Mucho hemos hablado de la fe y ¡hasta la hemos convertido en dogma! Y el dogma pretendió proteger tanto el misterio, que terminó “controlándolo”, y finalmente consiguió ahogar al Espíritu que todo lo hace nuevo. Y cerrando cada vez más el cerco con cánones intocables de ortodoxia, consiguió que allí, no entrara ni Dios. Y se consiguió confinar a la mística al espacio de unos pocos “escogidos” y se quiso controlar lo que es incontrolable: la experiencia de Dios y la loca libertad de su Espíritu que nos hace libres y liberadores.
Hemos cantado al amor, y mucha tinta ha corrido en poemas, versos, historias y leyendas. Y los humanos y los creyentes cosificamos
Sábado, 2 de junio
Juan Fernandez Krohn
Asoc. Humanismo sin Credos
Pedro Tarquis
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
JC Rodríguez, A Eisman
Religión Digital
Orlando Carmona