Cada 365 días termina un año. Esta convención humana marca el compás de nuestra existencia, señala el paso del tiempo que afecta a todo lo existente y visible. Por ello, no quiero dejar pasar la ocasión de cerrar 2007 con una entrada que haga breve reflexión de lo que este año ha significado para mí.
Múltiples avatares pero uno muy especial. El de haber entrado de lleno en el mundo del periodismo. La creación de este blog, el 1 de junio, es la prueba más evidente.
Llegué a la estación de Recoletos a eso de las ocho y media de la mañana. El frío azotaba el paseo, desierto de coches pero poblado de voluntarios, ataviados con los chalecos blancos de la Misión Joven. Subí por la calle Génova y volví a bajarla, contemplando los andamios, el escenario colosal, todavía vacío.
Antes de dormir me gustaría dejar constancia de que Ciriaco de Málaga estará dentro de unas horas presente en la concentración de la Plaza de Colón, en defensa de la familia cristiana. Y acudiré con mis padres y mi única hermana. También irán varios amigos y muchos conocidos.
Antigüedad, pureza y vitalidad. Tres principales características de una expresión musical original y única en nuestro país. 28 de diciembre. Málaga. Los Verdiales. Fiesta grande. Música. Cultura.
Antiquísima cultura de origen prerromano (a la que se refiere Estrabón), expresión folclórica de largos milenios hasta nuestros días, vinculada siempre al medio rural y, dentro de él, a las grandes ceremonias populares: bautizos, bodas, cencerradas, declaraciones de amor…
Se me presenta la oportunidad de escribirte unas líneas en esta fecha tan señalada para la Cristiandad: el nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo hace más de dos milenios.
Como, a pesar de que respondí a tu bonita tarjeta navideña con otra similar, me parecía demasiado impersonal no dedicarte un breve mensaje cargado de buenos deseos. Y así empiezo unas palabras.
Es la hora. Haz una pausa conmigo. Sólo será un instante. Lee lo que voy a copiarte a continuación.
José fue desde la ciudad de Nazaret de Galilea a Judea, a la ciudad de David, que se llama Belén, para empadronarse con María, su mujer, que estaba encinta. Mientras estaban allí se cumplió el tiempo del parto, y dio a luz a su hijo primogénito; lo envolvió en pañales y lo reclinó en un pesebre.
No necesitamos hablar más por hoy. Un año más, una noche más.
Para Alfredo era una noche como otra de tantas. El frío entumecía sus brazos mientras el calor de los hogares salía a borbotones de las ventanas bajas. Los coches aceleraban el paso y, en algunos patios, sonaba el estruendo de los petardos. La gente salía de sus portales con bandejas envueltas en papel metálico y botellas de champán.
Seguimos con Tintín, mi querido y añorado Tintín. Desde luego, Youtube es una maravilla. Acabo de encontrar esta música que me encanta. Lo cierto es que no tengo mucho más que añadir. Me basta escuchar el tema y despedirme de ustedes. Bueno, tal vez podría decir que casualmente ayer el peluquero me cortó el pelo y, sin que recibiera ninguna indicación expresa, me dejó un peinado tintinesco. Con cresta y todo. Lástima que con la ducha se me ha quitado.
Pocos meses antes de morir en junio de 2005, Jaime Campmany perdió a su ancianísima suegra. El veterano periodista le dedicó entonces unas pinceladas en su columna de ABC. Estas son las emotivas palabras del maestro, que copio para deleite de mis lectores. Ojalá todas las suegras fueran como ella. Y todos los yernos como él.
¡Quién cabalgara el caballo
de espuma azul del mar!
De un salto,
¡quién cabalgara la mar!
¡Viento, arráncame la ropa!
¡Tírala, viento, a la mar!
De un salto,
quiero cabalgar la mar.
¡Amárrame los cabellos,
crin de los vientos del mar!
De un salto,
quiero ganarme la mar.
Pocos lugares tan cercanos nos han llevado tan lejos. Así es la magia del cine, capaz de transportarnos a épocas pasadas y a lugares remotos gracias a la gran pantalla.
La imagen que ilustra mi artículo de hoy habla por sí misma. El padre suplicante, el pastor preocupado, los brazos abiertos y el corazón desgarrado. La Segunda Guerra Mundial destroza pueblos y ciudades, hombres y mujeres, familias y naciones.
Lejos quedan ya en el tiempo, mas no en el recuerdo y el cariño, las tardes de mi infancia en que, tras la sobremesa, me pasaba horas y horas absorto ante los álbumes de Tintín.
Hay quien lee con frecuencia este blog pero lo comenta poco. Señala esta persona que últimamente publico poco. Tiene razón. La temperatura invernal mantiene mis neuronas en un letargo prolongado, y me cuesta encontrar inspiración adecuada a la voracidad de mis fieles. No obstante, confío en que, superados los hielos de diciembre, vuelva a brillar el sol sobre el azul del mar.
Hace un tiempo -no sabría ahora ajustarlo en el calendario- comentaba con unos amigos la superioridad de los humoristas de derechas. Por supuesto: es una apreciación mía. Pero creo que, generalmente, el talante conservador, más refinado, menos zafio, que el de los izquierdistas, suele ser más agradable a los oídos de cualquiera. Mis amigos, un tanto escépticos, no daban del todo credibilidad a mis palabras, pronunciadas junto a una fuente repleta de costillas asadas y una jarra de sangría.
Suena un teléfono. Prisas. De fondo, comienza la sintonía de entrada. Los dedos veloces articulan, sobre el teclado, una nueva crónica que será leída de forma inminente. El reloj, que jamás se detiene, señala en dígitos rojos la pulsión imparable de la noticia. Saludos y conversaciones fugaces se cruzan en el pasillo, entre mesas repletas de periódicos y cuadernos.
Se conocieron sobre las aguas de un río que divide dos naciones. No les llevó hasta allí el rumor de los árboles, el suave trinar de los pájaros ni la hermosa y anaranjada luz de una tarde otoñal. Sus destinos estaban marcados desde la cuna. Ambos llevaban sobre su ser el sello del linaje al que pertenecían. Él era Borbón y ella Braganza. Hijo de Felipe de España él e hija de Juan de Portugal ella.
