Sintonía cordial

El pregón de Alba de Tormes

17.10.16 | 09:08. Archivado en Festejar, Amor, Oración

Decía Santa Teresa, que si en medio de las adversidades, persevera el corazón con serenidad, con gozo y con paz, eso es amor.

He venido de lejos a celebrar con vosotros vuestra fiesta, y vengo con serenidad, gozo y paz, porque Alba de Tormes y los albenses, se merecen todo mi amor, mi respeto y mi admiración. Se merecen mi agradecimiento por invitarme a compartir y a celebrar su fiesta que es parte importante de su vida y por custodiar la memoria de Teresa, que es un Patrimonio de la Humanidad.

Me habéis invitado porque a vosotros y a mí, como a Teresa, nos mueve el amor por la humanidad, la pasión por la vida, la vida digna y abundante de todos; y porque sabemos, vosotros y yo, que el Dios de la vida que sedujo a Teresa de Jesús y que llenó su vida y que la colmó, es el que nos anima y sostiene también a nosotros.

Sólo Dios Basta. Decía y repetía nuestra Santa. Esta fue su gran intuición y experiencia, y este es hoy su mensaje y su legado, en un tiempo en el que no siempre lo tenemos fácil para vivir en paz y armonía. ¡Cuántas veces hemos repetido con Teresa, en momentos en los que el miedo, la incertidumbre y la inestabilidad nos visitaban:

Nada te turbe, nada te espante
Dios no se muda, la paciencia todo lo alcanza
Sólo Dios Basta

Teresa descubrió que Dios es la vida, y la vida de todos los hombres y mujeres; que Dios es fuerza y compromiso, que inquieta y moviliza, que sacia y que a la vez es insaciable, porque siempre clama y reclama más y más: más compromiso, más implicación, más justicia, más dar la vida que recibimos de Dios, pero a todos. Darnos más a los otros. Darlo todo sin retener nada.
En esta magnífica noche, en esta entrañable Ciudad Salmantina, quiero compartir vuestra fiesta y vuestra vida, quiero que juntos celebremos y demos gracias. Y por qué no, compartamos, al calor y al abrigo de la “Santa”, algunos retos, algún sueño, mientras evocamos su figura, y recordamos su historia, y respiramos su legado.

Teresa de Jesús. Teresa de Ahumada, Teresa de Alba de Tormes, la nuestra, la vuestra. Ella entregó en esta bendita tierra su alma, luego de haberla entregado a lo largo de toda su vida, por los caminos, a los nobles, sacerdotes, amigos, a sus monjas, a los jerarcas, a la humanidad.

Muchos se preguntaron en estos días qué une a esta monja venida de allende los mares y ahora desde Manresa, a la Santa, para ser digna de un pregón.

Lo primero que tengo que decir es que Teresa es de todos, y que difícilmente en la tradición cristiana haya gente que no haya recibido su influencia y ayuda, y también su fuerza y su inspiración para romper moldes y abrir caminos.

Ella es una gigante de la espiritualidad y de la mística, que ha marcado la vivencia cristiana y la vida de oración de generaciones de contemplativos y contemplativas a lo largo y ancho del mundo. Por tanto ella está vinculada a todos los que asistimos a su escuela de oración, auscultando sus deseos de Dios, su amor a la Iglesia y a la Humanidad. Los aprendices de oración, entendimos que oración era “hablar de amistad con quien sabemos que nos ama”, y no grandes elucubraciones.

Si amigos, Teresa, en una sociedad que algunos dicen ha olvidado a Dios, nos recuerda que siempre hay alguien que nos ama y nos sostiene, y seguramente ahí reside la grandeza de su mensaje y de su vida. Que lo descubrió y se dejó transformar porque quien es bien, verdad, amor, justicia, bondad. Ella nos enseñó que cuando los tiempos aprietan, basta con seguir el impulso del corazón, elevar una sencilla mirada al cielo, dar un grito de agradecimiento y de amor, en la penas y en las alegrías. Y que ello reconforta el alma y la vida.

