alojado dentro de Periodista Digital, que se dé cobertura a la persona que, como digo, intentó asesinar a Su Santidad el Papa Juan Pablo II.
En 1922, Friedrich W. Murnau culminaba su particular versión del Conde Drácula con un largometraje considerado como una de las cumbres del cine expresionista alemán. Nosferatu el vampiro, solitario y siniestro, habita en su castillo hasta que, por diversas circunstancias, considera oportuno mudarse hasta Gran Bretaña con el afán de sorber la sangre de una hermosa joven inglesa.
Imagina, por un momento, que desaparecieran todos los niños del mundo. De golpe, callarían los gritos en las puertas de los colegios, las guarderías se cerrarían y ni juegos, ni fiesta de cumpleaños, ni parques con niñas de pelo rizado saltando a la comba alegrarían las ciudades y los pueblos. Nada.
Hay días en los que da gusto quedarse en casa. Son aquellos en los que el cielo otoñal se cubre de nubes oscuras y amenaza tormenta. Días en los que desciende la temperatura y comienza a agradecerse la calefacción del hogar.
El 18 de octubre de 1508, día de San Lucas "el médico querido" (Col 4, 14), se abrieron, por primera vez, las puertas de la Universidad de Alcalá de Henares. Se iniciaba de forma oficial el primer curso académico de la fundación cisneriana, que habría de convertirse en foco de cultura humanista y una de las principales universidades españolas del Renacimiento.
"Es un requiebro tan suave que pasa entre el alma y Dios, que suplico yo a su bondad lo dé a gustar a quien pensare que miento..."
Es la fe recia y austera de un pueblo milenario. Castilla la Vieja, tierra dura y firme, donde crece el chopo, la encina y el trigal. Donde fluye el arroyo de aguas mansas. Es Ávila.
HOMILÍA del Emmo. y Rvdmo. Sr. Cardenal Arzobispo de Madrid en la Solemnidad de Ntra. Sra. del Pilar, Patrona de la Hispanidad
Mis queridos hermanos y hermanas en el Señor:
1. La Fiesta de Nuestra Señora, la Virgen del Pilar, es siempre el día grande de la Virgen que los aragoneses veneran y aman desde tiempo inmemorial como la que es Madre de Dios y, siéndolo, es a la vez la Madre de la Iglesia y la Madre de todos los hombres. En días tristes y dolorosos, en las circunstancias más difíciles de la vida y, no en último lugar, en la hora de la enfermedad y de la muerte, ¿a quién acuden los habitantes de esta histórica e insigne Ciudad de Zaragoza y de todo Aragón, seguros de ser acogidos maternalmente, sino a la Virgen del Pilar?
Hija del Padre, Madre del Hijo, Esposa del Espíritu Santo. Virgen María, Inmaculada Concepción. Columna y base de nuestra fe. En esta solemne jornada celebramos tu venida a España en carne mortal, y la llegada de tres barcos a un Nuevo Mundo.
Buscando información sobre el ya ex Obispo de Alcalá de Henares, Monseñor Jesús Catalá, encontré esta fotografía en Internet. Recorrí las caras de los sacerdotes y seminaristas retratados y... ¡oh, sorpresa! me encontré con una especialmente conocida.
Hoy es un día importante para dos diócesis españolas. Para una, la mía, recibe la noticia de una llegada esperada y largo tiempo rumoreada.
Monseñor Jesús Esteban Catalá Ibáñez (hasta hace unas horas Obispo de Alcalá de Henares) ha sido nombrado por el Santo Padre Benedicto XVI, Obispo de Málaga. Sustituye así a Monseñor Antonio Dorado Soto tras treinta y ocho años como obispo y quince como titular de Málaga.
Hoy, 9 de octubre de 2008, se cumplen cincuenta años del fallecimiento del gran Eugenio Pacelli, el Papa Pío XII (1939-1958), autor entre otras, de las cartas encíclicas Mystici Corporis ChristiEvangelii praecones, Fidei donum y Humani generis.
Todo ocurrió ayer, aniversario de la gloriosa victoria cristiana de Lepanto. Las manecillas del reloj -que no tengo- rozaban las doce del mediodía. El cielo, cubierto de nubes oscuras, y la bajísima temperatura me acompañaban en el tránsito por el corazón del Madrid de los Austrias.
Contemplo su imagen y su rostro, perfilado y profundo. Con la diestra me bendice. A todos nos bendice.
En su mirada mezcla la curiosidad infantil, que aún conserva, y la sabiduría inmensa que pesa en sus años de docto profesor, sapientísimo maestro de teología y de moral.
Aunque vivo en una gran avenida que lleva su nombre, estoy seguro de que ayer muy pocos (por no decir nadie) cayeron en la cuenta. La vida se nutre siempre de aparentes casualidades. Yo mismo habría pasado el día sin enterarme de tal efeméride si no hubiera abierto la primera página de una revista de Historia.
La imagen corresponde a una escena imaginaria y simulada de la expulsión de los espíritus malignos del seno de Dios. San Miguel, capitán de los ejércitos celestiales, se dispone a incrustar su lanza en el costado de Lucifer, el ángel rebelde. El claro e iluminado cuerpo del arcángel, con rica vestimenta, capa roja y coraza, contrasta vivamente con el Diablo de rostro felino, oscuro, vencido y humillado.