Se acerca la Navidad. El pasado domingo la Cristiandad comenzó el Adviento, período de preparación espiritual para la llegada del Mesías, encarnado en el vientre virginal de María, la joven pura y perfecta de Nazaret. El acontecimiento más sublime de la Historia de la Creación se encierra en el "sí" de una mujer que supo fiarse de la voluntad del Todopoderoso.
"Dijimos la Salve Regina y otras prosas, y dimos todos muchas gracias a Nuestro Señor. Allí oviera muy buen puerto, si fuera fondo, y había casas y gente y muy lindas tierras, atán fermosas y verdes como las huertas de Valencia en Marzo. Pesóme cuando no pude entrar en el puerto y corría la costa de esta tierra del luengo hasta el Poniente. Y andadas cinco leguas fallé muy buen fondo y surgí".
Desde que fue creada, hace unos meses, tengo por costumbre visitarla con frecuencia. Se trata de la página de la Santa e Insigne Catedral Magistral de Alcalá de Henares. Buen diseño, fotografías de calidad y constante actualización de contenidos.
De toda su extensísima y casi inabarcable carrera cinematográfica, hay una escena que siempre me impresionó, por su fiereza, la barba larga y rubia, como melena de león anciano, herido pero siempre rugiente y bravo. Un poco como era el intérprete, Fernando Fernán Gómez. El académico, escritor, actor, guionista, director, que murió ayer y recibió, recibe y recibirá innumerables homenajes por parte del mundo del espectáculo y de la cultura.
Sólo hay una persona en el mundo capaz de vivir sin apenas dormir, de recorrer las calles sin fatiga y de apasionarse con todo cuanto hace. Disfrutar del café, las barritas de pan con tomate y aceite de oliva y degustar la lectura de un periódico impreso, en el tumultoso Madrid de los Austrias.
Mientras escribo estas líneas suenan las campanas de la catedral, que avisan un nuevo oficio religioso. Es domingo. El cielo, cubierto de nubes grises, anuncia la inminente llegada de la lluvia otoñal. Las cigüeñas se hospedan en las torres y en las espadañas, ajenas a tanto ajetreo humano que contemplan desde lo alto.
A estas alturas de la noche se van apagando las luces de la razón, brotando, tras ellas, el dulce sueño que cautivará los recuerdos del día para hacerlos reposar en la fresca y fugitiva oscuridad de las horas.
"Acuérdate de tus misericordias, y llena mi corazón de Gracia; pues no quieres que sean vacías tus obras" (Imitación de Cristo, Libro III, Capítulo IV)
Los que responden con María al "Fiat" del Señor mantienen en su rostro la alegría indescriptible de saberse amados por Cristo. Uno de ellos es un vivaracho, alto y delgado seminarista, que responde al nombre de Jesús Javier Mora Arreola, más conocido por el apelativo de "Curry".
Salvo en puntuales ocasiones: intento fallido del golpe del 23-F, anuncios matrimoniales de los hijos del Rey, y algún acto protocolario extraordinario, nunca la Casa Real Española había estado tan de actualidad como en las últimas semanas.
Don Mariano Pardo de Figueroa era un ingenioso gaditano, autor de poemas y ocurrencias varias. Viajero incansable, miembro de las Reales Academias de la Historia y de la Lengua, se hizo famoso en las últimas décadas del siglo XIX bajo el curioso sobrenombre de "Doctor Thebussen".
Desde hace por lo menos diez años, he sentido cierta fascinación por la corte de Versalles. Su fastuosidad, la rica belleza de los vestidos, la galantería de sus cortesanos, la artificiosidad de los movimientos, y la música de Jean-Baptiste de Lully.
Hace unos días te dediqué un artículo. Y hoy no puedo dejar que pase la hoja del calendario para volver a recordarte. Porque fue hace un año cuando te fuiste. Casi, sin avisar. Como habías vivido toda tu vida. En silencio. Sola. Pero no. Sola no estabas. La Virgen del Carmen nunca te abandonó.
Dentro del establo, el ganado se preparaba para la caza. Las hembras comenzaban a contonearse de forma elocuente, mostrando sus virtudes carnales. Cubrían el terreno con sus mejores galas, desplegando belleza y deslumbrante vistosidad.
La españolidad de Ceuta y Melilla es indiscutible. Salvo por el reyezuelo norteafricano que, como su padre, pretende hacerse, día sí y día también, con ellas. Sin embargo, cualquier persona mínimamente enterada de la Historia de ambas ciudades sabrá que pertenecían a la Corona española mucho antes de que existiera el Estado marroquí.
Partimos cuando nacemos,
andamos mientras vivimos,
y llegamos
al tiempo que fenecemos;
así que cuando morimos
descansamos.
La pluma inigualable del poeta palentino Jorge Manrique lo señalaba hace más de quinientos años. Nuestras vidas son los ríos que van a dar la mar, que es el morir. Allí van los señoríos, derechos a se acabar e consumir.
"Al que escandalice a uno de estos pequeños, más le valdría que le ataran al cuello una rueda de molino y lo tiraran al mar" (Marcos 9, 42-43)
No hace falta extenderse mucho para constatar la evidencia que ha saltado a la palestra en los últimos días. La ONG francesa "El arca de Zoé" ha sido acusada de traficar con menores en la república africana de Chad. Ochenta y cinco de los ciento tres niños que iban a ser trasladados a Europa en un avión privado tenían familiares. No eran, por tanto, del todo huérfanos. ¿Secuestrados? ¿comprados? ¿por qué y para qué?
Estamos en las vísperas de la Festividad de Todos los Santos. Pero algunos necios se empeñan en celebrar Jalowín o Halloween (para colmo de pedancia, como aquel que siendo español exclama "Oh, my God": ¡cárcel para él y para sus descendientes!).
Su nombre era Blas de Lezo y Olavarrieta. Había nacido en Pasajes, Guipúzcoa. Fue un almirante, español, al servicio de Su Católica Majestad. Pero tristemente olvidado por sus contemporáneos y por la Historia. Este país suele olvidar a sus grandes y creer en las mentiras de la leyenda negra con suma facilidad.
Los mártires son el más claro ejemplo a seguir por los cristianos, pues manifiestan la adhesión inquebrantable a la Causa del Salvador del mundo. Roma, la Ciudad Eterna, acoge desde hoy, en solemnísima celebración, a una multitud de peregrinos que van a participar en la proclamación de 498 beatos ejecutados durante la persecución religiosa, acaecida en España entre los años 1931 y 1939.