Teresa es un referente para la literatura, porque ella hizo de su experiencia, un auténtico poema, y pudo plasmar, lo inefable, lo que no se puede describir, porque lo supera todo de forma inigualable.

Como ella, como Teresa, que decía que la humildad es andar en la verdad, confieso que hoy me siento muy pequeña y también muy privilegiada. No tengo méritos suficientes para glosar su legado, pero sí amor comprometido para no faltar a esta cita.
Y por eso, como mujer, como monja, como contemplativa, como enamorada de la humanidad y seducida por Dios, al igual que Teresa, me atrevo a balbucear su mensaje que hoy también tiene vigencia.

Teresa de Ahumada era una monja de clausura, pero nadie, a pesar de que lo intentaron, la clausuró. Era una andariega, y su alma inquieta, la llevó a ir por los caminos, fundando conventos y clamando por una vida auténtica y por una gran reforma de vida y costumbres. Amando a todos, de todos era amada y a veces temida por su verdad y rectitud.

Una mujer que tuvo su tiempo de mundanidad y vida acomodada, pero que ante la imagen de un Cristo sufriente, comprendió que ese hombre desgarrado que lo dio todo, es el que hoy vive y pervive en el dolor y desgarro de tantos y tantos hermanos que viven y mueren y que padecen diversas y nuevas formas de crucifixión, exclusión, abandono.

Cuántas veces giramos la cara ante el dolor humano, ante el temor y la impotencia. Ella lo miró fijamente, le plantó cara y se dejó traspasar el alma y el corazón por el amor.
Y desde entonces ella fue toda de Dios y toda para la humanidad. Porque no se puede vivir buscando a Dios y toda la humanidad. Porque no se puede vivir buscando a Dios y pasando de la historia que nos rodea.
Teresa fundó Conventos, “palomares” que dicen en la tradición carmelitana, y desde la paz que buscó y encontró, echó a volar y entendió que el mundo clama y reclama esa paz, y que esta nace solamente del corazón reconciliado, pacificado, comprometido.
Osada, inquieta, sedienta de sentido y de verdad, en el silencio de su corazón, en Dios, en el vaciamiento del egoísmo encontró la repuesta y las fuerzas necesarias para emprender, primero su conversión y después la gran reforma que reclamaba el Carmelo, y que iluminó a la sociedad.

Hoy el mundo clama y reclama una gran reforma. Hoy la Iglesia y nuestra Sociedad necesita de forma urgente una gran reforma, y esta será una realidad, no desde la charlatanería ni de las palabras vacías y menos desde la tristeza y el desánimo, “tristeza y melancolía nos las quiero en casa mía”. Sino desde el amor inquieto que no teme romper con lo de siempre por lo que toca y corresponde, desde la paz y el respeto, pero desde la contundencia y la verdad.

“No podemos hacer grandes cosas, pero sí pequeñas cosas con un gran amor”. Este es el secreto de su reforma, y tal vez de la que nos toca hoy. Será la única forma de humanizar nuestra humanidad y de hacer este mundo más digno y habitable.
Teresa no lo tuvo fácil, pero su experiencia fue tan fuerte y tan real, tan humana, que más que la inquisición se alzara implacable sobre ella, no dudó en seguir adelante y acometer una gran reforma.

Ella tenía que obedecer a Dios y no los ahombres y por eso cedió sin ahorrar fatigas, se sentía pequeña pero como lo tenía claro “las cosas debían cambiar” tomó la determinada determinación y se convirtió en una mujer implacable, inquieta e inquietante: políticamente incorrecta, entrañablemente humana.

Nosotros tampoco lo tenemos fácil. Nuestros tiempos también son convulsos y exigen una gran reforma, y aquí tampoco valen las excusas.
Hoy también hay un estilo de vida que debe cambiar. Hoy es intolerable que se haya globalizado la indiferencia y que nos resignemos mirando para otra parte cuando los problemas apremian a tantos hombres y mujeres.

Teresa fundó conventos y no temió la dureza de los caminos para recorrerlos y dejar estelas de esperanza y sentencias movilizadoras, despertando conciencias acomodadas y dormidas.