En tiempos de apostasía generalizada, la presencia de católicos famosos se hace especialmente necesaria. Y no sólo que practiquen su fe en la intimidad, sino, sobre todo, que lo digan en voz alta. Dando testimonio y ejemplo para los demás cristianos de a pie.
Mi joven amigo Miguel Ángel Bisoño Baco Malavia, de sonrisa pícara, ojillos alegres, nariz judía y barba mahometana, me ha quitado recientemente el látigo azotador... ¡Ladrón! En fin. No hace falta que os explique a qué me refiero. Acudid a su blog y sabréis de qué hablo.
El poema es del zamorano Agustín García Calvo, al que tuve oportunidad de escuchar en una conferencia por él impartida hace unos meses en las aulas de la Universidad de Alcalá de Henares. Bohemio pintoresco, de gruesas patillas encanecidas y cabello -escaso- alborotado, esgrimió algunas características delirantes de la literatura dramática teatral.
¡Eufórico, pletórico, enérgico, exuberante, exultante, rebosante! Así escribo estas líneas, tras colocar mis pies descalzos sobre la báscula (¡qué fría está la jodía!) y leer con admiración la cifra marcada...
Ante el asesinato de D. Luis Conde de la Cruz por la banda terrorista ETA
Madrid. Infomadrid, 22-09-2008.- La banda asesina ETA ha perpetrado varios atentados este pasado fin de semana –Vitoria con daños materiales y Ondárroa (Vizcaya), con diversos heridos-; el último, tristemente, con una víctima mortal, en la localidad cántabra de Santoña, asesinando al brigada D. Luis Conde de la Cruz, e hiriendo de gravedad a un compañero, y de carácter leve a una mujer que pasaba por el lugar de los hechos, causando también numerosos daños materiales y la consiguiente alarma y preocupación de todos los ciudadanos.
Junto al bravo Mar Cantábrico, las olas y el aire se detienen. Rompe el silencio un estruendo voraz y asesino. El trueno de fuego y de sangre, de estupor y de crimen.
La imagen que ilustra mi artículo procede de la misma Religión Digital. Vemos a los duques de Palma de Mallorca, Cristina de Borbón e Iñaki Urdangarín, saludando cordialmente al Papa Benedicto XVI.
He sido invitado, en tiempo record, a un enlace matrimonial que causará furor y en el que, tras los postres y el puro de rigor, rodarán múltiples cabezas.
Me acuerdo perfectamente que cuando el ilustre señor Don Ciriaco de Málaga escribía este artículo hace un año, yo le animaba encarecidamente a sacarse el carné de conducir, para no tener que ver a tanto indeseable en el ferrocarril.
Tras una conversación con amigos, vengo desalentado a la máquina. Yo era el único que veía lógico y normal esperar hasta el matrimonio para mantener relaciones sexuales. Cierto que ninguno de estos amigos es católico practicante.
Las necesidades mercantiles de la Europa del Renacimiento fueron la causa principal que movió al marino genovés Cristóbal Colón (1451-1506) a presentar su proyecto a los distintos monarcas del viejo continente.
Hoy en el flash de Ciriaco quiero rendir un pequeño homenaje a mis abuelos paternos. La imagen que os presento es del día de su boda, que se celebró en la iglesia parroquial de Santa María la Mayor de Alcalá de Henares, en 1944.
A finales del verano de 2003 tuve noticias, por un amigo de la facultad, del inminente estreno de una película dedicada a las últimas doce horas de Jesús de Nazaret. Mel Gibson era su director. Convencido católico y cineasta afamado, estrenaría su obra en versión original, coincidiendo con la Semana Santa de 2004.
Son las 16:05 horas del décimo día de mi dieta. La inicié pesando 82.5 kilos y anoche a las 21:30 me encontraba, exactamente, en 80.7 kilos. Me alimento a base de vasos de leche semidesnatada y galletas integrales, frutas mediterráneas de mañana y tarde, alimentos -pescado y carne- a la plancha. Ausencia total de pan, frutos secos y dulces (salvo yogures desnatados).
Hoy vamos a estudiar un poco de Historia, amigos. El texto objeto de nuestro estudio de hoy es un documento jurídico con marcado carácter religioso: la primera bula Inter Caetera, fechada en Roma el 3 de mayo de 1493. El autor es el mismo Papa Alejandro VI y está dirigido a los Reyes Católicos, Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón.
El silencio casi podía palparse. La brisa, repentinamente, se detuvo. Las hojas de los árboles dejaron de sonar. El general montó sobre su caballo blanco. Miró al horizonte, levantó la mirada hacia las oscuras nubes que cubrían sus cabezas y se replegó sobre sí mismo durante unos segundos.
Sin venir a cuento, en la sobremesa del sábado 24 de septiembre de 2005 me encontraba conversando con mi padre sobre la inteligente, famosa y brillantísima serie de humor Superagente 86, protagonizada en los años sesenta y setenta por Don Adams y Barbara Feldon.