De todos los artículos publicados hasta hoy en mi humilde blog, te aseguro que este es el más valioso de todos. No por esto que dejo escrito, sino por el video que acompaña a estas líneas. Dura noventa y seis minutos, pero merece la pena. Ponlo, eso sí, cuando tengas un momento de paz y de tranquilidad. No te arrepentirás. Palabra de honor.
Dos chicas sobre el raíl que todavía no cumplen los veinte años. Una es rubia y la otra castaña. Conversan durante media hora larga, sobre los temas cotidianos y que de verdad les unen: ambas son universitarias.
En un órdago de evidente carácter electoralista, el ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, ha dicho esta misma mañana que si el Partido Socialista vuelve a ganar las elecciones generales de marzo, los licenciados en derecho con mejores calificaciones podrán acceder a la carrera judicial. Sin oposición.
Pero, efectivamente, es la imagen habitual que se tiene de él. Hablo, por supuesto, en términos generales. El catolicismo, represivo, azote de la felicidad humana, que mantiene sometida la voluntad de las conciencias por miedo al pecado. Una visión simplista que encierra enormes carencias de conocimiento teológico.
De todo esto, y de mucho más, habló el Papa Benedicto XVI en una entrevista que concedió hace más de un año a la televisión pública alemana.
En septiembre de 1996 me preparaba para iniciar una nueva etapa: la enseñanza media en el instituto. Me encontraba francamente preocupado por la situación que se me avecinaba y estaba, de verdad, asustado.
Para colmo, en aquellos días caí en fiebres con una ligera infección en la garganta. Mientras daba vueltas en el lecho de la enfermedad, pensaba en las abundantes mascotas que en mi vida había tenido: canarios, periquitos, diamantes mandarines, peces, tortugas, hámsters, gusanos de seda,... ¡Hasta una hormiga león!
Hace un año aproximadamente empecé el Curso de Adaptación Pedagógica. Acompañado y animado por el inefable dueño del Balcón, continuábamos martes y jueves, con cristiana resignación, unas letales sesiones de palabras huecas, vana intención de acoplar al cerebro de licenciados en diversas materias (Geografía, Historia, Lengua española, Bellas Artes, Música, Humanidades, Historia del Arte) una serie de conceptos pedagógicos, psicológicos y políticos.
Acaba de llegarme al correo electrónico este texto, que por su gran interés reproduzco íntegramente en mi blog. Los responsables del Consejo de Laicos ruegan la mayor difusión del mismo. Ellos y yo lo agradecemos.
1. La nueva asignatura “Educación para la Ciudadanía (EpC)”, tal y como ha sido planteada hasta la fecha, es incompatible con el derecho de los padres a educar moralmente a sus hijos. Su finalidad es formar la conciencia de los alumnos, plantea una ética relativista y defiende términos y conceptos de la ideología de género. Las personas responsables y amantes de la libertad, y por supuesto los católicos, no pueden aceptarla sin más.
Hace un año llegó a los cien. Además de su santo, también era su cumpleaños. Unas semanas más tarde, no llegó al mes, murió. Hoy rescato de mi archivo personal el texto que dediqué a su memoria:
El pasado viernes 21 de septiembre dos autocares, procedentes de las parroquias de San Diego de Alcalá de Henares y Natividad de Nuestra Señora de Valdetorres del Jarama, partieron de madrugada hacia el Santuario mariano de Fátima (Portugal), donde permanecieron hasta el domingo. Fueron unos intensos días de oración, celebraciones litúrgicas y abundante fecundidad espiritual.
Al pasar por delante, miro tu tejido ondear, mecido por el viento. Rojo y gualda tiñen tus entrañas. Rojo: el de los hijos que por ti dieron su sangre. Y el sol amarillo, que siempre te baña. Sí, sí. Ya no hay lugar para la duda. Eres tú. La bandera de mi España.
12 de octubre. Día de la Raza, de la Hispanidad, del Descubrimiento. De la Virgen del Pilar. De nuestra Madre y Patrona, de Aragón y de España. De nuestra amada, católica y zarandeada España.
Anoche, una amiga que responde al nombre de Belén me pasó un video del que no tenía ni la menor idea. Jamás lo había escuchado y ahora no puedo dejar de oírlo. Ya he perdido la cuenta. En menos de un día lo he puesto una docena de veces. Y las que me quedan.
El gran kudú es uno de los antílopes más impresionantes de la sabana africana, por su gran tamaño y particular belleza. Puede llegar a medir un metro y medio de altura y alcanzar los trescientos kilos de peso.
La piel de este herbívoro es algo oscura, y su hábitat lo constituyen las zonas de bosque y matorral del África oriental y meridional.
Desconozco el motivo por el que, en los últimos días, el número de internautas ha aumentado de forma prodigiosa en mi blog. Ciento cuarenta y seis visitantes únicos el viernes y doscientos treinta y ocho el sábado, para quedar en ciento ochenta y dos el domingo.
Si nos movemos en cifras de personas que repitieron entrada en el mismo día, los datos se disparan. Quinientos cuarenta y cuatro el domingo y ¡setecientos veinte! el sábado. Pero en fin, no quiero hacer de este post un farragoso texto de estadística que a muy pocos interesa.
Para escándalo de muchos y sorpresa de todos, ayer estuve en Chueca. De noche, sí señor. En plena ebullición de la comunidad gay, que se concentra en torno a la plaza del mismo nombre y sus callejuelas adyacentes.
Eran las siete y media de la mañana de un siete de octubre cuando las vanguardias de ambas armadas, todavía separadas diez millas, se divisaron por vez primera. Ya no había marcha atrás. Debían prepararse para el combate.
Se nota que estamos casi en precampaña electoral. La ralea progre-nacionalista tiene los cuchillos afilados y utiliza constantemente sus mejores armas, la agit-prop, para difundir sus ideas ridiculizando al adversario. Son los maestros de la propaganda utilizada con fines ideológicos.
El 20 de septiembre acudía a Madrid en tren y los distribuidores de periódicos gratuitos que habitan en la estación me restregaron un ejemplar del Qué! por los morros. Ante tamaña insistencia no tuve más remedio que cogerlo con mi mano derecha.