Hoy herederos del fuego que devoraba sus entrañas no podemos quedar impasibles viendo pasar la historia, el amor es creativo y toca cambiar el mundo cambiando propio corazón.

Toca fundar proyectos y espacios en los que la dignidad de las personas no sea negociable. Toca movilizarse ante el dolor y el sufrimiento que hoy desfigura el rostro de tantos hermanos: refugiados, sin papeles, sin trabajo, sin derechos, sin dignidad. Esos rostros del crucificado son imagen de aquel Ecce Homo que conmovió la vida de Teresa.
Amigos: La fe, la experiencia de Dios nos remite siempre al corazón de nuestra historia y a la historia de nuestros contemporáneos.

Dejemos que en la experiencia cotidiana, en medio de los pucheros, nos hable y nos mueva AQUEL que llevó a Teresa a arder en pasión por la humanidad.

Recordad: “Si nos dejamos dominar por el temor nunca haremos nada”

Pero no lo olvidéis el único camino que conduce a la paz, a la fraternidad, a la vida digna plena y feliz, es el que recorremos cada día, codo a codo, compromiso a compromiso, con todo los hombres y mujeres de buena voluntad (que a veces piensan diferente), que creen que es posible otro mundo, y que están dispuestos a dejarse la piel y la vida para que sea una realidad.


#INVULNERABLES: La paz sólo se firma con el compromiso

11.02.16 | 12:01. Archivado en Solidaridad, Educación, Amor, Pobreza, Justícia, Compromiso

Decía la Madre Teresa de Calcuta que a la pobreza no la hizo Dios, sino que la hacemos tú y yo cuando no compartimos.

Y si al “tú” y al “yo”, lo multiplicamos por el número de “egos” – de tantos “tú” i yo”- que sólo piensan en ellos; o por el de los indiferentes que viven en otra galaxia; o por el aquellos que no se dan por aludidos porque tienen miedo a que les duela el bolsillo; o por el número de los que, ciegos por la ambición, sólo aspiran a tener y a retener a cualquier precio, caiga quien caiga; o por el número de aquellos que viven su vida y con eso ya tienen bastante…. El resultado es evidente: hay millones de personas que viven en la pobreza, y otras que miran para otro lado y que todavía no son conscientes de que podemos evitar que en el mundo existan personas en situaciones infrahumanas, sin derechos y excluidas.

Yo me desperté a esta realidad, y me duele. Me hiere cuando veo que hay niños que simplemente no pueden ser niños, que tienen hambre, que no pueden jugar, que son humillados. Me hace daño cuando veo tantos padres y madres que buscan sin conseguirlo, un puesto de trabajo que les permita ganarse el pan y no tener que mendigar cada día aquello que les corresponde por el solo hecho de ser personas.

Por eso he decidido con todas mis fuerzas, y con todas mis capacidades; con mis pocas o muchas habilidades, por cielo tierra y aire, declarar la guerra a la pobreza y sobre todo a la pobreza infantil. Y a esta declaración la firmo por el compromiso insobornable con las personas que sufren la mordida de las injusticias y cuyo dolor me ha herido y despertado; y lo rubrico con la decisión de no descansar mientras el dolor de los más débiles sea una realidad. Y lo hago a riesgo de convertirme en una pesada que día y noche toca puertas, hace llamadas, pide, insiste y suplica pidiendo ayuda y reclamando solidaridad y justicia.

>> Sigue...


UN AÑO JUBILAR, UN AÑO DE COMPROMISO

29.11.15 | 20:30. Archivado en Solidaridad, Amor, Pobreza

El Papa Francisco ha convocado un año Santo, un año jubilar, lo que Jesús llamo “un año de gracia” en su discurso inaugural en la sinagoga de su pueblo, cuando leyó el texto del Profeta Isaías que decía: “El Espíritu del Señor está sobre mí porque me ha enviado a anunciar la buena noticia a los pobres, a abrir las prisiones injustas, a dar la vista a los ciegos, a liberar a los que estaban siendo oprimidos, y a anunciar un año de gracias”.