El suceso ocurrió hace varios días, en Madrid. Después de pasar por delante de un local del que salían, en tropel, miles de mujeres, de todas las edades, embarazadas (¡y españolas!), cerca de la boca de Metro, una señora de unos setenta años, levantando la mano, nos llamó a su lado.
Don Juan de Borbón y Battemberg, figura regia e histórica, amante de la buena vida (y por esa razón muy admirado por el rojo Malavia) tenía, entre sus más estrechos colaboradores, al ilustre monárquico madrileño don Luis María Anson Oliart.
El gran Ciriaco de Málaga, por tantos motivos ilustre, me invita a participar con una reflexión personal en torno a un tema espinoso que va llenando poco a poco las principales informaciones periodísticas. Y con el que corremos el peligro de atrofiar nuestros cerebros, cayendo en la tentación de votar a Barack Obama... Y lo que nos quede.
Como todo los bueno llega a su fin, las fiestas de la ciudad complutense no iban a ser menos. Después de nueve días de asueto, jolgorio, alcohol, ligoteo, grandes comilonas en las casas regionales (y pocos oficios religiosos, como diría el dueño de este blog), se acercaba la hora de cerrar el chiringuito.
Pues sí, amigos. Lo es. Porque hoy me pongo a dieta. Comienza el mes de los buenos propósitos. Es lunes 1 de septiembre. Empieza el curso, se estrenan libros de texto, se lanzan cientos de fascículos, coleccionables de periódico, la casita de madera en cincuenta mil piezas, el rompecabezas de trescientas mil. Y a perder kilogramos, donde y como sea menester.
La jornada comenzó a eso de la una del mediodía en nuestra estación de Cercanías para coger el tren que nos llevará a nuestro destino, que no era otro que la capital de España. Me reuní para ello con la españolísima Bandera de Adiós Ayer, y lo que pensábamos que iba a ser un trayecto sin pena ni gloria dio para mucho.
"Cuando se llevó el cuerpo a enterrar, le acompañé y volví sin derramar una lágrima. Tampoco lloré durante las oraciones que recitamos dentro del sacrificio de nuestra redención que te ofrecimos por ella, puesto ya el cadáver al borde del sepulcro, antes de ser depositado, como se acostumbra allí. Pero todo el día estuve interiormente muy triste. Con la mente turbada, te pedía como podía que curases mi dolor. Y no lo hiciste, según creo, para que grabara bien en mi memoria, aunque sólo fuera por esta lección, la fuerza que tiene la costumbre, incluso en las personas que ya no se apacientan de palabras vanas.
Ha llegado el gran día. En cuatro horas aproximadamente comeremos juntos el incombustible Miguel Ángel Malavia; la invicta Bandera de Adiós Ayer; el Demonio del Mediodía, dueño de un Balcón inexpugnable; el sagaz e italianizante Edu J; y este que les escribe, pesadilla de turbios agentes conspiradores.
El Cardenal Arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela, presidirá el próximo lunes 11 de septiembre, en la Catedral de la Almudena, una Misa funeral por las víctimas del accidente de Barajas. No encuentro razones para la celebración de dicha ceremonia.
«Os aseguro que el que no reciba el Reino de Dios como un niño no entrará en él» (Marcos 10, 15-16).
Pocas han sido las películas me han hecho llorar. Ninguna de ellas lo ha conseguido tras verla por segunda, tercera o cuarta vez. Todas menos una. Sólo una.
"He encontrado en Roma el mejor modo de servir a Dios, ayudando a estos pobres muchachos y no los dejaré por nada del mundo"
(S. José de Calasanz, 1600).
La fiesta anual y el cuadro que colgaba de los pasillos de mi colegio. Un pálido anciano recibiendo la última Comunión. Su lengua extremada, los ojos cerrados y un fondo oscuro, en penumbra. La pintura era de Francisco de Goya y Lucientes, genial aragonés y alumno de sus escuelas. Las Escuelas Pías, Piedad y Letras. San José de Calasanz. Pero todo eso lo supe mucho después.
Pues, por favor, si alguien sabe, que me diga lo que dice esta canción. Con la música del villancico de Los peces en el río, un grupo de rusas disfrazadas de gitanas hablan de un "torrero", de una "fiesta" y de un "caballero". Alucinante.
No haría falta que lo declarara solemnemente. Mas, como yo soy muy solemne, lo declaro sin rubor: Youtube es un pozo inagotable de recursos musicales, gráficos e incluso históricos. Aunque hoy, por desgracia, me he topado con un hallazgo que me ha hecho caer en la decepción y, por consiguiente, en la más honda tristeza.
El Obispo Auxiliar de Madrid, Monseñor César Franco Martínez, presidió ayer, en la Sala Retiro del Pabellón 8 de IFEMA, la Misa funeral por las víctimas del accidente aéreo ocurrido anteayer en Barajas. Concelebraban junto a él, el Obispo de Canarias, Monseñor Francisco Cases, y otros dieciocho sacerdotes de la archidiócesis.
"No temáis, porque yo estoy con vosotros, todos los días, hasta el fin del mundo" (Mateo 28, 20).
Con parte los cadáveres de los ciento cincuenta y tres fallecidos en el accidente de Barajas aún sin identificar, a cualquier creyente le asalta una duda existencial: ¿Por qué Dios permite tanto sufrimiento, aparentemente gratuito? ¿Por qué suceden desgracias tan terribles e inexplicables?