Jamás escuché su voz pero sabía de él. Se trataba de uno de los máximos exponentes de la Cadena Ser. El zamorano Carlos Llamas, director de Hora 25 desde 1992 hasta 2006, ha fallecido esta madrugada de jueves a la edad de 52 años, a consecuencia de un cáncer.
En el azul de luz increada
flota al viento la hermosa gaviota blanca,
sin mover las alas.
El alma hacia ella se levanta.
La gaviota grazna.
Desarmonía, desilusión.
¿Por qué no canta la hermosa gaviota,
como la fea alondra
y el feo ruiseñor?
Os voy a hacer una pequeña confidencia. El niño de la foto soy yo, hace más de veinte años. ¡El tiempo pasa que es una barbaridad! Realmente la imagen está recortada, porque salgo con un pantalón rosa poco viril y una panza voluntariamente exagerada.
Y es que, cuando todavía no levantaba un metro del suelo, me gustaba más sacar tripa que pecho. Cosas de niños.
Lo mejor de tener un blog personal es que uno escribe de lo que quiere, como quiere y cuando quiere, sin ataduras de ningún tipo. La libertad bien entendida es uno de los mayores dones que se nos pueden ofrecer y, muy especialmente, el saber utilizarla.
Mi querida comentarista Solariana escribe en mi post anterior que le gustaría visitar la iglesia de San Miguel, ubicada en Palencia, junto al río Carrión. Sin duda, imaginando a los fotogénicos Charlton Heston y Sofía Loren, la escena se torna especialmente atractiva.
Mirad el calendario que tenéis colgado en la pared de vuestra cocina o de vuestro dormitorio. Espero y confío en que venga el santo de hoy, porque vivimos en la edad del laicismo más absoluto y ya estas cosas van pasando a mejor vida. Sí, ¿viene? Cuánto me alegro.
Disculpen la crudeza, pero vengo de vomitar. Hace unos minutos acabo de leer un artículo del nuevo panfleto progresista titulado Público, no sé si por ser novio de la República o de la Mujer Pública. Que todo podría ser posible en este mundo enfermo.
Yolanda González es quien firma el artículo que ha provocado en mí tan gran grave espasmo estomacal. Exclama la señorita, en el titular de su artículo, que el libro de texto de Secundaria, publicado por la Editorial Casals, atenta contra la Ciudadanía.
El pasado fin de semana tuve la oportunidad de acudir en peregrinación, con mi parroquia, al Santuario de Nuestra Señora de Fátima. Fueron unos días de intensa oración y rica fecundidad espiritual. Con las fotografías que hice he montado un pequeño video.
Leo en el periódico que numerosos ciudadanos de Birmania se han manifestado contra el régimen militar que les gobierna dictatorialmente desde 1990. Pero no han sido unos ciudadanos cualquiera, sino gran parte de ellos monjes budistas, que marcharon por las calles centrales de Rangún, antigua capital del país asiático.
Aunque ya haya terminado para casi todos los mortales el paréntesis veraniego, no quisiera dejar pasar la ocasión de transcribir la agradable charla que mantuve hace un mes escaso con doña Montserrat Aguer, directora del Centro de Estudios Dalinianos.
El Teatro-Museo Dalí de Figueras (Gerona) abrió sus puertas, durante los meses de julio y agosto, en horario nocturno. Sin duda, una oportunidad espléndida para sumergirnos en el mundo de los sueños, del arte y la genialidad del inmortal ampurdanés.
Mis lectores más instruidos habrán oído hablar en más de una ocasión del Carlismo. Agrupación política defensora de Carlos Mª Isidro, hermano de Fernando VII, que, tras la muerte de éste sin sucesión varonil, intentó hacer valer sus derechos dinásticos. El durísimo enfrentamiento entre carlistas e isabelinos provocó varias guerras civiles a lo largo del siglo XIX.
Su Majestad el emperador don Carlos Quinto, nuestro señor, en este lugar estaba sentado cuando le dio el mal el treinta y uno de agosto a las cuatro de la tarde. Falleció el veintiuno de septiembre a las dos y media de la mañana el año del Señor de mil quinientos y cincuenta y ocho.
Te conocí, a través de Internet, hace ya más de dos años. Concretamente en un foro para católicos con vocación política. Firmabas como Pacopepe. Desde el primer momento supe que me encontraba ante un sabio católico absolutamente enamorado de la Iglesia de Cristo. Y seguí todas tus intervenciones con sumo interés y respeto.
El pasado mes de junio, la numerosa Comunidad Mozárabe de Toledo, encabezada por su hermano mayor, don Antonio Muñoz Perea, recibió las reliquias de San Ildefonso, patrón de la archidiócesis toledana. Los huesos del santo fueron trasladadas a Zamora hacia el año 735 para impedir que cayeran en manos de los infieles moros.
Por una extraña relación de ideas (que quizá alguno de mis sagaces lectores sabrán interpretar), después de pensar en Alberto, vino a mi cabeza el nombre de Federico. En efecto, quien sea oyente habitual de cierta emisora, lo habrá entendido a la primera y no harán falta más explicaciones. Los que sigan sin entenderlo, espero que con la foto que ilustra mi artículo ya sepan a que Federico me refiero. Y si, con todas, continúan sin pillarlo, mejor que abandonen mi blog.
Hoy es tercer domingo de septiembre. Pues muy bien, dirán ustedes. Un domingo cualquiera para casi todos. Menos para los naturales de Alcalá de Henares (Madrid), que hoy celebran la festividad de Nuestra Señora del Val, patrona, alcaldesa y doctora de su Universidad.
Hay un Madrid católico y tradicional, que acude a la verbena de la Paloma y se viste de chulapo. Un Madrid devoto de su Virgen de la Almudena, que quiere y respeta a su Arzobispo, y que se siente sumamente feliz acudiendo cada domingo a la Santa Misa.
Pero hay otro Madrid impío, irrespetuoso y relativista. Y ese, por desgracia, es el Madrid de su alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón y de su concejala de las Artes, Alicia Moreno.
A raíz del fallecimiento del enorme Luciano Pavarotti he visitado la página del otro gran tenor de nuestro tiempo: el hispano afincado en México, Plácido Domingo. No hace falta más que observar una imagen suya para comprobar que estamos ante un señor de los pies a la cabeza.