Su palabra irrumpió con fuerza y marcó desde el inicio su misión.
¿Y qué es un año Jubilar, el año de gracia? Es un año de justicia. Es un año para poner los contadores a cero y volver a comenzar. Es un año para ser Buena Noticia para los pobres y para que la fe se traduzca en un compromiso. Un año para no juzgar, para no condenar, para perdonar, para dar
En el año Jubilar, se perdonaban todas las deudas;

>> Sigue...


Carta abierta por ellos y por ellas

29.06.14 | 23:37. Archivado en Solidaridad, Amor, Servicio, Compromiso

Estimados amigas y amigas

Comparto día a día los anhelos y esperanzas, el dolor y la angustia de muchas personas, mujeres, niños, familias enteras, que se ven abocadas a la desesperación y al fracaso. No tienen trabajo ni perspectivas de tenerlo. Las buenas noticias de la recuperación económica aun no les han llegado a ellos y ellas que son los últimos, los invisibles, pero no por eso menos reales e importantes.

>> Sigue...


Libres para amar, libres para servir

23.01.13 | 23:34. Archivado en Diálogo, Amor, Oración, Confianza, Servicio, Justícia, Compromiso

Dicen, y tienen razón, que cuando al amor le crecen alas, volamos al universo de la felicidad compartida: amar y ser amados. Y esto resume el mensaje del Evangelio, y ésta es la esencia de la vocación a la que hemos sido llamados. El secreto de la libertad interior, que nos da alas para volar –y para amar-

>> Sigue...


Defendamos el derecho de la Familia: Vivir con dignidad

30.12.12 | 17:01. Archivado en Amor, Familia, Justícia, Compromiso

Se celebra hoy el día de la Familia. Y mirando a la Familia de Nazaret, e intentando sintonizar con el corazón de su mensaje de amor entrañable, no puedo menos que, en nombre de Jesús, el Dios de la vida, y su Madre, María, mujer cercana, la mujer de nuestra raza que tuvo el privilegio de acoger “a la Vida”, que evocar e invocar los auténticos derechos de la familia humana.

Y lo hago desde la Familia-Comunidad, que es la Iglesia, pidiendo a todos mis hermanos y hermanas en la fe, que seamos coherentes con los lazos de esta familia, que son tan fuertes o más que los de la sangre, y en virtud del evangelio, que es la norma que rige la convivencia de esta familia dentro de la gran familia humana.

>> Sigue...


Este es el tiempo de la esperanza

01.01.12 | 23:50. Archivado en Fe, Amor, Esperanza

Mucho hemos hablado de la fe y ¡hasta la hemos convertido en dogma! Y el dogma pretendió proteger tanto el misterio, que terminó “controlándolo”, y finalmente consiguió ahogar al Espíritu que todo lo hace nuevo. Y cerrando cada vez más el cerco con cánones intocables de ortodoxia, consiguió que allí, no entrara ni Dios. Y se consiguió confinar a la mística al espacio de unos pocos “escogidos” y se quiso controlar lo que es incontrolable: la experiencia de Dios y la loca libertad de su Espíritu que nos hace libres y liberadores.

Hemos cantado al amor, y mucha tinta ha corrido en poemas, versos, historias y leyendas. Y los humanos y los creyentes cosificamos

>> Sigue...


¿Porqué me has visto has creído?

01.05.11 | 10:38. Archivado en Fe, Discernimiento, Amor, testimonio

“Felices los que creen sin haber visto”, dice Jesús a Tomás, el incrédulo cuando les visita después de su resurrección.

Esta bienaventuranza de Jesús, es una invitación a creer, a la fe. Pero el matiz de Jesús es muy importante: La fe en Él, en el Resucitado, la fe en Dios, pasa por la fe humana, por la fe en los hermanos y en su testimonio.

Tomás, no podía creer en el Resucitado porque se negaba a aceptar el testimonio de los discípulos, de sus hermanos.