"Os echarán mano, os perseguirán, os llevarán a las cárceles y os harán comparecer ante los reyes y los gobernadores por causa mía. Pero ni un cabello de vuestra cabeza perecerá. Con vuestra perseverancia salvaréis vuestras vidas". (Lucas 21, 12-20).
El Obispo de Yong Nian, Monseñor Han Dingxiang, pertenecía a la Iglesia católica de China -clandestina- fiel a la Santa Sede. El próximo 9 de septiembre se cumplirá un año de su fallecimiento en lamentables circunstancias: llevaba ocho años encarcelado por las autoridades comunistas del país.
Una leyenda piadosa, hermosa y antigua, que acabo de escuchar, hace un par de horas, en la homilía de mi párroco. Y ahora voy a compartirla, en este día tan especial, con vosotros.
La sublevación de los franceses de Argelia provocó, en mayo de 1958, la caída del gobierno de Pierre Pflimlin y de toda la IV República Francesa. Acechaba en todo el país un gravísimo enfrentamiento civil.
Pasó la época de Santa Juana de Arco, la Doncella de Orleáns; de María Antonieta, mártir de la Monarquía tradicional; de Josefina de Beauharnais, la primera esposa de Napoleón Bonaparte.
Hoy es época de las modelos cantautoras, de las italianas con genes brasileños, unidas a presidentes de origen húngaro, que tocan la guitarra y cantan al amor.
Pedro Calderón de la Barca y Barreda González de Henao Ruiz de Blasco y Riaño (1600-1681), además de gran poeta y dramaturgo excepcional, era sacerdote. Como tal, solía decir misa en la madrileña iglesia del Salvador a primera hora de la mañana.
"El combate por el Reino incluye necesariamente la experiencia de una pasión de amor" (Gaudete in Domino, 37; 9 de mayo de 1975)
Tal día como hoy, a las 21:40 horas de hace 30 años exactamente, Pablo pasó de la cruz a la luz. El que había entregado su vida entera a la Iglesia, consumido por una fidelidad extrema, tras muchos sufrimientos humanos, corporales y espirituales, alcanzó por fin el descanso eterno.
"Como no sabemos cuando vamos a morir, llegamos a creer que la vida es un pozo inagotable. Sin embargo, todo sucede sólo un cierto número de veces. Y no demasiadas.
Comienza la primera semana de agosto. En la gran ciudad palpita, sobre el asfalto, un sofocante calor de verano. Languidecen, curtidos, abnegados, los cuerpos morenos sobre las aceras, ligeros de ropa, resignados, camino del trabajo.
Llevabas el nombre del santo y del guerrero, del fundador, del legendario; del gigantesco e incombustible Ignacio.
Sí, como él te llamabas. Pero no naciste en alta cuna como el de Loyola. Viniste al mundo para pastorear ovejas, no almas, y ni aprendiste a escribir ni a leer. Tú no empuñarías la pluma de los ejercicios espirituales.
Hay ciertos atardeceres que sólo pueden verse en la Alcarria de Guadalajara. Donde, a esas horas, sólo se escucha el silencio, se oyen los grillos y se huelen los tomillos y los romeros. Sólo allí puede verse -en tan armonioso matrimonio- unidos al chopo y la encina, donde descansan la tórtola y la paloma torcaz. Donde la brisa de la noche despide los últimos estertores del fuego diurno.
Es terrible, no sé qué me pasa. Llevo una hora retorciéndome en la cama envuelto en un insoportable picor generalizado. Creo que los mosquitos se han cebado conmigo, porque las ronchas no dejan de crecer y multiplicarse, a cada instante, por cada centímetro de mi cuerpo. Y cuanto más me las rasco, más me pican.
Era uno de los Doce. Hijo de Zebedeo. Pero, sin embargo, recibió el apodo de "Hijo del trueno". Todo un carácter. Fuerte, valiente, impetuoso. Estuvo junto a Jesús en el monte Tabor, durante la Transfiguración, y en su agonía del huerto de Getsemaní.
Se le ha debido congelar la sonrisa. El Juzgado de Sant Feliu de Llobregat (usted lo sabe mejor que yo) ha dictado la apertura de juicio oral contra su persona. Porque lanzó, a principios de 2006, una serie de ultrajes que destilaban un evidente odio a España.
Si pasáis por Sevilla, deteneos un momento junto al Guadalquivir. Escuchad el rumor de las aguas calmosas que se dirigen, mansas pero imparables, hacia el Atlántico. No podréis percibirlo con los oídos, pero si permanecéis atentos, vuestro espíritu inquieto escuchará la historia de dos torres de arcilla que lo dieron todo por su amo y señor: Jesucristo.
Mientras escribo estas líneas, la Santidad de Benedicto XVI se prepara para iniciar uno de los discursos cumbres de estas XXIII Jornadas Mundiales de la Juventud.
Los ojos del orbe católico dirigen, atentos, su mirada a Sidney para escuchar el mensaje del Vicario de Cristo en la tierra.
