La Orden de Predicadores espera la elección del Maestro de la Orden con esperanza y con el deseo de contar nuevamente con un hermano capaz de acompañar el caminar de sus hermanos y hermanas en la vivencia de lo que el Espíritu pide hoy a los dominicos y dominicas del Mundo.
Timothy Radcliffe, fue sin duda un profeta, un líder nato, un Maestro Sabio que dejó el listón muy alto, sobre todo, porque supo animar a los hermanos y hermanas, porque nunca se impuso con autoritarismos, porque supo secundar las inspiraciones del Espíritu, y porque con la libertad de los Profetas y con el Evangelio inscrito en su vida, no tuvo miedo a abrir caminos, a romper barreras, a cruzar fronteras; porque supo respetar los ritmos y los tiempos, y porque por encima de todo fue hermano de sus hermanos/as y a todos los trató como personas queridas, amadas y respetables, como personas movidas y animadas por el mismo Espíritu que a él le animaba, por el Espíritu que animó a Domingo.
Fue el Maestro de la Orden que supo dejarse llevar, como Domingo, por el Espíritu: ¡fue fiel y vivió con la audacia que le sugería el Espíritu de Jesús! Siempre digo que Timothy fue el Maestro que a todos nos marcó positivamente. Nos provocó, y nos dejó con el fuego ardiendo en el corazón y las ansias de ir más allá; con el inquietante deseo de que amemos la vida como un don y de ser posibilitadotes de que los otros experimenten la fuerza que nos anima y el amor que nos moviliza.
Timothy, “con su loca libertad” y con su fantástica espontaneidad; con sus intuiciones atrevidas, y con su falta de “respetos y temores humanos –para quedar bien y hacer carrera eclesiástica-” supo avivar el fuego del Espíritu, animar sueños y despertar pasiones por el Reino, por una predicación audaz, comprometida y vigorosa.
Como teólogo y hombre de fe, dio pistas iluminadoras y suscitó la implicación de los hermanos y hermanas en la vida de la Orden y su implicación en la transformación de nuestro mundo. Timothy no dejaba indiferente a nadie.
No era fácil sucederle, pero dejó una huella muy profunda que nos permitió no tener miedo, soltar amarras y no anteponer nada a las exigencias del Evangelio manifestadas en los reclamos históricos. Con Timothy todo conspiraba para tener una Orden vital, entusiasta, comprometida y profética.
Desde que acabó su servicio como Maestro de la Orden, se ha multiplicado en predicaciones desde diferentes púlpitos, y éstas y sus mensajes a la Orden, fueron sin duda el alimento, que junto al Evangelio, animaron nuestro caminar, y no dejaron nunca de sugerir nuevas formas de predicación, de presencia y de compromiso.
En estos días, visitando la web del Capítulo, comentaba con unos hermanos, todos vamos a buscar si hay fotos de Timothy, si hay alguna intervención suya…. Su presencia en el capítulo General, nos llena de alegría y esperanza.
Le sucedió en estos últimos nueve años un compatriota mío, Fray Carlos Azpiroz. Un argentino de talante diferente, pero seguramente no menos comprometido que Timothy. Predicó, viajó, se ocupó de las monjas de la Orden de forma especial, y señaló a sus antecesores como Maestros y como profetas, reconoció la valía de aquellos que le precedieron en el servicio del gobierno a la Orden: Vicente de Couesnongle, Damián Byrne, Timothy.
Mañana los hermanos reunidos en Roma, animados por el Espíritu deberán secundar sus inspiraciones y preguntarse qué pide hoy el Espíritu a la Orden.