En el mismo mes, de años diferentes, murieron padre e hijo. Ambos reyes de España. Ambos católicos. Profundamente religiosos, enemigos de toda herejía e infidelidad. Un 13 de septiembre de 1598, a la edad de 71 años, entregaba el espíritu a su Creador el gran Felipe II de España y I de Portugal.
Cuántas veces culpamos a la juventud de la degradación moral de la sociedad actual. "¡Estos jóvenes de hoy en día!... O tempora, o mores!". Y otras cosas por el estilo. Pero, ¿qué son los niños, sino el reflejo de sus mayores?
En los últimos años se ha puesto de moda la Universidad para mayores. Se trata sin duda de una forma de mantener despierto el interés de los ancianos por el mundo que les rodea, por aumentar su cultura y difundir en ellos el amor por el saber humano. Espléndida iniciativa que también fomenta las relaciones humanas y ayuda a superar, mediante este tipo de entretenimiento, los achaques propios de la edad.
Cierto es que a estas horas debería estar dando el último repaso a unos apuntes para el examen que tengo mañana o, mejor dicho, en unas horas. Pero preferí navegar por las procelosas aguas de Internet para acabar topándome, de imprevisto, con una fotografía que ha nublado mi vista y anegado mi espíritu.
Creo que no necesitaré café para evitar cerrar el ojo durante las soporíferas y tediosas horas de estudio.
El mundo ya no es igual desde aquel 11 de septiembre de 2001, que tan bien recuerdo. Tenía dieciocho años. Salí esa mañana de mi casa dispuesto a rellenar los datos de la matrícula de mi segundo curso de Historia. Pasé unas horas con mis compañeros, tal vez tomando un refresco. Hasta ahí no alcanza mi memoria.
Los medios del difunto Jesús Polanco se aprestan a calificar de mitinero el discurso que Mariano Rajoy, recién proclamado candidato a la Presidencia del Gobierno, ha pronunciado hoy mismo. Seguramente a El País le haya molestado frases como esta: "Zapatero no tiene una idea de España, para él, la nación es un concepto discutido y discutible. Yo siento España desde Melilla hasta Ferrol". Pero tiene más razón que un santo. Claro, que ya todos sabemos el cariño que tienen en PRISA a los santos...
Murió Luciano, el gran tenor, maestro del bel canto, a la temprana edad de 71 años. Se apagó la voz terrena que encendía pasiones. Pero ahora podrá cantar el Ave María junto a los coros angélicos.
En el centro de Pekín se levanta la Ciudad Prohibida, antigua residencia de los emperadores de China. Un lugar fastuoso, símbolo del poder de los Hijos del Cielo, y con las mayores ostentaciones arquitectónicas, suntuarias y gastronómicas. Pues allí, como es natural, se servían los platos más suculentos para los paladares más delicados.
Un simpático Forajido con cierto parecido a John Wayne ha escrito alguna vez en mi blog. Hace unos días, descubrí en el suyo que me había dedicado un galardón: los Thinking Blogger Awards. En cristiano: espacios que te hacen pensar.
Me cansé de mirar por la ventanilla y dirigí la cabeza hacia el pasillo central. Llevaba más de quince minutos en la misma postura, con los músculos de la pierna completamente atrofiados.
De pronto, me percaté de su presencia. Sentí sus penetrantes ojos clavándose sobre mi rostro. Su aspecto hosco, barba descuidada y la aspereza de su gesto harían palidecer de miedo al mismísimo Atila, rey de los hunos. No había lugar para las dudas. Era él.
Han pasado diez años y parece que fue ayer. Recuerdo perfectamente los días en que murieron, casi solapadamente, Diana Spencer, Lady Di, Princesa de Gales, "Reina de Corazones". Y la Madre Teresa de Calcuta, la humilde religiosa albanesa que dio su vida por los más pobres de la India. Aunque tenía yo entonces catorce años, percibí el diferente tratamiento que los medios daban a uno y otro personaje.
Un asiduo de Germinans germinabit, que se hace llamar Oriolt, ha publicado un artículo muy interesante sobre los que considera auténticos carcas. Lo he leído hace unos instantes y me ha parecido brillantísimo. Ni que decir tiene que comparto de principio a fin cada una de sus reflexiones.
Hay muchas cosas del mundo que me molestan sobremanera. Me molesta la cerrazón, la intolerancia, el ruido, los gamberros, los borrachos, los malos olores, los delincuentes. Me molesta la inmigración descontrolada, la pornografía, la corrupción. Me molesta el socialismo, el anarquismo, la masonería, el ateísmo militante y el comunismo.
Fueron apenas unos segundos, pero cuando me saludó al terminar la cena sentí su mano fuerte y su mirada alegre, valiente y templada. En aquel instante me pareció estar frente a una de aquellas legendarias amazonas tratadas por la mitología griega, que luchaban a pecho descubierto, y cuya reina Talestris llegó a ofrecerse por esposa al mismísimo Alejandro Magno, dueño del mundo.
Ya lo he dicho varias veces, pero de verdad, no me canso de hacerlo. Porque contemplo, entristecido, el mismo panorama. La imagen que ilustra este artículo es la del bondadoso y recién nombrado Arzobispo de Pamplona, monseñor Francisco Pérez, confirmando a un soldado español cuando todavía era el Arzobispo Castrense.
Anteayer martes 28 celebrábamos la festividad de San Agustín de Hipona. Esta hermosa oración, redactada por él tras la muerte de su madre, Santa Mónica, es de una belleza singular. Especialmente recomendable para momentos de enfermedad terminal y posterior fallecimiento de un ser querido.
¿Y por qué no? Pero, por desgracia, lo dudo mucho. Pero no estaría nada mal. Cuando el año que viene -Dios y los españoles lo quieran- la pesadilla Zapatero haya concluido, Mariano Rajoy será Presidente del Gobierno.
El capitán de la españolísima Bandera de Adiós Ayer señalaba hace unos meses lo que, en su opinión, debía ser un blog. Confieso que comparto totalmente su punto de vista, de principio a fin.
El motivo que me lleva hoy a escribir estas líneas es el recuerdo de Ingrid Bergman. Una bella actriz sueca nacida el 29 de agosto de 1915, y fallecida el 29 de agosto del año en que vine al mundo.
Aunque me mantengo involuntariamente célibe, comparto ciertos momentos con mujeres de mi edad. Generalmente suelen ser novias de amigos. Con cuatro de ellos -dos amigos y sus respectivas- acudí anoche a la feria de mi ciudad, que en estos días conmemora a San Bartolomé.