El 18 de julio de 1873 el andaluz Nicolás Salmerón Alonso era nombrado Presidente de la Primera República Española en sustitución del barcelonés Francisco Pi y Margall.
Vivo junto a la carretera. Junto a mí, otras espigas de color violeta como yo son mecidas por el viento. Veo pasar, constantemente, por la carretera, cientos coches a toda velocidad.
Nadie advierte mi presencia, y tampoco me importa demasiado. Soy el producto de una casualidad, de una semilla traída por el viento que germinó en esta tierra seca, recia y dura.
Debo iniciar estas líneas pidiendo disculpas. Hace ya varios días que no publico nada, y bastante esfuerzo hacéis para llegar hasta mi blog y encontrárselo con artículos viejos, como cuando abres el buzón de casa y lo encuentras vacío, sin ni siquiera la triste compañía de un andrajoso papelajo publicitario. En mi buzón cabéis todos. Pero tiene que haber buzón, y para eso es mi obligación sacarle brillo periódicamente.
Estaba tranquilamente sentado en un bar, tomando un refresco yo solo, mientras el sol de verano bañaba las calles. La tranquilidad, a esas tempranas horas de la mañana, reinaba en la ciudad, surcada por regueros de álamos mecidos por la brisa.
A escasos metros de la madrileña Puerta del Sol, hay una puerta abierta, de par en par, al universo de las Bellas Artes. Con preciosas obras maestras de la pintura universal, acogedora, cálida y desapercibida entre otros magnos museos, más transitados por el turista habitual de la Villa y Corte.
"El Reino de Dios está dentro de vosotros" (Lucas 17, 21)
Decía el ampurdanés Josep Plá que el viaje en autobús es gallináceo. Y, sin duda, tenía razón. Hasta ayer no había meditado en esa simpática y ocurrente animalización.
Azotado por el insoportable hastío veraniego y un apetito que no dejaba de crecer, el otro día se me encendió la bombilla. Decidí aplacar mi hambre matutina preparando un par de codornices en salsa. Aticé con vehemencia el polvo del libro de cocina que descansa en una repisa, y me puse manos a la obra.
La selección española ha vencido a Rusia en el partido de hoy. Pasamos a la final del domingo contra Alemania. Una gran noticia para España en general y para el deporte español en particular.
Fue en Roma. Tal día como hoy, 26 de junio de hace treinta y tres años. La Virgen le llamó a su presencia. Murió el aragonés, el sacerdote, el fundador, el monseñor. Murió el santo. Josemaría Escrivá de Balaguer y Albás.
Castigado por mi desliz pagano, me encuentro desde hace tres días y medio en el lecho del dolor. Unas anginas, acompañadas de un tos perruna -impropia de estos tiempos- devastan, implacables, mis cándidas galerías bucales.
Soy -debo confesarlo- un personaje maniático. Cuando me da por algo, lo exprimo hasta la saciedad: una canción, una película, un libro,... La oigo, la veo, lo leo,... hasta cansarme y aburrirme. Soy como soy y a mucha honra. Per saecula saeculorum. Hasta que la muerte cincele mis sienes con el duro mármol del panteón.
Ha sido una comunicación alegre y gozosa. Inesperada, como son las buenas noticias. Podéis comprobarlo en cualquier santoral. Hoy, 18 de junio, es San Ciriaco; mi cibersanto.
Ha sido una noticia amarga e inesperada. El padre de Juanan, uno de los visitantes más frecuentes de este blog, acaba de fallecer. De forma repentina, en plena calle, sufrió un infarto hace tan sólo unas horas.
Desde hace mucho tiempo compruebo cómo mis compañeros de blog en Periodista Digital -la gran mayoría- muestran una feroz e implacable oposición a Federico Jiménez Losantos.
El locutor de la Cadena COPE ha convertido a la emisora de la Conferencia Episcopal Española en un referente de la Derecha española en los últimos años. Lo queramos o no, así ha sido.
Huelga decir que, mientras las torres y las banderas combaten en el fragor de la batalla, las escuadras literarias de Inés de Berlanga se aproximan a este humilde blog, espacio de aventurera navegación, recias tormentas y calmosas pacificaciones.
Foro Santo Tomás Moro y Foro JAI. Fueron los primeros espacios cibernéticos donde comencé a saber de él. Un señor jubilado experto en Historia de la Iglesia, en obispos y en cardenales. Su nombre era "Pacopepe".
La crisis provocada por los transportistas, delincuentes venidos a más, crecidos ante la inoperancia de un gobierno que no existe y de una oposición que ni existe ni se la espera, cubre con su manto la débil existencia del mundo que nos rodea. Ni carburantes ni alimentos.
Esta es la ministra más joven del nuevo gabinete de Zapatero: Bibiana Aído. Natural de Alcalá de los Gazules. Treinta y un años de edad. Autora de un blog titulado "Amanece en Cádiz". Que yo rebautizaría como "Amanece, que no es poco", en honor a la película que José Luis Cuerda dirigiera en 1988.
