Los vecinos de la ciudad de Chengdu, en el suroeste de China, dicen que están escandalizados porque allí se realizó una boda de dos perros que conllevó una fortuna: vestidos, casa para los “novios”, habitación... y banquete.
El escándalo se debe a que en tiempo de crisis, dicen, no se pueden dar estos espectáculos. Y yo me pregunto: ¿No será que estos hechos son reveladores de otra crisis más importante y es la de valores y sentido de la vida?
Es verdad que cada uno hace con su dinero lo que le da la gana, pero hay formas de malgastarlo que resultan una afrenta a la humanidad, al sentido común y a los miles y millones de personas en el mundo que se mueren de hambre sin que “estos” organizadores de espectáculos y propietarios de “caninos” que les dan la felicidad, se inmuten.
Algo no funciona.
Que la crisis nos ayude a todos a reflexionar y a ser más humanos, más coherentes. Más personas.
Domingo, 19 de febrero
Juan Fernandez Krohn
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Salvador García Bardón
Alejandro Córdoba
Movimiento Rural Cristiano
Vicente Haya
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Jose Gallardo Alberni