O al menos dice conmemorarle, en carteles y pregones. En oficios religiosos lo dudo mucho. Pero esa es harina de otro costal, digna de ser esparcida en otro artículo que haga alusión al proceso secularizador que vive nuestra putrefacta sociedad.
Generalmente cuando alguien muere suele recibir innumerables muestras de cariño y respeto por todas partes. Me apuesto un riñón a que sucederá lo mismo con Francisco Umbral, ahora que acaba de expirar. Los sectarios que no perdonan sus críticas al Gobierno de Zapatero y defensa del galleguismo de Rajoy levantarán ahora altares (laicos, por supuesto) en su honor. España es así.
Vivimos en la sociedad de la estadística. Los medios de comunicación nutren sus espacios constantemente con estudios realizados por universidades americanas que nadie conoce, o por empresas multinacionales con sede en países raros. Sobre los asuntos más variopintos y curiosos, a veces absurdos o ridículos.
A cada cerdo le llega su San Martín. Qué hermoso es el refranero español. Sobre todo cuando se cumple, como es el caso. Por fin. Después del cese de la desdichada Carmen Calvo del Ministerio de Cultura, le ha llegado el turno a Rosa Regás, impresentable directora de la Biblioteca Nacional, noble institución con sede en Madrid y en Alcalá de Henares.
Corría el siglo I antes de Cristo cuando el cónsul Lucio Licino Lúculo, tras derrotar a Mitrídates VI del Ponto, se vio obligado a abandonar la vida pública por presiones de sus enemigos políticos. Motivo que aprovechó para construir una gran mansión en el monte Pincio de Roma, estudiar filosofía y organizar unos espectaculares banquetes, rodeados de lujo y de fastuosidad, que se harían memorables por su exquisitez y buen gusto.
"Se levantaron los fundíbulos, se prepararon las hondas, brillaron las espadas, se incresparon las lanzas, e incesantemente se lanzaron saetas. Pero al punto se mostraron las magnificencias del Señor. Las piedras que salían de los fundíbulos y llegaban a la casa de la Virgen Santa María, que estaba dentro de la cueva, se volvían contra los que disparaban, matando a muchos mahometanos".
La Sagrada Escritura es fuente de consuelo para el doliente. Recurramos a ella en los momentos difíciles. Es la Palabra de Dios, inspirada por Dios, dictada por Dios, a nosotros, sus amadas criaturas.
El mar está en calma. Esto parece aumentar la soledad, la lejanía del paraje. Los pinos producen un olor intenso. La tarde consiste en una lenta agonía de la luz sobre la arena fina de la menuda playa. El agua inmóvil de la pequeña bahía, azul y verde con los reflejos internos de la arena y la proyección de los carmines del granito rosado, como una carnación de la superficie, es una maravilla soñada.
"No es la moral cristiana una moral de mediocres. No predica una ética para los tibios, para los aburguesados. Es una ética de máximos, porque es una llamada a la perfección". Me quedo con esta frase de Juan Carlos Ramos. Dentro del video hay más. No se las pierdan, por favor.
De este modo titula el padre Juan de Mariana el capítulo IV de su obra Del Rey y de la Institución Real, que no fue publicada –como su Historia general de España– en castellano, con el disgusto de su autor–, sino en latín (1). Se vio forzado a la traducción de aquella por “el poco conocimiento que de ordinario hoy tienen en España de la lengua latina aun los que en otras ciencias y profesiones se aventajan” (2). Una crítica que, dicho sea de paso, conserva toda su vigencia en nuestros días.
Un amigo sacerdote que conocí a través de Internet me recomendó, hace algo más de un año, la lectura de un libro que compré de inmediato. Lo publicaba Rialp y su título era Roma, dulce hogar. Nuestro camino al catolicismo.
Una dama, esposa en primeras nupcias de un presidente de una república americana, preguntó ingenuamente a don Antonio Cánovas del Castillo cuando se hizo público que Francisco Silvela había dejado de ser conservador para convertirse en regeneracionista:
¡Qué cosa más bella tener el lecho
cabe la playa, amorosa!
Perder el conocimiento,
perder el sentido,
la voluntad fundida,
cabe la dulce playa del olvido…
Dormirse, esperando
que se funda el faro
y que se funda la estrella,
sin pensar en el hogar,
sin pensar en la azada ni en la reja…
¡Qué cosa más bella sentir el mar,
qué cosa más bella!
“Os harán comparecer ante reyes y gobernadores por causa de mi nombre: así tendréis ocasión de dar testimonio”.
Estas proféticas palabras del Señor, recogidas por el evangelista Lucas, nos acercan hoy, 6 de agosto, a un acontecimiento señalado por el santoral católico, y muy especialmente querido en la diócesis de Alcalá de Henares.
El padre Jorge Loring, S. I., ha cosechado grandes éxitos editoriales con su enciclopedia católica Para salvarte y su clásico estudio de La Sábana Santa. Religión Digital nos ofrece en su portada un video del jesuita, producido por EWTN, la famosa cadena televisiva de la madre Angélica.
Mientras escribo estas líneas, una gran multitud de jóvenes de las tres diócesis madrileñas (Alcalá, Madrid y Getafe) se encaminan gozosos a Roma, dentro del marco de la Misión Joven, ocasión propicia y eficaz para la predicación del Evangelio de Jesucristo y difusión de su Palabra.
Hoy la Iglesia de Cristo recuerda con solemnidad a San Ignacio de Loyola. Una página web creada por Planeta Agostini ofrece la posibilidad de admirar la grandeza del monumental fresco barroco de Andrea Pozzo, la Gloria de San Ignacio, en la iglesia del santo titular de Roma.
Don Pablo Hernández Breijo, dueño de la Bandera de Adiós Ayer, me recomienda publicar aquí los reportajes que llevo realizando este verano sobre playas rústicas, hermosas, vírgenes, y desconocidas por el turista de garrafón.
La ciudad de Guayaquil, capital de la provincia de Guayas, con más de dos millones de habitantes, es hoy uno de los núcleos más poblados de la República de Ecuador. Su floreciente actividad comercial, industrial y turística la convierte en uno de los principales motores económicos del país. Sin embargo el motivo por el que hoy nos acercamos a ella es de origen remoto. Porque ocurrió hace más de ciento cincuenta años...