Sumándome a la iniciativa de HazteOir.org para protestar por la emisión de un demoníaco programa anticatólico (¿no es acaso el número 6 el símbolo de Satán?), cuyo nombre me niego a nombrar para no hacerle publicidad, envié un email a través de este enlace: http://www.hazteoir.org/node/12600
Nada se escapa del látigo de Ciriaco. Absolutamente nada. Absolutamente nadie puede huir de mis castigadores e implacables mimbres. Nadie puede decir una cosa para escapar hacia otra sin la consiguiente reprimenda. Y es que no hay nada más caritativo que un buen latigazo dominical.
Pese a todo, no sólo escucho música de Bach y de Tielman Susato. Así, para demostrarlo, traigo una canción de Amaral, que descubrí hace tiempo y comparto ahora con mis lectores no especializados en este grupo musical.
Corría el año 1495 cuando, en cierta ocasión, Isabel la Católica llamó a su confesor Francisco Jiménez de Cisneros, un humilde y recio franciscano natural de Torrelaguna.
Una vez el fraile se encontraba ante la Reina, ésta le hizo entrega de las bulas pontificias que le designaban arzobispo de Toledo.
Quiero calzar botas de montar a caballo, peinar canas, llevar sombrero de copa, vestir una levita negra y navegar sobre briosos veleros.
Me gustaría fumar en pipa, que mis hijos me trataran de usted, que mi mujer vistiera sandalias de China y extrajera de las frutas orientales el mejor néctar. Poseer un mastín, una docena de cacatúas y un cercado jardín de mil flores.
"Avanza desde las cumbres del Amana, de las cimas del Sanir y del Hermón, de las guaridas de los leones, de las montañas de los leopardos. Prendiste mi corazón, esposa mía; prendiste mi corazón en una de tus miradas" (Cantar de los cantares 4, 8-9).
Se acercó a nuestra mesa, sonriendo. Como siempre, sus ojos claros, venidos de las verdes praderas de Normandía y teñidos del perfecto sol andaluz, eran puros. No escondían ni una mácula de maldad, ni un grano de mezquina doblez que hiciera pensar en segundas intenciones tras cada una de sus palabras.
No hace falta ni que te mencione. Enseguida sabrás que me dirijo a ti, buen amigo y fiel compañero de mil aventuras. Adivino que nuestros lectores tampoco tardarán mucho en averiguarlo.
Un año. 30 de mayo de 2007, festividad de San Fernando.
Día tras día, mes tras mes, en el esfuerzo cotidiano por crear, por dar forma a una idea, por plasmar un deseo, una imagen capturada, un enfado que se convierte en chispeante artículo, un relato que da rienda suelta a lo más íntimo del alma, una canción, un poema, una crítica acerada o una vaporosa y sugerente reflexión.
En este blog hablamos de religión, política, arte, gastronomía, literatura y filosofía. Menos del poeta Joaquín Sabina, las drogas y la prostitución, he tocado casi todos los palos. Así que hoy llegamos a la música para comenzar bien el día.
En un arrebato de vergonzosa a la par que inevitable y narcisista autocontemplación, expongo este lunes, en mi sección fotográfica, una imagen de mis tiempos de infante, cuando no levantaba más de un metro del suelo.
Comprenderéis que mi mirada no invita a la concordia y al afecto, sino al temor y a la advertencia.
El hermano entregará a su hermano a la muerte, y el padre a su hijo. Los hijos se levantarán contra sus padres y los matarán; todos os aborrecerán por causa mía, pero el que persevere hasta el fin se salvará (Mateo 10, 21-23).
Salta a la vista que, desde hace unos días, encuentro pocas motivaciones para escribir en mi marinero blog. Espero que sea esta una crisis pasajera, producto de las anacrónicas lluvias que en el Mes de María inundan las calles de mi ciudad. Y, una vez superadas, vuelvan a florecer, con los rayos del sol, mis artículos más incisivos y fructíferos.
En octubre de 2006 mi buen amigo Miguel Ángel Malavia y yo encontrábamos la oportunidad de participar como miembros de la Oficina de Prensa del Congreso Mundial de Televisiones Católicas.
Esta mañana he asistido a la ordenación sacerdotal que mencionaba hace unos días. En el momento de la procesión final, los fieles han estallado en vítores y aplausos hacia los nuevos presbíteros. Momento que yo he pasado con los brazos cruzados sobre el pecho y un imperturbable semblante circunspecto.
Comentaba con mi padre hace unos instantes que es una lástima cómo el chotis no tuvo, en sus mejores tiempos, la enorme difusión del tango. Género musical, sin embargo, causante de furor en la Villa y Corte y al que hoy quiero rendir un sentido homenaje en la persona de Olga Ramos.
Seguimos en agosto de 2005, y en Bélgica. En esta ocasión callejeando por Amberes, minutos antes de acudir a Misa en la hermosa iglesia de San Carlos Borromeo.
Como hiciera en otros tiempos a través de las ondas, hoy salgo a la palestra para defender al autor de La Bandera de Adiós Ayer. La causa viene dada por un artículo mordaz que ha sido publicado esta mañana y que ha causado honda conmoción en la blogosfera.
Hace menos de un año nos hacíamos eco en este blog de la ordenación diaconal del joven Jesús Javier Mora Arreola, más conocido en la diócesis de Alcalá de Henares como "Curry".