La “la fe divina” es un don que pasa sin duda por el filtro de la fe humana, por lo más cercano. Podríamos establecer un paralelismo con la caridad, con el amor del que habla Juan en su primera carta cuando dice que “quien no ama a su hermano, al que ve, tampoco puede amar a Dios, al que no ve”.1Jn 4,20.

Quien no cree a su hermano, al que ve, tampoco puede creer al que no ve. La fe en la Comunidad, en el testimonio de los hermanos, es un aval para la vivencia de la fe en Dios.

Sin duda la Comunidad eclesial, ha de escuchar a los hermanos, ha de estar abierta al testimonio y a las mociones del Espíritu que habla en la vida de cada día. De lo contrario, nuestra fe en Jesús, será una fe abstracta, “inhumana”, alejada de la comunidad.

Felices los que crean sin haber visto. Felices los que escuchan el testimonio de los hermanos y saben descubrir en ellos “las noticias” o los rumores del testimonio de Dios, que no puede engañarse ni engañarnos y que nos regaló a los hermanos para juntos vivir la aventura de la Fe, del Reino, de un nuevo orden en el que todos somos iguales: Hijos invitados al banquete de la vida.

Felices Pascuas, y buen domingo.


La paz nace en el corazón

13.03.11 | 10:42. Archivado en Paz, Amor, Reconciliación

Nunca hemos tenido tantas noticias sobre focos de guerra y de violencia como ahora, tal vez por eso, sunca se habló tanto de la paz como en estos tiempos.

Tampoco creo que hayamos tenido constancia de tantos hechos nacidos del odio, el resentimiento, el deseo de venganza, como hasta la fecha. Y sin embargo, dudo que en otros tiempos se haya cantado tanto al amor como en los nuestros.

Dicho esto parece real la sentencia popular que reza diciendo: “Dime de qué hablas, y te diré de qué careces”.

Suspiramos por lo que no tenemos y lo hacemos objeto de nuestras

>> Sigue...


La fuerza de la confianza

22.08.10 | 23:33. Archivado en Diálogo, Fe, Respeto, Amor, Confianza

A medida que pasan los años, y que uno va adquiriendo experiencia de vida, la realidad se ve de otra manera. Pocas cosas son abolutamente como se las veía antes y se comienzan a descubrir matices. Esto es una experiencia casi cotidiana: hay otros puntos de vista y maneras de concebir la realidad, tan respetables y válidos como los propios, incluso algunos llegan a hacernos descubrir que estábamos equivocados y nos vemos obligados, por honestidad, a rectificar. Incluso, lo que para uno pudo ser definitivo e intocable, con el paso de los años puede volverse relativo y hasta totalmente accidental.

Quiero decir que si uno permanece a la escucha, es capaz de observar,

>> Sigue...


Sagrado Corazón: amor incondicional de Dios

10.06.10 | 23:57. Archivado en Amor, Confianza

Celebramos hoy la Solemnidad del Sagrado Corazón, una fiesta que nos recuerda el amor incondicional del nuestro Dios, y que en momentos de “crisis”, inestabilidad y vulnerabilidad, también eclesial, nos recuerda aquello que dijo el mismo jesús en el Evangelio de Juan 14,1: “No se turbe vuestro corazón. Creed en Dios, creed también en mí”. No estamos solos, y “las puertas el infierno

>> Sigue...


He visto a Dios

10.03.10 | 15:33. Archivado en Solidaridad, Fe, Amor, testimonio

No me lo encontré a la vuelta de la esquina, ni se me apareció en un momento de fervor. No lo ví en medio de la pompa de grandes liturgias, ni tampoco me sorprendió desde una nube interrumpiendo las leyes de la naturaleza ni alterando el ritmo del tiempo.

No, su presencia fue mucho más elocuente, discreta y a la vez real que todo eso, y la certeza de que fue Él, me dejó una gran paz que me acompaña y me anima a seguir atenta, descubriéndole cada día en medio de lo más sencillo y

>> Sigue...


Miércoles, 23 de agosto

BUSCAR

Editado por

Síguenos

Hemeroteca

Julio 2017
LMXJVSD
<<  <   >  >>
     12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930
31