A mediados del siglo XVIII, sir Edward Gibbon estaba visitando Roma. Paseando por las gloriosas ruinas del Foro imperial, escuchó el canto gregoriano que entonaba un grupo de frailes en un monasterio cercano. Esa impresionante imagen quedó grabada en su memoria y poco más tarde comenzaría a redactar su célebre obra Historia de la decadencia y caída del Imperio romano (publicada en seis volúmenes, de 1776 a 1788).
Ayer mis padres celebraron su vigésimo sexto aniversario de casados. Con esta entrada deseo honrarles. Sin ellos, yo no estaría aquí. Ni sería lo que soy.
Juan Carlos Ramos, sacerdote, es el director adjunto del programa de TVE-2 "El día del Señor", delegado de medios de comunicación de la diócesis de Alcalá de Henares, y contertulio habitual en la Cadena Cope y Punto Radio.
La Virgen del Carmen, Estrella del Mar y Flor del Carmelo, es patrona de Chile, de los pescadores, de la Armada Española y de varias localidades ibéricas como Beniaján (provincia de Murcia).
Se la suele invocar, junto a San Telmo y a San Pedro, para que proteja a los marineros de naufragios y tempestades en alta mar.
La llegada de Felipe IV en 1621 provocó el derrumbamiento del dominio de los Sandoval, empezando con el arresto de Osuna y sus colaboradores. Fueron acusados de infidelidad al Trono. Se realizó también un proceso contra Uceda y Lerma, protegido ahora por el capelo cardenalicio, y acusado de ejercer una desmesurada autoridad.
Hoy subí al vagón de un tren políglota y multicultural. Pero, sobre todo, a un vagón infestado de chusma. De la peor calaña. Enfrente, un joven con piercing abundante en ceja derecha, depilada hasta el extremo, meditaba con un mp3 a todo volumen. A su lado, un adolescente de facciones chinescas y pelo teñido, cerraba todavía más sus ya de por sí minúsculos ojos. Pero éste era de los mejores: al menos no metía bulla.
El sugerente título La sombra del rey de Francesco Benigno nos adentra en el entramado político que rodeaba a la Monarquía española en el siglo XVII. Desde la muerte de Felipe II hasta la caída en desgracia del conde–duque de Olivares en 1643, el autor expone detalladamente la forma de vida cortesana, los intereses personales de los validos y su forma de ejercer la privanza, las relaciones de la administración central con las élites locales.
La Comunión Tradicionalista Carlista de Navarra (CTC) exige a las autoridades que impidan las ofensas a la Religión Católica en los sanfermines y anima a los navarros a reaccionar frente a quienes quieren imponer su mentalidad neopagana al conjunto de la sociedad.
Con la preciosa historia del caracol, que no es más que una descripción de sus habituales comportamientos amatorios, cierro este pequeño ciclo dedicado a los animalitos del jardín.
Como lo prometido es deuda y yo, ante todo, me debo a mi legión de incondicionales, que esperan con ansiedad nuevas publicaciones en Sobre el azul del mar, hoy volvemos con los pequeños animales de nuestro particular corrá. Ahora es el turno de las arañas, que nunca he soportado y por las que he sentido siempre una profunda repulsión. Pero qué le vamos a hacer. No queda otra.
Muy pronto se cumplirán diez años de aquel horror y de aquella indignación que sacudieron nuestras vacaciones y nuestros espíritus. Miguel Ángel Blanco Garrido, secuestrado por ETA y, finalmente, asesinado. Por ser concejal. Por ser del Partido Popular. Por ser español. Por creer en la libertad.
En ribeteadas florituras de caballerosidad trasnochada, el macho se cierne sobre la hembra. Y la hembra, de facciones orientales, poco cómoda, como es natural, se desliza hacia el carril de huida.
El artículo 16 de la Constitución española de 1978 afirma: “Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia católica y las demás confesiones”.
No soy homosexual. Y si lo fuera, tampoco lo iría pregonando a los cuatro vientos, como no anuncio en plaza pública mi estatura ni mi genealogía familiar, ni el nombre de mi mascota, ni el color de mi ropa interior. Independientemente de la consideración moral que se le pueda atribuir a la homosexualidad, ésta pertenece a la intimidad de cada individuo. Y, en mi opinión, con mi total respeto hacia esas personas, allí debe permanecer.
Han pasado ya casi dos años desde que sacaran a la luz su primer disco, "Hágase en mí tu voluntad". Desde entonces han recorrido diversos lugares de la diócesis complutense, y ya están a punto de sacar el segundo. La voz del desierto, grupo musical formado por sacerdotes, seminaristas y laicos de Alcalá de Henares, continúa el camino de la evangelización a través de la música.
Hay veces, y esta creo que es una de ellas, en las que sobran las palabras. Sólo cabe guardar un respetuoso silencio por los que hacen el más alto sacrificio. Y después, con gran serenidad, recordar los versos vibrantes y escalofriantes de un amor consagrado a la Patria.
Hace unos días, para distraer el aburrimiento, monté en el tren con un fino libro de cuyo contenido me había informado mi padre hace unos cuantos años. El lenguaje claro, a la par que un argumento interesante, me hicieron terminarlo prácticamente en el corto espacio que dista entre mi ciudad y la capital de España.
1824. Europa se dispone a recibir el agitado empuje de las revoluciones liberales, que transformarán definitivamente el modo de organizar la política y la sociedad. Ajeno a todo ello, Ludwig van Beethoven prepara en Viena el estreno de su Novena Sinfonía. El trabajo final de un genio, cansado, pero no agotado.
Santo Tomás de Aquino, Doctor Angélico, redactó estos versos que me resultan de una belleza inigualable. Inspirados, sin lugar a dudas, por la Mano del Todopoderoso. Han pasado ya unos días de la festividad del Corpus Christi. Empañada este año por la sacrílega "eucaristía" de la que fueron partícipes Bono y Zerolo. Por eso, creo que conviene recordarlos, conocerlos, disfrutarlos, con mayor intensidad.
El estandarte de Adiós Ayer ha publicado recientemente, en su excelente blog, un artículo dedicado a Lantana, una joven artista publicitada en el programa gastronómico del campechano José Andrés.