Existen numerosos misterios que la humanidad está tardando mucho tiempo en resolver satisfactoriamente: el origen del Universo, la evolución de las especies, los primeros pasos de la vida sobre la Tierra, la extinción de los dinosaurios, la vacuna contra el cáncer,...
El pasado viernes compartía barra de bar con el Gran Bisoño Madridista y el Señor del Balcón Abandonado en un inhóspito rincón del Madrid del 2 de mayo. Durante nuestra conversación, mantenida a grito pelado, llegamos a la conclusión de que tanto Miguel Ángel Malavia, como la Bandera de Adiós Ayer y un servidor tenemos capacidad suficiente para escribir un libro, ya sea de forma conjunta o individual.
Joaquín Murat, gran Duque de Berg y Cleves, mariscal de Francia, rey de Nápoles, a la sazón comandante del ejército invasor de España y gobernador de Madrid por delegación de Napoleón Bonaparte, se dirigió a sus soldados, tal día como hoy, en los siguientes términos:
El silencio es sepulcral en medio de las calles. Ni un pájaro en los árboles se atreve a emitir el tímido gorjeo de la amanecida. Los madrileños, apostados en cuarteles, tabernas, conventos, comercios y hasta en los hogares más humildes, esperan.
7 de abril de 1555. Convento de Santa Clara. Tordesillas. Una mujer anciana, vestida de riguroso luto, postrada ante una fría losa de piedra, gime y solloza. Su voz apenas se hace perceptible entre las severas piedras del sobrio edificio castellano. Silencio.
Siempre he pensado que la astucia femenina es notablemente superior a la masculina. Salvo casos excepcionales, la mujer sabe salir de las situaciones difíciles bastante mejor que el varón. Y para muestra un botón:
Ordenando mi archivo personal, encontré hace unos días este texto del filósofo Fernando Savater. En momentos de exacerbado nacionalismo generalizado, no sólo en España, sino también fuera de ella, creo que se trata de una reflexión muy estimulante para todos.
Languidece este primaveral abril y con él afloran, una vez más, mis recuerdos de infancia. Pues hoy hace exactamente dieciséis años que recibí la Primera Comunión en la capilla de las Escuelas Pías de Alcalá de Henares.
Hasta que llegó su hora (1968) es una de las películas más conocidas de Sergio Leone, incluida dentro del clásico género del spaghetti-western. Protagonizada por Henry Fonda y Charles Bronson, cuenta con la música del gran Ennio Morricone, uno de mis compositores favoritos.
Vuelvo a mi sección fotográfica con una imagen que hice hace exactamente un año: el 23 abril de 2007. Entrega del Premio Cervantes. Plaza de San Diego. En primer término, el Ejército español. Al fondo, la torre de la Catedral Magistral de Alcalá de Henares.
Sí, sí. Como lo leen. Yo, Ciriaco de Málaga: el Castigador, el Ortodoxo, el Circunspecto, el Indomable, el Azote de Tibios e, incluso, el Carcelero, fui actor aficionado. Cómico, titiritero, saltimbanqui, comediante o como quieran llamarme.
Nueva fotografía. Procesión de la Virgen del Val, Patrona de Alcalá de Henares, Alcaldesa perpetua del Municipio y Doctora de la Universidad, a su paso por el Colegio Menor de San Ciriaco y Santa Paula, vulgo "de Málaga", en septiembre de 2005.
Gracias a mi buen amigo y viejo compañero de fatigas universitarias Andrés Sánchez Padilla, ocasional lector y comentarista de este blog, anoche tuve oportunidad de ver la clásica película Blade Runner (1982), dirigida por Ridley Scott y protagonizada por Harrison Ford.
Trillo es un precioso pueblo alcarreño situado sobre una cascada rompedora y rugiente que brama incansable y se despeña contra el noble y sereno Tajo. Las aguas, mansas tras el choque, lamen la base de un puente construido en los años del primer Fernando VII.
Era una fría tarde de abril cuando la turba comenzó a agolparse junto al recinto catedralicio. Las banderas tricolores ondeaban recortando el azul del cielo y, de cuando en cuando, los vítores radicales estallaban furiosos: "¡España, mañana, será republicana!", "¡Esta bandera es la verdadera!", "¡Juan Carlos Primero de Franco es heredero!", "¡Marichalar, ponte a trabajar!".
Hoy no te escapas de la felicitación de cumpleaños. Un 14 de abril, ahí es nada. Republicana ella, adivino, vino a nacer en tan señalada fecha. Hace cincuenta y cinco años.
De cuantas declaraciones de amor se conocen, una de las más galantes es la que Don Juan de Tarsis y Peralta, segundo Conde de Villamediana, hizo a la reina Isabel, esposa de Felipe IV.
Por segundo año consecutivo, las principales instituciones complutenses, Obispado y Ayuntamiento, han organizado el II Festival Internacional de Órgano, inaugurado solemnemente el pasado sábado por Monseñor Jesús Catalá Ibáñez, Obispo diocesano de Alcalá de Henares, y Mª Dolores Cabañas González, concejala de Cultura y profesora de Historia Medieval de Ciriaco de Málaga "azote de tibios".
