Muchas veces hablamos de los fariseos del Evangelio, aquellos hipócritas que imponían cargas pesadas a los más débiles y que buscaban humillar a Jesús, porque su vida les cuestionaba. ¡Vamos, que el compromiso de Jesús con las personas, era revelador de su disponibilidad incondicional a la causa del Padre y este era el espejo de la única y verdadera religión: la del amor!
Con aquellos tales, que iban de perfectos por la vida, a los que carcomía la envidia y a los que la soberbia les hacía creerse los mejores y los más perfectos, Jesús fue implacable. Les llamó raza de víboras, sepulcros blanqueados,
Ya lo decía Jesús en el Evangelio de Lucas: “Porque no hay nada secreto que no llegue a descubrirse, ni nada oculto que no llegue a conocerse. Por tanto, todo lo que habéis dicho en la oscuridad se oirá a la luz del día; y lo que habéis dicho en secreto y a puerta cerrada será pregonado desde las azoteas de las casas”. Cuánta razón tenía el Maestro, el Amigo y el Profeta de Nazaret: Todo, tarde o temprano, ¡se sabe!
Y eso, es cada día una realidad más incontestable. Hoy, gracias a la velocidad y a la facilidad en las comunicaciones, parece que todo, de repente,
Sábado, 25 de mayo
Francisco Baena Calvo
Emma Martínez
Angel Moreno
Juan Fernandez Krohn
Alejandro Córdoba
Movimiento Rural Cristiano
Guillermo Gazanini Espinoza
Asoc. Humanismo sin Credos
Josemari Lorenzo Amelibia
Josep Maria Tarragona