Visité la página de la cantante, y de allí pasé a youtube, donde encontré el videoclip Siempre. Si les interesa verlo, pinchen en "Sigue".
No era un hombre sabio, ni alto, ni guapo. Pero era un hombre bueno.
Ni le conocí en persona ni fui un gran seguidor de su música. Pero en su sonrisa permanente se podía contemplar la huella de las dificultades superadas y una confiada esperanza en el futuro.
De noche todos los gatos son pardos. Este refrán me viene de perlas para iniciar este artículo, locuaz como siempre, y, perdónenme la presunción, pero no tengo abuela. Alguna vez tenía que subirme el ego, cuando a vuelatecla produzco textos como rosquillas.
Hace apenas unas horas el Real Madrid ha conseguido su trigésima liga en un partido de infarto. Madridistas de todos los rincones del país y del mundo (hay más de doscientos millones, según señala Juanma Rodríguez en Libertad Digital) han celebrado –estoy seguro– con enorme alegría el triunfo del equipo blanco.
Hoy voy a hablarles de una película que hace mucho tiempo que dejó de estar en la cartelera:Paseando a Miss Daisy. Tantos años han pasado que puede que algunos de ustedes ni tuviera los dientes todavía. Soy un exagerado: la película es de 1989, y por entonces algunos ya tenían hasta la muela del juicio.
Hoy se cumplen treinta años de las primeras elecciones democráticas en España tras la Guerra Civil de 1936. La victoria de la Unión de Centro Democrático supuso un espaldarazo para el Gobierno de Adolfo Suárez González que había dirigido, "desde la ley a la ley por la ley", con el apoyo del Rey Juan Carlos y de Torcuato Fernández Miranda, el paso de la dictadura a la democracia.
“Jo tía, es que sin chicle me aburro en clase”. Escuché hace pocos días esta lamentosa frase de una quinceañera cuando se dirigía con un grupo de amigas al casco histórico de mi ciudad, dedicado al jolgorio y a la bullanga. Después de cinco tediosos días de estudio e inaguantable sopor, llegaba el momento de “desmelenarse” para disfrutar de una noche de alegría.
Tren de dos plantas. En la superior, un padre juega con su hija. Ambos son rubios. Palmotean con alegría mientras ella ríe a carcajadas. La niña no tiene más de cuatro años de edad y lleva el pelo recogido en dos simpáticas coletas. El acento de ambos, a pesar del color de sus cabellos y sus ojos azulados, es sudamericano.
En el mundo de la información, la imagen cuenta mucho. A veces, por desgracia, incluso más que el contenido. Especial mención merece en este aspecto la información presentada a través de publicaciones en la Red. Una web actualizada y con buen diseño es atractiva a los ojos del visitante casual, náufrago en estas latitudes oceánicas. Si lo que éste encuentra es un sitio de formas arcaicas y fondos caducados, posiblemente se vaya para no volver jamás.
Cuando Edouard Herriot, presidente del gobierno de la Tercera República francesa, fue presentado en el Congreso Psiquiátrico celebrado en París, el profesor Van Anam se dirigió a él y le preguntó:
-Señor Herriot, ¿desde cuándo se cree usted presidente?
Érase una vez un ministro que dejó de salir en las fotos oficiales. Porque había dejado de serlo. Y a este señor, que también había presidido la Comunidad de Castilla–la Mancha durante muchos años, le gusta la cámara más que a un tonto dos pesetas. Así que para remediar tan grave desaguisado, decidió ir misa. Pero no a una parroquia cualquiera, de tantas en las que se celebran misas cada domingo. Él fue a la más importante, a la única comprometida con los pobres. A la única fiel al Evangelio de Jesús: la San Carlos Borromeo de Entrevías.
Era de esperar que, tras la contundente victoria del PP madrileño, Alberto Ruiz-Gallardón, a la sazón alcalde electo de la capital del Reino, se postulara como futuro Presidente del Gobierno. No en 2008, evidentemente, sino a más largo plazo, como delfín de Mariano Rajoy, una vez dado su primer salto a la política nacional. Con treinta y cuatro concejales recién elegidos y el 55,54% de los votos emitidos, Gallardón se convierte en un coloso de imponentes dimensiones dentro del Partido Popular.
El 22 de noviembre de 1975 las Cortes Generales de España abrían sus puertas a una nueva etapa de reconciliación nacional. El general Franco, ganador de la Guerra tras la cual había dirigido los destinos de la Nación bajo un régimen de autoridad, acababa de fallecer. Su sucesor en la jefatura del Estado era proclamado Rey de España. El discurso que Juan Carlos I pronunció en aquella solemne ocasión iba claramente hacia esa dirección conciliadora. Sería el monarca “de todos los españoles”, para impulsar, desde el Trono, “un efectivo consenso de concordia nacional”. De todos los españoles: de los vencedores y de los vencidos.
Cuando en octubre de 1931 afirmaba el todavía ministro de la Guerra y futuro Presidente de la República Manuel Azaña que “España ha dejado de ser católica”, no se trataba de una reflexión sobre el sentimiento religioso en la sociedad, sino más bien de una opinión vertida desde la nueva coyuntura política e institucional. Tras siglos de indisoluble matrimonio entre Iglesia y Estado, una Constitución laica abría las puertas de una era, marcada por la separación entre lo civil y lo religioso. Y que, como se vio, acabó terminando en sanguinaria guerra civil.
Has llegado a un blog extraño. Cuanto menos, peculiar. Pero así son estos lugares. Personales. Singulares. Únicos. No has llegado a una fuente de información al uso. Aquí, básicamente, podrás verme en mis múltiples facetas: historiador, periodista, profesor, poeta, narrador, actor, nostálgico y castigador. Soy tal cual me hicieron los tiempos, la Historia y mi familia. En el fondo, todos somos así. Como la luz atraviesa el cristal de la ventana, a cada uno de nosotros nos forma la experiencia cotidiana, los recuerdos y los planes de futuro. Eso, a fin de cuentas, es la vida misma.
Me nacieron hace veintinueve otoños en la Villa y Corte, pero desde muy pronto resido en la ciudad universitaria de cuyo nombre no quiero acordarme.
Soy joven de letras, amante de la historia, del arte, la música, la literatura y los viajes. En la actualidad completo mi formación humanística, recibida in illo tempore en sede cisneriana, con otra quizás algo más práctica: el periodismo.