En Sobre el azul del mar no inventamos nada porque no es necesario. Para eso están otros. De tal modo, he decidido abrir una nueva sección en mi blog, émula del Instante de la Bandera de Adiós Ayer.
Mariano Rajoy es un cadáver andante. Como el Cid que interpretara el difunto Charlton Heston, el Partido Popular mantiene su cuerpo sostenido sobre el caballo para espantar a las hordas de la aparente anarquía. Pero del candidato popular no queda más que un deseo conquistador y jamás logrado: dos elecciones perdidas y dos derrotas contundentes.
En el tercer aniversario de la muerte de Karol Józef Wojtyła, Juan Pablo II, el Papa Magno, 264 sucesor de San Pedro, os recomiendo la lectura de este entrañable y emotivo artículo-oración, redactado hace unas horas por mi buen amigo Miguel Ángel Malavia:
Estamos en tiempo pascual. Paso del desierto a la tierra prometida que mana y leche y miel. Paso de la esclavitud a la libertad, de la Cruz a la Resurrección. Paso de las tinieblas a la Luz que ya nunca se apaga.
El inefable dueño del Balcón, en otro tiempo frecuentado, hoy cubierto de abundante telaraña, ideó hace años la ya muy célebre "mirada imperial".
El diccionario de la Real Academia Española no define este tipo de gesto. De modo que, haciendo gala de una extraordinaria virtud divulgativa, procedo a ello:
Al pobre Joe le dolían los huesos después de la dura jornada laboral. Se levantaba todos días de la semana, salvo el domingo, día del Señor, a las cuatro y media de la madrugada.
"¡María! No me toques, porque aún no he subido al Padre; pero ve a mis hermanos y diles: subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios".
Habíamos pasado tanto miedo que hasta nos temblaban los huesos. Contemplamos absortos la gran tragedia desde nuestros escondites. Se quedó solo y abrazó la cruz para cargar con nuestros pecados.
"Aquel día, el que esté en el terrado y tenga en casa sus enseres, no baje a tomarlos; e igualmente el que esté en el campo no vuelva atrás" (Lucas 17, 31-32)
Se equivocan. Viven esforzados en aparentar una existencia que da la espalda a Dios. Pero no pueden hacerlo, como nadie puede escapar, por más que lo intente, de su propio destino. El día del amor no es el comercial y consumista 14 de febrero.
Mirad el cuadro con que ilustro esta entrada. La verdad es que la pintura habla por sí misma. La encontré hace meses, navegando por las procelosas aguas de Internet. Es obra de Leonardo da Vinci.
Cuanto más contemplo las facciones, armónicamente trazadas, elaboradas en un prodigioso éxtasis de armonía, me dejo cautivar por la maestría demostrada por el genial florentino. Deconozco el título de la obra. Si algún comentarista lo supiera quedaría muy agradecido.
Pero, en cualquier caso, esa mujer, ya inmortal, no necesita nombre. Nos habla, cada vez que la vemos, de la belleza, de su belleza, del arte, del amor. En definitiva, esa mujer nos habla de lo eterno.
La segunda legislatura de Don José Luis Rodríguez Zapatero, experto negociador con ETA y coautor del nuevo Estatuto de Cataluña, empieza con paso firme hacia la absoluta desmembración de la Nación española.
Acabo de verlo en Libertad Digital. Quizá el tamaño de la imagen descuadre la lectura del post. No importa. Vayamos al grano. Fíjense en el sobre que el Secretario de Organización del PSOE, José Blanco, está a punto de depositar en la urna.
Blanco, ¿verdad? ¿En qué urna? ¿en la del Congreso? En fin. Sin comentarios. Esta es la España de Rodríguez Zapatero.
Estupendo. El que fuera alcalde de Benidorm, presidente de la Generalidad valenciana, portavoz y ministro de Trabajo y Asuntos Sociales durante los gobiernos de José María Aznar, Eduardo Zaplana Hernández-Soro, ha anunciado hoy su decisión de no volver a ser portavoz del Partido Popular en el Congreso.
Me parece vergonzoso que Mariano Rajoy siga siendo el presidente del Partido Popular. Personalmente, me cae excepcionalmente bien. Es un hombre sólido, inteligente, bien formado, honesto, experimentado en la política, tanto en el gobierno como en la oposición y, para colmo, con una mujer que se descubrió en la noche del domingo como amantísima esposa.
La semana pasada, camino de mi última jornada como becario en la Cadena COPE, pasé un instante a la iglesia de San Pascual, en el paseo de Recoletos, donde se expone permanentemente al Santísimo Sacramento.
Es jornada electoral. Es hora de ir a las urnas, votar y apostar por un modelo político u otro. Seguir como estos cuatro años, a la deriva, o cambiar dando un giro al timón de España.
Hace unos cuantos meses me topé con una página dedicada a los himnos electorales de la campaña de 1977, la primera celebrada en España desde febrero de 1936. Llegué a la formación de Manuel Fraga Iribarne. Me agradó la letra y música de Alianza Popular.
Cuatro años después, el terrorismo vuelve a ser el protagonista indiscutible del cierre de una campaña electoral. La democracia española se enfrenta a momentos difíciles, agitados, llenos de zozobra por la inesperada muerte de un ex concejal socialista de Mondragón.