Comenzamos diciendo que es un nombre de origen griego ge-ergon, que significa “trabajador de la tierra” o “labrador”. Su femenino es Georgina.
Encontramos a este Santo en el siglo III-IV, en Capadocia. La figura de este Príncipe guerrero es uno de los principales temas legendarios de la cultura cristiana. Su culto es tan amplio en la historia de Oriente y Occidente, como la ignorancia a cerca de su verdadera historia.
La variedad y la dispersión de las tierras que le han tomado como patrono, la difusión simbólica de su célebre cruz roja sobre un fondo blanco adoptada por los cruzados, y la abundante iconografía, que suele representarlo en el momento de matar a un dragón, expresan el carácter mítico del personaje y del santo.
Aunque su existencia como personaje histórico ha suscitado algunas dudas, existen inscripciones que avalan su vida y su martirio. Ha sido honrado con el título de “gran mártir”, habiendo sido martirizado a principios del siglo IV.
Entre las muchas hazañas que se le atribuyen tradicionalmente, la más famosa y popular es la del dragón de Silene. Este terrible monstruo vivía –dice la leyenda- en un lago, cerca de esa ciudad de Libia, y era alimentado cada día con una doncella que los pobladores elegían por sorteo. El día que le tocó el turno a la hija del Rey, pasó por allí casualmente Jorge. El monarca que conocía su fama, le rogó que salvara la vida de la princesa. El, con gallardía y coraje enfrentó al dragón que echaba llamas por la boca y lo mató de un certero lanzazo –siempre según la leyenda-. Una vez liberada la princesa, el rey y todos los súbditos se convirtieron al cristianismo, fe que profesaba el joven y valiente guerrero Jorge.
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Para Juan Carlos de la Fuente, con toda educación, me parece que sacas de tiesto el asunto. Estamos ante una leyenda, el dragón simboliza el mal. Nunca el mal y la injusticia serán objeto de diálogo, sino de denuncia. Que yo sepa el diálogo solo se puede realizar entre personas, incluidas las que cometen el mal y la injusticia. Es lo que hace Lucía, como hacía Jesús que dialoga y se invita a casa de Zaqueo y de ese diálogo-encuentro surge la conversión de un estafador. Con la samaritana pasa igual y con la adúltera y etc.etc..
Ya veo que no te gusta el ecumenismo ¡qué le vamos a hacer!
Me atrevo a darte un consejo, con cariño: haz honor a tu hermoso apellido y bebe aguas más cristalinas...
Y la hermana o prima o sobrina del hermano de la priemra parte de la parte contratante ¿quién sería en esta historia, San Jorge o el dragón, es decir, el diablo? ¿Qué actitud hubiera adoptado aquí la hermana (dése lo demás por reproducido): intentar enfrentarse con el monstruo o dialogar con él. Ya se sabe por lo del diálogo ecuménico. O será interreligioso. Aunque, claro, como Cristo no se ofreció al Padre en Sacrificio para acabar con los pecados sino como un INSERSO del siglo I, pues ya nada de lo que digo tiene sentido ¿no cree, sor?
No me extraña que los alemanes y toda Europa esté tan alejada de la Iglesia. Con gente como la hermana Caram y el ¡¡¡Arzobispo!!! Zollitsch, lo raro hubiera sido otra cosa.
Me alegro de leerle este post, hermana.
...se para el mundo con la Diada de Sant Jordi, se abre la tierra, se derraman los cielos, se estremece el universo. Y, cual los árboles transidos por el rayo, se tronchan los de siempre (pero de risa, claro).
Sábado, 18 de febrero
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