Cuando Domingo de Guzmán estaba a punto de morir, y viendo la tristeza de sus hermanos les prometió que les sería más útil desde el cielo que desde la tierra. Hoy le pedimos una vez más: ¡Cumple Padre Domingo lo que prometiste, ayudándonos con tus oraciones! Cúmplelo y anima la fe de los hermanos; cúmplelo y que sepan descubrir quién es aquel que ha de servir a la Orden en estos nueve años como Maestro y sucesor tuyo; ¡Cúmplelo y que la Orden camine ligera de equipaje; que anuncie con libertad el Reino de Jesús y que nunca se case con el poder, con la mediocridad y la mentira; que nada ni nadie pueda amordazar la verdad y la libertad de los hijos de Dios, y que la predicación de los hermanos y hermanas sea una palabra liberadoras en una sociedad y en una Iglesia que a veces padece de temores paralizantes que encadenan el anuncio de la salvación universal
¡Cumple Padre lo que prometiste y que el Espíritu haga arder en los corazones de los hermanos el querer de Dios para la Orden en estos tiempos nuevos que requieren novedad!
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Ruso, no sé quién eres, pero retrato que haces de Timothy Radcliffe no puede ser más acertado.
Timothy Radcliffe fué un auténtico desastre para la orden dominica, pudo haber paliado el desastre que se vivía en la orden montado por Schillebeeckx y otros, así no es de extrañar que salieran hermanas dominicas haciendo yoga y meditación zen en vez de rezar, defendiendo el aborto o penetrado en un silo de misiles nucleraes, pero prefirió ser un maestro simpático. Lo que no arreglaron los propios dominicos, lo está haciendo el tiempo.
BRUNO CADORE, O.P.:
Médico. Teólogo, profesor
de Medicina y Ética Médica,
Provincial de los
Dominicos en Francia.
Director del Centro de
Bioética Médica del
Instituto Católico
de Lille, Presidente
de la Asociación
de Teólogos para
el Estudio de la
Moral (ATEAM) y
el 4 de enero fue
designado por el
Presidente de la República
de Francia para el Consejo
Nacional del Sida.
El Espiritu no sopla.Si,usted hermana espera eso...sientese tranquila.Los que soplamos somos los humanos y nuestras conciencias.
Timothy Radcliffe se parece a Santo Domingo de Guzmán lo mismo que un huevo a una castaña. Lo mismo que la nazionalista "catalana" nacida en las pampas se parece a una santa religiosa. Rien de rien. Pidamos a Dios que el nuevo Maestro de la Orden de Predicadores se parezca poco al ínclito "Timothy" y más a Santo Domingo, a Tomás de Aquino o al P. Larrigou-Lagrange. Y, a ser posible, que sea el superior de la Provincia de Saint Joseph, en la Costa Este de los EE.UU., que es la única (que yo sepa) que funciona como Dios manda. Y que su primera medida sea quitarle el acceso a internet a Sor Lucía, a ver si reza un poco en lugar de escribir tonterías....
¿No se podría disolver la orden y que sus miembros se encarnasen el la realidad del mundo pobre, sin ningun tipo de institución opresora que los protega detrás y los ahogue, vender sus monasterios para los pobres y toda la riqueza que han acumulado a lo largo de la historia y ser más fieles al espiritu de Domingo?
¡qué alegría como dominica seglar me da este artículo! Tuve la ocasión de compartir una Misa de Pascua con Fr.Timothy hace unos 12 años y fué genial: su sencillez, su desaliño, su maestría al hablar, su acercamiento a todos, sus impactantes ejemplos (igual que sus libros, que "enganchan")... me gustó y nos animó a vivir el espíritu de Domingo tan obviamente que.. contagiaba su cotidianeidad! Que el Espíritu sople hacia donde mejor nos convenga en estos tiempos tan escarpados! Y que nos impliquemos en contemplar y dar lo contemplado al mundo como Timothy nos lo brindó en esa Pascua y seguimos "saboreando" lo que nos regaló con su visita. Gracias Sor Lucía por apuntar tan bien! No tengamos miedo, tengamos esperanza y necesidad de hombres y mujeres que VIVAN lo que dicen, reflejo de Evangelio!
La Orden vive en espectación de futuro,pero el futuro nos da miedo. Los hay que viven añorando el pasado,convertidos en estátulas de sal,como la mujer de Lot......Todo anclaje en el presente o en el pasado es un pecado contra la esperanza.
Por encima de todo,mantengamos el amor,que es la señal de la unidad.
Que la paz de Cristo actúe de árbitro en el corazón de los Capitulares
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